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"No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras" Juan Luis Vives

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Puigdemont, lanzado, puede noquear a la débil ERC de Rovira… y beneficiar a C’s

La retirada de la orden de detención europea contra el ex president Carles Puigdemont puede permitir al candidato de Junts per Catalunya hacer campaña electoral por los municipios catalanes, mientras Oriol Junqueras continúa en la cárcel de Estremera y su partido, ERC retrocediendo en las encuestas.

Puigdemont

El expresident Carles Puigdemont en su intervención por videoconferencia desde Bruselas durante el acto electoral de inicio de campaña. EFE/Susanna Sáez.

Mientras Puigdemont ha podido realizar entrevistas y actos continuamente desde su ‘exilio’ en Bélgica, Junqueras apenas ha podido transmitir mensajse al exterior y el liderazgo de Esquerra Republicana ha sido asumido por Marta Rovira, quien se está diluyendo como un azucarillo en medio de una campaña electoral inédita por todas las circunstancias.

Puigdemont está remontando en los sondeos -la prueba más cercana es el sondeo del CIS– que sitúa ya al ex president en tercera posición. El ex alcalde de Girona decidió desterrar las siglas de su partido, el PDeCAT, y hacer una candidatura al Parlament a su gusto, provocando críticas internas en el partido que todavía trata de tutelar Artur Mas.

Pero la apuesta parece ir dándole buenos resultados, a tenor de la remontada electoral que está protagonizando a costa de la debilitada ERC, quien parecía tener la victoria asegurada. Ahora, sin embargo, es Ciudadanos y su candidata, Inés Arrimadas, quien se perfila como la candidata más votada en Cataluña y disputando la victoria en escaños a ERC.

Paradójicamente, en la medida en que Puigdemont remonte a costa de ERC estará facilitando la victoria de Ciudadanos y, en caso de confirmarse esta la noche del 21D, el mensaje al mundo podría ser pésimo para el independentismo: la victoria de un partido que nació en Cataluña para defender la unidad de España.

Arrimadas erige a Cs como la garantía para acabar con el procés interminable

La candidata de Ciudadanos Inés Arrimadas durante el inicio de campaña para las elecciones del 21 de Diciembre que el partido celebró en Barcelona. EFE/Enric Fontcuberta

Puigdemont solo podría salvar los muebles si las candidaturas independentistas (Junts per Catalunya, ERC y la CUP) lograran revalidar la mayoría absoluta en escaños (en votos lo dan ya casi por perdido).

Mientras, en Moncloa y en la sede central del PP en la calle Génova se ve con suma preocupación el resultado de su partido en Cataluña: según el CIS quedará último perdiendo cuatro escaños. Y creen que el resultado podría ser incluso peor si cala la llamada al voto útil a Inés Arrimadas. El único consuelo, y no menor, sería que el independentismo perdiera la mayoría absoluta en primer lugar, y el segundo que se pudiera conformar una mayoría de gobierno constitucionalista.

En este supuesto, fuentes del PP consideran que será muy complicado, en el caso de que se confirmaran los resultados que augura el CIS, lograr un gobierno de corte constitucionalista, ya que la llave la tendría Catalunya en Comú-Podem, quien muy difícilmente apoyaría la investidura de Inés Arrimadas.

Creen más probable en el PP un gobierno socialista presidido por Miquel Iceta, y apoyado por Podemos, C’s y el PP -además de la antigua Unió Democràtica de Catalunya de Josep Antoni Duran i Lleida, ya semi engullida por el PSC-. En cualquier caso, la decisión que tomen Ada Colau y Pablo Iglesias será muy difícil: apoyar un gobierno independentista o un gobierno constitucionalista. La vía intermedia deseada por Pablo Iglesias (un tripartito de izquierdas presidido por ERC pero condicionado por su partido y el PSC) no sumaría mayoría absoluta. Si necesitaran a la CUP, el PSC nunca entraría en ese ya de por sí complicado gobierno tripartito.

El mensaje que se prepara desde Moncloa, más de cara al resto del Estado -y del mundo- que hacia Cataluña, es ‘vender’ que gracias a la aplicación del artículo 155 de la Constitución el Gobierno de Mariano Rajoy ha restituido la legalidad y el orden en Cataluña, y todo ello ha sido ratificado democráticamente en las urnas. Además, creen que una victoria de un partido constitucionalista en Cataluña -Ciudadanos- sería la estocada mortal al procés independentista.

Miquel Iceta

El candidato del PSC Miquel Iceta abrió su campaña electoral para las próximas elecciones del 21D en un acto celebrado en L’Hospitalet de Llobregat. EFE/Andreu Dalmau

En el PSOE, por su parte, esperan un muy buen resultado del candidato del PSC, Miquel Iceta, pero al mismo tiempo saben que, en el caso de que llegara a gobernar, podría suponer un gran problema para la estabilidad interna: sus mensajes a favor de un estado plurinacional, competencias blindadas para Cataluña, un hacienda propia catalana o la condonación de la deuda, podrían provocar ipso facto el rechazo del resto de federaciones socialistas, especialmente de la andaluza (Susana Díaz), la aragonesa (Javier Lambán) o la castellano-manchega (Emiliano García-Page). Todo ellos barones que se enfrentaron abiertamente a Pedro Sánchez en el proceso de primarias.

Así las cosas, la recién iniciada campaña catalana se juega en el tablero catalán, pero tiene consecuencias directas, y decisivas, en el tablero español. Y, por extensión, en la estabilidad de la Unión Europea de los Estados (cuestionada por Puigdemont) y las relaciones entre Estados Unidos, la UE y Rusia (a quien los dos primeros acusaron de interferir en los asuntos internos de España favoreciendo la causa independentista promoviendo noticias falsas en las redes sociales).

La jugada de Junqueras para derrotar a España: reeditar Junts pel Sí (él sería president) y fichar a Fachin (Podem)

Oriol Junqueras, líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y ex vicepresidente del Govern, quiere jugar muy fuerte su última baza para ser el próximo president de la Generalitat de Cataluña.

Para lograrlo, Junqueras está tratando de convencer a dirigentes del PDeCAt de que está dispuesto a reeditar la coalición Junts pel Sí, siempre y cuando quede claro que él sería el próximo president de la Generalitat. Para ello, argumenta, según fuentes de toda solvencia de ERC, que él ha sido “generoso” y “leal” tanto con Artur Mas como con Carles Puigdemont. “Esta vez debe ser a la inversa”, sostienen las fuentes de ERC.

Manifestación independentista

Senyeras y esteladas en la movilización de la ANC y Òmnium el 11-S en Barcelona. (ACN)

Sus argumentos, según el partido histórico del independentismo catalán, son rotundos. ERC sería, según todas las encuestas, el claro ganador de las elecciones autonómicas, por lo que considera que el PDeCAT no estaría en estos momentos para reclamar la presidencia ya que, los mismos sondeos, les otorgan un hundimiento histórico. Además, el PDeCAt está inmerso en una crisis interna absoluta, con Carles Puigdemont huido en Bélgica, Artur Mas moviendo hilos pero inhabilitado y hasta tres dirigentes con deseos de ser los candidatos (Josep Rull, Santi Vila y Neus Munté). Todo en un clima de riesgo de escisiones internas.

Junqueras se presentaría como el salvador del ‘procés’, ahora herido de muerte, y también del independentismo. Además, las organizaciones sociales independentistas (la Assemblea Nacional Catalana -ANC- y Òmnium Cultural),debilitadas tras la detención de sus líderes, los Jordis (Jordi Sánchez y Jordi Cuixart), también podrían estar a favor de la operación para evitar a toda costa que los partidos defensores de una Cataluña unida a España pudieran hacerse con el Govern.

Desde ERC tienen claro que Raül Romeva, el destituido conseller de Exteriores, no podrá ser esta vez el cabeza de lista de la coalición tras el estrepitoso fracaso respecto al reconocimiento internacional de la ‘república catalana’. Ni un solo país, ni siquiera la extravagante Osetia del Sur (satélite de Rusia), ni Eslovenia, ni Andorra, ni Venezuela… ni ningún país africano, ningún país del mundo ha reconocido a Cataluña como un país independiente tras la DUI.

Carles Puigdemont

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, con Oriol Junqueras, vicepresident, y otros miembros del Govern.

Todo lo contrario, el varapalo ha sido tremendo en favor de la unidad de España y la defensa del orden constitucional. La Unión Europea, con Alemania, Francia, Italia y Gran Bretaña a la cabeza; Estados Unidos, China, Japón y todos los países latinoamericanos han cerrado filas con España.

Ni siquiera Escocia (parte de Reino Unido) ni Quebec (nación cultural de Canadá) han avalado la declaración unilateral de independencia.

En ERC da por completamente descartado a Romeva como cabeza de lista. Pero Junqueras, igual que hizo lanzando una OPA hostil a Iniciativa per Catalunya (ICV) incorporando a Romeva, quiere ahora dar también una estocada a la coalición de Ada Colau y Pablo Iglesias incorporando a Albano Dante Fachin, todavía líder de Podem, que está coqueteando abiertamente con los partidos independentistas.

Pablo Iglesias, consciente del hundimiento que está sufriendo Podemos en el resto de España a raíz de la posición del partido sobre Cataluña, ha dado un golpe encima de la mesa y ha pedido a Fachín que abandone Podemos si se siente más cercano al independentismo. Por su parte, Carolina Bescansa, una experta en análisis demoscópicos, vio pronto la deriva de fuerte caída de respaldo social que estaba sufriendo Podemos fuera de Cataluña justamente por no exhibir con nitidez un relato de defensa de una España unida, plurinacional y federal, pero unida.

Manifestación a favor de la unidad de España en Barcelona

Cientos de miles de catalanes se manifestaron a favor de la unidad de España en Barcelona. EFE

Y Junqueras está dispuesto a aprovecharse de la crisis interna de Podemos arrebatándole a su principal dirigente soberanista en Cataluña, Albano Dante Fachin, así como a algunos cuadros medios del partido y, si es posible, pegarle un bocado llevándose a una parte de sus votantes.

El dirigente de ERC cree, según las fuentes del partido independentista, que si se reedita la coalición Junts pel Sí, con él de candidato, podrían mantener, o casi, los 62 escaños que lograron en 2015. Para salvar un gobierno independentista, necesitarían que la CUP lograra unos 8 escaños (obtuvieron 10 en 2015). La mayoría absoluta son 68. Con 61-62 de Junts pel Sí, más 7-8 de la CUP podrían salvar la mayoría absoluta y dar un golpe fuerte a los partidos no independentistas: Ciudadanos (Inés Arrimadas), PSC (Miquel Iceta), PP (Xavier García Albiol) y la coalición que presenten Catalunya en Común, Podemos e Izquierda Unida, que liderará Xavier Doménech.

El plan B de Oriol Junqueras, en caso de quedarse a las puertas de la mayoría absoluta, sería convencer a Pablo Iglesias y a Ada Colau de un gobierno de izquierdas.

Pero ahora, el objetivo de ERC es allanar el camino a un nuevo Junts pel Sí (el plazo para decidirlo concluye el 7 de noviembre), con el PDeCAT sumiso a Junqueras para vencer a los partidos que defienden la legalidad y la unidad de España. Si lo logran, exigirá al Estado español un referéndum pactado para lograr la independencia y la creación de la ‘República Catalana’.

La declaración unilateral divide al independentismo: la CUP la exige, el PDeCAT la rechaza y ERC no la descarta

Carles Puigdemont

El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, con Oriol Junqueras, vicepresident, y otros miembros del Govern.

El independentismo catalán está convencido de que el próximo 1 de Octubre habrá cientos de miles de personas reclamando el derecho a votar, el derecho a decidir, sobre la secesión de España por todos los rincones de Cataluña.

Fuentes tanto de Junts pel Sí, la alianza entre el PDeCAT y ERC, que gobierna Cataluña, como de la CUP, partido anticapitalista que les da respaldo parlamentario para sumar mayoría absoluta, dan por hecho que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (incluidos los agentes de los Mossos d’Esquadra) tratarán de impedir a toda costa la celebración del referéndum. No obstante, también creen que el impacto mediático a nivel internacional “será enorme” y esperan que, tras el 1-O, el Gobierno español que preside Mariano Rajoy se pliegue a pactar un referéndum legal.

Pero, si el Estado impide la celebración de la consulta del 1 de Octubre, declarada ilegal por el Tribunal Constitucional, hay sectores del secesionismo partidarios de que

Manifestación independentista

Senyeras y esteladas en la movilización de la ANC y Òmnium el 11-S en Barcelona. (ACN)

Carles Puigdemont realice una declaración unilateral de independencia.

En concreto, la CUP, que lidera la diputada autonómica Anna Gabriel, es partidario de aprobar la declaración unilateral tanto si se celebra el referéndum y gana el Sí, independientemente de la participación, como si el Estado lo impide. En ese caso, el argumento sería que Cataluña es un sujeto político soberano que decide por sí mismo su futuro, y en una votación en el Parlament a favor de la independencia sería suficiente con hacer valer la mayoría absoluta secesionista: los diputados de Junts pel Sí más los de la CUP.

Esta misma opinión es compartida, básicamente, por las cúpulas de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), en concreto por su presidente Jordi Sánchez, y también por el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, las dos entidades independentistas con mayor capacidad de respaldo social.

No obstante, el PDeCAT, herederos de la antigua Convergència i Unió, el partido histórico de la burguesía catalana y del que forman parte el President de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el ex president Artur Mas, rechazan la vía de la declaración unilateral de independencia. El PDeCAT sabe que el Estado español aplicaría ipso facto el artículo 155 de la Constitución Española, suspendería la autonomía catalana y asumiría el control institucional de todo el Govern. Además, el PDeCAt sabe que ningún país de la Unión Europea, ni Estados Unidos, reconocería a una hipotética Cataluña declarada unilateralmente independiente.

Y, además, sostienen que la fractura social sería inmensa, ya que toda la oposición catalana estaríatotalmente en contra –Ciudadanos, el PSC y el PP, pero también Catalunya Sí que es Pot, la coalición de la que forma parte Podem y también el partido de Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona-. Estos partidos políticos, además, no suman mayoría absoluta en escaños en el Parlament, pero sí lograron más votos totales que los partidos independentistas.

Fuentes del PDeCAT admiten que Puigdemont no ha descartado completamente la declaración unilateral de independencia, pero referentes del partido, como la presidenta de la Diputación de Barcelona y alcaldesa de Sant Cugat del Vallés, Mercè Conesa, el portavoz del PDeCAt en el Congreso, Carles Campuzano, el conseller de Empresa Santi Vila o el responsable de Organización del PDeCAT David Bonvehí se oponen por completo a esta vía. “Supondría un ridículo internacional, porque nadie nos reconocería como Estado independiente, y un gravísimo enfrentamiento social en la propia Cataluña que tardaría décadas en cicatrizar, por no hablar de la respuesta represiva del Estado”, aseguran estas fuentes del sector moderado del PDeCAT.

ERC, decisivos

Por su parte, el actor que puede declinar la balanza hacia uno u otro lado es la Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) de Oriol Junqueras. ERC no descarta, y nunca ha descartado, una declaración unilateral, aunque consideran que la vía idónea sería un referéndum pactado con el Estado, con plenas garantías, en el que venciera el Sí.

Pero, sabedores de que un Gobierno del PP nunca lo permitirá, y de que uno eventual del PSOE con Podemos tampoco está claro que lo pudiera facilitar, ERC no cierra la puerta a la declaración unilateral. “Si el Estado español no nos deja otra salida, Cataluña deberá decidir por sí misma haciendo valer la mayoría que exista en el Parlament”, sostienen fuentes de Esquerra.

Ahora, a medida que se aproxima el 1 de Octubre, la tensión interna entre las formaciones independentistas se incrementa: la CUP exigiendo no ceder y proclamar la independencia de forma unilateral, amplios sectores del PDeCAT oponiéndose por completo y ERC, a la expectativa, conscientes también de que en unas hipotéticas próximas elecciones autonómicas su formación se perfila como ganadora por primera vez desde la restauración de la democracia en España.

Sánchez quiere a Lastra de portavoz en el Congreso y a Ábalos en Organización

Lastra y Ábalos

Los diputados Adriana Lastra y José Luis Ábalos, coordinadores de la campaña de Pedro Sánchez (EFE).

Si Pedro Sánchez logra remontar la pequeña ventaja en avales que tiene Susana Díaz, y vence a la lideresa andaluza y a Patxi López en las primarias este domingo 21 de mayo, será proclamado secretario general del PSOE.

Posteriormente, se celebrará el congreso del PSOE los días 16, 17 y 18 de junio en el que los delegados votarán los documentos políticos, los estatutos y los nuevos órganos de dirección. En teoría, el congreso será una ratificación de la línea que marque el nuevo secretario general elegido por los militantes, aunque no es descartable que hubiera una mayoría de delegados, en principio, afines a Susana Díaz.

No obstante, fuentes de la candidatura de Pedro Sánchez dan por hecho que si vence a la presidenta de la Junta de Andalucía en las primarias habrá “muchos delegados de los diferentes territorios, que en teoría apoyarán a Susana, que en el Congreso cerrarán filas con el próximo secretario general, es decir, con Pedro”.  Además, Pedro Sánchez prevé integrar a Patxi López, a quien incluso podría ofrecer el cargo de presidente del PSOE, para dar una imagen de apuesta por la unidad interna (y también para amarrar el congreso federal y fortalecerse de cara a los congresos regionales).

Pedro Sánchez y Susana Díaz

Pedro Sánchez y Susana Díaz en un acto del PSOE. EFE

Pero para los puestos clave, el exlíder del PSOE, que aspira de nuevo a serlo, quiere a dos políticos de su estricta confianza, que le han sido leales a las duras y a las maduras, y que le han aportado muchos militantes en territorios supuestamente susanistas: Adriana Lastra y José Luis Ábalos.

La diputada asturiana logró que el ‘pedrismo’ se impusiera en la región que preside Javier Fernández, presidente de la gestora y afin a Susana Díaz, con 3.100 avales frente a los 2.400 que logró la presidenta andaluza, pese a contar con el apoyo del aparato del PSOE regional.

Un roto aún mayor le hizo el pedrista José Luis Ábalos, secretario general del PSOE de la provincia de Valencia, al susanista Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana y líder de los socialistas de la Comunidad: 8.100 frente a 5.300 avales. La diferencia a favor de Pedro Sánchez se dio especialmente en la provincia de Valencia, liderada por Ábalos, mientras que los afines a Ximo Puig lograron una pírrica victoria de Susana Díaz en la provincia de Alicante. En Castellón también se impusieron los pedristas.

Pedro Sánchez tiene claro que, si es refrendado como líder del PSOE por los militantes, Adriana Lastra y José Luis Ábalos, a quienes nombró coordinadores principales de su campaña de primarias, serán sus dos principales personas de confianza.

La asturiana Adriana Lastra sustituiría a Antonio Hernando

La diputada asturiana tendría todas las papeletas para ser la nueva portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso en sustitución de Antonio Hernando, a quien en las filas del pedrismo se considera un “traidor” y “vendido” al susanismo, pese a llegar a haber defendido el “No es No” a la investidura de Mariano Rajoy.

Pedro Sánchez y Antonio Hernando

Imagen de archivo de Pedro Sánchez y Antonio Hernando en el Congreso de los Diputados. EFE

Por su parte, el valenciano José Luis Ábalos se perfilaría como el próximo secretario de Organización, el hombre fuerte del partido, en sustitución de César Luena -no ejerce desde la creación de la gestora-, secretario general de La Rioja y alineado ahora con Patxi López.

Los pedristas tienen claro que quieren recuperar a muchos cargos posicionados con el ex lehendakari vasco, pero no es el caso de Luena, a quien se considera uno de los principales causantes de las malas relaciones de Pedro Sánchez con barones como Guillermo Fernández Vara, Emiliano García-Page o Javier Lambán, por su falta de mano izquierda.

Ábalos, un histórico del PSOE, tendría la misión, por un lado, de tender puentes con los barones afines a Susana Díaz con el fin de sellar la paz interna y, por otro lado, la de poner en marcha de inmediato la maquinaria interna en el partido, prácticamente parada desde la derrota electoral en las generales de junio de 2016. El objetivo sería que el PSOE estuviera en condiciones de plantar cara al PP y a Podemos ante un eventual adelanto electoral de los comicios generales o, en cualquier caso, preparado para afrontar con éxito las elecciones municipales, autonómicas y europeas previstas para mayo de 2019.

Otra política afin a Pedro Sánchez que sería integrada con un cargo relevante en la futura Ejecutiva del PSOE es la catalana Núria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, quien, junto a Miquel Iceta en la sombra, son considerados las figuras clave para que Sánchez logre una victoria rotunda en Cataluña este domingo frente a Susana Díaz.

Pablo Casado, el preferido por Génova para candidato a alcalde de Madrid

Pablo Casado

El vicesecretario general del PP, Pablo Casado. (EFE)

La dimisión de Esperanza Aguirre como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid era algo esperado por la dirección nacional del Partido Popular tras estallar el escándalo de corrupción que ha llevado a Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid, a la prisión de Soto del Real.

Aguirre ya tenía escasas posibilidades de repetir como candidata del PP a la alcaldía de Madrid en los próximos comicios municipales previstos para mayo de 2019, pero su dimisión por el ‘caso Lezo’ despeja el camino a la dirección nacional del PP que preside Mariano Rajoy para ‘limpiar’ el grupo municipal de los sectores aguirristas y apostar por una cara joven que simbolice una apuesta por la regeneración.

Cristina Cifuentes, apoyada por Rajoy, logró el gobierno regional con el apoyo de Ciudadanos tras los comicios autonómicos de mayo de 2015, después de que Génova descabalgara a Ignacio González como candidato. Posteriormente, tomó el control en febrero de 2016 de la gestora del PP de la Comunidad de Madrid tras la dimisión de Aguirre como presidenta regional por otro escándalo de corrupción que afectaba a una de las personas de máxima confianza de la ex lideresa, el ‘caso Granados‘. Y finalmente, Cifuentes fue refrendada como presidenta del PP de Madrid en marzo de 2017 con el apoyo del 93% de los militantes.

Sin embargo Cifuentes pasó a convertirse en una poderosa dirigente territorial que, como ya había hecho anteriormente Esperanza Aguirre con Rajoy, empezaba a volar sola, en muchas ocasiones desmarcándose de la línea oficial del aparato de Génova, como por ejemplo apoyando una mayor democracia interna en el partido o mayor contundencia contra la corrupción.

Cifuentes y Aguirre

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y la dimitida Esperanza Aguirre. (EP)

Contrapoder a Cifuentes

Por ello, en Génova se considera que no es conveniente que el posible próximo candidato, o candidata, a alcalde de Madrid sea un político sumiso a Cifuentes, sino todo lo contrario, alguien con ambición que pueda marcar perfil propio y, si es necesario, convertirse en un contrapoder al frente de la capital de España a la propia Cifuentes, como lo fue Alberto Ruiz-Gallardón con Esperanza Aguirre.

En la cúpula del PP, según fuentes de la dirección nacional, se cree que es factible recuperar la alcaldía de Madrid mediante un pacto de gobierno con Ciudadanos, ya que se da por seguro que Manuela Carmena, con una importante valoración social, no volverá a presentarse al frente de una confluencia de partidos liderados por Podemos.

Además, el PSOE está inmerso también en una batalla interna entre afines a Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López que podría perjudicar los intereses electorales del Partido Socialista, así como la búsqueda de un candidato, o candidata, de garantías.

Pero en el PP creen que necesitan un candidato de primer nivel para optar a recuperar la alcaldía y por ello en Génova creen que Pablo Casado es la persona idónea para lograrlo. Casado, ex jefe de gabinete de José María Aznar, está siendo leal a Mariano Rajoy, quien lo designó vicesecretario general de Comunicación.

Casado, criado en el PP de Madrid

Aunque Casado es diputado por Ávila, en realidad es un perfecto conocedor del PP de Madrid, de hecho fue el presidente regional de Nuevas Generaciones justamente con Esperanza Aguirre al frente del PP regional.

En la cúpula nacional del PP no prevén que Cifuentes intente promover a ningún candidato alternativo, ya que consideran que es la principal interesada en que su partido presente a un aspirante de primera fila en Madrid capital que le ayude a ganar con el mejor resultado posibles las elecciones autonómicas.

Garrido, mano derecha de Cifuentes

No obstante, si Cifuentes intentara promover a algún político de su estricta confianza, como su consejero de Presidencia, portavoz del Gobierno y secretario general de Madrid, Ángel Garrido, en Moncloa y Génova están decidido a jugar muy fuerte la baza de Casado.

En Génova admiten que Garrido, mano derecha de Cifuentes, es un perfecto conocedor del Ayuntamiento Madrid (estuvo al frente de las juntas de distrito de Latina, Usera y Chamberí, Villa de Vallecas y Retiro), pero consideran que es un auténtico desconocido para el gran público, especialmente en comparación con Pablo Casado. Por ello, creen que la presidenta de la Comunidad de Madrid no planteará ningún tipo de batalla.

La ministra García-Tejerina

La ministra García-Tejerina (EP)

Otras posibles candidatas, como la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina (número 3 del PP al Congreso de los Diputados por Madrid), son opciones que Moncloa se reserva ante eventuales cambios en la política madrileña y nacional, tan alterada por los escándalos de corrupción.

¿Por qué evitará el trullo con 15.000 € “la hija de puta de La Perla” (Bigotes dixit)?

El 3 de enero de 2009, en una conversación telefónica entre Álvaro Pérez El Bigotes, la persona de confianza de Francisco Correa en la Comunidad Valenciana, y Cándido Herrero, contable de Orange Market, El Bigotes admitió haber comprado un reloj a Milagrosa Martínez, ex presidenta de las Cortes Valencianas y ex consejera de Turismo en la época en que Francisco Camps era presidente de la Generalitat, como favor por recibir contratos públicos.

Milagrosa Martínez

Milagrosa Martínez, ex presidenta de las Cortes Valencianas, condenada por corrupción. EFE

Dicha conversación fue intervenida por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. El Bigotes le dijo a Cándido Herrero: “Y luego tenemos que comprar un reloj a la consejera de, porque se lo compré a la hija de puta de la Perla, ¿no se lo voy a comprar a la de ahora, a la de Turismo?”. Se refería a Angélica Such, la consellera de Turismo que sucedió a Milagrosa Martínez, y quien sí ha resultado absuelta.

Pero La Perla no, Milagrosa Martínez ha sido condenada a prisión, aunque eludirá la trena con una fianza de 15.000 euros.

La Perla siempre negó haber recibido un reloj valorado en 2.400 euros por parte de El Bigotes, a cambio de contrataciones para Fitur. Pero el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), en su sentencia sobre la pieza 3 del caso Gürtel, lo considera probado.

Según los magistrados del TSJ valenciano, en las fiestas navideñas de 2005, Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez, puestos de común acuerdo, y para ganarse el trato de favor de la exconsellera, le regalaron un reloj de la marca Hublot por importe de 2.400 euros que Correa adquirió en una joyería de Madrid. Los tres han sido condenados y han ingresadon en la cárcel de Picassent.

Álvaro Pérez, El Bigotes

Álvaro Pérez, El Bigotes, miembro de la trama corrupta Gürtel.

El abogado de Milagrosa Martínez siempre negó tal acusación, e incluso la ex consellera dijo que era aficionada a los relojes de imitación y que no tenía amistad ni trato con los cabecillas de la trama corrupta Gürtel. Para ello se refirió a la forma insultante con que aludía a ella El Bigotes: “La hija de puta de La Perla”. La exconsellera condenada a cárcel era conocida así por utilizar dicha expresión, ‘perla’, para referirse a mucha gente, aunque ella siempre ha dicho que se le conocía como “Mila”.
La condena ha sido rotunda: 9 años de prisión, 6 de ellos por malversación de caudales públicos (delito por el que también se le imponen 10 años de inhabilitación absoluta) y otros tres años de cárcel por cohecho pasivo (además de 5.000 euros de multa y 8 años de inhabilitación especial).

¿Y por qué eludirá la cárcel con una fianza de 15.000 euros tras una condena tan clara? El tribunal ha tenido en cuenta que Milagrosa Martínez, a diferencia de Correa o El Bigotes, no está imputada en otras piezas del caso Gürtel.

Además, la defensa de la exconsellera ha alegado que su estado de salud es “delicado” y que carece de medios económicos, por lo que no existiría riesgo de fuga. Los jueces lo han tenido en cuenta pero, eso sí, está obligada a comparecer dos días al mes, se le retira el pasaporte y se le prohíbe salir de España, además de la fianza de 15.000 euros para eludir el ingreso en prisión.

La Perla, ex alcaldesa de Novelda (Alicante), fue promocionada por Francisco Camps tras significarse muy pronto en apoyo del expresidente de la Generalitat Valenciana en su particular batalla interna por el poder en el PP de la Comunidad Valenciana con el ex ministro Eduardo Zaplana que se desató tras las elecciones autonómicas del año 2003.

Patxi López publicará un libro donde explica su proyecto para liderar el PSOE

Patxi López, dirigente socialista vasco

Patxi López, dirigente socialista vasco. EFE

Patxi López, ex lehendakari y ex presidente del Congreso de los Diputados, está decidido a intentar liderar el PSOE. López considera, según fuentes de su entorno, que el enfrentamiento a cara de perro entre Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, y Pedro Sánchez, ex secretario general del PSOE, conduce al Partido Socialista “a la división total, a la fractura absoluta y a seguir muchos años en la oposición”, según fuentes de su entorno.

Por ello, López, arropado por gran parte de los socialistas vascos, está decidido a jugar fuerte para tratar de evitar el choque de trenes entre ‘susanistas’ y ‘pedristas’, que “sólo beneficia al Partido Popular y a Podemos”.

El dirigente vasco está ultimando un libro, de la editorial Los Libros de la Catarata, que se dará a conocer después de estas Navidades, en el que plasmará su proyecto socialista para los próximos años, según han confirmado fuentes cercanas a López.

En esta línea de postularse hacia el liderazgo del PSOE, Patxi López escribió en noviembre un artículo de opinión en El País en el cual llamaba a reconstruir el PSOE y a renovar el liderazgo en el partido, y daba pinceladas sobre su proyecto político para España en fiscalidad, economía y modelo territorial.

Pero para poder llevarlo a cabo, Patxi López sabe que antes debe evitar el enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, algo que sabe que es muy complicado hoy por hoy. Desde su entorno sostienen que la posible candidatura de la lideresa andaluza provoca un “enorme rechazo” en gran parte de la militancia del PSOE, mientras que la posibilidad de que Pedro Sánchez, a quien los socialistas vascos han apoyado, se vuelva a presentar “tampoco tiene sentido” porque, sostienen, ya ha perdido dos elecciones generales y también perdió, incluso, el apoyo del Comité Federal.

Susana Díaz con Patxi López

Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía y lideresa del PSOE andaluz, con Patxi López, exlehendakari. EFE

“Una victoria justa por cualquiera de los dos, Pedro o Susana, abocaría al PSOE a una fortísima división interna, que ahuyentaría todavía más a nuestros potenciales votantes”, aseguran los afines a Patxi López.

“Si ganara Susana, estamos convencidos de que habría cientos, miles, muchos militantes que se darían de baja del PSOE”, afirman. “Y si ganara Pedro, el enfrentamiento con varios presidentes autonómicos sería brutal e insostenible”, auguran, en alusión a Guillermo Fernández-Vara (Extremadura), Javier Lambán (Aragón), Ximo Puig (Comunidad Valenciana), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha) o Javier Fernández (Asturias), actual presidente de la gestora.

Por todo ello, desde el entorno de Patxi López creen que “lo más conveniente para el Partido Socialista y para España” sería que “tanto Pedro como Susana dieran un paso a un lado” en sus pretensiones. En esta línea estarían, aseguran, dirigentes como César Luena, ex número dos del PSOE con Pedro Sánchez y actual secretario general del PSOE de La Rioja, pero también “muchos dirigentes” opositores al ex líder socialista.

Patxi López en el Congreso junto a Pedro Sánchez

Patxi López en el Congreso junto a Pedro Sánchez, que renunció al escaño tras dimitir. EFE

La candidatura de Patxi López sería una apuesta por la “unidad”, por “cerrar heridas” y por “comenzar a presentar una alternativa de Gobierno muy seria desde un proyecto socialista cohesionado”.

En esta línea, el secretario general del Partido Socialista de Euskadi (PSE) de Vizcaya, Mikel Torres, aseguró públicamente que Patxi López “es la mejor opción” para liderar el PSOE y “podría ser un candidato de consenso” porque es “conciliador”. Además, resaltó que “los que se han enfrentado salen tocados”, en clara referencia a Pedro Sánchez y Susana Díaz.

Escaramuzas en el PP y C’s, batalla en Podemos y guerra civil en el PSOE

Los partidos políticos, después de un año con dos elecciones generales, van a cerrar 2016 inmersos en refriegas internas, (PP o Ciudadanos), en batallas orgánicas (Podemos), o casi en guerra civil (PSOE).

PSOE: la batalla pendiente entre Pedro y Susana

El Partido Socialista es, sin duda, el que vive la mayor guerra orgánica. La llamada ‘alianza de los barones’, encabezados por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, consiguió derrocar a Pedro Sánchez, ex líder socialista, al forzar una votación en un Comité Federal, a mano alzada, sobre su propuesta de celebrar unas primarias para elegir al secretario general.

Sánchez fue derrotado por 132 votos en contra por 107 a favor. En una dramática jornada con insultos, amenazas, gritos y lágrimas, el ex dirigente socialista se vio forzado a presentar su dimisión, al quedar en minoría.

El argumento del sector de los barones para provocar el relevo de Sánchez fue que había cosechado dos derrotas electorales consecutivas al obtener solo 90 y 85 diputados, respectivamente, los peores resultados de la historia del partido por dos veces consecutivas.

Y también su intento de perpetuarse como secretario general convocando un congreso express, que fue considerado como una declaración de guerra por el sector de los barones, e incluso de tratar de lograr ser presidente del Gobierno mediante un pacto con Podemos, más los partidos nacionalistas (PNV) e independentistas (ERC y CDC). Alfredo Pérez Rubalcaba, también ex secretario general del PSOE, calificó ese hipotético intento de formar Ejecutivo como “investidura Frankenstein”.

Defenestrado Pedro Sánchez, el PSOE decidió abstenerse y facilitar la investidura de Mariano Rajoy, que logró los votos a favor de Ciudadanos y Coalición Canaria, además de los del PP.

El PSOE pasó a dirigirlo una gestora con mayoría del sector de los barones, y presidida por el presidente de Asturias, Javier Fernández, muy crítico con Pedro Sánchez y con Podemos.

Pero Sánchez, lejos de darse por vencido, ha iniciado una ronda de actos con militantes por toda España. El primero fue en Xirivella (Valencia), territorio de Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana que está alineado con Susana Díaz, quien no acudió al acto e incluso ninguneó la asistencia de Pedro Sánchez. “En la Comunidad Valenciana recibimos a siete millones de turistas”, recalcó.

Pero lo cierto es que el acto tuvo bastante éxito. Alrededor de un millar de personas ovacionaron a Pedro Sánchez y acudieron numerosos de sus afines: entre ellos el secretario general del PSOE en la provincia de Valencia, José Luis Ábalos, el diputado vasco Odón Elorza o José Antonio Pérez Tapias, de la corriente Izquierda Socialista y que se llegó a enfrentar a Sánchez y a Eduardo Madina en las últimas elecciones primarias del PSOE por el liderazgo del partido.

El próximo día 10 de diciembre Pedro Sánchez celebrará otro acto con militantes, esta vez en Asturias, el territorio de Javier Fernández, presidente de la gestora, en lo que fuentes del sector de los barones lo consideran como “otro desafío de quien no admite que su tiempo ha pasado tras dos fracasos electorales”. Fernández afirmó públicamente: “Él sabrá lo que hace”.

Los sanchistas, que cuentan con el apoyo de importantes secretarios generales regionales como Luis Tudanca (Castilla y León), Francina Armengol (Baleares), Sara Hernández (Madrid), Idoia Mendia (Euskadi), María Chivite (Navarra), Rafael González Tovar (Murcia) o César Luena (La Rioja), estarían preparando la batalla por la victoria en el próximo congreso federal. Está por ver si se presentará Pedro Sánchez u optará por apoyar a algún otro candidato de entre sus afines, tipo Patxi López, frente a, probablemente, Susana Díaz.

Por su parte, el sector que tumbó a Pedro Sánchez cuenta con la práctica totalidad de presidentes de gobierno socialistas (Andalucía-Susana Díaz, Comunidad Valenciana-Ximo Puig, Asturias-Javier Fernández, Aragón-Javier Lambán, Castilla-La Mancha-Emiliano García-Page y Extremadura-Guillermo Fernández Vara, todos excepto Baleares). Además, tienen el apoyo de los ex líderes del PSOE Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ambos sectores se atribuyen importantes apoyos en los territorios en teoría controlados por sus adversarios.

Desde el sector ‘pedrista’ se reclama a la gestora que convoque cuanto antes el congreso federal del PSOE para elegir al nuevo líder… o lideresa.

Podemos: Pablo o la calle contra Íñigo o las instituciones

La batalla en Podemos tiene dos nombres: el actual líder, Pablo Iglesias, y el secretario de Política y Estrategia, Íñigo Errejón.

Errejón e Iglesias en el Congreso de los Diputados

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados.

Iglesias defiende un Podemos completamente de izquierdas, de estilo duro, que recupere las esencias frente a lo que llaman “casta” y frente a los de “arriba”, después de considerar que la estrategia de avanzar hacia el centro-izquierda y hacia la moderación les hizo perder un millón de votos en las generales de junio de 2016, pese a ir en coalición con Izquierda Unida. “Se nos percibió mentirosos al decir que éramos socialdemócratas”, reprochó Iglesias públicamente en una crítica directa a Errejón, director de la campaña. El líder de Podemos prefiere llevar la protesta a la calle, defiende centrar la labor de oposición liderando las manifestaciones en las calles en detrimento de la labor política en las instituciones.

Por el contrario, Errejón apuesta por un proyecto transversal, más moderado, y que centre su labor de oposición en las instituciones y no tanto en la calle. Además, a diferencia de Iglesias, cree que el retroceso en las generales de 2016 se debió precisamente al pacto con Izquierda Unida, que ahuyentó a votantes de uno y otro partido.

En un artículo en 20minutos, titulado “Podemos ganar”, Errejón apostó por que el partido busque la mayoría social y no sea “una minoría ruidosa”. Pablo Iglesias, molesto con el artículo que suponía una enmienda a su proyecto de Podemos, criticó a Errejón en twitter por hacer “propaganda”.

El liderazgo de Iglesias en Podemos no está en cuestión, pero sí el proyecto de partido y los miembros de la dirección. Desde el sector errejonista temen que en el próximo Congreso Pablo Iglesias, quien ha forjado acuerdos con antiguos sectores críticos como Izquierda Anticapitalista, con Echenique (secretario de Organización que sustituyó a Sergio Pascual, afin a Errejón y destituido por Iglesias), o con Teresa Rodríguez, dirigente de Podemos en Andalucía, trate de realizar una purga para laminar a los errejonistas de la dirección, “y silenciar así las voces críticas y la pluralidad”.

Desde el núcleo afin a Pablo Iglesias aseguran que son Errejón y los suyos quienes relegan en cuanto pueden a los pablistas, y citan el ejemplo de la Comunidad Valenciana, donde el errejonista Antonio Montiel, secretario general de Podemos, destituyó a la pablista Sandra Mínguez como secretaria de Organización.

Ciudadanos: críticas a Rivera por falta de democracia

El liderazgo de Albert Rivera también parece incuestionable en Ciudadanos, pero los sectores críticos se están organizando en diferentes comunidades autónomas denunciando la falta de democracia interna en un partido que hace gala de ella, así como una supuesta tibieza frente al nacionalismo catalán y vasco, a diferencia de la frontal oposición con la que nació el partido.

Albert Rivera y Carolina Punset

Albert Rivera y Carolina Punset.

La cara visible de la oposición a Rivera la está representando Carolina Punset, la ex líder de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana, quien está criticando abiertamente la estrategia de la actual dirección del partido. Ciudadanos ha cambiado sus valores por frases huecas, sostiene la eurodiputada, que dimitió de la cúpula pero no renunció al escaño.

Carolina Punset, hija del escritor Eduard Punset, denuncia que Ciudadanos ha incorporado a “despojos” y “rancios” procedentes de otros partidos mientras que han expulsado a militantes válidos por reclamar más democracia interna. Por todo ello, Punset reclama “juego limpio” en el próximo Congreso y no descarta enfrentarse a Albert Rivera con el apoyo de los sectores críticos que, según aseguran, se están organizando por todo el país.

Partido Popular: Aznar, el azote de Rajoy

Después de ser investido presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, afrontará en febrero un congreso tranquilo, previsiblemente. La suya es la única candidatura. Pese a la tranquilidad interna, en el PP también se están produciendo escaramuzas.

Aznar y Rajoy

Rajoy junto a Aznar durante la clausura del campus de verano de FAES. (EFE)

Hay quien, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, defiende las elecciones primarias, frente la apuesta tradicional de elección por compromisarios que defienden Rajoy y su equipo.

Además, a raíz del fallecimiento de la ex alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, dos días después de comparecer ante el Tribunal Supremo investigada por un posible delito de blanqueo, hubo críticas directas a Rajoy del expresidente del Gobierno, José María Aznar, quien aseguró: “Ha muerto excluida del partido al que dedicó su vida”.

Además, sectores afines a Rita Barberá y de la vieja guardia del PP criticaron el “hostigamiento” que, en su opinión, sufrió la ex senadora durante meses por parte los nuevos dirigentes del PP, en concreto de los vicesecretarios Pablo Casado, Javier Maroto o Fernando Martínez Maíllo, quienes defendían que Barberá diera un paso atrás y renunciara ella misma al escaño para evitar dañar la imagen del PP.

El ex ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, amigo de Barberá, aseguró que la ex alcaldesa de Valencia “se sentía muy decepcionada por el comportamiento de algunos compañeros del PP”.

El ex presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, que tuvo que dimitir tras ser imputado por cohecho en el caso de los trajes de Gürtel (en el juicio fue absuelto), también ha reivindicado su figura, tras el fallecimiento de Rita Barberá, y ha insinuado que podría optar a alcalde de Valencia, aunque sus opciones reales son casi nulas, pues las candidaturas las aprueba la dirección nacional del PP.

Pese a la marejadilla interna tras el caso Barberá, Rajoy carece de una verdadera oposición interna (fuera de algunas críticas aisladas y ocasionales de Aznar o Esperanza Aguirre), mientras mira tranquilo cómo el PSOE sigue fracturado y sin líder y los dos líderes principales de Podemos se enfrascan en batallas tuiteras… e incluso a Albert Rivera, su socio de gobierno pero también su principal rival por el voto de centro-derecha, le aparecen sectores críticos de forma inesperada.

El equipo de Sánchez prevé noquear a Iglesias en unas terceras elecciones

Pese a las fuertes presiones externas e internas, Pedro Sánchez está decidido a que el PSOE vote No a la investidura de Mariano Rajoy tanto este viernes como ante un eventual nuevo intento del presidente en funciones tras las elecciones vascas y gallegas del 25 de septiembre.

Pedro Sánchez con Pablo Iglesias

Pedro Sánchez con Pablo Iglesias. EFE

¿Tiene una alternativa de Gobierno Pedro Sánchez? “No. Los números no nos dan”, según reconocen fuentes de su equipo de máxima confianza. “Solo cabrían dos opciones complicadísimas y ninguna de las dos le gustan a Pedro”. O bien gobernar con Podemos y Ciudadanos, o bien con Podemos y los independentistas.

La primera es casi imposible por el veto mutuo entre Pablo Iglesias y Albert Rivera (el líder del partido morado llamó “chicle de McGyver” al jefe del partido naranja y este recordó que Iglesias “insultó a Felipe González y a Adolfo Suárez y elogia a Otegi“).

La segunda opción es todavía más improbable: un gobierno del PSOE apoyado por Podemos -que reclama el derecho a decidir de Cataluña, Euskadi y Galicia-, más los independentistas catalanes -ERC y CDC- que directamente ponen como condición obligatoria fecha para el referéndum de autodeterminación. “Con la línea rupturista que mantienen Puigdemont y Junqueras es imposible entenderse, y menos condicionados por la CUP”, aseguran.

Mariano Rajoy con Albert Rivera

Mariano Rajoy con Albert Rivera. EFE

Por tanto, qué lleva a Pedro Sánchez a votar No y No a Mariano Rajoy sabiendo que no puede liderar una alternativa de Gobierno.

Las razones, según fuentes de su entorno de máxima confianza, son varias:

  1. Pedro Sánchez da por hecho que en unas terceras elecciones en diciembre el PP, con Rajoy al frente, volvería a ganar, incluso con algo más de porcentaje de voto a costa de Ciudadanos. Pero el PSOE, según confían en el equipo de confianza de Pedro Sánchez lograría una subida considerable, a costa principalmente de Podemos y un poco de Ciudadanos.
  2. El actual secretario general del PSOE considera que podría volver a darse un resultado por el que su partido (que crecería a costa de Podemos) más Ciudadanos sumaran más diputados que el PP, como ocurrió el 20 de diciembre de 2015. Si ello ocurriera, y Podemos se hundiera -y el liderazgo de Pablo Iglesias se pusiera en cuestión-, la formación podemista podría -esta vez sí- facilitar un gobierno de un PSOE reforzado más Ciudadanos, mediante una abstención. En el PSOE se confía en que el sector de Íñigo Errejón podría tomar el control del partido y arrinconar a Pablo Iglesias, “que sigue desnortado tras fracasar su estrategia de sorpasso”.
  3. Si, por el contrario, el PP y Ciudadanos estuvieran rozando la mayoría absoluta, e incluso pudieran lograrla sumando juntos, y mantuvieran su actual acuerdo, “el PSOE y Pedro serían ya la única oposición fuerte y clara, Podemos volvería a ocupar el espacio tradicional de Izquierda Unida, con mucho menos respaldo en escaños”, prevén las fuentes del equipo de la dirección de Ferraz.

    Pedro Sánchez y Susana Díaz

    Pedro Sánchez y Susana Díaz en un acto del PSOE. EFE

  4. O presidente del Gobierno, o líder claro de la oposición, Pedro Sánchez se reforzaría dentro del PSOE y podría ajustar cuentas con “todos los que no paran ni han parado de ponerle trabas desde dentro del partido”. Se mira desde Ferraz al Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. “Hay un duelo pendiente con Susana Díaz y Pedro está decidido a mantenerlo”. “Con Vara, Page o Lambán no hay problema, solo buscan su protagonismo, con Susana es distinto, ha ido a por Pedro desde casi el primer día”, aseguran las fuentes de Ferraz.
  5. Y como resumen, el objetivo de Pedro Sánchez en unas terceras elecciones sería noquear a Mariano Rajoy -si los números le dieran-, noquear a Pablo Iglesias -objetivo que dan por hecho- y noquear a Susana Díaz -objetivo que está pendiente-. “Si nos abstenemos, Pedro está muerto, nuestra gente, nuestros militantes no se lo perdonarían, y es la fuerza que tiene Pedro frente a Susana”.

Las siguientes etapas a sortear ahora por Pedro Sánchez son los rifirrafes internos con los barones (en Ferraz creen que Susana Díaz seguirá callada, pero prevén reproches de Guillermo Fernández Vara (presidente de la Junta de Extremadura), Javier Lambán (Aragón), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Javier Fernández (Asturias) y Ximo Puig (Comunidad Valenciana).

Y sortear las elecciones autonómicas de Galicia y Euskadi del 25 de septiembre en dos plazas muy complicadas para el PSOE: en ambas prevén una bajada en escaños, aunque lucharán por que el popular Alberto Núñez Feijóo pierda la mayoría absoluta y por que el PSE mantenga lo mejor posible el tipo en el País Vasco y pueda ser decisivo condicionando un probable ejecutivo de Urkullu.

“Luego vendrá la batalla gorda en el Comité Federal, pero Pedro también tiene muchos fieles que saldremos en su apoyo… El PP y Ciudadanos tendrán que entenderse con el PNV, y no les resultará nada fácil. En cualquier caso, Pedro habrá cumplido con su promesa de votar No a Rajoy. Y si Rajoy no resulta investido, cosa que es probable, en octubre ya empezaremos la precampaña de las generales”. Las terceras consecutivas.

Cifuentes, Colau, Bonig, Junqueras… liderazgos reforzados tras el 26J

Las elecciones generales del pasado 26 de junio reforzaron a Mariano Rajoy como probable próximo presidente del Gobierno, a falta de superar su investidura y sellar acuerdos con otras fuerzas parlamentarias (pese a su victoria quedó lejos de la mayoría absoluta). Por su parte, Pedro Sánchez superó el match ball que hubiera supuesto un sorpasso por parte de Pablo Iglesias, quien naufragó en su objetivo de máximos -ganar en votos y escaños al PSOE-.

Iglesias perdió un millón de votos respecto a diciembre a pesar de la coalición con Izquierda Unida, alianza que ha cuestionado Íñigo Errejón abriendo una crisis interna en la formación morada. El dirigente de Podemos sí ha defendido la alianza con IU y ha replicado a Errejón: “Tenemos que parar el balón y reconfigurar el equipo”. El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, fue más allá ante las críticas de Errejón y advirtió: “Hay que extirpar las malas hierbas” e instó a formular cualquier crítica a nivel interno y no a través de los medios de comunicación.

Pedro Sánchez no reforzó su liderazgo al perder cinco escaños, pero ganó tiempo y sabe que, tal como lleva años haciendo Rajoy, el que resiste gana. Susana Díaz perdió las elecciones generales en Andalucía ante el PP y, aunque superó con creces a Podemos, hoy por hoy no tiene la fuerza suficiente para apartar a Sánchez de la secretaría general del PSOE.

Albert Rivera no tiene aún rival interno en Ciudadanos, pero se dejó 400.000 votos y 8 escaños el 26J y el peso político de su partido no se puede comparar ni al de Unidos Podemos, ni al PSOE, ni mucho menos al PP. Una arriesgada política de ambigüedad respecto al Gobierno -ni apoyar al posible Ejecutivo del PP ni estar en la oposición frontal- puede salirle bien o, según temen dirigentes periféricos de C’s, muy mal. “Si el próximo Gobierno va bien, el PP sería el beneficiado, si va mal, el PSOE y Podemos tienen las de ganar”, argumentan.

Ada Colau con Pablo Iglesias

Ada Colau con Pablo Iglesias

¿Qué otros dirigentes políticos han salido reforzados del 26J?

Pese al fiasco de Podemos, es indudable que Ada Colau ha reforzado su liderazgo político. En Comú Podem repitió victoria en Cataluña de forma clara: 12 escaños por 9 de ERC, 8 de CDC, 7 del PSOE, 6 del PP y 5 de Ciudadanos. No perdió ningún escaño respecto a diciembre de 2015, aunque perdió 80.000 votos. Solo ERC y el PP subieron en votos en Cataluña, mientras cayeron bastante en votos CDC (85.000) y C’s (112.000).

Dos victorias consecutivas en Cataluña permiten a Colau seguir adelante con su pretensión de crear un partido político dirigido al margen de Podemos, de corte izquierdista pero firme defensor del derecho a la autodeterminación de Cataluña. Colau y su equipo de confianza atribuyen la caída en votos de En Comú Podem a las dudas que generó Pablo Iglesias entre su potencial electorado al asegurar que el derecho a decidir podía aparcarse en aras de un hipotético acuerdo de Gobierno entre Podemos y el PSOE.

Ada Colau considera que el derecho a decidir de Cataluña es irrenunciable y cree que la mejor formar de garantizarlo es tener un partido de estricta obediencia catalana. Su objetivo sería ganar votos del ala catalanista del PSC y de descontentos de la CUP por sus continuas divisiones internas.

Oriol Junqueras conversa con Soraya Sáenz de Santamaría

Oriol Junqueras conversa con Soraya Sáenz de Santamaría

En Cataluña también sale reforzado Oriol Junqueras, vicepresidente de la Generalitat y presidente de ERC. Su partido creció en votos hasta un total de 629.294 y en junio mantuvo los 9 escaños que ya había logrado en diciembre de 2015. Por contra, CDC se quedó en 481.000 votos, con un porcentaje menor que el PSC y casi a la par con el PP.

Junqueras tiene muchas opciones de convertirse en el próximo presidente del Gobierno catalán, especialmente si ERC se presenta por separado y vence a CDC en el lado independentista. Hoy por hoy solo Ada Colau podría impedir su victoria y no está claro que la alcaldesa de Barcelona se atreviese a optar a presidenta de la Generalitat. El actual president, Carles Puigdemont, salpicado por el escándalo de corrupción Efial, ni siquiera tiene el control de CDC, aún en manos de Artur Mas.

Junqueras podría acaparar el voto independentista tradicional de ERC y pegarle un buen bocado tanto a CDC como a la CUP.

Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid

Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid

En Madrid, la rotunda victoria del PP con 15 escaños, dos más que en diciembre de 2015, y un 38% de los votos refuerza a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, como la baronesa más fuerte del Partido Popular. Ahora, solo le falta plasmar ese liderazgo en un congreso regional en el que previsiblemente copará la dirección con cargos afines y pasará página a la época de Esperanza Aguirre.

Y en la Comunidad Valenciana, el reforzamiento de Isabel Bonig, presidenta del PP de la Comunidad Valenciana, es también evidente. El PP valenciano, como el de Madrid, logró dos escaños más que en diciembre (35% de los votos), pero con la dificultad añadida de que en la Comunidad Valenciana gobierna un bipartito (PSOE-Compromís) apoyado parlamentariamente por Podemos. Además, Isabel Bonig y su equipo tuvieron que gestionar el escándalo del caso Taula, que supuso la imputación de casi todos los concejales colocados en la lista municipal por la ex alcaldesa Rita Barberá.

Isabel Bonig, presidenta del PP valenciano

Isabel Bonig, presidenta del PP valenciano

Bonig tiene el respaldo total de la dirección nacional del PP para, en el próximo congreso regional, conformar una dirección a su medida y para continuar con la línea de mano dura contra los cargos salpicados por casos de presunta corrupción.

Otros dirigentes reforzados por los resultados electorales han sido Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente del PP andaluz, Nagua Alba, lideresa de Podemos Euskadi,