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Suzi Quatro: 152 centímetros de cuero negro

Suzy Quatro

Suzi Quatro

Desnuda bajo el cuero negro del apretadísimo jumpsuit. No era cierto, pero todos lo creíamos y deseábamos. Incluso la estatura molaba: 152 centímetros. El sex appeal de lo necesario.

Suzi Quatro, la primera mujer-dinamo del rock and roll.

Predijo a Joan Jett, las Runaways e incluso a los Ramones y Chrissie Hynde.

Gritó con orgullo, tocó el bajo, compuso grandes canciones, ha editado quince álbumes de estudio, vendido unos 45 millones de discos y sigue abrazada por el cuero negro, dando conciertos notables a los 61 años.

Quiero mencionar hoy en Top Secret -la sección del blog que dedicamos a tesoros escondidos- a la injustamente olvidada roquera Suzi Quatro, una pionera: no era cosa fácil para una mujer estar al frente de un grupo de rock en los años setenta.

"Suzi Quatro", 1973

"Suzi Quatro", 1973

Cuando debutó con su nombre en 1973 con el contudente Suzi Quatro, machacón y hard, ya había superado una década sobre los escenarios, porque desde los 15 años tocaba con las Pleasure Seekers, un grupo sólo de chicas.

Con el arrogante jumpsuit, el bajo Fender Precision que le había regalado papá y la voz-chillido montada sobre temas simples y pegones, Suzi había llamado la atención en la desesperada Detroit -maternidad del rock más básico y salvaje de los años setenta (MC5, The Stooges, Alice Cooper, Grand Funk Railroad…)- al productor inglés Mikie Most, un tipo con ojo de lince para los hits instantáneos al que le gustaba el bouquet de alquitrán y sudor de aquella pequeña fiera. Se la tuvo que disputar a otro cazatalentos, Jac Holzman.

Ella lo tuvo claro: “Jac quería hacer de mí la segunda Janis Joplin y Mikie la primera Suzy Quatro. No había color”.

Suzi Quatro

Suzi Quatro

Establecida en el Reino Unido, volvió a mostrarse tozuda cuando  le preguntaron que look prefería. “Cuero negro”, contestó. “Eso es muy anticuado”, le dijeron. “No para una mujer”, dijo Suzi.

Hay muchos altibajos en la dilata carrera de la mujer-dinamo. No es una compositora dotada para los matices y se ha dejado llevar por algunas influencias perversas -como admitir su militancia en el glam rock-, pero tiene una cuantas canciones que no admiten la indiferencia (Can the Can, Devil Gate Drive, 48 Crash…) ni dejan prisioneros: te hieren mortalmente.

Hace poco le preguntaron si todavía es capaz de calzarse el jumpsuit de cuero negro con el que debutó. “Sí, es cierto. Me lo puedo poner. Pero cambio de vez en cuando de jumpsuit. Se suda mucho ahí adentro”, dijo.

No hay definición mejor para el rock and roll.

Ánxel Grove