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"No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras" Juan Luis Vives

Archivo de Marzo, 2017

Mascletà en Valencia: batallas internas en el PP, el PSOE, Ciudadanos y Podemos

Valencia vive estos días inmersa en la semana fallera. El ruido de los petardos, las tracas y la mascletà convive con el ruido de sables en los principales partidos políticos valencianos.

Traca en el PP valenciano

En el PP, el partido con más escaños en las Cortes Valencianas pero que está en la oposición desde mayo de 2015, Isabel Bonig será la presidenta regional, como estaba previsto, ya que es la única aspirante en el congreso regional. Su principal bandera es renovar el PP y limpiar la imagen tras la etapa de casos de corrupción vinculada a Francisco Camps y a la fallecida Rita Barberá.

Bonig con Cospedal y Betoret

Isabel Bonig con Dolores de Cospedal y Vicente Betoret

Para ello, hará una nueva dirección de su estricta confianza, apoyada por el PP de las tres provincias (principalmente Alicante y Castellón, pero también Valencia: donde Camps y Barberá tenían más apoyos).

De cara a las elecciones autonómicas de 2019, Isabel Bonig prevé relevar íntegramente al equipo de concejales imputados y suspendidos de militancia afines a Barberá que todavía están en el Ayuntamiento de Valencia. Su apuesta para dirigir el PP de Valencia ciudad es el diputado autonómico Luis Santamaría, actual presidente de la gestora, con un equipo renovado.

Por otro lado, Bonig sopesará si le conviene descabalgar a Vicente Betoret, actual presidente provincial del PP de Valencia y ex mano derecha de Alfonso Rus –imputado por varios presuntos delitos de corrupción-.

Betoret ha cuestionado abiertamente la línea anticorrupción defendida por Bonig y ha defendido a los concejales imputados vinculados a Rita Barberá. La apuesta de Bonig para tratar de sustituir a Betoret es Mari Carmen Contelles, ex alcaldesa de La Pobla de Vallbona y actual portavoz del PP en la Diputación de Valencia.

Pero Betoret no será una presa fácil. Ha logrado colocarse en el Comité Ejecutivo Nacional del PP como vocal, lo que evidencia que conserva algún apoyo relevante a nivel nacional (su entorno habla del vicesecretario general Martínez Maíllo), y trata de sumar a diferentes grupúsculos de descontentos con Bonig (afines a Camps, Barberá, excargos relegados…), así como a parte de la vieja guardia del PP valenciano más reacia a la renovación emprendida por la presidenta del PP valenciano. El problema de Betoret es que si Bonig autoriza su relevo tendría en contra al PP de Valencia ciudad y al de los principales municipios de la provincia (Gandía, Torrent, Sagunto, Alzira…). Y la gran mayoría de alcaldes y presidentes locales de los municipios medianos y pequeños probablemente se alinearían con la candidata avalada por Bonig.

Petardazos en el PSOE

Ximo Puig escucha a Susana Díaz

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, escucha a Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía.

En el PSOE, segundo partido en número de escaños, la guerra a petardazos es todavía más gorda. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, se ha significado abiertamente por Susana Díaz y en contra de Pedro Sánchez, lo que le ha provocado una rebelión de militantes y cargos intermedios en las tres provincias valencianas.

La provincia más rebelde es Valencia, donde el secretario general provincial, el diputado nacional José Luis Ábalos, es uno de los hombres fuertes de Pedro Sánchez y está organizando permanentemente actos de apoyo al ex líder del PSOE. El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, también defiende a Pedro Sánchez, así como la corriente minoritaria Izquierda Socialista, que cuenta en sus filas con el portavoz del PSPV-PSOE en las Cortes Valencianas, Manuel Mata.

Eso sí, Ximo Puig cuenta con el aparato del partido completamente volcado a favor de Susana Díaz, y con el inestimable poder que da controlar la Generalitat Valenciana, con decenas de altos cargos con carné socialista.

El tercer candidato en discordia, Patxi López, apenas cuenta con apoyos en el PSOE valenciano.

Ximo Puig necesita principalmente que Susana Díaz venza a Pedro Sánchez. Y en segundo lugar, necesita que los partidarios de la presidenta andaluza ganen a los afines al ex secretario general del PSOE en la Comunidad Valenciana. De lo contrario, su liderazgo podría verse abiertamente amenazado, aunque en este segundo caso (que Susana Díaz venza a Pedro Sánchez a nivel federal, pero no así en la Comunidad Valenciana) el entorno de Ximo Puig da por descontando que la lideresa andaluza apoyaría a ultranza al presidente de la Generalitat.

Fuego en Ciudadanos

Albert Rivera con Carolina Punset

Albert Rivera con Carolina Punset

También hay mascletà en Ciudadanos. El partido está partido en dos. Por un lado, los partidarios de la eurodiputada Carolina Punset y su marido, el portavoz de Ciudadanos en las Cortes Valencianas Alexis Marí, partidarios de una línea más socialdemócrata.

Por otro lado, los fieles a Albert Rivera y su dirección, defensores de un perfil más centrista, capaz de entenderse tanto con el PP como con el PSOE, y en ningún caso con partidos como Compromís, a quienes desde  Ciudadanos consideran nacionalistas separatistas.

Los dirigentes leales a Rivera en Valencia, como Fernando Giner, portavoz autonómico de Ciudadanos, o Juan Córdoba, hombre fuerte del aparato en la provincia, prevén lanzar una ofensiva interna y tomar el control absoluto de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana para evitar lo que consideran un cuestionamiento permanente de Carolina Punset y su pareja, Alexis Marí, a la figura de Albert Rivera.

Arde la pólvora en Podemos

Y, por último, se prevé que también se dispare mucha pólvora en Podemos de la Comunidad Valenciana, donde los afines al líder del partido, Pablo Iglesias, se van a volcar en descabalgar a Antonio Montiel, fiel a Íñigo Errejón, como barón regional.

Montiel con Errejón

Montiel con Errejón en un acto de Podemos en Valencia.

Los pablistas ni olvidan ni perdonan las durísimas palabras de Montiel contra Pablo Iglesias, a quien comparó con los dictadores Francisco Franco y Sadam Husein. La pablista Sandra Mínguez, diputada autonómica, es quien más se está moviendo entre bambalinas para lograr una revuelta de la militancia contra el errejonista Montiel en el congreso regional de Podemos.

Montiel, que se disculpó por esa comparación, se sabe aíslado, especialmente tras la derrota de Errejón y sus afines en el Congreso de Vistalegre 2. No obstante, sabe que no tiene nada que perder y va a defender su liderazgo sin contemplaciones. En el PSOE valenciano se ve con preocupación una eventual derrota de Antonio Montiel (a quien consideran de perfil moderado) frente al sector cercano a Pablo Iglesias, de quien temen que pretenda distanciarse del Gobierno autonómico conformado por el PSPV-PSOE y Compromís.