140 y más 140 y más

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YouTube, listo para elegir un ganador

Desvelado. En realidad, YouTube, la plataforma de vídeos de Google, fue creada hace ocho años como un mega concurso internacional con el objetivo de encontrar y escoger el mejor vídeo del mundo. Todo ha sido un sueño de Resines, vamos.

Concluido el plazo de recepción, este 1 de abril, un grupo de jueces pasará la próxima década revisando todo el contenido subido por los usuarios y, en 2023, ya tendremos ganador, que se llevará un mp3 y 500 dólares.

YouTube borrará todos los vídeos que aloja en una horas, pero los usuarios podrán ver un streaming con los primeros momentos de deliberaciones del jurado, en el que habrá desde críticos hasta celebrities. Se espera un anuncio de nominaciones a lo Globos de Oro.

¿En serio? Pues no, claro que no. Toda esta historia forma parte del April Fool’s Day, una fecha parecida al día de los inocentes en España que se celebra en el mundo anglosajón.

La plataforma ha elaborado un vídeo en colaboración con el satírico The Onion con un montón de cameos -incluido el del niño aquel recién salido del dentista– para seguir la broma y anima a los usuarios a que compartan en redes sociales -Google Plus y Twitter– el que consideren mejor vídeo de YouTube con el hashtag #bestvideo.

 

 

Mashups y otras cosas de YouTube

No sé si os acordaréis, pero el pasado verano un estudio del CSIC decía que las canciones actuales son cada vez más parecidas, que los artistas experimentan poco. Dada una nota musical, según explicaban sus conclusiones, es “relativamente más fácil” predecir cuál será la siguiente; además, hay menos diversidad de timbres y estos se interpretan con los mismos instrumentos. Para esto analizaron 464.411 canciones de entre 1955 y 2010.

No voy a teorizar sobre la música y tampoco desmerecer lo que hacen miles de artistas en todo el mundo, faltaría más. Es que esto se me ha venido a la cabeza, de forma casual, al encontrarme, un año más, con los mashups que por estas fechas aparecen en YouTube como resumen del año. Soy muy fan, que conste. La pericia de la gente que se dedica a ensamblar los hits más escuchados de los últimos doce meses es digna de reconocer. Algunos de estos vídeos acumulan millones de visitas.

Antes de enseñaros alguno, no obstante, un par de apuntes sobre lo más visto en YouTube en 2012, ranking que esta misma semana ha visto la luz. El propio servicio de Google ha hecho su mashup con celebrities youtuberas, incluyendo, cómo no, a PSY.

(Aviso: si queréis ir directamente a los mashups musicales, podéis pinchar aquí. De nada).

Pero vamos a las listas.

YouTube no decepciona (nunca) y entre los diez primeros puestos de lo más visto en todo el mundo solo hay dos videoclips musicales (el del coreano y el de una violinista); el resto son una versión de Gotye, un lipdub de Carly Rae Jepsen con la chupipandi Bieber, una parodia rap de un debate entre Obama y Romney, un anuncio (buenísimo, el de Push to add drama), el speech de un popular monologuista, el viral de Kony, un señor disparando al ordenador portátil de su hija y la caída al vacío de Felix Baumgartner.

Si tenéis curiosidad, podéis ver qué han elegido en cada país. Por ejemplo, en Oriente Medio no hay rastro de PSY: una artista infantil salida de Arabs got talent, Hala Al Turk, es la que triunfa. En Polonia, el grupo local Weekend se lleva la palma y, en Rusia, un episodio de unos dibujos animados, Masha y el oso, aunque por ahí andan las famosas abuelas de Eurovisión. En Argentina tiene el primer puesto una canción llamada… Mi nena Facebook. Ajá.

El Colombia, lo más visto es el videoclip de Te pintan pajaritos de Yandar & Yostin. Sí, amigos, también es el segundo más visto en España. En nuestro país, además, el tándem José de Rico (español) y Henry Méndez (dominicano) ha colocado dos vídeos en el top10 y, por cierto, como recordaréis, una de sus canciones fue una de las más populares en Facebook en 2012. Ajá.

Dejando al margen el martilleante Tacatá, están también el sevillano Rasel, el amigo Zorman del Yo soy Cani y el mérito total de Efecto Pasillo. Es decir, en España preferimos los videoclips y, salvo la excepción coreana, lo más visto está en nuestra lengua. Me parece muy normal, aunque muy local.

Por otro lado, YouTube publicó ayer mismo algunas cifras de 2012 a través de una infografía realizada gracias a Nieman Journalism Lab y Storyful que revela qué historias de actualidad fueron las que más atención captaron. El huracán Sandy, por ejemplo, ofreció más de 70 horas de emisiones en directo y las protestas en Siria generaron 350.000 vídeos.

News on YouTube: 2012 in review

Mashups

Llegamos a los mashups, los otros resúmenes musicales del año. Uno de ellos, Pop Danthology, acumula ya más de 9,4 millones de visualizaciones. En España ya estaría en cuarta posición en la lista de los más vistos. Por supuesto, no esperemos encontrar nada que no sea mainstream, pero ahí está la gracia. Rihanna, Kesha, Fun, Katy Perry y hasta Enrique Iglesias.

Y ahora, retomo la reflexión del principio: ¿son todas las canciones iguales o es que los usuarios son buenos mezclando? Echad un ojo y luego me decís:

 

*Infografía de Nieman Lab, Storyful y Youtube.

El arte hecho videotalento

Más de 600 vídeos han participado en la convocatoria. Los concursantes, estudiantes, tenían que mostrar su habilidad audiovisual, pero también su sensibilidad artística dando una visión diferente a una obra, ya fuera literaria, pictórica, escultórica o cinematográfica, por qué no. Y ahí confluyeron Hopper, Magritte, Chillida, Iglesias y hasta Fellini.

El certamen, en su primera edición, seguía la senda de otros dos dedicados a la fotografía y al diseño. #Videotalentos, de la Fundación Banco Santander, entregó sus premios ayer en la Academia de Cine, en Madrid, y dio al universo YouTube un motivo más para demostrar sus inquietudes culturales. Hubo cuatro galardonados, entre ellos, dos proyectos de México –Ofelia, un corto en stop motion que se llevó la mención del público- y Argentina –La traición de las imágenes, conceptual y reivindicativo que logró un accesit-.

Los otros dos eran españoles y me gustaron mucho. El primero es un homenaje a Degas y sus famosas bailarinas, a las que el pintor visita y casi puede tocar en un paseo, entre postimpresionista y expresionista, por la sala donde las protagonistas pasan las horas; el otro, el ganador, Dreams are the matter we are made of, mezcla el tenebrismo con Warhol, Shakespeare y las polaroid, que no es poco. Se notaba que su autor, Juan Francisco Blanco, se dedica a esto.

Enrique González Macho, que dio un pequeño discurso previo a la ceremonia, dijo –for the record, como bien apuntaron algunos presentes-: “Las nuevas tecnologías enriquecen nuestra profesión”. Y auguró incluso una mayor -el doble- participación para una segunda edición de los premios.

La representante de YouTube en el acto, Melanie Parejo, recogió su testigo -no sé si más allá de lo que él habría imaginado, aunque nunca se sabe- hablando de la “democratización del vídeocreador”. Y mostró el vídeo -de hace un año- de Jamal Edwards y el sueño cumplido.

Todo muy correcto, que para eso los participantes y ganadores eran los importantes. Os invito a que veáis el resto de cortos del certamen y paséis un buen rato.

El fantasma de Robin Sparkles

Cada minuto se suben 72 horas de vídeo a YouTube. El portal de Google ha hecho público hoy el dato con motivo de su séptimo aniversario, pero también ha proporcionado el ejemplo correspondiente (para que nos quede claro): esto equivale a ver 61 veces seguidas la boda real británica, pero la de Guillermo y Kate. Menos mal que el contenido es variado.

YouTube dice también que ha incrementado las suscripciones en un 50% y que “se realizan más de tres mil millones de horas de video al mes”. Cifras apabullantes a las que, sin duda, los videoclips musicales contribuyen en gran medida. En 2011, On The Floor ft. Pitbull de Jennifer Lopez fue el más reproducido en todo el mundo: hoy suma 541,2 millones de visionados en total (y subiendo). El segundo fue Party Rock Anthem, de LMFAO (a los que yo llamo, cariñosamente, MQMF), que acumula a día de hoy 438,2 millones de reproducciones (y subiendo).

El fenómeno masivo tiene pinta de repetirse, por ejemplo, con una jovencita canadiense llamada Carly Rae Jepsen.

Sea porque su último sencillo, Call Me Maybe, es muy (muy) pegadizo; sea porque con tino abrió un Tumblr -allá por febrero, pero sigue muy activo- para que sus fans hicieran su propia versión casera del videoclip, en plan flashmob o cover al uso; sea porque ciertos colegas de profesión, del mismo grupo que distribuye su EP (o no) y otros tantos animados se han encargado de darle publicidad; o sea porque ha alcanzado puestos relevantes en las listas de la BBC, en iTunes o en el Official Streaming Chart.

El caso es que esta chica, que salió del talent show Canadian Idol, fichó tras un primer trabajo por la discográfica del cantante de Nickelback y ahora acumula más de 70 millones de visitas en YouTube. Pero en una sola canción. Porque además hay que contar sus otras canciones (Tug Of War, del primer disco, lleva 4,2 millones), los tutoriales de piano que han subido los usuarios para aprender a tocar la melodía, las entrevistas, las parodias, etc. Su pose, entre coloretes rosados y melena risueña, es un gancho eficaz, viendo las estadísticas del clip:

Estadísticas del videoclip

Sus perfiles en redes sociales acumulan, dentro de lo que supone ser una estrella emergente, cifras más discretas, aunque sus más de 170.000 seguidores en Instagram asisten a diario a sus periplos por galas (como los Billboard), programas y demás. Probablemente acabemos un poco hartos del tema en cuestión, que ha conseguido que hasta el equipo de baseball de Harvard, entre otros, haga su propia performance, aunque con fines solidarios. Call Me Maybe está en el cuarto puesto esta semana de los 100 de YouTube en el canal de música. Y ya hablamos de ella aquí, aunque lleve sonando fuera un tiempo (lo de siempre). Pero es que ahora es viral.

He de decir que en cuanto supe de Carly y su canción se me apareció un fantasma. El de Robin Sparkles. Si habéis sido adictos a How I met your mother, la sitcom que recogió el testigo de Friends, sabréis de lo que hablo. No quiero revelar la intrahistoria de este personaje si aún no habés visto la serie, pero sí os diré que también es canadiense y que Let’s go to the Mall no es un concepto que difiera mucho del que nos ocupa… (os pongo la canción en MySpace, que creo que es lo adecuado, aunque puede encontrarse en iTunes, en serio).

Buscar trabajo en los 80 con Linkedin

Una nueva entrega nostálgico humorística de Squirrel-Monkey nos explica cómo buscaríamos trabajo a través de la red social LinkedIn en los años 80… ¡con un CD Rom! Aunque eso de imprimir un formulario, rellenarlo y mandarlo por fax no se me antoja tan extraño hoy día (todavía).

Unos días antes, por cierto, le tocaba el turno al YouTube de hace dos décadas, con apasionantes vídeos de “calidad” -memes, gatitos y tal- y una irónica anticipación de la “cibercultura”. Leed los comentarios que han dejado los usuarios, no tienen desperdicio (y aportan algún dato).

Y sí, yo también había escrito en la barra del navegador la url de ese otro vídeo que aparece en el minuto 2:43. Pero ya nos habían avisado, que conste.

LinkedIn nació en 2002; hace siete años se subió el primer vídeo a YouTube, con elefante y todo. Desde entonces y hasta hoy los números de esta red social de vídeos no han hecho más que crecer, aunque menos de lo esperado para algunos.

YouTube tiene hoy 800 millones de usuarios únicos al mes -101 millones menos que Facebook- y recibe 4.000 millones de visitas al día. Google lo compró en 2006 por 1.650 millones de dólares.

Crear, compartir y mejorar la música

Graham Coxon, prolífico guitarrista de Blur, publica nuevo disco el próximo lunes, 2 de abril. Se llama A+E, es su octavo trabajo en solitario y, para los curiosos, ya se puede escuchar en streaming en The Guardian.

Hace justo un mes presentó el primer sencillo, What’ll It Take. Y también su videoclip. Para elaborarlo decidió tirar de crowdsourcing y pidió a sus fans que se grabaran con “cualquier tipo de cámara” haciendo unos pasos de baile concretos.

Unas instrucciones colgadas en YouTube sirvieron de guía para los osados.

El resultado es un divertido collage audiovisual en el que aparecen 85 personas -o parte de ellas- de 22 países, montado por el director Ninian Doff. El vídeo cuenta con más de 220.000 visualizaciones. Está muy logrado, la verdad.

Aprovechar las posibilidades de Internet, la colaboración y la difusión que después toda esa gente podía, potencialmente, darle al proyecto fue una opción inteligente. La mejor publicidad es la que te hacen aquellos a los que ‘les gusta’ lo que haces.

Los números no son apabullantes -bueno, no hablamos de un Bieber o de una Madonna-, pero sí que han entrado en el juego de la (sí, esa palabra otra vez) viralidad. Los protagonistas del vídeo lo han compartido en las redes sociales (aquíalgunosejemplos) y, al menos, en Twitter, Facebook y Google Plus ha tenido su repercusión.

Además de YouTube, claro:

¿Necesita Coxon esto? Por ser quién es, no lo creo. Pero la iniciativa si demuestra que, además de hacer música, las ganas por ampliar el concepto de creación y, sobre todo, de hacer algo interesante y participativo, existen. Hay mucha gente en esta senda, vemos ejemplos a diario.

La filosofía del vídeo se trasladará también a la gira de conciertos, según ha explicado el propio músico, que ha llamado a esto “experimento”.

Al ver el videoclip se me han venido a la mente otros dos. El primero, aquel de Blink 182, Up all night, en el que la banda hizo un homenaje a todos aquellos fans que habían utilizado su música “sin permiso” para hacer sus propios vídeos y colgarlos en YouTube.

El segundo, ese en el que Kevin Alloca, de YouTube, explica en tono de humor durante una charla TED el secreto de la viralidad de algunos vídeos:

Ikea, ¿mejor tarde que nunca?

¿Alguien se acuerda de este anuncio?

Era una parodia -sin mención, por supuesto- de Ikea y de las dificultades que muchos de los que compran muebles en la tienda sueca encuentran cuando cogen el destornillador y la llave allen y se disponen a montar el sofá, la cama o lo que se tercie.

Pues, a pesar del clamor popular, no ha sido hasta hace unos días cuando la multinacional ha decidido aprovechar un poquito más las ventajas de YouTube y empezar a cogar tutoriales a lo How to en los que empleados de la compañía practican, a su manera, la bricomanía.

El primero de ellos puede verse en el canal de Estados Unidos y también en la página de Ikea USA en Facebook, aunque bien nos sirve al resto del mundo. Habrá actualizaciones semanales y ya han pedido a la gente que les diga cómo pueden mejorar los vídeos.

¿Es mejor tarde que nunca? En mi opinión sí, aunque quizá los vídeos podrían ser algo menos asépticos e incluir explicaciones más allá del consabido folleto de instrucciones (ojo a las flechas). Ahora bien, como funcionen, pueden llegar a ser de lo más compartido en redes: lo práctico es siempre una apuesta segura.