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El cielo sobre Tatooine

Un travelling por el cine más actual con flashbacks al clásico.

‘Dark City’, 20 años de un título de culto de la ciencia-ficción

Encuadres

En esta ciudad sus gentes nunca ven la luz del sol, pero ellos no lo saben y ni siquiera la falta de palidez en sus rostros lo advierte. Su memoria se ha vuelto un revoltijo de recuerdos y vidas que no les corresponden, pero ellos las han asumido como propias, convencidos de que todo ocurrió cómo está dentro de su cabeza.

Luego está Shell Beach, un paraje con las relajantes aguas del mar, un cielo azulado con nubes, un espigón y un faro a lo lejos. A veces los carteles que lo anuncian se adornan con el dibujo de una pin-up playera, alegre y despreocupada. Muestras una postal de Shell Beach y todos saben que ese lugar existe, que está en las afueras, pero nadie sabe cómo llegar. En esa ciudad sin nombre y sin memoria, uno también podía despertar repentinamente dentro de la bañera, aún aturdido, confuso, con una gota de sangre en la frente y en una lúgubre habitación de un hotel de mala muerte para descubrir que igual es un asesino en serie de prostitutas.

Dark City 1998

( ©Fox )

Entre el cyberpunk, los mundos y paranoias de Orwell, Kafka o Philip K. Dick, la misma adaptación cinematográfica de Blade Runner o la Metrópolis de Fritz lang, y la atmósfera, texturas y personajes de las novelas negras de Raymond Chandler y Dashiell Hammett, el director australiano Alex Proyas diseñó Dark City, partiendo de una historia original suya y también interviniendo como coguionista.

El público la ignoró cuando llegó a las salas de cine, pero casi inmediatamente se convirtió en uno de los títulos de culto de la ciencia-ficción de los últimos veinte años. Curiosamente, al año siguiente otra producción con una temática en cierto modo similar, compartiendo parecidos más que razonables en cuanto a encuadres e ideas, y también parte de los mismos decorados e incluso directora artística (Michelle McGahey), se erigió como una de las películas de referencia de toda una generación de espectadores en materia de ciencia-ficción, era Matrix de las hermanas (aún “hermanos” por entonces) Wachowski.

A ritmo y estética de cómic, una vez vista se hace muy difícil olvidarse de esos enormes relojes con las manecillas apuntando a la medianoche, y a los edificios cambiando o surgiendo de la nada y creciendo, remodelando en segundos el panorama urbano por obra y gracia de los Ocultos, una raza extraterrestre al borde de la extinción, sustentada en la colectividad y obcecada en hallar los secretos del alma y de lo que nos hace únicos a los humanos.

Dark City 1998

( ©Fox )

Dark City 1998

( ©Fox )

Rufus Sewell interpretó a John Murdock, el héroe, o antihéroe, que iniciaba su periplo de autodescubrimiento en la bañera; Jennifer Connelly era su supuesta esposa Emma, perfilada como una cantante de night club con aires de femme fatale; William Hurt el inspector de la policía Frank Bumstead, un hombre íntegro tratando de descubrir la “verdad”; y Kiefer Sutherland un psiquiatra, el Dr. Daniel P. Schreber, aparentemente un colaboracionista y traidor a los de su especie.

Dark City llegó a las pantallas norteamericanas el 27 de febrero de 1998 (aquí lo haría tres meses después, el 22 de mayo), y continúa siendo una de las obras con vocación comercial más insólitas de la ciencia-ficción de los últimos veinte años (1). Intacta su fascinación o en esa representación de la memoria y el tiempo derritiéndose y volviéndose a recomponer (por enésima vez), fuera de la lógica que conocemos, como el surrealismo onírico propio de un cuadro de Dalí.

(1) En 2008 se editó una versión en Blu-ray y DVD del “montaje del director” que contenía 15 minutos de escenas extras y la eliminación de un prólogo, a cargo del personaje de Kiefer Sutherland (e impuesto por la productora), que tanto Proyas como los fans consideraban que explicaba demasiado sobre el argumento.

3 comentarios

  1. Dice ser JM

    La verdad es que me pareció una peli que, con una producción más cuidada, la habría partido a nivel comercial. Pero creo que esa producción más cuidada habría hecho envejecer peor al film. Es del 98, pero tiene una estética incluso ochentosa o, como mucho, de principios de los 90. En ese sentido es un poco como Gattaca: creo que el grano del film, la poca iluminación y la ambientación les ayuda. Luego, el argumento es muy Philip K Dick como bien señalas. Es un universo imposible detrás de una tramoya inquietante. Gracias por el artículo, es una de mis pelis favoritas.

    27 febrero 2018 | 13:21

  2. Dice ser publikaccion

    la veo periódicamente cada año al menos una vez, porque la vi en el estreno y me pareció una pasada… pero lo cierto, es que envejece reguleramente…

    27 febrero 2018 | 16:38

  3. Dice ser FAQsimil

    Tiene un buen argumento y está bien realizada. Sin embargo, le pondría un “pero”, su banda sonora que no deja de sonar ni un minuto. Se la puse a una sobrina y a mitad de la proyección nos miramos y lo comentamos. No había parado de sonar la música en ningún momento y empezaba a resultar bastante cargante.

    27 febrero 2018 | 17:07

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