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LOS APUNTES DE ECONOMÍA PRÁCTICA Y FAMILIAR de Joan F. Domene

De morosos y ‘morrosos’

Pedro Solbes sigue manteniendo que los que hablan de crisis en España exageran. Quizá sí. Pero peor es dar la espalda a los problemas y no atajarlos antes de que vayan a peor. Lo del IPC en el 4,4% no es ninguna broma. Ni la situación de muchas empresas que empiezan a sufrir en sus carnes ya los efectos negativos de la morosidad.

Hasta un 30% ha crecido la cifra de impagados bancarios en los últimos meses en el mundo empresarial, y alrededor de un 20% los fallidos, o sea los que ya no se cobrarán. La construcción por motivos obvios encabeza el ranking de los que deciden devolver las facturas antes que pagarlas, seguida por todos los sectores que cuelgan de esa actividad. El mal, sin embargo, no es exclusivo de la actividad económica que más está sufriendo la desaceleración porque hay otras muchas industrias que también padecen sus efectos.

Me lo comenta una autoridad en la materia como Pere J. Brachfeld, profesor de finanzas de la Escuela de Administración de Empresas (EAE) y reputado ‘morosólogo’. Acaba de publicar el libro Memorias de un Cazador de Morosos, donde habla de la morosidad como de un mal arraigado en la cultura española desde los tiempos del Lazarillo de Tormes y la picaresca.

Los datos oficiales avalan su tesis de un importante crecimiento de la morosidad, aunque es cierto que aún está en niveles bajos, pero cabe esperar que seguirá creciendo. Y lo peor, me dice, es que no sólo dejan de pagar los que no tienen dinero, sino que muchos otros a los que él llama ‘morrosos’, que sí están en condiciones de hacer frente a sus deudas, se apuntan al carro e intentan sacar provecho de la situación para tener una mayor tranquilidad financiera. Con lo cuál, se agrava aún más la situación.

Y aquí la estadística también está de su parte: la media europea de las empresas que retrasan sus pago deliberadamente aún estando en una buena situación económica es del 35%. Ese porcentaje se eleva (y mucho) hasta el 62% en el caso de España, según un informe europeo publicado en 2004.

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