BLOGS
El cielo sobre Tatooine

Un travelling por el cine más actual con flashbacks al clásico.

La película que cambió la forma de rodar las escenas de batalla: 20 años de ‘Salvar al soldado Ryan’

Encuadres

Hace dos décadas los periódicos, por entonces Internet era aún una promesa de futuro, un medio que usaban muy pocos, empezaron a llegar noticias de que la nueva película de Spielberg era todo un taquillazo. No era nada sorprendente. Pero además se hacían eco de que contenía unos 15 minutos, en el inicio, impresionantes. Unas secuencias recreando el desembarco de Normandía que ponían la piel de gallina.

También desde entonces ha llovido mucho y se ha guerreado aún más. La audiencia se ha curtido en mil y una batallas desde las ficciones de la pequeña o gran pantalla. Pero en su época fue espectacular. Las reseñas destacaban que era lo nunca visto y también sus elementos gore. Había sangre por todas partes, cuerpos desmembrados, vísceras al descubierto. Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan) mostraba una crudeza desgarradora. El público dejaba de ser un mero espectador para sentirse inmerso en el combate y la mirada de su protagonista, el capitán Miller (Tom Hanks), abrumado por tanto horror y muerte, era también la nuestra.

Salvar al soldado Ryan (1988)

©Dreamworks/The Kobal Collection )

Sucedía en un punto del desembarco de la costa norte francesa bautizado en clave Omaha Beach. Allí, con miles de soldados norteamericanos expuestos al intenso fuego de los alemanes, surgían escenas de pesadilla: cuerpos partidos en dos, un soldado recuperando el brazo que le han arrancado de cuajo, heridas que no sanarán, rostros transformados en grotescas desfiguraciones. Y las balas silbando por doquier. Ni siquiera bajo las aguas, infiltrándose silenciosas, estaban a salvo de ellas.

Con la inestimable ayuda de su director de fotografía, Janusz Kaminski (que ganaría uno de los cinco Óscar que obtuvo la película) Spielberg rodó esas escenas en parte con la cámara en mano, a modo de un reportero de guerra, recurriendo a planos en cámara lenta, dramáticos primeros planos y a planos subjetivos. Solo ruido, sangre y desconcierto. La banda sonora la pondrían las explosiones, gritos y proyectiles (para el sonido se registró el de armas reales de la II Guerra Mundial). Luego sonaría la nuevamente excepcional música compuesta por John Williams.

Pero especialmente innovadora fue la decisión de reducir la saturación del color, hasta más de la mitad de lo que sería habitual, tonos menos contrastados y más apagados, para potenciar esa sensación de viaje al pasado y al infierno de la II Guerra Mundial, y de todas las guerras. Fueron también los 15 minutos que más han influido en la forma de rodar escenas de batalla. Todo un referente e incluso las de Gladiator (2000) de Ridley Scott, situada en los tiempos de la Roma imperial, se inspiraron en ellas.

Del contexto histórico, general y universal, la mirada de la película de Spielberg se posaría después en un terreno más personal. Se centraría en el pelotón encargado de intentar recuperar con vida, en una misión casi suicida, al soldado James Ryan (Matt Damon). El único de cuatro hermanos que quedaban con vida. Los otros tres habían fallecido en la contienda. El relato se inspiró en el caso real del paracaidista Frederick Niland.

A modo de transición en el cambio narrativo, una escena magistral y que me sigue emocionando cada vez que la veo, rodada muy al estilo de John Ford, la de la madre saliendo al porche de su casa para recibir la noticia del trágico fallecimiento de sus hijos y que culmina, sin diálogos, con la mujer derrumbándose, dejándose caer al suelo abatida por el dolor.

Salvar al soldado Ryan tuvo su primicia mundial en Estados Unidos el 21 de julio de 1998 y llegaría a los cines norteamericanos tres días después. En España se estrenó el 18 de septiembre.

3 comentarios

  1. Dice ser Aemilius

    “El único de cuatro hermanos que quedaban con vida”. Cita del blog.
    Esto no es cierto. Dos habían muerto, Preston, y Robert Niland, pero Edward, dado por desaparecido, había sobrevivido a un saldo en paracaídas y, de hecho, murió en 1984, un año después que el propio Frederick (Fritz) en quien se inspiró la película de Spielberg.

    http://www.historiassegundaguerramundial.com/anecdotario/el-soldado-ryan-hermanos-niland/

    21 julio 2018 | 15:51

  2. Dice ser Aemilius

    Perdón, quería decir “SALTO” en paracaídas.

    21 julio 2018 | 15:51

  3. Dice ser Aenicolaius

    En la película los otros tres hermanos han muerto. Que la historia esté inspirada en el caso real del paracaidista Frederick Niland no significa que tengan que condidir exactamente todos los detalles. Es su película y pueden hacer con ella lo que quieran.

    De nada.

    21 julio 2018 | 19:19

Los comentarios están cerrados.