Un cuento corriente Un cuento corriente

Se llama a la Economía (más aún en estos tiempos de crisis) la "ciencia lúgubre". Aquí trato de mostrar que además es una de nuestras mejores herramientas para lograr un mundo mejor

Archivo de agosto, 2014

Los últimos datos económicos de España en esta ‘vuelta al cole’: Ni tanto ni tan calvo

La economía española registró un crecimiento del 0,6% entre abril y junio, según los datos de Contabilidad Nacional Trimestral publicados este jueves por el INE. Respecto al año pasado el crecimiento económico ha alcanzado el 1,2%, por lo que todo apunta a una recuperación menos débil que la vivida en 2010 (que, como todos sabemos, desembocó en otra recesión tras la crisis griega). Está por ver si la ralentización económica en el núcleo de la zona euro y el bloqueo ruso a las importaciones podrán afectar negativamente a esta recuperación como para devolvernos a tasas negativas. Veremos.  billetes

Por otro lado, estos datos del PIB suponen “una aceleración de dos décimas en el ritmo de crecimiento trimestral”, tal como reflejan los analistas del Instituto Flores de Lemus, que además puntualizan que gran parte de este crecimiento extra se debe a un mayor consumo de los hogares, impulsado por el aumento del empleo y por planes de incentivos públicos como el PIVE (para la compra de vehículos). “También resulta muy relevante la sorpresa al alza en el consumo final de las Administraciones Públicas, que ascendió un 01,% trimestral cuando se esperaba un descenso del 1,1%”, añaden desde el Flores de Lemus. No todo es positivo, sin embargo, en los datos de crecimiento, ya que uno de los motores del PIB, la demanda externa, ha registrado una caída del 0,1%.

Es un hecho que el sector exterior (que en el caso de España depende sobre todo de nuestros socios europeos) está registrando un fuerte frenazo (si no un retroceso), lo que ha gripado uno de los supuestos motores de la recuperación económica española. Tal como supimos la pasada semana, el déficit comercial de España (es decir, el saldo entre lo que vendemos y lo que compramos al exterior) se duplicó en el primer semestre del año, debido a que las importaciones crecieron un 5,3%, mientras que las exportaciones registraron un enfriamiento y apenas crecieron un 0,5%. Este déficit hay que financiarlo, y a la larga provocará desequilibrios potencialmente peligrosos en la economía.

Tampoco son nada halagüeños los datos de inflación, toda vez que el índice de precios (IPC) ha registrado una fuerte caída del 0,5% en agosto respecto al mismo mes del año anterior. Esta fuerte caída de los precios nos devuelve al debate sobre una posible caída en deflación, tal como señala mi director, Arsenio Escolar, en su último post.

En fin y en resumen: Que a pesar de que el Gobierno está instalado en un optimismo desmesurado, los datos son ambiguos y están lejos de ser los mejores. Hay señales positivas, como el PIB y el empleo, pero otros tantos (saldo exterior, inversión…) invitan a temer un posible empeoramiento. ¡Feliz vuelta al cole!