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"No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras" Juan Luis Vives

Al borde del precipicio… algo se empieza a mover en Cataluña y España

En una situación de máxima tensión en las calles de Cataluña y gran preocupación en el resto de España. Con un Govern en rebeldía amenazando con una declaración unilateral de independencia y un Gobierno de España que no está logrando ni aplacar la insurrección ni encontrando vías de entendimiento y diálogo. Con decenas de miles de catalanes independentistas protestando en las calles frente a la “represión policial” y con decenas de miles de catalanes no independentistas indignados con la deriva ilegal del Govern. Con el Jefe del Estado, Felipe VI, llamando al respeto del orden constitucional, apoyado por el PP, Ciudadanos y gran parte del PSOE, y cuestionado por los nacionalistas, Podemos y algunos socialistas.  Con el conflicto copando las portadas y las televisiones de los grandes medios de comunicación mundiales. Con los grandes organizaciones empresariales muy preocupadas y algunas empresas catalanas cayendo con fuerza en la bolsa y otras migrando a otras regiones. Con Cataluña al borde del caos y el enfrentamiento social… parece que algo se mueve a nivel político.

Rajoy y Puigdemont

El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, regala un facsímil de El Quijote al presidente de la Generalitat Carles Puigdemont en La Moncloa. Paco Campos/EFE

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha dejado pasar unos días antes de aprobar la declaración unilateral de independencia (hasta el próximo lunes), seguramente esperando una vía de diálogo con el Estado español, exigida por la Unión Europea. Pero al mismo tiempo hace declaraciones en medios de comunicación internacionales pronosticando que declarará la independencia. Puigdemont confía, probablemente, en buscar un acuerdo que se base en un referéndum de independencia pactado con el Estado. Legal y vinculante. La CUP de Anna Gabriel exige la declaración de independencia ya, el lunes a más tardar, mientras ERC de Oriol Junqueras quiere forzar la máquina al máximo, pero, en la línea de Puigdemont, creen que la más deseable sería un referéndum pactado con el Estado, si Rajoy (más Sánchez y Rivera) se aviene forzado por la amenaza de ruptura y la presión internacional.

El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, busca que la presión de Alemania y Francia, y del Vaticano fuercen a una negociación pero siempre en el marco de la Constitución Española. El acuerdo se basaría en una reforma de la Carta Magna con un nuevo sistema de financiación autonómica que beneficiaría a Cataluña y otras CCAA, pero sobre la base innegociable para el PP de que la soberanía nacional seguiría siendo del conjunto del pueblo español.

Rajoy ha frenado la tesis del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, de aplicar ya el artículo 155 de la Constitución para convocar elecciones autonómicas anticipadas en Cataluña. Solo lo haría, la aplicación del 155, si Puigdemont declarara la independencia de forma unilateral. Llegado a ese extremo de ruptura total, el Gobierno de España, según fuentes del PP, haría valer toda la fuerza coercitiva del Estado, con el apoyo del PSOE y Ciudadanos, y el beneplácito de la Unión Europea (Merkel y Macron piden a Rajoy que agote las vías de diálogo, pero le apoyarán en la opción de restituir por la fuerza el orden constitucional si Puigdemont rompe la baraja).

Pedro Sánchez con Pablo Iglesias

Pedro Sánchez con Pablo Iglesias. EFE

El PSOE de Pedro Sánchez está apoyando al Gobierno de España, pero sigue haciendo gestos hacia el Govern en busca de un posible acuerdo para desbloquear la complicada situación. Fuentes de Ferraz aseguran que Sánchez rechaza aplicar el artículo 155, como sí exigen ex dirigentes socialistas como Alfonso Guerra, e incluso ha pedido reprobar a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría por la actuación “desproporcionada” de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil para evitar el referéndum del 1 de octubre. No obstante, existe división interna en el PSOE. La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, está en desacuerdo y pide centrar la crítica en quienes considera que han quebrado la ley, Junts pel Sí y la CUP, y no en el Gobierno de España. En cualquier caso, Pedro Sánchez quiere dejar una puerta abierta al diálogo con los independentistas en busca de un acuerdo hacia una España federal, descentralizada, en la que Cataluña tendría un reconocimiento como nación, dentro de una España nación de naciones. También apuesta por conceder un estatus especial a Cataluña, con competencias blindadas a nivel cultural, como le ha pedido Miquel Iceta, líder del PSC. Pero, como Rajoy y Rivera, Pedro Sánchez apuesta por una reforma constitucional en la que no se pusiera en cuestión que la soberanía nacional reside en el conjunto del pueblo español.

Manifestación independentista

Senyeras y esteladas en la movilización de la ANC y Òmnium el 11-S en Barcelona. (ACN)

Pablo Iglesias y Ada Colau rechazan tanto la declaración unilateral de independencia como la aplicación del artículo 155. Apuestan por una mediación internacional en busca de un referéndum pactado y vinculante, en la línea de lo que reclama Carles Puigdemont. Pero, eso sí, sin aprobar en ningún caso una independencia sin celebrar antes un referéndum con garantías y acordado con el Estado español.

Podemos apuesta por primera vez por un diálogo directo entre el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, -no pedirá su dimisión si hay opciones de diálogo- y por el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, así como entre todas las fuerzas políticas españolas. Socios de Podemos como Izquierda Unida o Compromís discrepan con Iglesias en cuanto a la mediación internacional y creen que deben ser los políticos españoles quienes sean capaces de solucionar el problema. Así lo ha manifestado Alberto Garzón.

Pablo Iglesias quiere una reforma de la Constitución hacia un Estado federal español y plurinacional, que reconociera el derecho de autodeterminación también a Euskadi y Galicia.

Rajoy con Urkullu

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con el lehendakari, Íñigo Urkullu.

Y otro actor clave es el Gobierno vasco de Íñigo Urkullu y el PNV, que se ha ofrecido como mediador entre las dos partes, el Gobierno de Rajoy y el de Puigdemont. Urkullu apuesta, como Iglesias, por un referéndum pactado como fórmula para superar el conflicto, aunque cree que Euskadi podría sentirse cómoda en España si ésta pasa a ser un Estado plurinacional.

Sobre toda esta complejidad surge, pese a todo, una pequeña esperanza de abrir vías de diálogo en busca de una solución que, en ningún caso, pasara por la balcanización de España. Al borde del precipicio, algo empieza a moverse. Ojalá sea positivo.

La declaración unilateral divide al independentismo: la CUP la exige, el PDeCAT la rechaza y ERC no la descarta

Carles Puigdemont

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, con Oriol Junqueras, vicepresident, y otros miembros del Govern.

El independentismo catalán está convencido de que el próximo 1 de Octubre habrá cientos de miles de personas reclamando el derecho a votar, el derecho a decidir, sobre la secesión de España por todos los rincones de Cataluña.

Fuentes tanto de Junts pel Sí, la alianza entre el PDeCAT y ERC, que gobierna Cataluña, como de la CUP, partido anticapitalista que les da respaldo parlamentario para sumar mayoría absoluta, dan por hecho que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (incluidos los agentes de los Mossos d’Esquadra) tratarán de impedir a toda costa la celebración del referéndum. No obstante, también creen que el impacto mediático a nivel internacional “será enorme” y esperan que, tras el 1-O, el Gobierno español que preside Mariano Rajoy se pliegue a pactar un referéndum legal.

Pero, si el Estado impide la celebración de la consulta del 1 de Octubre, declarada ilegal por el Tribunal Constitucional, hay sectores del secesionismo partidarios de que

Manifestación independentista

Senyeras y esteladas en la movilización de la ANC y Òmnium el 11-S en Barcelona. (ACN)

Carles Puigdemont realice una declaración unilateral de independencia.

En concreto, la CUP, que lidera la diputada autonómica Anna Gabriel, es partidario de aprobar la declaración unilateral tanto si se celebra el referéndum y gana el Sí, independientemente de la participación, como si el Estado lo impide. En ese caso, el argumento sería que Cataluña es un sujeto político soberano que decide por sí mismo su futuro, y en una votación en el Parlament a favor de la independencia sería suficiente con hacer valer la mayoría absoluta secesionista: los diputados de Junts pel Sí más los de la CUP.

Esta misma opinión es compartida, básicamente, por las cúpulas de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), en concreto por su presidente Jordi Sánchez, y también por el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, las dos entidades independentistas con mayor capacidad de respaldo social.

No obstante, el PDeCAT, herederos de la antigua Convergència i Unió, el partido histórico de la burguesía catalana y del que forman parte el President de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el ex president Artur Mas, rechazan la vía de la declaración unilateral de independencia. El PDeCAT sabe que el Estado español aplicaría ipso facto el artículo 155 de la Constitución Española, suspendería la autonomía catalana y asumiría el control institucional de todo el Govern. Además, el PDeCAt sabe que ningún país de la Unión Europea, ni Estados Unidos, reconocería a una hipotética Cataluña declarada unilateralmente independiente.

Y, además, sostienen que la fractura social sería inmensa, ya que toda la oposición catalana estaríatotalmente en contra –Ciudadanos, el PSC y el PP, pero también Catalunya Sí que es Pot, la coalición de la que forma parte Podem y también el partido de Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona-. Estos partidos políticos, además, no suman mayoría absoluta en escaños en el Parlament, pero sí lograron más votos totales que los partidos independentistas.

Fuentes del PDeCAT admiten que Puigdemont no ha descartado completamente la declaración unilateral de independencia, pero referentes del partido, como la presidenta de la Diputación de Barcelona y alcaldesa de Sant Cugat del Vallés, Mercè Conesa, el portavoz del PDeCAt en el Congreso, Carles Campuzano, el conseller de Empresa Santi Vila o el responsable de Organización del PDeCAT David Bonvehí se oponen por completo a esta vía. “Supondría un ridículo internacional, porque nadie nos reconocería como Estado independiente, y un gravísimo enfrentamiento social en la propia Cataluña que tardaría décadas en cicatrizar, por no hablar de la respuesta represiva del Estado”, aseguran estas fuentes del sector moderado del PDeCAT.

ERC, decisivos

Por su parte, el actor que puede declinar la balanza hacia uno u otro lado es la Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) de Oriol Junqueras. ERC no descarta, y nunca ha descartado, una declaración unilateral, aunque consideran que la vía idónea sería un referéndum pactado con el Estado, con plenas garantías, en el que venciera el Sí.

Pero, sabedores de que un Gobierno del PP nunca lo permitirá, y de que uno eventual del PSOE con Podemos tampoco está claro que lo pudiera facilitar, ERC no cierra la puerta a la declaración unilateral. “Si el Estado español no nos deja otra salida, Cataluña deberá decidir por sí misma haciendo valer la mayoría que exista en el Parlament”, sostienen fuentes de Esquerra.

Ahora, a medida que se aproxima el 1 de Octubre, la tensión interna entre las formaciones independentistas se incrementa: la CUP exigiendo no ceder y proclamar la independencia de forma unilateral, amplios sectores del PDeCAT oponiéndose por completo y ERC, a la expectativa, conscientes también de que en unas hipotéticas próximas elecciones autonómicas su formación se perfila como ganadora por primera vez desde la restauración de la democracia en España.

Puig impulsa a dos ‘susanistas’ para asaltar el PSOE de Valencia y desterrar a Ábalos, mano derecha de Pedro Sánchez

El president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, está decidido a jugar fuerte para asentar su liderazgo en el PSOE de la Comunidad Valenciana. Para ello, una vez que se ha impuesto con claridad a Rafa García, el candidato ‘sanchista’ en las elecciones primarias por el liderazgo del PSPV a nivel regional, Ximo Puig quiere tomar también el control del PSOE de la provincia de Valencia, de momento en manos del también ‘sanchista’ José Luis Ábalos, el flamante secretario de Organización Federal del PSOE.

Pedro Sánchez con José Luis Ábalos

Pedro Sánchez con José Luis Ábalos

Para ello, fuentes del PSPV cercanas a Ximo Puig dan por hecho que el president de la Generalitat no se va a quedar “quieto” observando cómo los ‘sanchistas’ proceden al relevo de Ábalos al frente de la secretaría general del PSOE de Valencia por “algún candidato díscolo con Ximo, el único líder del PSPV”.

Las mismas fuentes próximas al jefe del Gobierno valenciano sostienen que ya tiene en mente un tándem de dos políticos ‘susanistas’ para amarrar el control del partido. Por un lado, el alcalde de Mislata, el joven Carlos Fernández Bielsa, que tendría “todas las papeletas” para convertirse en el próximo secretario de Organización del PSPV-PSOE.

Ximo Puig con Susana Díaz

Ximo Puig habla con Susana Díaz, en presencia de Fernández Bielsa (a la derecha de la presidenta andaluza).

Bielsa, que ha sido el responsable de la recogida de avales a favor de Ximo Puig en el proceso de primarias frente al candidato ‘sanchista’ Rafa García, contaría con el respaldo absoluto de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, para este cargo tan relevante, en la práctica el hombre fuerte del día a día del PSOE de la Comunidad Valenciana.

La conquista del PSOE de Valencia

Y la estrategia de Ximo Puig para consolidar su poder orgánico tendría una segunda fase también muy relevante: la conquista del PSOE de la provincia de Valencia, ahora en manos de Ábalos, la mano derecha de Pedro Sánchez.

Para esta batalla, Puig piensa, según fuentes de su entorno más cercano, en Jorge Rodríguez, presidente de la Diputación de Valencia y alcalde de Ontinyent, otro político que apoyó a Susana Díaz frente a Pedro Sánchez y que ha estado al frente de la campaña de Ximo Puig en las primarias valencianas.

Rodríguez, como presidente de la Diputación de Valencia, “se pateará todos los municipios de la provincia y todas las agupaciones socialistas” con el fin de impulsar su candidatura a la secretaría general del PSOE de la provincia de Valencia.

Los 'susanistas' Jorge Rodríguez y Carlos Fernández Bielsa

Los ‘susanistas’ Jorge Rodríguez y Carlos Fernández Bielsa en la presentación de avales a favor de Ximo Puig

La estrategia de Ximo Puig para lograr este segundo objetivo, desbancar a los afines a Pedro Sánchez del PSOE de la provincia y de la ciudad de Valencia, necesitará también de otros mimbres. Los afines al President de la Generalitat y secretario general del PSPV quieren dar juego a algunos ‘sanchistas’ que no quedaron satisfechos por el reparto de poder de Pedro Sánchez en la Ejecutiva Federal. Son los ejemplos de dirigentes socialistas valencianos como el diputado provincial Bartolomé Nofuentes, el alcalde de Torrent Jesús Ros, o la consellera Carmen Montón.

Cautela en Ferraz

En la sede central del PSOE observan con cautela los primeros movimientos de Ximo Puig, un dirigente que no escatimó elogios hacia Susana Díaz. La estrategia del equipo de Pedro Sánchez, según fuentes de la Ejecutiva Federal, será buscar, “en la medida de lo posible”, candidaturas de integración y unidad, pero obviamente, si Ximo Puig promueve candidatos marcadamente ‘susanistas’ dejarán que el potente sector ‘sanchista’ –que en las primarias ganadas por Puig, con todo en contra, obtuvo un 42% de apoyo-, se organice para promover a sus propios candidatos.

No obstante, desde Ferraz reiteran que el objetivo es “trabajar por la unidad interna”, por lo que apelan al “sentido común” de Ximo Puig para evitar más guerras intestinas en una federación –la segunda con más militantes del PSOE a nivel nacional- que es clave tanto para poder revalidar un gobierno de progreso en la Comunidad Valenciana como para poder contribuir a un cambio de gobierno en España.

Satisfacción en Ferraz: el sanchismo conquista el PSOE de Cantabria y La Rioja y crea un sector crítico a Puig

Pedro Sánchez ha dado este fin de semana varios pasos adelante en su progresivo control del PSOE a nivel federal. Ha conquistado dos federaciones, La Rioja y Cantabria, que estaban en manos de dos políticos, César Luena y Eva Díaz Tezanos, a los que el líder socialista tenía especial interés en descabalgar de la secretaría general por traicionarle en los momentos más decisivos, cuando los barones liderados por Susana Díaz impulsaron su defenestración, como paso previo para hacerse con el control del partido a través de una gestora y, posteriormente, forzar la abstención del PSOE en la investidura de Mariano Rajoy.

Pedro Sánchez y Ximo Puig

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, se abraza con el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig.

En La Rioja, se ha impuesto Francisco Ocón, leal a Pedro Sánchez, frente a Félix Caperos, el aspirante cercano al susanismo. César Luena, que se posicionó a favor de Patxi López, era consciente de que carecía de apoyos suficientes para tratar de repetir como secretario general del PSOE riojano.

Y en Cantabria ha vencido el sanchista Pablo Zuloaga a la que era secretaria general y es la actual vicepresidenta del Gobierno regional, Eva Díaz Tezanos. Esta dirigente ha tratado de mantener una posición neutral durante el enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, pero desde las filas sanchistas sostienen que en realidad trabajaba abiertamente a favor de la presidenta andaluza.

Además de la conquista de La Rioja y Cantabria, Pedro Sánchez cuenta ya con la lealtad de Navarra, Castilla y León, Baleares y Cataluña. Además, en Ferraz dan por hecho que sus candidatos se impondrán en Madrid, Galicia, Canarias y Murcia.

Entre los territorios díscolos están Andalucía, donde Susana Díaz no tendrá rival en el congreso, más la Comunidad Valenciana, donde el domingo Ximo Puig, presidente de la Generalitat, se impuso con un 56% de los votos frente a un 42% de Rafa García, alcalde de Burjassot apoyado por el sanchismo. En Ferraz están moderadamente satisfechos con el resultado de su candidato ya que, pese a haber perdido, ha logrado, con todo en contra (aparato regional y respaldo de los altos cargos del Gobierno a Ximo Puig) un resultado importante que permite articular un sector crítico estable.

Ximo Puig observa a Susana Díaz

Ximo Puig observa a Susana Díaz, a quien apoyó para que fuera la líder del PSOE frente a Pedro Sánchez

De hecho, en la dirección federal del PSOE temían que Ximo Puig, si no hubiera tenido rival, tratara de ir por libre y una manera de tenerlo más maniatado es haberle creado un sector crítico con más del 40% del apoyo de la militancia. Desde Ferraz recalcan que Puig ha logrado 7.447 votos (obtuvo más avales: 7.584) y creen que ese es su techo.

Las siguientes batallas de la dirección de Pedro Sánchez contra Ximo Puig, de quien no olvidan que dimitió para forzar la caída del líder del PSOE, serán los congresos provinciales de Valencia y Alicante, y el de la ciudad de Valencia.

El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara

El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha sido reelegido líder del PSOE extremeño

Ayer también ganó Guillermo Fernández Vara en Extremadura. Pero el presidente de Extremadura fue el primero de los barones que, tras la debacle de Susana Díaz ante Pedro Sánchez, se posicionó a favor de trabajar codo con codo con el líder del PSOE. Por ello, el sanchismo no ha presentado ningún candidato frente a Fernández Vara, todo lo contrario, lo nombró presidente del Consejo de Política Federal del PSOE. Su principal rival en las primarias extremeñas, Eva Pérez, que obtuvo un 25% de los votos, contaba con el respaldo de sectores ligados al expresidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

Ferraz sopesa ahora qué hacer en Castilla La Mancha y Aragón, otros dos territorios díscolos. En principio, es muy probable que no haya alternativa a Emiliano García Page, un dirigente al que creen que, como Fernández Vara, pueden atraerse con tiempo y distensión.

Otra cosa es el PSOE de Aragón. Pedro Sánchez no olvida lo que considera desprecios continuos del presidente regional, Javier Lambán, tal vez el que más se ha significado por Susana Díaz y contra el líder del PSOE. En Ferraz contemplan la opción de lanzar la candidatura de Miguel Dalmau, alcalde de Utebo. Creen que, como en la Comunidad Valenciana, como mínimo podrían lograr un 40% de los votos y crear un sector crítico para debilitar y controlar a Lambán. Los sanchistas también prevén dar la batalla en los congresos provinciales. Llegado el plazo para elegir candidatos a presidentes autonómicos, Ferraz valorará la opción de impulsar a la diputada nacional Susana Sumelzo.

Sánchez quiere a Lastra de portavoz en el Congreso y a Ábalos en Organización

Lastra y Ábalos

Los diputados Adriana Lastra y José Luis Ábalos, coordinadores de la campaña de Pedro Sánchez (EFE).

Si Pedro Sánchez logra remontar la pequeña ventaja en avales que tiene Susana Díaz, y vence a la lideresa andaluza y a Patxi López en las primarias este domingo 21 de mayo, será proclamado secretario general del PSOE.

Posteriormente, se celebrará el congreso del PSOE los días 16, 17 y 18 de junio en el que los delegados votarán los documentos políticos, los estatutos y los nuevos órganos de dirección. En teoría, el congreso será una ratificación de la línea que marque el nuevo secretario general elegido por los militantes, aunque no es descartable que hubiera una mayoría de delegados, en principio, afines a Susana Díaz.

No obstante, fuentes de la candidatura de Pedro Sánchez dan por hecho que si vence a la presidenta de la Junta de Andalucía en las primarias habrá “muchos delegados de los diferentes territorios, que en teoría apoyarán a Susana, que en el Congreso cerrarán filas con el próximo secretario general, es decir, con Pedro”.  Además, Pedro Sánchez prevé integrar a Patxi López, a quien incluso podría ofrecer el cargo de presidente del PSOE, para dar una imagen de apuesta por la unidad interna (y también para amarrar el congreso federal y fortalecerse de cara a los congresos regionales).

Pedro Sánchez y Susana Díaz

Pedro Sánchez y Susana Díaz en un acto del PSOE. EFE

Pero para los puestos clave, el exlíder del PSOE, que aspira de nuevo a serlo, quiere a dos políticos de su estricta confianza, que le han sido leales a las duras y a las maduras, y que le han aportado muchos militantes en territorios supuestamente susanistas: Adriana Lastra y José Luis Ábalos.

La diputada asturiana logró que el ‘pedrismo’ se impusiera en la región que preside Javier Fernández, presidente de la gestora y afin a Susana Díaz, con 3.100 avales frente a los 2.400 que logró la presidenta andaluza, pese a contar con el apoyo del aparato del PSOE regional.

Un roto aún mayor le hizo el pedrista José Luis Ábalos, secretario general del PSOE de la provincia de Valencia, al susanista Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana y líder de los socialistas de la Comunidad: 8.100 frente a 5.300 avales. La diferencia a favor de Pedro Sánchez se dio especialmente en la provincia de Valencia, liderada por Ábalos, mientras que los afines a Ximo Puig lograron una pírrica victoria de Susana Díaz en la provincia de Alicante. En Castellón también se impusieron los pedristas.

Pedro Sánchez tiene claro que, si es refrendado como líder del PSOE por los militantes, Adriana Lastra y José Luis Ábalos, a quienes nombró coordinadores principales de su campaña de primarias, serán sus dos principales personas de confianza.

La asturiana Adriana Lastra sustituiría a Antonio Hernando

La diputada asturiana tendría todas las papeletas para ser la nueva portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso en sustitución de Antonio Hernando, a quien en las filas del pedrismo se considera un “traidor” y “vendido” al susanismo, pese a llegar a haber defendido el “No es No” a la investidura de Mariano Rajoy.

Pedro Sánchez y Antonio Hernando

Imagen de archivo de Pedro Sánchez y Antonio Hernando en el Congreso de los Diputados. EFE

Por su parte, el valenciano José Luis Ábalos se perfilaría como el próximo secretario de Organización, el hombre fuerte del partido, en sustitución de César Luena -no ejerce desde la creación de la gestora-, secretario general de La Rioja y alineado ahora con Patxi López.

Los pedristas tienen claro que quieren recuperar a muchos cargos posicionados con el ex lehendakari vasco, pero no es el caso de Luena, a quien se considera uno de los principales causantes de las malas relaciones de Pedro Sánchez con barones como Guillermo Fernández Vara, Emiliano García-Page o Javier Lambán, por su falta de mano izquierda.

Ábalos, un histórico del PSOE, tendría la misión, por un lado, de tender puentes con los barones afines a Susana Díaz con el fin de sellar la paz interna y, por otro lado, la de poner en marcha de inmediato la maquinaria interna en el partido, prácticamente parada desde la derrota electoral en las generales de junio de 2016. El objetivo sería que el PSOE estuviera en condiciones de plantar cara al PP y a Podemos ante un eventual adelanto electoral de los comicios generales o, en cualquier caso, preparado para afrontar con éxito las elecciones municipales, autonómicas y europeas previstas para mayo de 2019.

Otra política afin a Pedro Sánchez que sería integrada con un cargo relevante en la futura Ejecutiva del PSOE es la catalana Núria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, quien, junto a Miquel Iceta en la sombra, son considerados las figuras clave para que Sánchez logre una victoria rotunda en Cataluña este domingo frente a Susana Díaz.

Pablo Casado, el preferido por Génova para candidato a alcalde de Madrid

Pablo Casado

El vicesecretario general del PP, Pablo Casado. (EFE)

La dimisión de Esperanza Aguirre como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid era algo esperado por la dirección nacional del Partido Popular tras estallar el escándalo de corrupción que ha llevado a Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid, a la prisión de Soto del Real.

Aguirre ya tenía escasas posibilidades de repetir como candidata del PP a la alcaldía de Madrid en los próximos comicios municipales previstos para mayo de 2019, pero su dimisión por el ‘caso Lezo’ despeja el camino a la dirección nacional del PP que preside Mariano Rajoy para ‘limpiar’ el grupo municipal de los sectores aguirristas y apostar por una cara joven que simbolice una apuesta por la regeneración.

Cristina Cifuentes, apoyada por Rajoy, logró el gobierno regional con el apoyo de Ciudadanos tras los comicios autonómicos de mayo de 2015, después de que Génova descabalgara a Ignacio González como candidato. Posteriormente, tomó el control en febrero de 2016 de la gestora del PP de la Comunidad de Madrid tras la dimisión de Aguirre como presidenta regional por otro escándalo de corrupción que afectaba a una de las personas de máxima confianza de la ex lideresa, el ‘caso Granados‘. Y finalmente, Cifuentes fue refrendada como presidenta del PP de Madrid en marzo de 2017 con el apoyo del 93% de los militantes.

Sin embargo Cifuentes pasó a convertirse en una poderosa dirigente territorial que, como ya había hecho anteriormente Esperanza Aguirre con Rajoy, empezaba a volar sola, en muchas ocasiones desmarcándose de la línea oficial del aparato de Génova, como por ejemplo apoyando una mayor democracia interna en el partido o mayor contundencia contra la corrupción.

Cifuentes y Aguirre

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y la dimitida Esperanza Aguirre. (EP)

Contrapoder a Cifuentes

Por ello, en Génova se considera que no es conveniente que el posible próximo candidato, o candidata, a alcalde de Madrid sea un político sumiso a Cifuentes, sino todo lo contrario, alguien con ambición que pueda marcar perfil propio y, si es necesario, convertirse en un contrapoder al frente de la capital de España a la propia Cifuentes, como lo fue Alberto Ruiz-Gallardón con Esperanza Aguirre.

En la cúpula del PP, según fuentes de la dirección nacional, se cree que es factible recuperar la alcaldía de Madrid mediante un pacto de gobierno con Ciudadanos, ya que se da por seguro que Manuela Carmena, con una importante valoración social, no volverá a presentarse al frente de una confluencia de partidos liderados por Podemos.

Además, el PSOE está inmerso también en una batalla interna entre afines a Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López que podría perjudicar los intereses electorales del Partido Socialista, así como la búsqueda de un candidato, o candidata, de garantías.

Pero en el PP creen que necesitan un candidato de primer nivel para optar a recuperar la alcaldía y por ello en Génova creen que Pablo Casado es la persona idónea para lograrlo. Casado, ex jefe de gabinete de José María Aznar, está siendo leal a Mariano Rajoy, quien lo designó vicesecretario general de Comunicación.

Casado, criado en el PP de Madrid

Aunque Casado es diputado por Ávila, en realidad es un perfecto conocedor del PP de Madrid, de hecho fue el presidente regional de Nuevas Generaciones justamente con Esperanza Aguirre al frente del PP regional.

En la cúpula nacional del PP no prevén que Cifuentes intente promover a ningún candidato alternativo, ya que consideran que es la principal interesada en que su partido presente a un aspirante de primera fila en Madrid capital que le ayude a ganar con el mejor resultado posibles las elecciones autonómicas.

Garrido, mano derecha de Cifuentes

No obstante, si Cifuentes intentara promover a algún político de su estricta confianza, como su consejero de Presidencia, portavoz del Gobierno y secretario general de Madrid, Ángel Garrido, en Moncloa y Génova están decidido a jugar muy fuerte la baza de Casado.

En Génova admiten que Garrido, mano derecha de Cifuentes, es un perfecto conocedor del Ayuntamiento Madrid (estuvo al frente de las juntas de distrito de Latina, Usera y Chamberí, Villa de Vallecas y Retiro), pero consideran que es un auténtico desconocido para el gran público, especialmente en comparación con Pablo Casado. Por ello, creen que la presidenta de la Comunidad de Madrid no planteará ningún tipo de batalla.

La ministra García-Tejerina

La ministra García-Tejerina (EP)

Otras posibles candidatas, como la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina (número 3 del PP al Congreso de los Diputados por Madrid), son opciones que Moncloa se reserva ante eventuales cambios en la política madrileña y nacional, tan alterada por los escándalos de corrupción.

Mascletà en Valencia: batallas internas en el PP, el PSOE, Ciudadanos y Podemos

Valencia vive estos días inmersa en la semana fallera. El ruido de los petardos, las tracas y la mascletà convive con el ruido de sables en los principales partidos políticos valencianos.

Traca en el PP valenciano

En el PP, el partido con más escaños en las Cortes Valencianas pero que está en la oposición desde mayo de 2015, Isabel Bonig será la presidenta regional, como estaba previsto, ya que es la única aspirante en el congreso regional. Su principal bandera es renovar el PP y limpiar la imagen tras la etapa de casos de corrupción vinculada a Francisco Camps y a la fallecida Rita Barberá.

Bonig con Cospedal y Betoret

Isabel Bonig con Dolores de Cospedal y Vicente Betoret

Para ello, hará una nueva dirección de su estricta confianza, apoyada por el PP de las tres provincias (principalmente Alicante y Castellón, pero también Valencia: donde Camps y Barberá tenían más apoyos).

De cara a las elecciones autonómicas de 2019, Isabel Bonig prevé relevar íntegramente al equipo de concejales imputados y suspendidos de militancia afines a Barberá que todavía están en el Ayuntamiento de Valencia. Su apuesta para dirigir el PP de Valencia ciudad es el diputado autonómico Luis Santamaría, actual presidente de la gestora, con un equipo renovado.

Por otro lado, Bonig sopesará si le conviene descabalgar a Vicente Betoret, actual presidente provincial del PP de Valencia y ex mano derecha de Alfonso Rus –imputado por varios presuntos delitos de corrupción-.

Betoret ha cuestionado abiertamente la línea anticorrupción defendida por Bonig y ha defendido a los concejales imputados vinculados a Rita Barberá. La apuesta de Bonig para tratar de sustituir a Betoret es Mari Carmen Contelles, ex alcaldesa de La Pobla de Vallbona y actual portavoz del PP en la Diputación de Valencia.

Pero Betoret no será una presa fácil. Ha logrado colocarse en el Comité Ejecutivo Nacional del PP como vocal, lo que evidencia que conserva algún apoyo relevante a nivel nacional (su entorno habla del vicesecretario general Martínez Maíllo), y trata de sumar a diferentes grupúsculos de descontentos con Bonig (afines a Camps, Barberá, excargos relegados…), así como a parte de la vieja guardia del PP valenciano más reacia a la renovación emprendida por la presidenta del PP valenciano. El problema de Betoret es que si Bonig autoriza su relevo tendría en contra al PP de Valencia ciudad y al de los principales municipios de la provincia (Gandía, Torrent, Sagunto, Alzira…). Y la gran mayoría de alcaldes y presidentes locales de los municipios medianos y pequeños probablemente se alinearían con la candidata avalada por Bonig.

Petardazos en el PSOE

Ximo Puig escucha a Susana Díaz

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, escucha a Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía.

En el PSOE, segundo partido en número de escaños, la guerra a petardazos es todavía más gorda. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, se ha significado abiertamente por Susana Díaz y en contra de Pedro Sánchez, lo que le ha provocado una rebelión de militantes y cargos intermedios en las tres provincias valencianas.

La provincia más rebelde es Valencia, donde el secretario general provincial, el diputado nacional José Luis Ábalos, es uno de los hombres fuertes de Pedro Sánchez y está organizando permanentemente actos de apoyo al ex líder del PSOE. El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, también defiende a Pedro Sánchez, así como la corriente minoritaria Izquierda Socialista, que cuenta en sus filas con el portavoz del PSPV-PSOE en las Cortes Valencianas, Manuel Mata.

Eso sí, Ximo Puig cuenta con el aparato del partido completamente volcado a favor de Susana Díaz, y con el inestimable poder que da controlar la Generalitat Valenciana, con decenas de altos cargos con carné socialista.

El tercer candidato en discordia, Patxi López, apenas cuenta con apoyos en el PSOE valenciano.

Ximo Puig necesita principalmente que Susana Díaz venza a Pedro Sánchez. Y en segundo lugar, necesita que los partidarios de la presidenta andaluza ganen a los afines al ex secretario general del PSOE en la Comunidad Valenciana. De lo contrario, su liderazgo podría verse abiertamente amenazado, aunque en este segundo caso (que Susana Díaz venza a Pedro Sánchez a nivel federal, pero no así en la Comunidad Valenciana) el entorno de Ximo Puig da por descontando que la lideresa andaluza apoyaría a ultranza al presidente de la Generalitat.

Fuego en Ciudadanos

Albert Rivera con Carolina Punset

Albert Rivera con Carolina Punset

También hay mascletà en Ciudadanos. El partido está partido en dos. Por un lado, los partidarios de la eurodiputada Carolina Punset y su marido, el portavoz de Ciudadanos en las Cortes Valencianas Alexis Marí, partidarios de una línea más socialdemócrata.

Por otro lado, los fieles a Albert Rivera y su dirección, defensores de un perfil más centrista, capaz de entenderse tanto con el PP como con el PSOE, y en ningún caso con partidos como Compromís, a quienes desde  Ciudadanos consideran nacionalistas separatistas.

Los dirigentes leales a Rivera en Valencia, como Fernando Giner, portavoz autonómico de Ciudadanos, o Juan Córdoba, hombre fuerte del aparato en la provincia, prevén lanzar una ofensiva interna y tomar el control absoluto de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana para evitar lo que consideran un cuestionamiento permanente de Carolina Punset y su pareja, Alexis Marí, a la figura de Albert Rivera.

Arde la pólvora en Podemos

Y, por último, se prevé que también se dispare mucha pólvora en Podemos de la Comunidad Valenciana, donde los afines al líder del partido, Pablo Iglesias, se van a volcar en descabalgar a Antonio Montiel, fiel a Íñigo Errejón, como barón regional.

Montiel con Errejón

Montiel con Errejón en un acto de Podemos en Valencia.

Los pablistas ni olvidan ni perdonan las durísimas palabras de Montiel contra Pablo Iglesias, a quien comparó con los dictadores Francisco Franco y Sadam Husein. La pablista Sandra Mínguez, diputada autonómica, es quien más se está moviendo entre bambalinas para lograr una revuelta de la militancia contra el errejonista Montiel en el congreso regional de Podemos.

Montiel, que se disculpó por esa comparación, se sabe aíslado, especialmente tras la derrota de Errejón y sus afines en el Congreso de Vistalegre 2. No obstante, sabe que no tiene nada que perder y va a defender su liderazgo sin contemplaciones. En el PSOE valenciano se ve con preocupación una eventual derrota de Antonio Montiel (a quien consideran de perfil moderado) frente al sector cercano a Pablo Iglesias, de quien temen que pretenda distanciarse del Gobierno autonómico conformado por el PSPV-PSOE y Compromís.

¿Por qué evitará el trullo con 15.000 € “la hija de puta de La Perla” (Bigotes dixit)?

El 3 de enero de 2009, en una conversación telefónica entre Álvaro Pérez El Bigotes, la persona de confianza de Francisco Correa en la Comunidad Valenciana, y Cándido Herrero, contable de Orange Market, El Bigotes admitió haber comprado un reloj a Milagrosa Martínez, ex presidenta de las Cortes Valencianas y ex consejera de Turismo en la época en que Francisco Camps era presidente de la Generalitat, como favor por recibir contratos públicos.

Milagrosa Martínez

Milagrosa Martínez, ex presidenta de las Cortes Valencianas, condenada por corrupción. EFE

Dicha conversación fue intervenida por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. El Bigotes le dijo a Cándido Herrero: “Y luego tenemos que comprar un reloj a la consejera de, porque se lo compré a la hija de puta de la Perla, ¿no se lo voy a comprar a la de ahora, a la de Turismo?”. Se refería a Angélica Such, la consellera de Turismo que sucedió a Milagrosa Martínez, y quien sí ha resultado absuelta.

Pero La Perla no, Milagrosa Martínez ha sido condenada a prisión, aunque eludirá la trena con una fianza de 15.000 euros.

La Perla siempre negó haber recibido un reloj valorado en 2.400 euros por parte de El Bigotes, a cambio de contrataciones para Fitur. Pero el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), en su sentencia sobre la pieza 3 del caso Gürtel, lo considera probado.

Según los magistrados del TSJ valenciano, en las fiestas navideñas de 2005, Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez, puestos de común acuerdo, y para ganarse el trato de favor de la exconsellera, le regalaron un reloj de la marca Hublot por importe de 2.400 euros que Correa adquirió en una joyería de Madrid. Los tres han sido condenados y han ingresadon en la cárcel de Picassent.

Álvaro Pérez, El Bigotes

Álvaro Pérez, El Bigotes, miembro de la trama corrupta Gürtel.

El abogado de Milagrosa Martínez siempre negó tal acusación, e incluso la ex consellera dijo que era aficionada a los relojes de imitación y que no tenía amistad ni trato con los cabecillas de la trama corrupta Gürtel. Para ello se refirió a la forma insultante con que aludía a ella El Bigotes: “La hija de puta de La Perla”. La exconsellera condenada a cárcel era conocida así por utilizar dicha expresión, ‘perla’, para referirse a mucha gente, aunque ella siempre ha dicho que se le conocía como “Mila”.
La condena ha sido rotunda: 9 años de prisión, 6 de ellos por malversación de caudales públicos (delito por el que también se le imponen 10 años de inhabilitación absoluta) y otros tres años de cárcel por cohecho pasivo (además de 5.000 euros de multa y 8 años de inhabilitación especial).

¿Y por qué eludirá la cárcel con una fianza de 15.000 euros tras una condena tan clara? El tribunal ha tenido en cuenta que Milagrosa Martínez, a diferencia de Correa o El Bigotes, no está imputada en otras piezas del caso Gürtel.

Además, la defensa de la exconsellera ha alegado que su estado de salud es “delicado” y que carece de medios económicos, por lo que no existiría riesgo de fuga. Los jueces lo han tenido en cuenta pero, eso sí, está obligada a comparecer dos días al mes, se le retira el pasaporte y se le prohíbe salir de España, además de la fianza de 15.000 euros para eludir el ingreso en prisión.

La Perla, ex alcaldesa de Novelda (Alicante), fue promocionada por Francisco Camps tras significarse muy pronto en apoyo del expresidente de la Generalitat Valenciana en su particular batalla interna por el poder en el PP de la Comunidad Valenciana con el ex ministro Eduardo Zaplana que se desató tras las elecciones autonómicas del año 2003.

Patxi López publicará un libro donde explica su proyecto para liderar el PSOE

Patxi López, dirigente socialista vasco

Patxi López, dirigente socialista vasco. EFE

Patxi López, ex lehendakari y ex presidente del Congreso de los Diputados, está decidido a intentar liderar el PSOE. López considera, según fuentes de su entorno, que el enfrentamiento a cara de perro entre Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, y Pedro Sánchez, ex secretario general del PSOE, conduce al Partido Socialista “a la división total, a la fractura absoluta y a seguir muchos años en la oposición”, según fuentes de su entorno.

Por ello, López, arropado por gran parte de los socialistas vascos, está decidido a jugar fuerte para tratar de evitar el choque de trenes entre ‘susanistas’ y ‘pedristas’, que “sólo beneficia al Partido Popular y a Podemos”.

El dirigente vasco está ultimando un libro, de la editorial Los Libros de la Catarata, que se dará a conocer después de estas Navidades, en el que plasmará su proyecto socialista para los próximos años, según han confirmado fuentes cercanas a López.

En esta línea de postularse hacia el liderazgo del PSOE, Patxi López escribió en noviembre un artículo de opinión en El País en el cual llamaba a reconstruir el PSOE y a renovar el liderazgo en el partido, y daba pinceladas sobre su proyecto político para España en fiscalidad, economía y modelo territorial.

Pero para poder llevarlo a cabo, Patxi López sabe que antes debe evitar el enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, algo que sabe que es muy complicado hoy por hoy. Desde su entorno sostienen que la posible candidatura de la lideresa andaluza provoca un “enorme rechazo” en gran parte de la militancia del PSOE, mientras que la posibilidad de que Pedro Sánchez, a quien los socialistas vascos han apoyado, se vuelva a presentar “tampoco tiene sentido” porque, sostienen, ya ha perdido dos elecciones generales y también perdió, incluso, el apoyo del Comité Federal.

Susana Díaz con Patxi López

Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía y lideresa del PSOE andaluz, con Patxi López, exlehendakari. EFE

“Una victoria justa por cualquiera de los dos, Pedro o Susana, abocaría al PSOE a una fortísima división interna, que ahuyentaría todavía más a nuestros potenciales votantes”, aseguran los afines a Patxi López.

“Si ganara Susana, estamos convencidos de que habría cientos, miles, muchos militantes que se darían de baja del PSOE”, afirman. “Y si ganara Pedro, el enfrentamiento con varios presidentes autonómicos sería brutal e insostenible”, auguran, en alusión a Guillermo Fernández-Vara (Extremadura), Javier Lambán (Aragón), Ximo Puig (Comunidad Valenciana), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha) o Javier Fernández (Asturias), actual presidente de la gestora.

Por todo ello, desde el entorno de Patxi López creen que “lo más conveniente para el Partido Socialista y para España” sería que “tanto Pedro como Susana dieran un paso a un lado” en sus pretensiones. En esta línea estarían, aseguran, dirigentes como César Luena, ex número dos del PSOE con Pedro Sánchez y actual secretario general del PSOE de La Rioja, pero también “muchos dirigentes” opositores al ex líder socialista.

Patxi López en el Congreso junto a Pedro Sánchez

Patxi López en el Congreso junto a Pedro Sánchez, que renunció al escaño tras dimitir. EFE

La candidatura de Patxi López sería una apuesta por la “unidad”, por “cerrar heridas” y por “comenzar a presentar una alternativa de Gobierno muy seria desde un proyecto socialista cohesionado”.

En esta línea, el secretario general del Partido Socialista de Euskadi (PSE) de Vizcaya, Mikel Torres, aseguró públicamente que Patxi López “es la mejor opción” para liderar el PSOE y “podría ser un candidato de consenso” porque es “conciliador”. Además, resaltó que “los que se han enfrentado salen tocados”, en clara referencia a Pedro Sánchez y Susana Díaz.

Escaramuzas en el PP y C’s, batalla en Podemos y guerra civil en el PSOE

Los partidos políticos, después de un año con dos elecciones generales, van a cerrar 2016 inmersos en refriegas internas, (PP o Ciudadanos), en batallas orgánicas (Podemos), o casi en guerra civil (PSOE).

PSOE: la batalla pendiente entre Pedro y Susana

El Partido Socialista es, sin duda, el que vive la mayor guerra orgánica. La llamada ‘alianza de los barones’, encabezados por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, consiguió derrocar a Pedro Sánchez, ex líder socialista, al forzar una votación en un Comité Federal, a mano alzada, sobre su propuesta de celebrar unas primarias para elegir al secretario general.

Sánchez fue derrotado por 132 votos en contra por 107 a favor. En una dramática jornada con insultos, amenazas, gritos y lágrimas, el ex dirigente socialista se vio forzado a presentar su dimisión, al quedar en minoría.

El argumento del sector de los barones para provocar el relevo de Sánchez fue que había cosechado dos derrotas electorales consecutivas al obtener solo 90 y 85 diputados, respectivamente, los peores resultados de la historia del partido por dos veces consecutivas.

Y también su intento de perpetuarse como secretario general convocando un congreso express, que fue considerado como una declaración de guerra por el sector de los barones, e incluso de tratar de lograr ser presidente del Gobierno mediante un pacto con Podemos, más los partidos nacionalistas (PNV) e independentistas (ERC y CDC). Alfredo Pérez Rubalcaba, también ex secretario general del PSOE, calificó ese hipotético intento de formar Ejecutivo como “investidura Frankenstein”.

Defenestrado Pedro Sánchez, el PSOE decidió abstenerse y facilitar la investidura de Mariano Rajoy, que logró los votos a favor de Ciudadanos y Coalición Canaria, además de los del PP.

El PSOE pasó a dirigirlo una gestora con mayoría del sector de los barones, y presidida por el presidente de Asturias, Javier Fernández, muy crítico con Pedro Sánchez y con Podemos.

Pero Sánchez, lejos de darse por vencido, ha iniciado una ronda de actos con militantes por toda España. El primero fue en Xirivella (Valencia), territorio de Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana que está alineado con Susana Díaz, quien no acudió al acto e incluso ninguneó la asistencia de Pedro Sánchez. “En la Comunidad Valenciana recibimos a siete millones de turistas”, recalcó.

Pero lo cierto es que el acto tuvo bastante éxito. Alrededor de un millar de personas ovacionaron a Pedro Sánchez y acudieron numerosos de sus afines: entre ellos el secretario general del PSOE en la provincia de Valencia, José Luis Ábalos, el diputado vasco Odón Elorza o José Antonio Pérez Tapias, de la corriente Izquierda Socialista y que se llegó a enfrentar a Sánchez y a Eduardo Madina en las últimas elecciones primarias del PSOE por el liderazgo del partido.

El próximo día 10 de diciembre Pedro Sánchez celebrará otro acto con militantes, esta vez en Asturias, el territorio de Javier Fernández, presidente de la gestora, en lo que fuentes del sector de los barones lo consideran como “otro desafío de quien no admite que su tiempo ha pasado tras dos fracasos electorales”. Fernández afirmó públicamente: “Él sabrá lo que hace”.

Los sanchistas, que cuentan con el apoyo de importantes secretarios generales regionales como Luis Tudanca (Castilla y León), Francina Armengol (Baleares), Sara Hernández (Madrid), Idoia Mendia (Euskadi), María Chivite (Navarra), Rafael González Tovar (Murcia) o César Luena (La Rioja), estarían preparando la batalla por la victoria en el próximo congreso federal. Está por ver si se presentará Pedro Sánchez u optará por apoyar a algún otro candidato de entre sus afines, tipo Patxi López, frente a, probablemente, Susana Díaz.

Por su parte, el sector que tumbó a Pedro Sánchez cuenta con la práctica totalidad de presidentes de gobierno socialistas (Andalucía-Susana Díaz, Comunidad Valenciana-Ximo Puig, Asturias-Javier Fernández, Aragón-Javier Lambán, Castilla-La Mancha-Emiliano García-Page y Extremadura-Guillermo Fernández Vara, todos excepto Baleares). Además, tienen el apoyo de los ex líderes del PSOE Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ambos sectores se atribuyen importantes apoyos en los territorios en teoría controlados por sus adversarios.

Desde el sector ‘pedrista’ se reclama a la gestora que convoque cuanto antes el congreso federal del PSOE para elegir al nuevo líder… o lideresa.

Podemos: Pablo o la calle contra Íñigo o las instituciones

La batalla en Podemos tiene dos nombres: el actual líder, Pablo Iglesias, y el secretario de Política y Estrategia, Íñigo Errejón.

Errejón e Iglesias en el Congreso de los Diputados

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados.

Iglesias defiende un Podemos completamente de izquierdas, de estilo duro, que recupere las esencias frente a lo que llaman “casta” y frente a los de “arriba”, después de considerar que la estrategia de avanzar hacia el centro-izquierda y hacia la moderación les hizo perder un millón de votos en las generales de junio de 2016, pese a ir en coalición con Izquierda Unida. “Se nos percibió mentirosos al decir que éramos socialdemócratas”, reprochó Iglesias públicamente en una crítica directa a Errejón, director de la campaña. El líder de Podemos prefiere llevar la protesta a la calle, defiende centrar la labor de oposición liderando las manifestaciones en las calles en detrimento de la labor política en las instituciones.

Por el contrario, Errejón apuesta por un proyecto transversal, más moderado, y que centre su labor de oposición en las instituciones y no tanto en la calle. Además, a diferencia de Iglesias, cree que el retroceso en las generales de 2016 se debió precisamente al pacto con Izquierda Unida, que ahuyentó a votantes de uno y otro partido.

En un artículo en 20minutos, titulado “Podemos ganar”, Errejón apostó por que el partido busque la mayoría social y no sea “una minoría ruidosa”. Pablo Iglesias, molesto con el artículo que suponía una enmienda a su proyecto de Podemos, criticó a Errejón en twitter por hacer “propaganda”.

El liderazgo de Iglesias en Podemos no está en cuestión, pero sí el proyecto de partido y los miembros de la dirección. Desde el sector errejonista temen que en el próximo Congreso Pablo Iglesias, quien ha forjado acuerdos con antiguos sectores críticos como Izquierda Anticapitalista, con Echenique (secretario de Organización que sustituyó a Sergio Pascual, afin a Errejón y destituido por Iglesias), o con Teresa Rodríguez, dirigente de Podemos en Andalucía, trate de realizar una purga para laminar a los errejonistas de la dirección, “y silenciar así las voces críticas y la pluralidad”.

Desde el núcleo afin a Pablo Iglesias aseguran que son Errejón y los suyos quienes relegan en cuanto pueden a los pablistas, y citan el ejemplo de la Comunidad Valenciana, donde el errejonista Antonio Montiel, secretario general de Podemos, destituyó a la pablista Sandra Mínguez como secretaria de Organización.

Ciudadanos: críticas a Rivera por falta de democracia

El liderazgo de Albert Rivera también parece incuestionable en Ciudadanos, pero los sectores críticos se están organizando en diferentes comunidades autónomas denunciando la falta de democracia interna en un partido que hace gala de ella, así como una supuesta tibieza frente al nacionalismo catalán y vasco, a diferencia de la frontal oposición con la que nació el partido.

Albert Rivera y Carolina Punset

Albert Rivera y Carolina Punset.

La cara visible de la oposición a Rivera la está representando Carolina Punset, la ex líder de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana, quien está criticando abiertamente la estrategia de la actual dirección del partido. Ciudadanos ha cambiado sus valores por frases huecas, sostiene la eurodiputada, que dimitió de la cúpula pero no renunció al escaño.

Carolina Punset, hija del escritor Eduard Punset, denuncia que Ciudadanos ha incorporado a “despojos” y “rancios” procedentes de otros partidos mientras que han expulsado a militantes válidos por reclamar más democracia interna. Por todo ello, Punset reclama “juego limpio” en el próximo Congreso y no descarta enfrentarse a Albert Rivera con el apoyo de los sectores críticos que, según aseguran, se están organizando por todo el país.

Partido Popular: Aznar, el azote de Rajoy

Después de ser investido presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, afrontará en febrero un congreso tranquilo, previsiblemente. La suya es la única candidatura. Pese a la tranquilidad interna, en el PP también se están produciendo escaramuzas.

Aznar y Rajoy

Rajoy junto a Aznar durante la clausura del campus de verano de FAES. (EFE)

Hay quien, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, defiende las elecciones primarias, frente la apuesta tradicional de elección por compromisarios que defienden Rajoy y su equipo.

Además, a raíz del fallecimiento de la ex alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, dos días después de comparecer ante el Tribunal Supremo investigada por un posible delito de blanqueo, hubo críticas directas a Rajoy del expresidente del Gobierno, José María Aznar, quien aseguró: “Ha muerto excluida del partido al que dedicó su vida”.

Además, sectores afines a Rita Barberá y de la vieja guardia del PP criticaron el “hostigamiento” que, en su opinión, sufrió la ex senadora durante meses por parte los nuevos dirigentes del PP, en concreto de los vicesecretarios Pablo Casado, Javier Maroto o Fernando Martínez Maíllo, quienes defendían que Barberá diera un paso atrás y renunciara ella misma al escaño para evitar dañar la imagen del PP.

El ex ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, amigo de Barberá, aseguró que la ex alcaldesa de Valencia “se sentía muy decepcionada por el comportamiento de algunos compañeros del PP”.

El ex presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, que tuvo que dimitir tras ser imputado por cohecho en el caso de los trajes de Gürtel (en el juicio fue absuelto), también ha reivindicado su figura, tras el fallecimiento de Rita Barberá, y ha insinuado que podría optar a alcalde de Valencia, aunque sus opciones reales son casi nulas, pues las candidaturas las aprueba la dirección nacional del PP.

Pese a la marejadilla interna tras el caso Barberá, Rajoy carece de una verdadera oposición interna (fuera de algunas críticas aisladas y ocasionales de Aznar o Esperanza Aguirre), mientras mira tranquilo cómo el PSOE sigue fracturado y sin líder y los dos líderes principales de Podemos se enfrascan en batallas tuiteras… e incluso a Albert Rivera, su socio de gobierno pero también su principal rival por el voto de centro-derecha, le aparecen sectores críticos de forma inesperada.