Tu blog Tu blog

Este es tu altavoz

Entradas etiquetadas como ‘asesinato’

¿Esperar a qué en la tauromaquia?

Por Julio Ortega Fraile

Tauromaquia (Europa Press).

Tauromaquia (Europa Press).

Estadísticas como las de Gallup indican que el rechazo a la tauromaquia en la sociedad es mayoritario y creciente, consultas de ayuntamientos o periódicos en casi todos los casos demuestran que los ciudadanos no la quieren, que es una forma de violencia infantil; son palabras del Comité por los Derechos del Niño de la ONU.

Que el toro sufre está demostrado y que las corridas son inviables económicamente sin subvenciones salvo contadas ocasiones también. Va en declive y a eso hay que sumarle un pensamiento y costumbres que en 2016 no pueden ser las del siglo XVIII.

Sí, acabaría muriendo sola, pero mientras sigamos siendo cómplices de una práctica que da por lícita la violencia con animales por diversión, continuarán muriendo humanos y un dinero necesario para paliar tanto sufrimiento se estaría empleando en generarlo.

Violencia machista: homicidas que antes amaron con intensidad a mujeres a las que acaban asesinando

Por Agustín Arroyo Carro

Violencia machista.

Precinto policial en la puerta de la vivivenda de una mujer asesinada por violencia machista. (EFE)

¿Qué ocurre en la mente de muchos hombres que pasan de amar intensamente a odiar con la misma intensidad a sus mujeres o exparejas? La frontera entre el amor y el odio o la repulsión más acerba es muy delgada, y es fácil transitarla en muy poco tiempo. Algunos hombres no soportan la frustración de asumir la ruptura con las mujeres que habían creído, falsamente, de su propiedad.

Nadie es propiedad de nadie, porque los seres humanos no somos mercancías ni entes cosificables sometidos al tráfico mercantil o al trueque. Las mujeres cometen tantos errores como los hombres en las relaciones amorosas, pero esto no justifica en absoluto la agresiva y enloquecida criminalidad de la que son objeto cada día a lo largo del año. Ya son 53 las víctimas mortales en España de homicidas que antes amaron con intensidad a esas mujeres a las que acaban asesinando. ¿Y cuántas más son agredidas psicológicamente, semana tras semana, con insultos, desprecios, vejaciones, ninguneos, humillaciones varias y acosos, soportando este calvario en silencio y con una tristeza resignada porque no se atreven a poner fin a una relación que las envilece y amarga?

“El infierno son los otros”, decía Sartre, y en este caso, esas miles de mujeres están viviendo esa condena en vida que no merecen soportar ni un segundo más. La sociedad española debe reaccionar ya ante esta lacra social que parece no tener fin.

No más violencia de género

Por Eva Rodríguez

Tiroteo en Llíria.

Policía acudiendo ante la alerta por el asesinato de las dos mujeres que fallecieron en Llíria (Valencia). (EFE)

Ver el telediario a la hora de la cena se ha convertido en un deporte de riesgo. Con cada bocado que ingiero, introduzco en mi cuerpo una dosis de violencia y odio que no hace más que minar mi fe en la humanidad. Esta vez el fin de semana ha traído nuevas víctimas a la lista de muertes por violencia de género, cuatro más en total. Escucho que los asesinatos han sido cometidos en diferentes localidades del territorio español. Parece que se tratara de una epidemia que está lejana y que no me afectará. Los medios, la sociedad, los psicólogos y, en definitiva, todo el mundo con dos dedos de frente recalcan que el machismo es el nuevo mal que nos rodea y señalan al hombre como brazo ejecutor de esta maldad.

En este momento del discurso es cuando caigo en la cuenta de que la culpa no es enteramente del hombre sanguinario, misógino y desequilibrado que se dedica a cercenar la vida de las mujeres que lo rodean. Dos amigas mías sufrieron maltratos por parte de sus parejas pero esa situación no fue repentina, ellas aguantaron muchos pequeños “gestos” porque los consideraban muestras de amor de sus parejas.

Las “soluciones” propuestas se centran en educar al hombre para respetar a la mujer pero nadie habla de educar a la mujer para respetarse a sí misma y no tolerar faltas de respeto. El «quien bien te quiere, te hará llorar» ha llegado muy lejos y en nuestras manos está pararlo.

————————————————————————

Por Marta Baró

Maifestación contra la violencia de género.

Manifestantes con pancartas reivindicativas en la primera marcha estatal contra la violencia machista. (SERGIO FRANCO)

En menos de 24 horas, dos asesinatos por violencia de género en España, uno en Córdoba, otro en Valencia. ¿Hasta cuando estos asesinatos estarán rodeados de silencio judicial? ¿Cuántas mujeres más tendrán que morir para que sus sufrimientos sean escuchados y tenidos en cuenta por la Justicia? ¿Qué se quiere demostrar con manifestaciones multitudinarias si estas no sirven para atajar sus muertes, su dolor, su día a día? Tal vez en vez de debatir entre asignaturas de ética o religión, debería proponerse la de “Convivencia”, impartida desde la tolerancia 0 hacia el maltrato y con la igualdad de sexos como telón de fondo.

Mientras esto no suceda, las mujeres continuaremos siendo víctimas cada vez que intentemos ser nosotras mismas.

¿Qué pasaría con las leyes si las víctimas fuesen hombres y las asesinas mujeres? ¿Continuarían estancadas en el mismo punto?

El morbo en la televisión

Por Juan Afán Muñoz

Juicio por el crimen de Asunta.

Rosario Porto y Alfonso Basterra, padres de Asunta. (EFE/Lavandeira)

Durante los 2 últimos meses todas las televisiones de cobertura nacional nos han bombardeado con extensas y diarias crónicas que narran el desarrollo del juicio por el asesinato de la niña Asunta Basterra, presuntamente cometido por sus padres. Ahora continúa este culebrón con el tema del jurado, su composición, el veredicto y las apelaciones. Después será con una serie para la televisión, imagino que ya rodándose en secreto por una “avispada” cadena, y como colofón se hará una película, por supuesto subvencionada.

Mientras tanto a los televidentes y delincuentes se les ofrece un curso acelerado para delinquir informando de todas las pruebas pormenorizadamente, para que evolucionemos hacia el conocimiento del crimen perfecto; el objetivo es profundizar en el morbo y llevar a nuestra sociedad a interiorizar en el ADN lo más rancio de las crónicas de sucesos y de paso conseguir que no se conozcan y debatan lo suficiente los grandes y graves problemas que tiene la sociedad española, entre los que destaco el paro, la corrupción política, el desafío soberanista catalán, la inmigración, la desigualdad social, etc.

Estoy seguro que cuando este tema se aplaque nacerá otro que nos mantenga “informados” de lo que le interesa al poder establecido y su ministerio del morbo adjunto. Por supuesto en toda esta crónica negra la comunidad andaluza es líder destacado, aportando varios de los últimos grandes “sucesos”: primero el crimen de Mari Luz Cortés, en Huelva (2008); después el de Marta del Castillo, en Sevilla (año 2009); y posteriormente los niños Ruth y Jose en Córdoba (año 2011) entre otros, a los que se les da la notoriedad necesaria para convertirlos en seriales por muchos años.

Dice Bernice Buresh: La televisión puede darnos muchas cosas, salvo tiempo para pensar.

Caso Asunta, un crimen incomprensible

Por Agustín Arroyo Carro

Que unos padres adoptivos planifiquen y perpetren el asesinato de su hija me parece tan incomprensible como monstruoso. Hay algo oculto que se me escapa y que tiñe de un misterio pavoroso esta muerte ocurrida en Galicia. Todos nos preguntamos el porqué y yo, al menos, no he oído ni leído ninguna explicación a tan nefando crimen. Todas las pruebas e indicios acusan a estos padres adoptivos de ser los únicos sospechosos, y ni tan siquiera existe un motivo para poder entender qué ha pasado en las mentes de estas personas para descender a los infiernos de la locura o la maldad más extrema, si ellos son confirmados y condenados como los únicos autores de tamaña barbarie.

Rosario Porto

Rosario Porto, en el interior de los juzgados

Los recovecos e intersticios del cerebro humano son tan inescrutables como el diseño lejano e ilimitado de las galaxias interestelares. Al final, todo se suele esclarecer por la vía forense o por el peso de la propia conciencia que atormenta y corroe hasta los corazones y mentes más impenetrables y fríos. Pero el horror no cesa y sigue golpeando nuestra conciencia y sensibilidad humana en casos como este y otros muy parecidos. Y lo peor de todo esto es la indefensión clamorosa de las víctimas más débiles e inermes.