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Qué pasó en el Mundial de… Qué pasó en el Mundial de…

"Sólo tres personas en la historia han conseguido hacer callar el Maracaná con un solo gesto: el papa, Frank Sinatra y yo". Alcides Ghiggia, Mundial de 1950

Archivo de la categoría ‘Chile 1962’

1958-1970. Pelé, el mundialista más grande

Pelé, abrazado a su compañero Jairzinho tras ganar el Mundial de 1970 (GTRES).

Pelé, abrazado a su compañero Jairzinho tras ganar el Mundial de 1970 (GTRES).

Al principio de la andadura de este blog le dediqué un capítulo a Diego Armando Maradona, uno de los grandes personajes de a Copa del Mundo. Si no es el más grande es porque hay otro que le discute, con mucha fuerza, ese título honorífico. Es más, muy probablemente sea el protagonista de hoy no sólo el mejor mundialista de todos los tiempos, sino también el mejor jugador de la historia. Es, cómo no, Edson Arantes do Nascimento, Pelé.

La historia de Pelé como mundialista va muy pegada a su historia como internacional con su selección. El 10 de Brasil debutó con su selección sólo un año antes de jugar su primer Mundial. Lo hizo en 1957, con tan solo 16 años de edad. Al año siguiente, Pelé formó parte de la selección brasileña que viajó a Suecia para disputar la Copa del Mundo. Llegó mermado físicamente y no disputó los dos primeros partidos de su selección. Debutó contra la Unión Soviética en el tercer partido, convirtiéndose en el más joven en jugar un Mundial. En ese partido dio una asistencia a Vavá. En cuartos de final, ante Gales, Pelé marcó su primer gol en un Mundial. Y en semifinales, logró un hat-trick ante Francia. Pelé redondeó su actuación marcando dos de los cinco goles que Brasil le metió a la anfitriona Suecia en la final. Tenía 17 años y 249 días y ya era campeón del mundo.

Cuatro años después, en la época del Mundial de Chile 1962, Pelé ya estaba considerado como el mejor jugador del mundo. En el primer partido de Brasil, ante México, Pelé dio un gol y marcó otro, pero en el segundo partido, se lesionó y no volvería a aparecer en el torneo, que se llevó Brasil.

Otra imagen de Pelé tras la final del 70 (Archivo 20minutos).

Otra imagen de Pelé tras la final del 70 (Archivo 20minutos).

Consolidado como el mejor jugador del planeta, en Inglaterra 66 Pelé pagó un alto precio por ser el número 1. Las defensas le dieron mucho y muy fuerte. Aún así, marcó un gol, convirtiéndose en el primer jugador en marcar en tres Copas del Mundo seguidas. Sea como fuere, Brasil quedó apeada en la primera fase. Justo después, Pelé anunció que no volvería a jugar un Mundial.

Pero si Pelé había asombrado al planeta en las tres citas anteriores, fue en el Mundial de México de 1970 cuando se convirtió en leyenda. Le habían convencido para que regresara a la selección. Estaba a punto de cumplir 30 años, estaba en el cénit de su carrera y lo demostró con creces. Además, Brasil llegaba con una generación irrepetible: Carlos Alberto, Rivelino, Jairzinho, Tostao, Gerson o Clodoaldo hacían de Brasil un equipo casi invencible. En su grupo estaban Rumanía, Inglaterra y Checoslovaquia. Pelé marcó en el 4-1 a los checoslovacos e hizo un doblete en el 3-2 ante los rumanos. Ante los ingleses, Pelé propició la que se considera mejor parada de la historia. En cuartos, ante Perú, Pelé dio una asistencia, algo que repetiría en semifinales ante Uruguay, si bien en ese partido lo que más se recuerda es lo que se llamó “el mejor no-gol de la historia”. No lo describiré. Prefiero que lo veáis:

En la final ante Italia, Brasil arrasó por 4-1. Pelé marcó el primero y dio otros dos. Los brasileños se coronaron campeones por tercera vez, Pelé fue catalogado como mejor jugador del torneo y, sin lugar a dudas, se convirtió en el más grande.

Vídeos de Pelé hay muchos. Os voy a dejar con uno cortito, que recoge sus 12 goles mundialistas:

Volvemos el martes… que llegan las semifinales…

Chile 62. La batalla de Santiago: a patada limpia por un país ofendido

El árbitro inglés Ken Aston trata de poner paz entre chilenos e italianos el 2 de junio de 1962 en el Mundial de Chile (WIKIPEDIA).

El árbitro inglés Ken Aston trata de poner paz entre chilenos e italianos el 2 de junio de 1962 en el Mundial de Chile (WIKIPEDIA).

Partidos con polémica arbitral los ha habido en casi todos los Mundiales. Este mismo año lo estamos comprobando. Hoy os voy a hablar de uno de los más famosos por todo aquello que no tiene que ver con el juego, de un encuentro que pasó a la historia con el nombre de ‘la batalla de Santiago’, así que os podéis imaginar.

Estamos en el Mundial de Chile 1962. El Grupo B lo componen las selecciones de Alemania Federal, Italia, Chile y Suiza. Los anfitriones iban cargados de una gran responsabilidad, ya que aquel Mundial estuvo marcado por un terrible terremoto que tuvo lugar dos años antes, de 9,5 grados en la escala de Richter (el peor registrado en la historia), que dejó cerca de 2.000 muertos y numerosos daños materiales, hasta el punto de que provocó no pocos retrasos y problemas de infraestructuras.

El grupo comenzó con un Chile 3-1 Suiza y con un 0-0 entre alemanes e italianos. En la segunda jornada, la Roja (de Sudamérica) se enfrentaba a los transalpinos. El partido empezó caliente, más de lo previsto, después de que dos periodistas italianos, Antonio Ghirelli y Corrado Pizzirelli (enviados especiales a Chile), escribieran un artículo para el periódico Il Resto del Carlino en el cual hicieron una terrible descripción de Chile y de su capital, citando la “desnutrición, prostitución, analfabetismo, alcoholismo, miseria” como algunos de los males del país andino.

La prensa chilena se hizo eco de esta información pocos días antes del partido entre ambas selecciones, así que podéis imaginar con qué ganas esperaba la afición chilena el encuentro. El diario El Mercurio de Santiago recordaba que en una gira reciente de su selección por Europa, sus reporteros no hablaron de “la pobreza del sur de Italia“, sino de las maravillas de Florencia y Venecia”.

El día 2 de junio de 1962 se celebró el partido en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, ante algo más de 66.000 espectadores. Previendo un clima caliente, los jugadores italianos saltaron al campo con claveles blancos, que lanzaron al público como señal de buena voluntad. No se cumplió su deseo, ya que los chilenos devolvieron las flores al campo, con una sonora pitada.

Ferrini, siendo sacado del terreno de juego por la Policía (WIKIPEDIA).

Ferrini, siendo sacado del terreno de juego por la Policía (WIKIPEDIA).

Las hostilidades no tardaron en comenzar, para desgracia del colegiado, el inglés Ken Aston (al que se le debe adjudicar el honor de inventar las tarjetas -seguramente, su experiencia en Chile le influiría-). A los 12 segundos se produjo la primera falta y a los siete minutos, la primera expulsión (insisto, no había tarjetas, se expulsaba directamente): la sufrió el italiano Giorgio Ferrini, tras una dura falta sobre el chileno Landa. Ferrini se negó a abandonar el terreno de juego, por lo que la Policía tuvo que entrar al campo para llevárselo. Empezaba bien la cosa.

Ambos equipos hicieron un tremendo despliegue de juego violento, acompañado de constantes rifirrafes entre los futbolistas de ambos equipos. Dicen las crónicas que los chilenos se aplicaron con especial dureza y que Aston le perdonó la expulsión al chileno Landa. Pero el follón se formó cerca del final del primer tiempo, cuando el italiano Mario David le hizo una dura falta al chileno Leonel Sánchez, tras lo que volvió a golpear al sudamericano en el suelo. Sánchez reaccinó levantándose y dándole un puñetazo a David. Aston, temiendo mayores problemas, no expulsó a ninguno. La expulsión de David llegó cuando en el minuto 41, el italiano se vengó del puñetazo lanzándole una patada al chileno.

Los chilenos marcarían dos goles en el segundo tiempo y, para evitar problemas mayores, puesto que no cesaron las patadas y las tánganas, Ken Aston no añadió nada de tiempo y pitó justo en el 90. Italia quedó eliminada en esa primera fase y Chile llegaría a semifinales, su mejor actuación de la historia.

Os dejo con un resumen de aquel partido:

Hasta mañana.