Capturando la temperie Capturando la temperie

Tenemos todo el tiempo del mundo para ti

Archivo de noviembre, 2012

Acaba la temporada de huracanes 2012

Efectivamente, hoy 30 de noviembre es el último día de la temporada de huracanes del año 2012. Eso no quiere decir que no puedan producirse más huracanes o tormentas tropicales, pero no sería lógico. Aún así, hay algunos de fuera de temporada de vez en cuando.

En general podemos decir que el número de huracanes y tormentas tropicales (TT) ha estado por encima de lo normal este año. Un total de 19 han sido nombradas por el organismo oficial, el NHC. Lo normal suele ser 12. Empata en el tercer puesto del ranking de años más tormentosos con 1887, 1995, 2010 y 2011. Son ya tres años consecutivos con 19 huracanes o TT. Lejos queda el 2005, récord absoluto con 28 tormentas nombradas, y donde tuvo que tirarse de las letras del alfabeto griego al acabarse las de abecedario habitual.

Ninguno de los huracanes ha alcanzado las categorías 4 ó 5, y sólo uno, Michael, ha llegado a la categoría 3. Tres fueron de categoría 2 y 6 de categoría 1. Pero, indudablemente, la temporada será recordada por el último de ellos, un Cat 2 llamado Sandy.

Las 19 tormentas de este año en el Atlántico. Fuente: AccuWeather.

Las 19 tormentas de este año en el Atlántico. Fuente: AccuWeather.

Sandy ha sido, con mucho, el más destructivo del año, aunque sin llegar a las cifras del Katrina, en 2005. Sandy ha dejado unos 250 fallecidos y unas pérdidas por valor de 70 mil millones de dólares. Absolutamente devastador. Aún tenemos en la retina las imágenes de Nueva York, con zonas totalmente inundadas y con ausencia de electricidad durante muchos días. Pero en la comparación nos damos cuenta del espectacular impacto que tuvo Katrina. No solo dobló en pérdidas a Sandy (148 mil millones de $) sino que el balance en fallecidos fue espeluznante: 1.833 personas perdieron la vida.

En este enlace de The New York Times tenéis más datos. Y en este otro de AccuWeather más fotos.

 

¿Somos tan malos los hombres del tiempo?

Vuelvo con un tema que ya toqué en anteriores etapas de mi blog, pero que me parece de suma importancia para entender una de las afirmaciones que más se oyen en la calle: ¡Qué malos son los hombres del tiempo, no aciertan nada!

Esta es, al menos, la sensación que existe. Día tras día lo podemos comprobar en conversaciones oídas al azar, en cuestiones que me hacen a través de correo, de twitter, en Facebook…Muchas veces me lo preguntan a mí mismo, y de verdad pareciera que la gente disfruta cuando pilla en un gazapo o en un error al meteorólogo de turno.

hoy me apetece lanzar mi alegato a favor de todos ellos… A mi juicio el problema no es que seamos malos profesionales, o que nos equivoquemos siempre. La profesionalidad está fuera de toda duda. El problema es que, en medios tradicionales, se habla a demasiadas personas. Los receptores de su información somos miles, millones. Y todos con ganas de escuchar nuestra información, la temperie -el tiempo atmosférico- que se espera en nuestra ciudad, en nuestro pueblo, y si puede ser, en nuestro jardín.

El maestro D. Mariano Medina. Con él empezó la divulgación de esta ciencia en medios. Fuente TVE.

El maestro D. Mariano Medina. Con él empezó la divulgación de esta ciencia en medios. Fuente TVE.

Y eso es prácticamente imposible. La información meteorológica que manejan y ofrecen las cadenas de televisión, las radios, la prensa escrita y la digital es muy genérica. Es información a granel, no puede personalizarse. Se emplea menos de un minuto en repasar el pronóstico para Galicia o Extremadura, cuando cada una de estas comunidades contiene cientos de microclimas para los cuales la predicción no será válida. Además, está generada con procesos automáticos, son ordenadores y programas informáticos los que deciden el tiempo que hará en función de los modelos meteorológicos, ya de por sí ecuaciones frías sin intervención humana, de las cuales ya hemos hablado aquí en alguna ocasión.

El responsable de la información meteorológica de turno tiene que condensar en 10 minutos -en el mejor de los casos, léase TVE o Antena3, porque otros no tienen ni la mitad- toda esa ingente cantidad de información dirigida a un público deseoso de escuchar si esta noche, por ejemplo, podrá hacer una barbacoa en el jardín de su casa de Jaca (Huesca).

Y claro, ese jardín de la casa de Jaca (Huesca) no aparece en el telediario. Se habla de nubes y claros y posibilidad de chubascos dispersos en el norte de Aragón. Así pues, Fernando, propietario de dicho jardín, se pone manos a la obra y prepara una estupenda barbacoa, con toda la ilusión del mundo, e invita a su jefe, a ver si de una vez por todas, le sube el sueldo.

Pero la meteorología no es una ciencia exacta, y ese pronóstico, elaborado seguramente por la mañana, cambia algo por la tarde y una tormenta arruina la barbacoa, los choricillos, la panceza…y el aumento de sueldo. Y Fernando, que normalmente no hace caso al tiempo y no se da cuenta de que la mayoría de las veces el pronóstico para Jaca es bueno, se queja amargamente de que el hombre del tiempo es muy malo, de que nunca acierta.

Es injusto.

Y es que no están ahí para defenderse. Me juego lo que queráis a que el 90% de ellos, a los que conozco personalmente, acertarían de pleno si pudieran hablar con Fernando, y tuvieran una manera de contactar con él. Si fueran capaces de personalizar y hacer un seguimiento de la información.

Y ese es, ni más ni menos, la esencia de nuestra revolución en la meteorología: la personalización, la información dedicada, el seguimiento continuo a través del uso de las nuevas tecnologías y de internet. El uso que hacemos de twitter, por ejemplo, no indica que seamos ni mejores ni peores predictores meteorológico que los demás. Simplemente indica que usamos herramientas que ellos en sus medios no pueden usar, herramientas que nos permiten ser tu hombre del tiempo, a tiro de tuit.

Por suerte, cada vez más equipos meteorológicos tienen presencia en redes sociales, y salvo nuestra querida AEMET, que no parece querer enterarse, el resto ya usan twitter, por ejemplo, para informar del tiempo. Veremos si la AEMET, en su próxima versión de la web, prácticamente inminente, se acerca a la sociedad y deja de vivir en el siglo pasado. Ojalá.

 

La meteorología, decisiva para los equipos de F1

Ayer acabó la temporada de Fórmula 1 con Sebastian Vettel como campeón y la meteo como protagonista. En un post anterior ya os comenté que realizaríamos un seguimiento muy cercano en twitter mediante el tag #meteoF1Brasil. Durante toda la semana he reunido al equipo meteorológico de digitalmeteo, con Enrique Hernánz, jefe de predicción como responsable principal, para analizar la situación. (En ese tag podéis ver todas las actualizaciones de los últimos 7 días).

 

Fernando tuvo un susto por la pista mojada... Foto EFE

Fernando tuvo un susto por la pista mojada… Foto EFE

 

Como todos sabéis, todo empieza con el anuncio de Antonio Lobato, al finalizar el GP de EEUU la semana pasada sobre que indudablemente, llovería en Interlagos. Nuestra primera reacción fue indicar que es imposible a tantos días saber qué iba a pasar. Todo parecía indicar que el fin de semana sería muy lluvioso, con fuertes tormentas. Muchos decían incluso que podría suspenderse el GP… Pero había que esperar.

Junto con Kike, nos dispusimos a elaborar las predicciones. Realmente es complicado realizarlas sin las herramientas adecuadas y en remoto, pero es nuestro trabajo, son retos que recibimos a menudo de algunos de nuestros colaboradores y clientes más insospechados. Ya os contaré algunos… Ser meteorólogo, como expresé ayer en twitter, no es solo ver las imágenes de radar y la dirección de la precipitación. Hay mucho más. Empezando por la orografía, los vientos dominantes, la altitud y latitud, la situación general de la circulación atmosférica, de las masas de aire circundantes, de su inestabilidad, etc, y acabando por la búsqueda de información sobre modelos meteorológicos locales, imágenes de radar y satélite, sondeos y datos de tiempo real de estaciones de la zona. Y a todo esto, hay que añadirle la experiencia, que no intuición, de un buen meteorólogo.

Y si son dos mejor. Realizamos ese análisis y determinamos que no llovería tanto como todo el mundo anunciaba el sábado (hay que decir que incluso nosotros dimos algo más de lluvia de la que finalmente cayó) pero que para el domingo la situación parecía más clara. Ayer, más de 24 horas antes de la carrera la situación estaba perfilada, no habría tormentas y la nubosidad sería de retención, con las típicas precipitaciones de lluvia uniforme asociadas.  Y ya esta mañana lo anunciábamos, tras comprobar el modelo que nos ha dado más confianza durante la semana para esa zona… (el que solemos usar para la zona europea, el WRF, tuvo varios descalabros los días anteriores y lo desechamos)

Así, llegamos al día de ayer. Una hora antes Ferrari estaba absolutamente convencida de que la carrera sería en seco, o al menos así lo decía en su twitter oficial, y sólo 12 minutos antes del inicio, Meteo France, proveedor oficial de la meteorología del mundial de F1 anuncia que un pequeño chubasco acaba de terminar y que no lloverá

Ferrari se hace eco:

Ferrari dejándose llevar por Meteo France...

Ferrari dejándose llevar por Meteo France…

 

Y no sólo Ferrari, sino varias cuentas de seguimiento de la carrera también informan de ello. Aquí Emlyn Hughes, de @radarguruf1, sólo 10 minutos antes:

 

¿Meteo France jugó al despiste? no lo entiendo...

¿Meteo France jugó al despiste? no lo entiendo…

 

Y AUTOSPORTlive, lo mismo. A nosotros nos parecía arriesgado, desde luego, y así lo comentamos.

Muchas cuentas anunciaron carrera en seco gracias a Meteo France

Muchas cuentas anunciaron carrera en seco gracias a Meteo France

 

Efectivamente, 7 minutos antes del banderazo, las nubes no aguantaron más la humedad que las alimentaba desde el sur y empezaron a soltar su carga líquida. Muy poco a poco, desde luego, pero en ese momento Kike y yo tuvimos la certeza de que nuestro pronóstico iba a cumplirse. De que la primera mitad sería muy variable, con pequeñas cantidades de lluvia muy repartidas por todo el circuito, y que no sería hasta mediada la carrera cuando caería algo más…

No es la primera vez que pasa esto, ya el año pasado hubo un incidente entre Ferrari y Meteo France. Y, sin embargo, parece que sigue siendo el proveedor oficial de muchos equipos. Hasta la temporada 2004-2005 cada equipo tenia un equipo meteorológico muy especializado, que les costaba millones. Desde esa fecha, seis equipos firmaron un acuerdo para obtener información mediante sistemas comunes, y así ahorrar costes. Es ahí donde entra Meteo France. El acuerdo era bueno, y en 2007 el resto de equipos de la parrilla entran en ese sistema, que ofrece esa intranet con información meteorológica y previsión que vemos en las retransmisiones, pero que no es pública.

Visto lo visto… ¿hasta cuándo seguirá Meteo France como proveedor? ¿Se volverá al antiguo modelo de un equipo meteorológico por equipo? Preguntas que tendrán contestación en la próxima temporada.

 

Sistema meteorológico de Meteo France por el que pagan los equipos de F1.

Sistema meteorológico de Meteo France por el que pagan los equipos de F1.

 

 

Espectacular prototipo de casa anti-tornados

Tener en cuenta las tormentas severas como una posibilidad real, y no como un accidente“, esta es la filosofía que subyace detrás del proyecto Tornado House, la Casa del Tornado, un proyecto que Ted Givens, de la empresa 10 DESIGN, ideó hace ya 10 años como un prototipo para evitar los daños que producen estos monstruos meteorológicos.

La tecnología más avanzada soporta este prototipo. Arquitectura y meteorología en estado puro. Una piel de fibra de carbono y Kevlar, para que la construcción respire, sienta, y un sistema de motores hidráulicos para ocultar la casa en el subsuelo de forma completa, y así evitar los vientos tornádicos. La casa completa se esconde cuando empieza a notar la temperie azotando o cuando los tornado warnings se activan.

Y no solo cada casa individual se entierra controladamente para evitar la destrucción, sino que en el prototipo también se incluyen barrios enteros, pueblos completos, cuyas casas se comunican entre si, comparten la información meteorológica en tiempo real para avisarse, en un claro ejemplo de smart city, de que la amenaza se acerca.

 

Prototipo de la Tornado House, de Ted Givens. Fuente 10 DESIGN.

Prototipo de la Tornado House, de Ted Givens. Fuente 10 DESIGN.

 

Efectivamente, lo primero que se piensa es en el coste de este montaje. Una construcción así supera con mucho el coste normal de una casa en las zonas seleccionadas, eso es cierto. Y yo diría que no en el doble o el triple, sino en mucho más. También es cierto que en las zonas de Texas, Oklahoma, etc., donde más tornados destructivos se producen, las construcciones suelen ser bastante enclenques y baratas. La diferencia entre el coste actual y el del prototipo desde luego es muy importante.

Mientras otras casas volarían, la Casa Tornado se enterraría en el suelo. Fuente: 10 DESIGN.

Mientras otras casas vuelan, la Casa Tornado se refugia en el suelo. Fuente: 10 DESIGN.

 

¿Pero cuánto cuesta reconstruir barrios y ciudades enteras? Las pérdidas ocasionadas por las tormentas severas sólo en EEUU son multimillonarias. Pero, sobre todo, ¿cuánto cuesta una vida? Desgraciadamente los recortes en la administración americana pararon la construcción de este prototipo el año pasado, y quién sabe si se terminará por construir. En todo caso, este es el futuro, no cabe duda, y, tarde o temprano, se hará algo parecido. Más info en este vídeo.

 

¿Qué es la probabilidad de precipitación?

Me gusta mucho la Formula 1. Sigo todos los grandes premios que puedo y la verdad, no me parece tan aburrida como la algunos piensan. Sólo hay que arañar un poco para darte cuenta de los avances y estrategias que ofrece en cada detalle. Y, además, en mi caso, siempre me informo del tiempo que va a hacer y permanezco atento a los cambios en la previsión. La meteorología ha influido en muchos de ellos, y lo seguirá haciendo.

El proximo fin de semana se celebra el último Gran Premio, en el circuito de Interlagos, Sao Paulo, Brasil. Ayer, el comentarista televisivo anunciaba lo importante que será la aparición de la lluvia. Como sabéis, Fernando Alonso está segundo en el mundial, a 13 puntos de Vettel, y unas condiciones lluviosas serían las mejores aliadas del piloto español para  aumentar las posibilidades de recortar la diferencia. De una forma un tanto inconsciente el presentador anunciaba ya lluvia para un plazo de 7 días. A mí estas cosas me indignan, ya lo sabéis. Pero fijaos, sólo con que hubiera incluido la probabilidad de precipitación para que esas lluvias se produzcan, ya me hubiera parecido válido el pronóstico.

 

Fernando Alonso deberá invocar a la lluvia para que sea su aliada en Brasil. Foto EFE

Fernando Alonso deberá invocar a la lluvia para que sea su aliada en Brasil. Foto EFE

 

Como sabéis, los modelos meteorológicos se alimentan de datos de sondas, estaciones terrestres y marítimas y otro tipo de observaciones. La entrada de estos modelos, que no son mas que ecuaciones que modelan cómo se comportan los fluidos, es una foto tridimensional del estado de la atmósfera en un momento dado. Cuanto mejor conozcamos todos los datos de entrada, mejor será la salida de esa ecuación, que no es ni más ni menos que el tiempo que nos espera.

Pero en cuanto tenemos esa salida -los pronósticos meteorológicos- estos caducan. La atmósfera, al minuto siguiente, ya no refleja el modelo de entrada. Quizá la temperatura ha bajado un poco más de lo esperado, una frente se ha estacionado o una masa fría se ha intensificado. La predicción ya no es del todo válida. Y cuanto más tiempo transcurre en la misma, menos ajustada es. Su fiabilidad disminuye.

Así pues, tenemos que hablar de fiabilidad de que la temperie esperada se cumpla. Para un plazo de 6 horas la probabilidad de que el modelo haya acertado es realmente alta. Muy alta. Más de 95% de las veces, el modelo acierta. Pero a más plazo las cosas no se van ajustando a lo que la ecuación decía. Sobre todo en cuanto a las precipitaciones, pues las temperaturas son, digamos, más fáciles de pronosticar.

Así, hablamos, de probabilidad de precipitación -lluvia o nieve, básicamente- o de probabilidad de tormenta, por ejemplo. Si Lobato ayer hubiera dicho que se espera lluvia el domingo que viene, con una probabilidad del 40%, por ejemplo, no hubiera sido tan arriesgado y poco científico su pronóstico. El tanto por ciento indica cuantas veces, partiendo de las mismas condiciones, se produjo lluvia en el mismo plazo. Hablar de un 40% de probabilidad de lluvia es hacer un pronóstico probabilístico, basado en la estadística. Cuarenta veces de cien llovió con esas condiciones iniciales y a ese plazo. Y sesenta no lo hizo. Ese pronóstico no falla, no es discutible, son datos objetivos.

Cuanto más nos acercamos a la fecha a pronosticar, la fiabilidad aumenta. Que no la probabilidad de que llueva, que podría subir o bajar, pero en todo caso será mucho más acertada. Es un poco lioso el juego de palabras, espero que lo entendáis. En particular, para este fin de semana en Interlagos, los modelos anuncian lluvias intensas para el sábado de forma muy clara, pero a una semana vista la fiabilidad del pronóstico es baja, en torno al 50%. Aún podría cambiar, se hace necesario un seguimiento durante la semana, y sólo a partir del jueves la fiabilidad será lo suficientemente elevada como para ofrecer un buen pronóstico.

Lo iremos siguiendo en twitter, con el tag #meteoF1Brasil para ir actualizando la información. Ojalá la lluvia sea una vez más protagonista, y en este caso aliada, de Fernando.

 

 

¿Puede nuestro cuerpo pronosticar el tiempo?

A todos nos ha pasado. Ese dolor de cabeza inaguantable, esas articulaciones que dan la lata, la cicatriz del apéndice que molesta… Y en seguida encontramos el culpable y sentenciamos: “es el tiempo va a cambiar, ¡es que está muy loco!“.

¿Qué hay de cierto en esa afirmación? ¿Es verdad que nuestro cuerpo reacciona ante cambios del entorno?

 

Con el otoño nuestro cuerpo se resiente, pero se respira mejor. Foto Mafueri CC/Flickr

Con el otoño nuestro cuerpo se resiente, pero se respira mejor. ¿No? Foto Mafueri CC/Flickr

 

Este, además de un post con información, es también un post para que me contéis vuestra experiencia. Resulta que tras buscar mucha información, en internet y algún libro, no parece que haya consenso. Hay opiniones para todos los gustos. Los hay que, efectivamente, piensan que el clima -recordad, a medio-largo plazo- determina nuestro bienestar si vivimos en una zona determinada. A los asmáticos y reumáticos se les aconsejan sitios de elevada humedad, para respirar mejor y que las articulaciones no duelan tanto. Pero la meteorología -de un día determinado- también puede influir. Otros niegan el hecho, y simplemente dicen que es imposible que nos afecten esos cambios y argumentan no se qué estudio…

Bueno, ahí va mi opinión y mi experiencia. El tiempo (a corto plazo) y el clima (a más largo) sí que influyen, y mucho, en nuestro cuerpo. Y creo que lo que más nos influye son los cambios de presión atmosférica y la humedad. Creo que, al menos eso, no es discutible. Nuestros cuerpos son organismos expuestos a la temperie, a los avatares de una atmósfera cambiante. Salvo el tórax y el abdomen, que tienen presiones propias, el resto del cuerpo está expuesto a la presión atmosférica ambiental.

En general podríamos observar esta regla: más presión, más contraídos los órganos. Menos presión, se expanden más y son más proclives a inflamarse. La piel, como sabéis, es el órgano más grande de nuestro cuerpo, y al ser flexible, nota esos cambios. Otras lesiones lo hacen también, al cambiar de tamaño tejidos, venas, etc. Así pues, soy de la opinión que nuestro cuerpo, como ser vivo, lo mismo que las plantas, es absolutamente receptivo a las condiciones atmosféricas que nos rodean.

Otra cosa es que, debido a esos cambios, podamos prever el tiempo futuro. Anticiparnos y realizar pronósticos sólo por nuestras sensaciones, dolores o molestias. Eso ya no lo tengo tan claro, y más bien diría que no es posible en la mayoría de los casos. Pero también es cierto que cuando se aproxima una borrasca la presión baja, y de esa forma pueden aparecer inflamaciones. Y de lo que no hay ninguna duda es que a mí, personalmente, hay una rodilla y un tobillo que me duelen a rabiar de vez en cuando y he comprobado que 8 de cada 10 veces el tiempo cambia.

En fin, necesito vuestras opiniones, experiencias, poder contrastar eso de lo que se habla en la calle pero nunca sabemos si es leyenda urbana o realidad… ¿Me ayudáis?

 

¿Por qué los arcoiris tienen forma curva?

Una de las manifestaciones más vistosas de nuestra atmósfera, sin duda, es el arcoiris. Alguna vez hemos hablado de ellos aquí, pero… ¿nunca os habéis preguntado la razón por la cual son curvados? Puede parecer una pregunta muy tonta, pero esconde mucha física, mucha matemática y un secreto detrás. Intentaré arrojar luz sobre ello… 😉

 

Maravilloso arcoiris en Massachusetts Foto: Jer_Boucher19 CC Flickr.

Maravilloso arcoiris en Massachusetts Foto: Jer_Boucher19 CC Flickr.

 

Primeramente hay que decir que los arcoiris realmente son círculos completos, es decir, la parte que vemos es un arco, pero si nos encontráramos suspendidos en el aire a mucha altura, lo veríamos completo. El efecto se produce cuando los rayos del sol atraviesan las gotas de agua. Claro, por debajo del suelo no hay gotas, por lo que no hay arcoiris. De hecho es fácil de construir un circuloiris -permitidme la palabra- con una manguera de jardín de las que pulverizan el agua. Nos ponemos de espaldas al sol y hacemos que el agua pulverizada caiga por delante de nosotros. Aparecerá justo enfrente de nosotros.

También hay algo que se nos escapa. Los arcoiris son 3D. Es decir, las gotas y reflejos que lo forman están distribuidas de forma tridimensional, no sólo en el plano en el que lo vemos, desgraciadamente. Sería más bien una cúpula de color, de la cual sólo vemos un plano, una tajada. Una pena, la verdad…

Pero volvamos a nuestra pregunta. ¿Porqué no son rectos los arcoiris?

Los arcoiris los provocan las pequeñas gotas de agua cuando reflejan los rayos de luz. Actúan como pequeños prismas y descomponen la luz en los colores que todos conocemos. Pero resulta que el ángulo en el cual la luz sale reflejada de la gota es de 40º, aproximadamente. En otros ángulos la gota no refleja nada. Esto supone que sólo lo vemos cuando el Sol está tras de nosotros y bajo en el horizonte. No podrás ver el arcoiris con el Sol en todo lo alto, pues no llegará al suelo, pasará por encima de nosotros. Ese ángulo agudo determina las gotas que “activan” el arcoiris. Y se agrupan formando un cono a la misma distancia que el observador. Una forma curva.

Podemos decir que el arcoiris se enciende sólo para esa porción de cielo, y sólo para nosotros. Es decir, un amigo situado a unos metros verá otro arcoiris, similar, pero diferente al nuestro. Su punto de observación será tal que las gotas reflectantes construirán una visión particular. Su visión.

Quizá la explicación es un poco farragosa. Mis disculpas. Si eres de los que no ha entendido nada quédate con estas idea: cada vez que ves un arcoiris estás viendo la cara más colorida de la atmósfera interactuando con la física y las matemáticas y, sobre todo, el secreto, estás viendo un espectáculo único, irrepetible, personal. Es tu arcoiris y nadie más puede verlo como tú.

Ya sabes, hazle una foto y ¡disfruta el momento!

 

 

El relámpago continuo de Catatumbo

Dentro de lo fascinante que ya de por sí resulta la meteorología, esta ciencia que tanto amo, hay ciertos fenómenos que por su espectacularidad y rareza asombran sobremanera. Hoy os hablo de uno de ellos: el relámpago de Catatumbo.

El relámpago continuo de Catatumbo.... ¡Quiero ir! :) Foto Thechemicalengineer - Wikipedia

El relámpago continuo de Catatumbo…. ¡Quiero ir! 🙂 Foto Thechemicalengineer – Wikipedia

 

El río Catatumbo, de donde proviene el nombre, discurre por el norte de América del Sur, y desemboca en el Lago Maracaibo, en Venezuela. Es allí donde se produce el singular fenómeno. Durante unos 160 días al año (algunas fuentes lo suben a 260) una espectacular tormenta descarga rayos como si no hubiera un mañana, de forma continua durante horas. Se pueden llegar a contabilizar 60 descargas al minuto, esto es, durante 8 a 10 horas cae un relámpago por segundo. Demencial.

El espectáculo debe ser brutal, el cielo iluminado durante la noche, sin tregua y visible en un radio de 400 kilómetros. Desde la lejanía no se oyen los truenos, con lo que el fenómeno es más visual que auditivo. Todo un festín para los kazatormentas.

Pero, ¿qué es lo que pasa allí? ¿por qué se produce este fenómeno?

La culpa la tienen las montañas y el flujo húmedo provocado por los vientos alisios de la zona. Estos vientos se cargan de humedad en el lago a últimas horas de la tarde, cuando el sol ha pegado fuerte y la evaporación es intensa. Llenos de energía en forma de agua viajan hasta chocar con la Cordillera de Mérida, la parte venezolana de los Andes, que tiene alturas de hasta 5.000 metros sobre el nivel del mar.

Y no hay nada tan explosivo como aire cargado de humedad elevándose hasta tan arriba y enfriándose adiabáticamente -perdón por el palabro, pero se llama así- según asciende. Las nubes que se forman son monumentales, unos espectaculares torreones de kilómetros de altura y con una actividad eléctrica portentosa.

Una verdadera lluvia de relámpagos en el estado venezolano de Zulia, tanto que su escudo tiene un rayo para simbolizar el hecho. Me encanta.

 

Clima y meteo: de copas de cava y desastres

Vuelvo con una de las ideas principales que es básica en la filosofía de digitalmeteo y de la revolución que estamos, a nuestro parecer, viviendo. La toma de conciencia sobre cómo la meteorología, y la climatología, afectan de forma decisiva a todos y cada uno de nuestros actos en el planeta. Desde los más importantes y globales, eso que deciden el curso de nuestra historia, a los más banales y frívolos, esos que pasan más desapercibidos.

Y os quiero poner un par de ejemplos absolutamente descriptivos por su oposición.

La costa de Nueva Jersey arrasada por Sandy. (Master Sgt. mark Olsen / Us Air / EFE)

La costa de Nueva Jersey arrasada por Sandy. (Master Sgt. mark Olsen / Us Air / EFE)

Huracán Sandy.-

Ejemplo de cómo la meteorología -no climatología- puede afectar de forma gravísima a nuestras actividades. Casi 200 muertos en varios países, millones de afectados, ciudades destruidas, 14.000 millones de euros en pérdidas, incluso unas elecciones para elegir el presidente del país más poderoso de la tierra (sic) afectadas seriamente. Aún, tras más de una semana, muchos no tienen suministro eléctrico en muchas zonas, el carburante y los alimentos escasean y los móviles se cargan en puesto callejeros. Y sí, hablo de Nueva York. Y del siglo XXI.

 

El clima influye en el azúcar y aroma de las uvas que se usan para el cava. Foto: tripb (Flickr, CC)

El clima influye en el azúcar y aroma de las uvas que se usan para el cava. Foto: tripb (Flickr, CC)

La industria de espumosos.-

Ejemplo más frívolo de cómo la climatología -no la meteorología- afecta a cosas más mundanas. Tras el anterior ejemplo parece poco importante, pero a la industria del cava seguramente no le resulte baladí. Según un estudio que llega a mis manos, se ha demostrado que el indice climático NAO, del cual hemos hablado ya aquí, influye de forma decisiva en la calidad de los caldos. “El hecho es importante para poder predecir años de alta calidad en la producción de cava, así como poder indagar en los posibles efectos y variaciones que un cambio en el clima pude producir en la calidad de este producto“, explica José Carlos Báez, investigador del Centro Oceanográfico de Málaga del IEO y coautor de este trabajo.

Hay cientos, miles de ejemplos más, dentro de ese abanico. Seguro que tú tienes los tuyos, situaciones en donde la lluvia, el frío o el viento arruinó o mejoró lo que estabas haciendo. Conocer mejor esta ciencia es conocer mejor nuestro futuro, tanto el inmediato como el que nos espera en unos años. Por eso la adoro.