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Trasdós Trasdós

No nos disgusta la definición del término trasdós: la "superficie exterior convexa de un arco o bóveda". En este blog perseguimos estar en alerta y con el objetivo siempre dispuesto para capturar los reflejos, destellos, brillos y fulgores que el arte proyecta.

“Mi pecado, mi alma, Lo-li-ta”

Josef Szabo

Josef Szabo - "Priscilla", 1969

La foto incluye poema. Sé que duele, dice la primera línea.

Fue publicada en 1978 en un libro admirable, Almost Grown. Está descatalogado y son necesarios billetes grandes para comprarlo como antigüedad, esa condición a la que jamás deberían ser reducidos algunos libros.

[Nota informativa para comentaristas marisabidillos: algunos reconocerán en la foto de Priscilla, agresiva, con el prohibido cigarrillo como ariete generacional y palabrota contra el mundo, la cubierta de un disco de J Mascis. Se titulaba Green Mind (1991). Además de vulnerar la foto con un corte rudimentario y una tipografía de tag de WC, la música nada tiene que ver con la elegancia escandalosa y turbia de Priscilla: es basura, música sin poemas].

El año 1978 duele. Fue uno de los que han descatalogado, extremo, himaláyico, de jugar a la ruleta rusa con la vida, de ensuciarte para lavarte y volver a ensuciarte. Un año que sentías hasta la médula, que sobrecogía en tiempo real, que no necesitaba Vimeo para conmover.

En 1978 regularon los anticonceptivos (pude decirle a la farmaceútica protofascista: “estás obligada por ley, vieja bruja”); nos endilgaron una Constitución vuelta y vuelta; estrenaron El cazador, que quizá sea la película de mi vida; nadie tosía a Bruce Springsteen, pillo de callejón sin desbravar, y si alguien podía toserle era de su misma calaña: los Ramones, por ejemplo, que editaron Road to Ruin, el último disco generacional (I Want Everything, ¿para qué pedir más?)…

Josef Szabo

Josef Szabo - "Hurt", 1972

La segunda foto, del mismo libro, del mismo año, también incluye poema. Acaba así: Esta es Mi Casa y Mi Cuarto y Mi Reloj y el tiempo está maduro / para pelar la piel de este cuerpo y dejar que baile, dejar que baile.

Josef Szabo -que hoy ocupa Xpo, la sección de fotografía del blog- tenía 34 años en 1978, solamente siete más que Springsteen. Como éste, había nacido en una ciudad industrial y adormilada. En la de Szabo, además, soplaba un viento capaz de helarte la sangre: Toledo, Ohio, en la esquina occidental del Lago Eire, donde ningún cuerpo maduraba lo suficiente para pelarlo y bailar. Una letrina social.

Se fue pronto de aquel malpaís norteño. Se matriculó en fotografía en una de las escuelas de arte más elitistas y de mejor fama (cualidades que suelen ir en el mismo pack en la tierra de las oportunidades de los EE UU), el Pratt Institute de Nueva York, que cobra entre 35.000 y 42.000 euros por curso. O sales convertido en un monstruo en lo tuyo o ya puedes ir pensando en tirarte al Hudson con una piedra atada a la cintura.

Joseph Szabo

Joseph Szabo - de "Teenage" (ed. 2003)

Szabo no debía estar demasiado seguro de sí mismo como fotógrafo, porque prefirió el sancta santorum de las aulas, el acomodo de la libertad de cátedra y el orgullo docente. Entre 1977 y 1979 fue profesor de fotografía en un instituto de Long Island, el Malverne, que tiene un edificio con forma de penitenciaría, pero suficiente voluptuosidad adolescente en el interior de la cárcel como para volverse majara.

En 1977, cuando Szabo empezó a dar clases en el high school, Tom Petty & The Heartbreakers editaron una canción que esquematizaba el poder físico-económico y la corrupción existencial de las adolescentes.

Era una chica americana / Criada entre promesas, dice la letra en un inicio inolvidable, un prólogo galopante perfilado por una cósmica guitarra de doce cuerdas. Luego, tras recrearse en las posibilidades del mundo exterior, la chica americana acaba encaramada en barandilla de un balcón, dispuesta a comprobar si  la noche permite que las hadas de 15 años floten en el vacío.

El profesor Szabo, podría apostarlo, conocía la canción y su corolario. Estoy seguro de que también conocía la confesión de Humbert Humbert:

Joseph Szabo - "Long Island Girl", 1974

Joseph Szabo - "Long Island Girl", 1974

“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Mi pecado, mi alma. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un trayecto en tres etapas a través del paladar e impacta, en la tercera, contra los dientes. Lo. Li. Ta. Era Lo, Lo a secas, de mañana, con su metro cincuenta y una sola media. Era Lola en pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores sobre la línea punteada. Pero en mis brazos, era siempre Lolita“.

Las fotos de teenagers de Szabo, que aprovechó para sus fines (fotográficos) la situación dominante de ser profesor, son impúdicas como la adolescencia. No moralizan el amor prematuro, el demonio mortífero del inmeso poder de las chicas y los chicos. Son húmedas y aceitosas, dejan los nervios del placer al descubierto.

Joseph Szabo - de "Jones Beach" (ed. 2010)

Joseph Szabo - de "Jones Beach" (ed. 2010)

Hoy no serían posibles. La paranoia impone su mandato, amparado por la ley de la corrección. Todo fotógrafo que se acerque a un adolescente (no digamos a un niño) es un pedófilo más culpable que presunto. Ni siquiera el permiso por escrito de los padres o tutores del menor permiten el acercamiento de la cámara, del ojo curioso que desea capturar una mínima porción del poder y los nervios del placer al descubierto que atesoran, quizá en exclusiva, los adolescentes.

La sociedad de la polineurosis y la dinámica hipócrita de la protección (esos mismos menores son avasallados por un sistema educativo que promueve la cosificación del individuo y le prepara para la inmoral carrera de ratas de la competencia y el sálvese quien pueda) llevaría a Szabo a la cárcel, o como poco, le colocaría frente a una actuación de oficio de la Fiscalía, a petición de un negociado oficial facultado por la Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor, que establece como preceptiva la intervención del ministerio público “en los casos en que la difusión de información o la utilización de imágenes o nombre de menores en los medios de comunicación pueda implicar una intromisión ilegítima en su intimidad, honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses, incluso si consta el consentimiento del menor o de sus representantes legales” (el subrayado de la demencial expresión es mío).

Tal como están las cosas, es posible imaginar que la gran Sally Mann -que ha fotografiado a sus hijos desnudos y ha exhibido las fotos por medio mundo (van tres vínculos ejemplares: 1 | 2 | 3 )- tendría graves problemas legales en España y otras latitudes cercanas en la ortodoxia.

En tanto, se permite que las revistas de moda jueguen a la prostitución con niñas de seis años por capricho del diseñador estadounidense Tom Ford, seudo director de cine y gay a capa y espada de los de “no me tosas que soy maricón y tú una basura hetero”.

Joseph Szabo - de "Teenage" (ed. 2003)

Joseph Szabo - de "Teenage" (ed. 2003)

Joseph Szabo tuvo suerte. Hizo sus mejores fotos a finales de los años setenta, cuando la inquisición de lo correcto no había estallado y las cosas eran más sencillas para los fotógrafos enamorados de los adolescentes y su libertaria desvergüenza.

Sus series son voraces: la cámara muerde y los modelos admiten la dentellada.

En una reflexión de la novela Lolita, Vladimir Nabokov, distingue entre dos tipos de memoria visual. Con una “recreamos diestramente una imagen en el laboratorio de nuestra mente con los ojos abiertos”. Con la otra, “evocamos instantáneamente con los ojos cerrados, en la oscura intimidad de los párpados, el objetivo, réplica absolutamente óptica de un rostro amado, un diminuto espectro de colores naturales”.

Sospecho que Joseph Szabo utilizó siempre la segunda para abordar a sus adolescentes. Ellas, ellos, se dejaban y, ante el corazón desnudo del fotógrafo (¿qué otra cosa vive en “la oscura intimidad de los párpados”?), devolvían el veneno.

Eran tiempos en que un fotógrafo podía decir, con Humbert Humbert: “Oh, Lolita, tú eres mi niña, así como Virginia fue la de Poe y Beatriz la de Dante”.

Eran tiempos en que a los adolescentes, que saben bastante bien lo que se hacen, se les permitía corresponder.

Ánxel Grove

14 comentarios

  1. Dice ser Jesu

    No era un disco de Mascis en solitario, el Green Mind era todavía de su banda Dinosaur Jr.

    07 Julio 2011 | 19:42

  2. Dice ser plexus

    la maldad está en los ojos del que mira

    el mundo ya no es lo mismo que antes. en ese sentido todo ha cambiado. cuando yo tenía 15 años los tíos de 30 pasaban de nosotras. No había el culto a la niñez que hay hoy en día. No era lo normal que los cuarentones persiguieran a teenagers en los 90.

    07 Julio 2011 | 20:01

  3. Dice ser malos son los complejos

    quizás ya no se puedan fotografíar, o quizás tengáis esa sensación los que negreáis interiormente, pero joder, ahí tenéis antena3 con todas sus series donde podréis disfrutar plenamente de la niñez que tanto echáis de menos, o cualquier página porno de internet donde las categorías reinas son las de nenas con aspecto de menores ¿para que queréis arte? un pedófilo no sabe apreciar eso…

    07 Julio 2011 | 20:04

  4. Dice ser MUUUUU

    Yo siempre he entendido por “lolita” una chica joven con aspecto (y sólo aspecto) inocente. Creo que las chicas que salen en esas fotos no encajan, pero en fin. A mí me parecen más lo que vulgarmente se llama “unas putillas”. A lo mejor es que no entendí nada de la novela de Navokov, o a lo mejor es que no sabéis ni de lo que habláis. Todo es posible ¿No?

    07 Julio 2011 | 20:21

  5. Dice ser Judith

    Bueno, “MUUUUU” creo que no podrías estar más equivocado/a. ¿En qué momento de la novela de Nabokov Lolita parece una niña inocente? Juguetona como ella sola, siempre desde la ingenuidad de la niñez -eso sí-, encaja bastante con las imágenes que aquí se nos muestran.

    Igual es cierto que no entendiste nada, o que todos nosotros no sabemos de lo que hablamos.

    Un saludo.

    07 Julio 2011 | 20:45

  6. Jesu: es una forma de hablar, porque atribuir Green Mind a Dinosaur Jr es poco menos que un absurdo: todas las canciones son de Mascis.

    07 Julio 2011 | 21:02

  7. Dice ser ropas transparentes dejan a las lolitas en la caverna

    Las chicas se visten con licras transparentes dejando ver el hilo tanga. Y ya no sólo lo hacen las chicas, sino también las mujeres casadas, con hijos, y maduras.
    Si no lo quieren ver, no lo vean, pero eso de las lolitas ya es historia. Los lolitos han madurado.
    Y se ve cada modelito en las revistas de moda. Ah, que eso no se ve en el país de las libertades…. y las democracias…. Eso no se nombra, avestruz qeu no ve, mundo que no existe.

    07 Julio 2011 | 21:05

  8. Dice ser demasiado vestidas esas lolilis

    Esas ropas ya no se llevan. Ahora manda el tanga a la vista y marcar raja de culete a fuego 🙂
    Y diem que no que te pongo fotos de la calle de hoy.

    07 Julio 2011 | 21:06

  9. Dice ser generación coo

    Yo sólo veo coos y poligoneras

    07 Julio 2011 | 21:40

  10. Dice ser MUUUUU

    Bueno Judith, no hace falta que te escudes en el “nosotros” para sentirte respaldada. No hay “nosotros”, sino tú. No te escudes en otros cuando quieras argumentar algo. Seguro que puedes hacerlo por ti misma.

    Como bien ha dicho aquí ya alguien después de nosotros, las fotos parecen de poligoneras. Si para ti Lolita es una poligonera, igual es que quien no se enteró de nada fuiste tú (me parto, perdona).

    Saludos

    07 Julio 2011 | 22:40

  11. Dice ser xoseanton

    Yo perdonarme, creo que mezclamos churras con merinas tanto MUUU y Judith.
    Lo primero cualquiera puede vestir como quiera sin eso ser “puta” como despojo lo siento por ti MUUU una puta es ser que se dedica a una profesión tan digna como la de un banquero, medíco, abogado y cualquier profesión, solo que ellas no son tan hipocritas como los tontos de los clientes que se creen superiores a ellas. Por eso cuando tan alegremente hablemos de putas hablemos con respeto.
    Otra cosa es la pedofilia cosa muy distinta. No confundamos los criterios no hace tantos años una chica de 15 años ya estaba casada hoy solo mirarla ya es pedofilia.
    Como siempre ni tan cortos ni tan largos (OJO no confundamos la repunante pedofilia que por desgracia no son precisamente niño/as de 15 años a los que yo antes me referia).
    Judith lo mejor que podeis hacer las mujeres es luchar por el derecho a disfrutar de vuestras sexualidad sin tapujos sin que nadie os pueda tachar de nada.
    Una lolita es un chica de unas ciertas carateristicas de sensualidad un ejemplo muy claro es la actriz Paz Vega (Lucia y el Sexo). Creo que me he explicado correctamente.
    Y por fabor un poco de respeto a las personas que se dediquen al negocio del sexo.
    Con respecto a la pedofilia mi total rechazo.

    08 Julio 2011 | 00:13

  12. Dice ser Lolitas pero no Lolitos

    Me parece asqueroso que siempre se este hablando de “Lolitas” como si fuese algo normal. Una niña a los quince años es y sigue siendo eso, una niña. Por muy mucho que en la antiguedad las casasen con viejos, que no quiere decir que la humanidad rectifique y les pueda dejar en paz. Asi, siempre se nos exigira a las mujeres ser eternas “lolitas”, siempre jovenes, hacer esfuerzos y tirar el dinero en cremas para salvaguardar la eterna juventud. Hoy en dia, si una de 30 no aparenta tener 20 no vale nada. Y una de 40, tiene que aparentar 30. Siempre jovenes para nuestros hombres, porque admitamoslo: ellos nos quieren asi, nos “obligamos” a ello. En que momento nos dejamos engañar tanto?
    Por que no se habla nunca de “lolitos”? Por que no se exige a los hombres ser eternamente niñatos para nosotras? He aqui la cuestion, amigas!

    08 Julio 2011 | 04:15

  13. Dice ser Respuesta a "Lolitas pero no Lolitos"

    La respuesta a tu pregunta es sencilla. Porque los niñatos no son atractivos a los ojos de las mujeres, mientras que las niñatas si lo son a los ojos de los hombres. Por otra parte y por lo general, los hombres si se cuidan ganan atractivo con el paso de los años, de manera que un hombre de cuarenta años puede estar perfectamente en su máxima plenitud, mientras que las mujeres por mucho que se cuiden, pierden atractivo, encontrar una mujer de cuarenta que sea realmente atractiva, es realmente complicado, el cuerpo de la mujer es muy atractivo desde edades muy tempranas mientras que los hombres son más niños a las mismas edades, pero en directa consecuencia, el cuerpo de las mujeres se marchita antes mientras que el de los hombres se conserva mejor durante más tiempo. Simple cuestión de equilibrio supongo. Saludos.

    08 Julio 2011 | 06:54

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