Un cuento corriente Un cuento corriente

Se llama a la Economía (más aún en estos tiempos de crisis) la "ciencia lúgubre". Aquí trato de mostrar que además es una de nuestras mejores herramientas para lograr un mundo mejor

Archivo de abril, 2015

Un gráfico para entender de un vistazo por qué los mercados ahora confían en España

bnp paribas

 

Un vistazo al gráfico. Lo he extraído de un informe remitido este miércoles por el servicio de estudios del banco francés BNP Paribas. Para los que no entiendan el inglés, lo que muestra son tres variables respecto a España: La línea roja muestra la evolución de la salida de capitales privados y que lleva más de dos años de crecimiento; la línea verde indica el llamado Target 2, la situación de dependencia del sector financiero español respecto al conjunto de la zona euro, que se ha desplomado desde su pico en 2012, poco antes del “whatever it takes” de Draghi; la línea negra representa la evolución del balance financiero de España, y también ha mejorado desde 2012.

Los analistas de BNP Paribas consideran a España “la excepción positiva” dentro de los países de la periferia europea, ya que se ha logrado revertir la repentina salida de capitales comenzada a finales de 2011 y que se acentuó durante todo 2012. “La implementación temprana de las reformas laborales, combinada con las acciones de refuerzo del sistema financiero han contribuido a devolver la confianza en los mercados”, explican. Pero eso no es todo. Conscientes de que aún hay un 23% de paro, constatan que hay aún un margen “bastante impresionante” respecto al resto de países de la periferia para profundizar en la recuperación.

Alerta en la banca española: Bruselas investiga el rescate encubierto de los DTA

Hace año y medio ya, este periodista explicaba en un post de este mismo blog que el Gobierno había aprobado todo un rescate encubierto para la banca española. No era una provocación: El Estado le garantizaba a la banca (y por lo tanto a los acreedores) los llamados activos fiscales diferidos (DTA en inglés), que ocupaban en sus balances más de 30.000 millones de euros y se contabilizaban como capital a efectos regulatorios. Son, en esencia, pérdidas del pasado que permitirán deducirse impuestos en el futuro.

Activos fiscales diferidos en las principales entidades financieras

Activos fiscales diferidos en las principales entidades financieras

España, con el fin de evitar que las entidades financieras españolas tuvieran que recapitalizarse aún más, consintió en garantizar que los DTA se hicieran efectivos. Es decir, que aún en caso de que la entidad no solo no generase los suficientes beneficios como para activar esos DTA, sino que incluso fuera liquidada, los acreedores podrían contar con esos activos fiscales como si de un capital cualquier se tratara. Vamos, fue un rescate (indirecto, pero rescate) en toda regla —recapitalización vía aval— al que, aparentemente la Troika había dado su visto bueno.

Pero parece que ese visto bueno ha sido puesto en cuestión. Varios países miembro de la UE han denunciado ante la Comisión Europea la forma en que cuatro países del sur (Italia, Grecia, Portugal y la propia España) habrían concedido estos créditos fiscales a sus respectivos bancos privados. Las autoridades comunitarias de Competencia han reconocido este martes lo que el lunes había adelantado el Financial Times: Que han iniciado una investigación “exploratoria” para determinar si efectivamente se incumplió la normativa europea de ayudas de estado al garantizar los DTA de la banca.

Bruselas ha enviado un requerimiento por carta a estos cuatro países para que éstos les remitan toda la información respecto a los DTA de sus bancos. “No se trata de una investigación formal, sino que ha habido contactos a nivel técnico para tratar de saber si ha podido tratarse de una ayuda de estado irregular o no”, han explicado este martes los portavoces comunitarios.

Si finalmente Bruselas determinara que estas ayudas fueran ilegales, o hubiera que devolverlas, tanto España como la banca española se meterían en un lío tremendo, que podría suponer una situación práctica de insolvencia para más de una entidad. Tal como señalaban los analistas de Fitch en un informe de diciembre sobre los bancos del sur de Europa, “Los regímenes fiscales en Italia, España, Portugal y Grecia, los bancos deben esperar mucho más tiempo que sus homólogos del norte de Europa antes de poder contabilizar sus gastos como deducciones fiscales. Esto significa que los DTA en el sur de Europa son típicamente más altos”, explicaban.

Los DTA solo pueden contabilizarse como capital regulatorio si no dependen de los beneficios futuros. Es decir, si están garantizados de alguna forma. Ante el alto número de DTA en poder de los bancos del sur, estos cuatro países acabaron modificando sus legislaciones al respecto con el fin de permitir que estos DTA se convirtieran en créditos fiscales; es decir, que tuvieran el aval último del contribuyente.

En España, solo el Banco Santander tiene más de 21.000 millones de euros en DTA. Caixabak tiene más de 10.400 millones y BFA (matriz de Bankia) otros 10.360 millones (ver gráficos inferiores). La importancia de los DTA en la solvencia actual de los bancos españoles es casi absoluta, tanto que “sin estas medidas de compensación las entidades del sur se habrían visto severamente perjudicadas” en los últimos test de resistencia llevados a cabo por el BCE y la EBA.

DTA

 

DTA 2

 

Las sustanciales pérdidas reportadas por los bancos durante la crisis conllevaron pérdidas fiscales que reducirán los ingresos por impuestos de los gobiernos durante muchos años a partir de ahora, sobre todo en función de las facilidades que ponga cada Hacienda nacional a la hora de diferir estos créditos en el tiempo en relación a beneficios futuros. Pero esto no está en cuestión. Lo que está en cuestión no es más que la posibilidad de que estos DTA garantizados por España hayan sido una ayuda de estado, y por lo tanto hayan supuesto una alteración de las reglas de libre mercado y competencia que consagra Bruselas.

Sea como sea, parece que nos saldrá caro…

¿Tiene relación la afiliación a sindicatos en un país con su tasa de desempleo? Un vistazo a los números

¿Son los sindicatos una herramienta útil para luchar contra el desempleo? ¿Cumplen una función a la hora de incentivar la existencia y promoción de un empleo de mayor calidad? ¿O son lo contrario? ¿Suponen un freno contra el desempleo juvenil al defender sobre todo los intereses de los insiders? Todas estas respuestas merecerían al menos una investigación científica seria, así que por mi parte pretendo tan solo apuntar algunos datos e ideas.

Tal como muestran los datos de la OCDE (ver gráfico inferior), España está más o menos en la media de los países desarrollados en cuanto a densidad sindical: A finales de 2013 (últimos datos disponibles) tenía un porcentaje de trabajadores afiliados a algún sindicato respecto al total de trabajadores de un 17,5%. Más o menos en la órbita de países tan poco sospechosos como Holanda, Suiza o Alemania, pero muy lejos de Finlandia, Suecia o Dinamarca, los tres por encima del 65% de sindicación.

densidad sindical

 

En la medida que países como Francia (7,7% de densidad sindical) o Estados Unidos (10,8%) están muy por debajo de la media OCDE (y por tanto de España) en cuanto a porcentaje de trabajadores sindicados, entiendo que éste no es un indicador especialmente decisivo a la hora de explicar las tasas de desempleo en unos y otros países. Es cierto que los países con mayor densidad sindical tienen unos mercados de trabajo muy dinámicos, pero también lo es para algunos de los países con menor presencia de las “trade unions”.

Quiero detenerme, no obstante, en los datos concretos de España, por que hay varios factores que me han llamado la atención:

España es uno de los únicos tres países (junto a Chile e Italia) en los que la densidad sindical ha crecido durante la última década (ver gráfico más abajo). El crecimiento es especialmente notorio a partir de 2008, cuando se desata la crisis económica en España, tal como muestran los datos anuales de la OCDE. Desde entonces, se ha mantenido este porcentaje de afiliados en el entorno del 17,5% del total de empleados asalariados por cuenta ajena.

evolucion densidad sindical

 

¿Qué es lo que ocurre? ¿Ha habido trabajadores que se han afiliado en masa a los sindicatos para tratar de evitar los despidos ocasionados por la crisis? Sospecho, a la luz de los datos de la OCDE, que es un asunto más sencillo, pero no por ello menos interesante: Entre 2007 y 2012 el mercado laboral español ha destruido casi 2,5 millones de empleos (de 16,6 millones a 14,1). En ese mismo tiempo, la destrucción de empleos entre los trabajadores sindicados ha sido relativamente menor: de 2,6 millones a casi 2,5.

Los datos parecen sugerir que los trabajadores sindicados se han visto afectados en menor medida por el desempleo. Esto se me ocurre que podría sugerir varias cosas: O bien la sindicación facilita una respuesta más flexible ante los problemas económicos de una empresa, o bien la propia empresa tiene incentivos para buscar opciones alternativas al despido entre sus empleados sindicados. Otra opción (hay muchas más) es que la correlación sea distinta: los sectores de mayor sindicación (por ejemplo la industria) se han visto menos afectados por el desempleo que otros sectores de más baja densidad, como la construcción o los servicios.

Sea lo que sea, me parecen unos datos interesantes a partir de los cuales trabajar… ¿Vosotros qué creéis? ¿Es mejor un país con una alta sindicación, o al contrario?

160.579 nuevos ocupados: La economía española consolida el círculo virtuoso

Podemos poner todos los matices del mundo a los datos de paro y afiliación conocidos hoy (alta temporalidad, el porcentaje de desempleados sigue siendo alto…) pero lo que es innegable es que a la vista de los mismos se constata que la recuperación económica en España se consolida y alcanza velocidad.

Se consolida porque tal como muestran los datos de afiliación de la Seguridad Social, ya se registran dos años consecutivos de creación neta de empleo. En marzo de 2014 los nuevos afiliados fueron apenas 115.000 en tasa anual. Y en lo que va de 2015 ya son más de 536.000 las personas que han encontrado un empleo, y han sido dadas de alta en el sistema.

Esta realidad supone entrar de lleno en un círculo virtuoso contrario al vivido durante la crisis: El cambio a positivo de la coyuntura económica conlleva una mayor actividad económica, que sirve para generar empleo, que a su vez aumenta el consumo y la recaudación tributaria, lo que a su vez realimenta la rueda de nuevo.

La situación española dista mucho, muchísimo, de estar en tasas aceptables. Lo que no se puede negar es que el signo de la misma ha dado un vuelco. Más allá de la estacionalidad, de la precariedad o de la temporalidad, lo cierto es que hace apenas dos años el drama económico era cómo frenar la sangría de empleo. Ahora, el debate en todo caso parece ir sobre la calidad de ese empleo. Quizás no sea mucho, pero es un cambio sustancial.

Crisis, economistas, ladrillo y filosofía: Cuatro libros para leer durante esta Semana Santa

Estamos en pleno puente de Semana Santa y qué mejor época para leer algún buen libro reposadamente. En este caso os propongo cuatro obras, muy distintas entre sí, pero todas con la economía de fondo. Aprovecho para enlazaros otras recomendaciones de este blog en el pasado…

  • La economía a la intemperie (Andrés González y Rocío Orsi, Deusto). Es un libro de economía, sí, como economia intemperiedice su propio título. Pero es mucho más que eso. Es un trabajo multidisciplinar, en el que se analizan las corrientes filosóficas y de pensamiento que subyacen debajo de muchas de las creencias del actual sistema político y económico. El mundo de las certezas en el que muchos creíamos vivir no lo es tanto, y más nos vale hacernos a la idea de que cualquier logro del futuro lo tendremos que empezar a conseguir hoy. Nadie nos lo va a regalar. Es y otras son las ideas con las que juega este muy interesante y emotivo (por muchas razones) libro.
  • Vuelve, ladrillo, vuelve (Susana Burgos Mazón y José Luis Ruiz Bartolomé, Oberon). La burbuja inmobiliaria hace muchos años que quedó atrás, pero… ¿Y la crisis? ¿Ya la hemos dejado atrás? ¿Es buen momento para comprar una vivienda? Una periodista y un experto en el sector inmobiliario nos aportan tovuelve ladrillodas las claves más interesantes para conocer cómo está actualmente este sector clave de la economía española. Una obra rigurosa y documentadísima, que sin duda esclarece qué podemos esperar de la economía española y su ladrillo en los próximos años.
  • Nunca te fíes de un economista que no dude (Javier García, Andrés Alonso y Abel Fernández, Deusto). Los editores de Sintetia, uno de los mejores blogs de economía de España, se lanzan al ruedo con su primer libro. Y la experiencia no podría ser mejor: Estamos ante un libro nunca te fiesameno, distinto y que seguro que disfrutarán quienes quieran conocer más sobre el verdadero alcance que a día de hoy tiene la economía como ciencia social. Si algo hace especial este libro, en mi opinión, es su sentido del humor, que se filtra a lo largo de toda la obra. No es nada fácil divulgar una ciencia cuantitativa y ser gracioso a la vez, y estos tres autores lo consiguen a menudo, a la vez que plagan el libro de conocimientos anecdóticos y verdades económicas particulares que ayudan a comprender esta disciplina en su totalidad.
  • Crisis S. A. (Ana Tudela Flores, AKAL). No es el único libro escrito analizando la crisis económica española, pero sí que supone un análisis único, en la medida que sus conclusiones críticas no suelen ocupar espacio en lo medios de comunicación de masas. La periodista Ana Tudela disecciona su análisis en base a cinco tracrisis sasvases, de los que se vale para desgranar las claves económicas y políticas que nos han llevado a la mayor crisis desde la Guerra Civil y a un cambio de paradigma en España del que quizás aún no seamos del todo conscientes. Las cosas nunca volverán a ser como antes, y gracias a este libro, muy crítico y muy documentado, podremos tener una idea más clara de hacia dónde vamos.