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Un viaje en AVE desde París hasta Barcelona sin revisión de equipaje

Por María Camarero

Viajo regularmente a Madrid en el AVE. Cada vez mi equipaje es escaneado y mi billete controlado dos veces; una en la entrada, y otra antes de acceder al tren. El pasado mes de abril, al final de un viaje a París, también en el AVE, salí de mi hotel con la maleta hasta la Gare de Lyon; subí al vagón sin que nadie revisara el equipaje, y llegué a Barcelona, seis horas después, sin que nadie me pidiera el billete. Podría haber llevado cualquier objeto en mi equipaje como cualquier otro viajero, y nadie se habría percatado. Teniendo en cuenta estas medidas de seguridad en el país vecino, no es extraño el ataque sufrido recientemente en otro tren similar.

Foto de unos agentes franceses realizando controles ante uno de los trenes Thalys. (EFE)

Foto de unos agentes franceses realizando controles ante uno de los trenes Thalys. (EFE)

Ahora se habla de poner en marcha medidas de seguridad en los trenes, quizá antes habría que estar alineados con los países que sí las aplican. Me pregunto que de qué sirve controlar a los pasajeros que suben al AVE de Barcelona, si a los que ya viajan en este tren no se les ha siquiera pedido su billete.

 

 

6 comentarios

  1. Dice ser realidad

    que te esperas?

    Solo tienes que cojer el TGV en la estacion del aeropuerto de Charles de Gaulle , para darse cuenta de que los franceses no son tan gilipollas como los españoles… aparte que te puedes montar y comprarle el billete al revisor… si pasa…lo mismo ocurre en la Hauptbahnhof de Munich…

    para eso ademas, los precios son bastante mas baratos que en los AVE españoles…aprte que los trenes tienen la tira de años…

    25 Agosto 2015 | 19:47

  2. Dice ser Antiparras

    Exacto! Y también revisar todas las maletas y bolsos de los conductores que hay por las carreteras… y los transeuntes que caminan por la calle también!

    No María… Lo que propones ya aparecía en la novela 1984 de Orwell y es el Gran Hermano observándonos a todos y asegurándose de que no hacemos nada “incorrecto”. Si aumentamos los controles, los terroristas – que proviene de fomentar terror – habrán ganado.

    Si alguien no mete un arma o una bomba en una maleta en el TGV o AVE, lo hará por otros medios. Hay seguridad disuasoria, sin duda, pero incrementar la seguridad incrementando los controles, reduce nuestra libertad.

    Hay que encontrar el balance óptimo entre estas…

    26 Agosto 2015 | 7:23

  3. Dice ser lionesa

    A ver ese titular… no es lo mismo Lyon que la Gare de Lyon (París)

    26 Agosto 2015 | 8:32

  4. Dice ser saleupse

    Me parece correcto que haya un control mínimo de seguridad en trayectos largos o internacionales. A mi en el AVE también me han controlado siempre el billete y el equipaje (escaneo). No lo veo mal, ni una pérdida de tiempo sino una medida lógica después de lo que pasó en Atocha y en los demás atentados o intentos de atentado en el resto de Europa.

    26 Agosto 2015 | 9:29

  5. 20minutos

    Hola lionesa. Toda la razón. Ya lo hemos cambiado. Disculpas, gracias y saludos.

    26 Agosto 2015 | 10:47

  6. Dice ser Aitor Tilla

    ¡MARÍA, USTED PODÍA HABER SIDO PERFECTAMENTE OTRO EL KHAZZANI!
    .
    …¡Amiga María, ahora se extraña usted de esas cosas? ¿Desde cuándo la UE ha sido una verdadera unión en algo? ¿Usted cree que cuando el ministro del Interior elevaba, en junio, el nivel de alerta terrorista de medio a alto, lo hacía porque sí, porque le había picado un mal tábano? El Gobierno sabe perfectamente que en algunos países europeos no se extrema la seguridad en sus transportes. No sé si será universitaria o no, pero en el caso de que lo sea ya verá a dónde querrán viajar sus compañeros en Fin de Carrera. ¡Usted lo ha dicho, a Amsterdam! Y no precisamente para visitar el Rijksmuseum, el Museo Stedelijk, la Casa de Ana Frank, el Museo Van Gogh, la Beurs van Berlage, el Museo Heineken o el de Madame Tussaud… sino para ir al Barrio Rojo.
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    …En el Barrio Rojo se encuentran los llamados COFFEE SHOPS, cafeterías donde se vende y consume legalmente marihuana. Allí se puede beber la ‘María’ en forma de infusión, degustarla aliñada dentro de unos coloridos pastelitos, o fumarla a lo Bob Marley. Las autoridades neerlandesas la autorizan siempre que el cliente sea mayor de 21 años y no consuma más de 5 gr. diarios. Así, supuestamente, todos son felices; los holandeses y europeos, que acuden a estos lugares como el mosquito al vino, ¡y el Estado neerlandes!, que obtiene pingües beneficios a través de los impuestos que gravan esos productos. ¡Bonita manera ésa de dejar a los ‘camellos’ sin empleo!
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    …Pero sus compañeros no sólo querrán ir a Amsterdam a consumir allí, sino también traerse aquí muchas plantitas como souvenirs. Pues podrán hacerlo montándose en un autocar repleto de gente. O incluso viajando en el mismo AVE que usted. Todo el mundo sabe que las autoridades españolas no proceden a registrar el material foraneo que entra en el país. Sólo el cuerpo del viajero. Y por esa regla de tres, armas y material explosivo también pueden colarse en España muy lindamente. Y, ojo, aun así, nuestro país posee mejores medidas de seguridad que Francia, Bélgica u Holanda.
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    …El caso del atentado frustado en el Thalys (Tren Amsterdam-Bruselas-París) nos ha acongojado a todos. El terrorista El Khazzani entró en el tren con un AK47, pistola, cuchillo y munición para una guerra. Y nadie se dio cuenta. El fallo estuvo en eso precisamente que usted experimentó en su viaje G. Lyon-Barcelona: no registraron tampoco la mochila que portaba el marroquí, sino a él mismo, a su propio cuerpo, mediante arcos de seguridad imantados para personas. Como el morito es fanático y terrorista, pero no memo, hizo lo propio para entrar con su armería al tren: meterla en una bolsa de mano. Igual que haría un recién graduado con la marihuana de regreso a Barcelona.
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    …Pero su caso, amiga María, es aún peor. Porque se trata de nuestro AVE. Un chisme de alta velocidad y tecnología puntera, hecho para ricos, carísimo, en el que, desde 1992, llevamos gastados más de 70.000 millones de euros. Y aún quedan líneas pendientes de ejecución de un valor de 27.000 millones de euros. Las que ya están son deficitarias; la gente no puede permitirse el lujazo de ir a toda leche en tren y prefiere coger el coche. De manera que acabaremos manteniendo el trasto dorado con nuestros impuestos, y no mediante el cobro de peaje. ¡IMAGÍNESE USTED LOS SOBRECOSTES SI ENCIMA UN NIÑATO TERRORISTA NOS LO ROMPIERA!

    27 Agosto 2015 | 1:49

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