140 y más 140 y más

"It's the end of the world as we know it (and I feel fine)" Michael Stipe

Entradas etiquetadas como ‘Hashtags’

Indi, búscame los hashtags

No hay ninguna herramienta a día de hoy, o eso creo, que nos diga cuándo y cómo nació un hashtag determinado en Twitter. A menos, claro, que nosotros mismos hayamos visto el primer tuit, que el tiempo analizado sea breve o que, debido al poco uso del hashtag, seamos capaces de encontrar el origen.

Sería interesante saber quién tuiteó primero con algunas etiquetas que hoy hemos asumido como cotidianas.

¿Quién puso primero #sonmisamigos? ¿O #ironía? ¿Quién utilizó #mátamecamión por primera vez? ¿Y #recomendar o #yoconfieso? ¿#viernes? ¿#señorasque? Por no hablar de #URGENTE Y #ÚtimaHora. Ejem, Ejem. #WTF, #LOL, #NSFW y demás también podrían valer, aunque entran ya en el universo anglosajón, más amplio y diría yo que prácticamente imposible de rastrear.

Esta tarde he recordado algo. Perdón por el momento friki. El 5 de marzo de 2011, una excompañera de trabajo y yo nos pusimos a buscar el inicio de #oidoenlaredaccion -así, en castellano-. Teníamos la idea de que habíamos sido nosotras, en la redacción de 20minutos, las que un buen día habíamos decidido colocar la etiqueta en un mensaje de Twitter.

Buscamos con ‘Google en tiempo real’, que hoy ya no existe. No había pasado demasiado tiempo, así que pensamos que no sería difícil. Lo encontramos. Un tuit mío del 9 de febrero de 2010. Este:

 

A partir de aquí, nació una página en Facebook auspiciada por 1001Medios -grupo del que formo parte- que se fue llenando sola de anécdotas y que adquirió vida propia. Fue un experimento que estuvo (y está) muy bien.

Existe la versión en ingles, Overheard in the newsroom; nació en enero de 2009 como web, cuenta de Twitter y después página de Facebook. Yo la conocí después.

Han pasado más de dos años de nuestra primera incursión en los orígenes del hashtag y hoy me he puesto a buscar de nuevo, por curiosidad. No existe Google en tiempo real, así que he hecho dos (tres) cosas, intentando salvar los obstáculos -buscar en Twitter es una odisea, tiene muchas limitaciones- y teniendo en cuenta que no me meto con la API.

Un scroll a lo bestia en la web de Twitter en español (varias búsquedas, por qué no, en Google) y una búsqueda en mi archivo de tuits, que descargué en cuanto Twitter permitió hacerlo. He descubierto que el tuit del 9 de febrero no fue mi primer tuit con #oidoenlaredaccion. Fue el segundo. El primero tuvo lugar una semana antes, el día 2.

Sigo creyendo que es el primer tuit en español con el hashtag. Este:

 

 

Me he venido arriba. Así que, como me he acordado de otra cosa, he pasado a buscar otro hashtag: #congreso. En octubre de 2010 cambié de sección dentro del periódico. De Cultura pasé a Actualidad. Y mi primer reto entonces fue ir al Congreso de los Diputados de forma frecuente para informar sobre lo que allí se cocía.

Casi, casi, sin pillarme los dedos, diría que la primera persona que usó el hashtag #congreso en una cobertura informativa desde allí como periodista fui yo (hoy lo hacen fantásticamente bien profesionales como @sonsolesonega o @maria_rey). Hay un tuit también para esto. Este:

 

 

Siguieron en las siguientes semanas plenos como el del estado de alarma o jornadas como la de la ley Sinde. La famosa. Esa. Ese día dupliqué el número de followers. ¿Por qué? Pues porque la web del Congreso sufrió un ataque DDos y solo tres periodistas contábamos (tuiteábamos) lo que allí pasaba. Eramos @pilarportero, @toribiobea y yo.

El hashtag #congreso tuvo un papel importante para aglutinar la conversación, al margen de #leysinde, porque de alguna manera -yo aún no usaba esa función, de hecho mi teléfono era un nokia- geolocalizaba lo que estaba pasando. Hace poco tiempo, gracias al archivo de tuits, me decidí a crear un Storify que recogió todo lo que conté ese día.

Todo este relato me sirve para, primero, para poner el foco en los hashtags (con sus cosas), en la historia de Twitter y en lo interesante que es saber de dónde vienen los conceptos. Pero también, para animar a que los usuarios buceen y, si lo consiguen, afinen aún más todas estas incursiones en el pasado. Twitter es efímero, sí, pero tiene mucha memoria.

Por cierto, que en mis primeros meses de vida en Twitter no usé ningún hasthag (#fail). Los primeros que utilicé fueron #fb, pero porque tenía vinculada mi cuenta de Twitter con la de Facebook y al poner aquello los tuits se me publican en los dos sitios, y, cómo no, #FF. Después, la cosa fue (siempre) a mejor.

Ojos que no ven, hashtag que te clavo

“Para crear un hashtag, el internauta deberá preceder aquella palabra o conjunto de palabras que desee etiquetar del símbolo #, lo que automáticamente la pondrá en relación con el resto de etiquetas de este mismo tipo que circulen por la red social” (EFE dixit).

Leo esto y no me queda claro nada, la verdad. Como si una pantalla nueva apareciera y se llenara de #’s con “conjuntos de palabras” nadando entre píxeles. Es la manera de definir las etiquetas que ha vuelto al mundo de los vivos porque Facebook ha decidido introducir este recurso en las conversaciones de los “internautas”. Vamos, que a partir de ahora podremos usar hashtags, como los de Twitter, Instagram o Google Plus, en Facebook.

A partir de ahora es un decir, porque de momento no funciona en España (cambiando el idioma a inglés, que es el truco habitual, parece que sí, aunque yo no acabo de conseguirlo).

Un hashtag sirve para agrupar publicaciones sobre un mismo tema, para seguir hilos concretos, para tener una visión amplia sobre un tema. Sí. Pero, ¿es Facebook el terreno ideal para esto, siendo que los niveles de privacidad pueden frenar su potencial? No conozco a demasiada gente que lo comparta todo de forma pública en esta red social y lo que sí ha dejado claro Mr. Zuckerberg es que aunque pongas etiquetas en tus posts, si los compartes solo con tus amigos, solo ellos verán lo que has escrito.

Digo Zuckerberg como podría decir Greg Lindley, que es el “product manager para hashtags” de Facebook. En efecto, se nos va de las manos.

No sé por qué, pero me da que los hashtags van a servir más para agrupar contenido generado dentro de una misma página, en torno a una marca, a un grupo, etc. O bien, por ejemplo, lo generado en dos o tres grupos creados sobre lo mismo. Facebook está lo bastante fragmentado como para que sea más complicado agrupar conversaciones y tiene más barreras que otras redes sociales (casi todo el mundo publica en abierto en Twitter o Instagram).

Hay otras dos cosas: una, la saturación. En Twitter solo tenemos 140 caracteres, pero la plaga de hashtags en Instagram (#nofilter, #bestoftheday, #instagood, ya sabéis) es espectacular. He llegado a ver fotos con 25 hashtags y eso, a mi juicio, rompe el relato, rompe la conversación y rompe la pura estética. Facebook tiene mucho más espacio para explayarse, así que ya veo que en vez de largas explicaciones sobre fotos, artículos u otras cosas, optaremos por etiquetar para ser etiquetados por inercia.

La otra es el hashtag para cada término. En plan, cada palabra es un concepto. #Y #así #todo. Pues no, porque esto no es Google y porque dejaremos de leer para re-facebookear (a lo retuitear) sin mirar. Esto rompe la lectura y la claridad lingüística. Los hashtags, cuyo nacimiento en 2007 se reparten Stowe Boyd y Chris Messina, son para utilizar con mesura, pero sobre todo con intención e inteligencia. Que no te metan en la conversación, métete tú, porque lo vales.

 

hashtag

 

* Imagen de Dan Moyle.

5 hashtags para terminar el año

1.- #lastprintissue. La revista Newsweek deja de imprimirse en papel y comienza una nueva vida, solo digital, con el nombre de Global Newsweek. Su última portada muestra una etiqueta de Twitter (sí, en mayúsculas, qué le vamos a hacer) sobre una foto de su antigua redacción en Nueva York, síntoma de lo que algunos ven como incertidumbre total, como una deriva inevitable o casi como un desastre. Otros, sin embargo, consideran que la publicación se ha estrellado sola y que el periodismo que simbolizó tiene todavía mucha vida.

 

 

2.- #Bangkok. Más que un hashtag es el lugar revelación del año. Junto a Yakarta (Indonesia). La capital de Tailandia ocupa el primer puesto en la lista de lugares más instagrameados durante el año 2012, según la lista que ha hecho pública la red social de fotografía. Yakarta, por su parte, es la ciudad más activa del mundo en Twitter, según un estudio de la empresa Semiocast que se realizó el pasado verano. La segunda ciudad es Tokyo. El japonés, de hecho, es el segundo idioma más utilizado en Twitter, después de inglés. Asia, al poder.

 

 
3.- #CuartoMilenio. A falta de un Salvados con hashtag entusiasta que acaparara toda la atención –volverá en febrero– y visto el éxito del programa especial que se emitió este domingo y los comentarios generados en Twitter -hoy lunes era aún trending topic-, la nave del misterio de Iker Jiménez tiene todas las papeletas para convertirse en un nuevo hit tróspido. Los ataques de canibalismo, el apocalipsis zombi y las sales de baño tuvieron mucho que ver, entiendo. Si tenéis curiosidad, podéis ver de nuevo el programa.
 

 

4.- #FiscalCliff. Es uno de los temas que más preocupan ahora mismo en Estados Unidos y en todo el mundo. Lleva más de 75.000 menciones en las últimas 24 horas en Twitter y más de 250.000 en la última semana, según Topsy. Si no hay acuerdo entre demócratas y republicanos, coincidirán en el tiempo grandes recortes de gasto público y subidas de impuestos, ya que se terminan las exenciones fiscales que aprobó Bush y amplió Obama. Es el llamado abismo fiscal. Quedan horas para encontrar una solución.

 
Resultados en Topsy
 
5.- #Feliz2013 / #HappyNewYear. Muchos lugares del mundo ya han llegado (publico esto hacia las 18 horas). Recordad que Facebook os permite programar mensajes para felicitar el año. Los problemillas que tenía, al parecer, se han solucionado. Al menos, a mi me deja enviarlos. Probad, es una buena alternativa al colapso de redes; y pueden incluirse fotos.

 
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