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Instagram, tus fotos y la madre del cordero

Menudo lío con la nueva política de privacidad y los nuevos términos de uso de Instagram (30 millones de usuarios registrados). Llevo todo el día leyendo comentarios, tuits, posts y reflexiones sobre este asunto. Incluido el texto oficial. Y lo cierto es que, si bien creo que nos llevamos las manos a la cabeza enseguida con decisiones de una empresa privada engullida por un gigante, también privado, de la misma forma surgen dudas razonables. En primer, lugar, de carácter más técnico y, en segundo lugar, de carácter más conceptual.

A ver, ¿alguien se ha leído alguna vez los términos de uso de Facebook? Sin embargo, muchos sí pusieron aquel mensajito de mentira en sus perfiles no hace mucho, ya sabéis, “In response to the new Facebook guidelines…”. El caso es que la red social preguntó recientemente a sus usuarios sobre la política de privacidad y los nuevos cambios, pero casi nadie respondió. Nos preocupa el tema de la privacidad, claro que sí, aunque hay quien cuelga todo tipo de fotos en Facebook, rompe con su pareja en público o deja entrever que tiene una depresión de caballo. Así, al aire.

Y después nos quejamos. Pero tenemos derecho, que conste. Al fin y al cabo somos clientes; aunque, claro, no pagamos nada y podríamos entender como razonable que un servicio de este tipo fuera a querer rentabilizar lo que hace. Zuckerberg no es una ONG. Dicho esto, cuando Facebook compró Instagram, pudimos deducir que la empresa pequeña adecuaría su modo de funcionar a la grande. Era lo lógico. También que, de alguna manera, las dos redes sociales compartirían algo más que dueño. Una integración progresiva y, seguramente, vista con recelo.

 

 

¿Por qué? Pues porque todas las cautelas que como empresa se había impuesto Facebook, blindajes jurídicos y de responsabilidad incluidos, iban a ir a parar a Instagram. En fin. Uno de los puntos de la discordia habla de nuestros datos. En principio, el usuario seguirá decidiendo si quiere compartir sus fotos de Instagram en Facebook o no aunque, por ejemplo, podría ocurrir (especulo) que si te geolocalizas varias veces en un mismo sitio con la app móvil de Instagram, la empresa (o sea Facebook) entienda que te gusta ese lugar y se lo cuente a un anunciante, que afinará su publicidad para ti. Y no hace falta tomar prestadas fotos.

Facebook y Google ya hacen esto. También puede pasar que si compartes una foto de Instagram en Facebook con hashtag determinado (sigo especulando), a lo mejor te la encuentras en un anuncio relacionado con esa temática. Aunque en esa foto salga una tercera persona ajena a todo esto; o un menor. Esto también pasa: cuando le has dado a ‘me gusta’ en una página o has compartido un enlace tu foto de perfil de Facebook puede aparece asociada a una publicidad. Cada acto que llevamos a cabo en una red social puede tener consecuencias. Y es algo que aceptamos. Ahora, en mi opinión las empresas son expertas en jugar con estas cosas: muchas veces un segundo consentimiento expreso no estaría de más.

Los nuevos términos de uso dicen que no solo compartirán tus datos de registro o que obtengan de las cookies o de tu dispositivo, sino también el contenido que publiques. Y que no lo harán, como antes, solo con sus “proveedores de servicio”, sino con todas las compañías de grupo o con los llamados “socios”. Instagram es “socio” de Facebook, por lo que suponemos que va de eso. Y no solo hablan de copyright cuando plantean una posible violación de derechos, sino de “marcas registradas”. ¿Y si le haces una foto en la calle a un cartel?

 

 

Sigo. Dice Instagram que no siempre nos dirá que la publicidad es publicidad. Bueno, ya sabéis que en Twitter hay mucha publicidad encubierta. Nada nuevo. Aunque eso, para mi, también bordea la legalidad. Más. Instagram no reclama como suya la propiedad de tus fotos, siguen siendo tuyas, pero a cambio tú le otorgas una licencia mundial de uso, que antes era limitada y ahora es transferible y se puede, digamos, subrogar. A menos que tu perfil sea privado, entiendo. Si tú has decidido que solo unos escogidos pueden ver tus fotos, se entiende que no están sujetas a un uso público, ¿no? El responsable máximo del contenido publicado, en todo caso, sigues siendo tú, el usuario.

Me llaman la atención varias cosas: me parece que se hace mucha referencia en el nuevo texto a las leyes locales que afectan a cada usuario (“in your jurisdiction”). ¿No creéis? Por otro lado, la red social amplía su listado de supuestos de acoso con tres palabras más, “defame, stalk, bully”. Difamar. Interesante. Algo ya apuntaba antes, aunque ahora queda mucho más claro. También dice que no “debes” publicar información privada o confidencial tuya o de otros, como un número de teléfono o un email privados. A mi también me recuerda, como dice Phil González (Instagramers), a lo de “No meta usted el gato en el microondas…”.

González cree que toda esta polémica sobre los cambios de uso en Instagram es una “exageración” y se pregunta por qué alguien querría hacer ruido con eso. Y habla en su blog de “un Facebook que molesta e incomoda a otras grandes empresas que no se pudieron quedar con ella, en su día. ¿O quizás otras que quisieron comprar la joya de Instagram y se quedaron con las ganas? (¿Google?)”. Ahí queda.

Imagen de Mourner

Ya falta poco. Las imágenes que compartas no solo no pueden ser de carácter sexual, sino que ahora Instagram añade que las que muestren algún tipo de discriminación o violencia tampoco están permitidas. Otra cosa que me llama la atención es que se hace hincapié en que un usuario no puede ceder, vender o transferir su cuenta y todo lo que conlleva a otra persona; pero también se dice que tú no puedes crearle una cuenta a otra persona, salvo empresas o personas “expresamente autorizadas”. ¿Y qué hay de cuentas que usa más de una persona, por ejemplo, de un blog o un Tumblr colaborativos? Yo tengo una. ¿Y qué pasa cuando Time permite que varios de sus fotógrafos usen su cuenta oficial?

También dice Instagram que todos los datos que pongamos al registrarnos deben ser verdaderos. Y que, aunque tienes que tener al menos 13 años para abrirte una cuenta en Instagram, como ocurría antes, si eres menor de 18 o estás por debajo de una edad legal oficial, entienden que compartes contenido y datos con el visto bueno de tus padres. Es decir, que te aplican igualmente todas las condiciones de uso, como si fueras adulto. Es lo de siempre: por marcar en una web de alcohol que tienes 18 años no quiere decir que los tengas. Aquí hay un debate spin off: ¿Deben los menores usar Instagram? ¿cómo controlar eso?

Por último, un par de apuntes. Solo quiero recordar que hay unos cuantos usuarios de Instagram que en su día decidieron que sus fotos llevarían licencia creative commons, por ejemplo, a través de i-am-cc.org. Que otros les ponen marcas de agua para determinar su autoría y que otros tantos las venden para hacer imanes. Algunos decidieron pasarse a Flickr antes de estos cambios, aunque muchos ya eran usuarios fieles y nunca tuvieron Instagram, por aquello de la calidad y la profesionalidad. Hay más alternativas. Las amenazas de baja son muchas y los consejos para ello, también. ¡Ojalá vendan mis fotos!, dicen por ahí. En cualquier caso, una de las afirmaciones -con sorna- que más he visto en Twitter en las últimas horas es:

 

 

*Imagen de Mourner.

**Actualización (23.14 horas): Instagram se explica en este post de hace unos minutos, así que os invito a leerlo también. Dice que no van a vender las fotos de los usuarios.

3 comentarios

  1. Dice ser cazabobo

    PUEDE que tenga sentido lo de que si pones publicamente una foto es que cedes los derechos.
    PERO una cosa muy distinta es VENDER a terceros esa foto.
    El copyright de la foto es del fotografo, y tiene que dar por escrito permiso para usar esa foto.
    Que con los nuevos acuerdos estas dando tacitamente permiso?
    PUES TODOS FUERA DE INSTAGRAM
    tanto llorar…

    19 diciembre 2012 | 00:41

  2. Dice ser atrapaestupidos

    La verdad es que me da risa la enfermiza dependencia de mucha gente con estas cosas? Qué, no tenían vida antes de Facebook e Instagram? Despierten, partida de bobos!!!!!!!

    19 diciembre 2012 | 04:34

  3. Dice ser Bell

    En una obviedad que cualquier material t tipo texto-imagen-video que subes a la red, es susceptible de ser copiado-robado-utilizado.

    ¿somos tan inocentes de pensar que nos van a pedir permiso para hacerlo?
    Va a ser que no.
    Si valoras tus imagenes, protégelas de actos vandálicos y no las “regales” por la red!

    19 diciembre 2012 | 10:23

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