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"No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras" Juan Luis Vives

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Pablo Casado, el preferido por Génova para candidato a alcalde de Madrid

Pablo Casado

El vicesecretario general del PP, Pablo Casado. (EFE)

La dimisión de Esperanza Aguirre como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid era algo esperado por la dirección nacional del Partido Popular tras estallar el escándalo de corrupción que ha llevado a Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid, a la prisión de Soto del Real.

Aguirre ya tenía escasas posibilidades de repetir como candidata del PP a la alcaldía de Madrid en los próximos comicios municipales previstos para mayo de 2019, pero su dimisión por el ‘caso Lezo’ despeja el camino a la dirección nacional del PP que preside Mariano Rajoy para ‘limpiar’ el grupo municipal de los sectores aguirristas y apostar por una cara joven que simbolice una apuesta por la regeneración.

Cristina Cifuentes, apoyada por Rajoy, logró el gobierno regional con el apoyo de Ciudadanos tras los comicios autonómicos de mayo de 2015, después de que Génova descabalgara a Ignacio González como candidato. Posteriormente, tomó el control en febrero de 2016 de la gestora del PP de la Comunidad de Madrid tras la dimisión de Aguirre como presidenta regional por otro escándalo de corrupción que afectaba a una de las personas de máxima confianza de la ex lideresa, el ‘caso Granados‘. Y finalmente, Cifuentes fue refrendada como presidenta del PP de Madrid en marzo de 2017 con el apoyo del 93% de los militantes.

Sin embargo Cifuentes pasó a convertirse en una poderosa dirigente territorial que, como ya había hecho anteriormente Esperanza Aguirre con Rajoy, empezaba a volar sola, en muchas ocasiones desmarcándose de la línea oficial del aparato de Génova, como por ejemplo apoyando una mayor democracia interna en el partido o mayor contundencia contra la corrupción.

Cifuentes y Aguirre

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y la dimitida Esperanza Aguirre. (EP)

Contrapoder a Cifuentes

Por ello, en Génova se considera que no es conveniente que el posible próximo candidato, o candidata, a alcalde de Madrid sea un político sumiso a Cifuentes, sino todo lo contrario, alguien con ambición que pueda marcar perfil propio y, si es necesario, convertirse en un contrapoder al frente de la capital de España a la propia Cifuentes, como lo fue Alberto Ruiz-Gallardón con Esperanza Aguirre.

En la cúpula del PP, según fuentes de la dirección nacional, se cree que es factible recuperar la alcaldía de Madrid mediante un pacto de gobierno con Ciudadanos, ya que se da por seguro que Manuela Carmena, con una importante valoración social, no volverá a presentarse al frente de una confluencia de partidos liderados por Podemos.

Además, el PSOE está inmerso también en una batalla interna entre afines a Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López que podría perjudicar los intereses electorales del Partido Socialista, así como la búsqueda de un candidato, o candidata, de garantías.

Pero en el PP creen que necesitan un candidato de primer nivel para optar a recuperar la alcaldía y por ello en Génova creen que Pablo Casado es la persona idónea para lograrlo. Casado, ex jefe de gabinete de José María Aznar, está siendo leal a Mariano Rajoy, quien lo designó vicesecretario general de Comunicación.

Casado, criado en el PP de Madrid

Aunque Casado es diputado por Ávila, en realidad es un perfecto conocedor del PP de Madrid, de hecho fue el presidente regional de Nuevas Generaciones justamente con Esperanza Aguirre al frente del PP regional.

En la cúpula nacional del PP no prevén que Cifuentes intente promover a ningún candidato alternativo, ya que consideran que es la principal interesada en que su partido presente a un aspirante de primera fila en Madrid capital que le ayude a ganar con el mejor resultado posibles las elecciones autonómicas.

Garrido, mano derecha de Cifuentes

No obstante, si Cifuentes intentara promover a algún político de su estricta confianza, como su consejero de Presidencia, portavoz del Gobierno y secretario general de Madrid, Ángel Garrido, en Moncloa y Génova están decidido a jugar muy fuerte la baza de Casado.

En Génova admiten que Garrido, mano derecha de Cifuentes, es un perfecto conocedor del Ayuntamiento Madrid (estuvo al frente de las juntas de distrito de Latina, Usera y Chamberí, Villa de Vallecas y Retiro), pero consideran que es un auténtico desconocido para el gran público, especialmente en comparación con Pablo Casado. Por ello, creen que la presidenta de la Comunidad de Madrid no planteará ningún tipo de batalla.

La ministra García-Tejerina

La ministra García-Tejerina (EP)

Otras posibles candidatas, como la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina (número 3 del PP al Congreso de los Diputados por Madrid), son opciones que Moncloa se reserva ante eventuales cambios en la política madrileña y nacional, tan alterada por los escándalos de corrupción.

Los críticos se vuelcan en arrebatar Galicia y Cantabria a Pedro Sánchez y tumbar a Miquel Iceta en Cataluña

La ofensiva del sector crítico socialista, que lideran seis de los siete presidentes de CCAA en manos del PSOE (Susana Díaz-Andalucía, Emiliano García-Page-Castilla-La Mancha, Ximo Puig-Comunidad Valenciana, Javier Fernández-Asturias, Javier Lambán-Aragón y Guillermo Fernández-Vara-Extremadura) es total para forzar la caída de Pedro Sánchez.

Susana Díaz saluda a Ximo Puig, flanqueada por García Page y Javier Fernández

Susana Díaz saluda a Ximo Puig, flanqueada por García Page y Javier Fernández.

A la dimisión de la mitad de la Ejecutiva del PSOE para tratar de arrastrar a Sánchez, se une también una ofensiva por todas las federaciones para tratar de sumar adeptos, o de provocar relevos de afines a Pedro Sánchez.

Así, los primeros objetivos a atraerse del sector de los barones, al que también respaldan Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba,  son Galicia, Cantabria y Cataluña. Galicia lo consideran muy factible después de la debacle electoral del 25 de septiembre. El cabeza de lista fue Xoaquin Fernández Leiceaga a quienes los críticos consideran que pueden atraerse, mientras que forzarán la caída de la presidenta de la gestora, Pilar Cancela, afín a Pedro Sánchez.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, que no reconoce ya a Pedro Sánchez como secretario general del PSOE, está volcado en provocar un cambio de rumbo en el PSdeG-PSOE que pasa, en su opinión, por la caída inmediata de Pilar Cancela. En esta operación anti Pedro Sánchez en Galicia están también inmersos el ex líder del PSOE gallego Pachi Vázquez y el ex vicesecretario general del PSOE con Zapatero, José Blanco.

La presidenta de la gestora del PSdeG-PSOE, Pilar Cancela, afín a Pedro Sánchez

La presidenta de la gestora del PSdeG-PSOE, Pilar Cancela, afín a Pedro Sánchez

El secretario provincial del PSdeG-PSOE en Pontevedra, Santos Héctor Rodríguez, (que es concejal de Abel Caballero), ya ha pedido la dimisión de Pilar Cancela, afín a Pedro Sánchez.

El sector afín a Susana Díaz, Ximo Puig, Page y compañía dan por hecho que Galicia pasará a su sector en breve, en cuanto logren la caída de Pedro Sánchez.

Otro objetivo para el sector crítico es atraerse a la secretaria general del PSOE de Cantabria Eva Díaz. El caso de Eva Díaz es singular, ya que es la única dirigente territorial que no ha querido significarse en ningún bando. Rechazó firmar la dimisión de la Ejecutiva de Pedro Sánchez, pero tampoco está realizando declaraciones de apoyo al cuestionado secretario general. Hoy no ha ido a la reunión de la cúpula de Pedro Sánchez alegando problemas de agenda. Eva Díaz podría estar esperando a que se clarifique la batalla y posiblemente el sábado, en el Comité Federal, aclarará su posición.

Pedro Sánchez con su número dos, César Luena

Pedro Sánchez con su número dos, César Luena

Desde el sector crítico de los barones creen que Eva Díaz está cada vez más alejada de Pedro Sánchez, a quien daría por liquidado políticamente hablando.

Y un tercer objetivo inminente para el sector crítico es lograr que Núria Parlon se imponga a Miquel Iceta, uno de los apoyos territoriales más relevantes de Pedro Sánchez, en el congreso del PSC. De momento, Parlón ha conseguido 3.900 avales por los 3.800 de Miquel Iceta, por lo que el congreso se presenta muy igualado. La votación será el 15 de octubre. Parlon ha dado apoyo a Sánchez, pero mantiene muy buena relación con Eduardo Madina, ex rival de Sánchez en primarias, y con Susana Díaz,y los críticos dan por hecho que estaría de su lado.

En el sector crítico que lideran los barones confían en que una eventual caída de Pedro Sánchez ayude a Núria Parlon a imponerse a Miquel Iceta en el PSC. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, uno de los 17 dirigentes del PSOE que han dimitido para forzar la caída de Pedro Sánchez, no dudó en cuestionar al secretario general de su partido en Barcelona, en presencia de Miquel Iceta, en una conferencia en Barcelona organizada por el Cercle d’Economia.

Susana Díaz conversa con su apuesta en Cataluña, Núria Parlon, en presencia de Miquel Iceta

Susana Díaz conversa con su apuesta en Cataluña, Núria Parlon, en presencia de Miquel Iceta

Pedro Sánchez reclamó una sola voz del PSOE y convocar primarias de forma inminente. Ximo Puig replicó en Barcelona que las primarias no tenían sentido y que “en el debate de la nueva socialdemocracia no puede definir los tiempos una sola persona”.

Si el sector de los barones lograra la afinidad del PSOE de Galicia, Cantabria y Cataluña, contarían ya con una clara mayoría de federaciones, algunas muy potentes en número de afiliados como Andalucía -especialmente- y la Comunidad Valenciana, la segunda con más afiliados. Además, contarían con Extremadura, Castilla-La Mancha, Asturias y Aragón.

No obstante, los afines a Pedro Sánchez creen que en una votación libre de los militantes los aparatos de los barones no tendrían fácil condicionar el resultado y que el cuestionado líder se impondría.

La batalla más inminente entre el sector de Pedro Sánchez y el de los barones se producirá este próximo sábado en el Comité Federal -máximo órgano entre congresos- que deberá votar si prospera la propuesta del secretario general -no reconocido ya como tal por los críticos- de convocar un congreso y elecciones primarias.

El equipo de Sánchez prevé noquear a Iglesias en unas terceras elecciones

Pese a las fuertes presiones externas e internas, Pedro Sánchez está decidido a que el PSOE vote No a la investidura de Mariano Rajoy tanto este viernes como ante un eventual nuevo intento del presidente en funciones tras las elecciones vascas y gallegas del 25 de septiembre.

Pedro Sánchez con Pablo Iglesias

Pedro Sánchez con Pablo Iglesias. EFE

¿Tiene una alternativa de Gobierno Pedro Sánchez? “No. Los números no nos dan”, según reconocen fuentes de su equipo de máxima confianza. “Solo cabrían dos opciones complicadísimas y ninguna de las dos le gustan a Pedro”. O bien gobernar con Podemos y Ciudadanos, o bien con Podemos y los independentistas.

La primera es casi imposible por el veto mutuo entre Pablo Iglesias y Albert Rivera (el líder del partido morado llamó “chicle de McGyver” al jefe del partido naranja y este recordó que Iglesias “insultó a Felipe González y a Adolfo Suárez y elogia a Otegi“).

La segunda opción es todavía más improbable: un gobierno del PSOE apoyado por Podemos -que reclama el derecho a decidir de Cataluña, Euskadi y Galicia-, más los independentistas catalanes -ERC y CDC- que directamente ponen como condición obligatoria fecha para el referéndum de autodeterminación. “Con la línea rupturista que mantienen Puigdemont y Junqueras es imposible entenderse, y menos condicionados por la CUP”, aseguran.

Mariano Rajoy con Albert Rivera

Mariano Rajoy con Albert Rivera. EFE

Por tanto, qué lleva a Pedro Sánchez a votar No y No a Mariano Rajoy sabiendo que no puede liderar una alternativa de Gobierno.

Las razones, según fuentes de su entorno de máxima confianza, son varias:

  1. Pedro Sánchez da por hecho que en unas terceras elecciones en diciembre el PP, con Rajoy al frente, volvería a ganar, incluso con algo más de porcentaje de voto a costa de Ciudadanos. Pero el PSOE, según confían en el equipo de confianza de Pedro Sánchez lograría una subida considerable, a costa principalmente de Podemos y un poco de Ciudadanos.
  2. El actual secretario general del PSOE considera que podría volver a darse un resultado por el que su partido (que crecería a costa de Podemos) más Ciudadanos sumaran más diputados que el PP, como ocurrió el 20 de diciembre de 2015. Si ello ocurriera, y Podemos se hundiera -y el liderazgo de Pablo Iglesias se pusiera en cuestión-, la formación podemista podría -esta vez sí- facilitar un gobierno de un PSOE reforzado más Ciudadanos, mediante una abstención. En el PSOE se confía en que el sector de Íñigo Errejón podría tomar el control del partido y arrinconar a Pablo Iglesias, “que sigue desnortado tras fracasar su estrategia de sorpasso”.
  3. Si, por el contrario, el PP y Ciudadanos estuvieran rozando la mayoría absoluta, e incluso pudieran lograrla sumando juntos, y mantuvieran su actual acuerdo, “el PSOE y Pedro serían ya la única oposición fuerte y clara, Podemos volvería a ocupar el espacio tradicional de Izquierda Unida, con mucho menos respaldo en escaños”, prevén las fuentes del equipo de la dirección de Ferraz.

    Pedro Sánchez y Susana Díaz

    Pedro Sánchez y Susana Díaz en un acto del PSOE. EFE

  4. O presidente del Gobierno, o líder claro de la oposición, Pedro Sánchez se reforzaría dentro del PSOE y podría ajustar cuentas con “todos los que no paran ni han parado de ponerle trabas desde dentro del partido”. Se mira desde Ferraz al Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. “Hay un duelo pendiente con Susana Díaz y Pedro está decidido a mantenerlo”. “Con Vara, Page o Lambán no hay problema, solo buscan su protagonismo, con Susana es distinto, ha ido a por Pedro desde casi el primer día”, aseguran las fuentes de Ferraz.
  5. Y como resumen, el objetivo de Pedro Sánchez en unas terceras elecciones sería noquear a Mariano Rajoy -si los números le dieran-, noquear a Pablo Iglesias -objetivo que dan por hecho- y noquear a Susana Díaz -objetivo que está pendiente-. “Si nos abstenemos, Pedro está muerto, nuestra gente, nuestros militantes no se lo perdonarían, y es la fuerza que tiene Pedro frente a Susana”.

Las siguientes etapas a sortear ahora por Pedro Sánchez son los rifirrafes internos con los barones (en Ferraz creen que Susana Díaz seguirá callada, pero prevén reproches de Guillermo Fernández Vara (presidente de la Junta de Extremadura), Javier Lambán (Aragón), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Javier Fernández (Asturias) y Ximo Puig (Comunidad Valenciana).

Y sortear las elecciones autonómicas de Galicia y Euskadi del 25 de septiembre en dos plazas muy complicadas para el PSOE: en ambas prevén una bajada en escaños, aunque lucharán por que el popular Alberto Núñez Feijóo pierda la mayoría absoluta y por que el PSE mantenga lo mejor posible el tipo en el País Vasco y pueda ser decisivo condicionando un probable ejecutivo de Urkullu.

“Luego vendrá la batalla gorda en el Comité Federal, pero Pedro también tiene muchos fieles que saldremos en su apoyo… El PP y Ciudadanos tendrán que entenderse con el PNV, y no les resultará nada fácil. En cualquier caso, Pedro habrá cumplido con su promesa de votar No a Rajoy. Y si Rajoy no resulta investido, cosa que es probable, en octubre ya empezaremos la precampaña de las generales”. Las terceras consecutivas.

Susana Díaz, Zapatero y Puig afilan sables contra Sánchez por si el PSOE fracasa el 24-M: Chacón es su apuesta

Los barones socialistas se están posicionando para el 25 mayo, un día después de las elecciones autonómicas y municipales. Serán los resultados del PSOE, y también del PP, los que marcarán el futuro político de Pedro Sánchez, actual líder de la formación. Chacon-Diaz

No obstante, la guerra soterrada entre el secretario general, que aspira a optar a presidente del Gobierno de España, y la presidenta de la Junta de Andalucía y líder del poderoso PSOE andaluz es un secreto a voces.

Susana Díaz tiene decidido que no se enfrentará en unas primarias frente a Sánchez, pero eso no significa que no vaya a apoyar a otro, u otra, candidato.  Y la ex ministra de Defensa Carme Chacón, muy cercana a Susana Díaz, se está dejando querer y podría ser la apuesta.

Si el PSOE, principalmente por la fortaleza de Podemos, logra un mal resultado en Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana, como apuntan las encuestas, la lideresa andaluza baraja dar luz verde a la ‘operación Chacón’, tras sus numerosos desencuentros con Pedro Sánchez, según coinciden diversas fuentes socialistas.

Para ello, contaría con el respaldo seguro del aparato de dos federaciones clave: Andalucía (la mayor, con más de 45.000 militantes) y la Comunidad Valenciana (la tercera, con más de 17.000). En total el PSOE cuenta con más de 195.000 militantes en toda España.

Pedro Sánchez contaría con el respaldo en principio de la dirección del PSC (por oposición a Chacón y al modelo territorial de España de Susana Díaz, que consideran más centralista que el de Sánchez). El PSC es la segunda federación del PSOE, con algo más de 20.000 militantes. Y Pedro Sánchez también cuenta con la gestora de Madrid, cuarta federación, con casi 16.000 militantes, tras la destitución fulminante como líder del PSM de Tomás Gómez, que estaba alineado con Susana Díaz. susana-diaz-ximo-puig

Ximo Puig, secretario general de los socialistas valencianos, ya apoyó a Chacón frente a Rubalcaba tras la debacle electoral del PSOE en las elecciones generales de noviembre de 2011, y posteriormente dio su respaldo público a Susana Díaz, tras el mal resultado en las europeas de junio de 2014 y la dimisión de Rubalcaba. Finalmente, Susana Díaz declinó optar a liderar el PSOE y Pedro Sánchez se impuso en primarias a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias, pero con un 48% de los votos y contando con el respaldo de la mayoría de Andalucía y la Comunidad Valenciana.

La batalla de Madrid

Pedro Sánchez, para evitar que Susana Díaz se atreva a lanzar a Chacón, necesitará un buen resultado en las autonómicas y municipales. Los puntos claves son la Comunidad de Madrid: el PSOE necesitará que el PP pierda la mayoría absoluta y que tampoco le llegue para gobernar con Ciudadanos, el partido que lidera Albert Rivera.

Albert Rivera

El presidente de Ciutadans, Albert Rivera.

Así, Ángel Gabilondo (la apuesta de Sánchez) tendría que quedar segunda fuerza para poder presidir la Comunidad de Madrid entendiéndose con Podemos, y quizá también con IU en un tripartito. Si Podemos rebasa al PSOE en Madrid reclamará la presidencia de la Comunidad de Madrid.

El frente valenciano

Otro punto importante será la Comunidad Valenciana, donde, al igual que en Madrid, el PSOE necesitará no sólo que el PP pierda la mayoría absoluta (algo que se da por hecho) sino que no le llegue para poder gobernar con el respaldo de Ciudadanos.

El PSOE necesitará que Ximo Puig gane con holgura a Podemos para aspirar a liderar un cuatripartito con la formación de Pablo Iglesias, más Compromís y Esquerra Unida (IU), aunque esta formación podría quedar fuera de Les Corts.

Otras batallas

Otros puntos relevantes serán Castilla-La Mancha, donde el PSOE teme caer en votos y escaños pero aspira a que el PP de Dolores de Cospedal pierda la mayoría absoluta y pueda haber un gobierno de izquierdas, al igual que en Baleares, donde prevé romper la mayoría absoluta de José Ramón Bauzá. Extremadura, Cantabria o Aragón son otras comunidades donde el resultado está muy abierto.

En cambio, el PSOE prevé que el PP mantenga la mayoría absoluta, pero ajustada, en Castilla y León, en La Rioja y en Murcia. En Asturias los socialistas prevén volver a ganar, aunque el PP podría remontar por el hundimiento del partido de Álvarez Cascos. No es descartable que se reedite una fórmula similar a la actual, con el PSOE gobernando en minoría con el respaldo parlamentario del PP.

Los grandes ayuntamientos

El PSOE confía en poder desbancar al PP de la alcaldía de Madrid y jubilar a Esperanza Aguirre con un pacto de izquierdas liderado por el televisivo Antonio Miguel Carmona (aunque no es santo de devoción de Pedro Sánchez por su fidelidad a Tomás Gómez), y también en Sevilla, donde prevén quebrar la mayoría absoluta del popular Juan Ignacio Zoido. colau-pablo-iglesias

Barcelona y Ada Colau

En Barcelona, antiguo bastión socialista, el PSOE prevé un fuerte batacazo de Jaume Collboni, el aspirante del PSC, atrapado entre el actual alcalde de CiU, Xavier Trias, y la candidata de Barcelona en Comú, Ada Colau (que ha logrado encabezar una coalición con Podemos e Iniciativa). Trias y Colau se disputarán la victoria, el PSC y el PP se prevé que caigan de forma significativa, y que irrumpan Ciudadanos y quizá las CUP. ERC no logrará un buen resultado pero, como el PSC, aspiran a ser claves para respaldar un gobierno o bien con las fuerzas de izquierda, liderado por Ada Colau, o bien con CiU si pesa más la vertiente nacionalista sobre la social.

Rajoy con Barberá

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pasea junto a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, por los jardines de La Moncloa.

Y en Valencia la dirección de Ferraz también da por hecho que el PP de Rita Barberá sufrirá un importante descenso y perderá la mayoría absoluta, pero creen que podrá gobernar con Ciudadanos. El PSOE, con Joan Calabuig de candidato, teme sufrir un descalabro y caer a la cuarta plaza, por detrás del PP, Ciudadanos y también de València en Comú (la coalición que incluye a Podemos).

Liderazgo en juego

En función de cómo se resuelvan todos estos sudokus electorales, el madrileño Pedro Sánchez tendrá más opciones de optar sin rivales a las primarias del PSOE o, por el contrario, si los resultados del Partido Socialista son flojos se encontrará con una candidatura alternativa liderada por la catalana Chacón, y respaldada en la sombra por la lideresa andaluza Susana Díaz y por Ximo Puig, el barón valenciano.

Felipe González, muy crítico con Podemos, ya ha pedido apoyar a Pedro Sánchez, mientras Zapatero, que se reunió con Pablo Iglesias a espaldas del actual líder del PSOE y niega que sean populistas, a diferencia de Pedro Sánchez, mueve hilos contra éste y a favor de Chacón. Pero hasta el 25 de mayo sólo habrá besos y abrazos en público.

Rajoy relevará a la imputada Castedo y baraja sustituir a Fabra por Rita Barberá

Rajoy con Barberá

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pasea junto a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, por los jardines de La Moncloa el pasado viernes 12 de septiembre.

El alcalde de Valladolid, el lenguaraz Javier León de la Riva, ha abierto la caja de Pandora sobre las candidaturas del PP en la Comunidad Valenciana. De la Riva afirmó el lunes: “Habrá que ver si Rita Barberá es candidata a la Alcaldía o a otra cosa”.

En el PP no pasó desapercibida la reunión que mantuvieron recientemente Rajoy y Barberá en la Moncloa. Muchos la interpretaron como la voluntad del presidente del Gobierno y líder del PP de postularla como candidata a presidenta del Gobierno valenciano.

Esto significaría, por tanto, el relevo del actual presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, a quien de momento las malas encuestas no ayudan a su intención de ser el candidato. Fuentes del PP de la sede de Génova sostienen que “Rajoy debería buscar acomodo a Alberto Fabra en caso de relevarlo”. “Quizá el Senado”, apuntan.

Desde el entorno de Alberto Fabra aseguran, no obstante, que “el President trabaja sin descanso para sacar adelante a la Comunidad Valenciana” y recuerdan que su intención es ser el candidato del PP a la presidencia de la Generalitat.

Pero en Madrid hay un runrún cada vez más intenso: Rajoy quiere de candidatos, dicen en Génova, al tándem Rita Barberá (Generalitat) y Esteban González Pons (Ayuntamiento de Valencia).

Pero González Pons prácticamente acaba de aterrizar en Bruselas, es el actual portavoz del PP en el Europarlamento, y preferiría seguir allí.

Rajoy, Cospedal y González Pons

La secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, junto al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En primer plano, Esteban González Pons. Foto: Ángel Díaz/EFE

Por ello, es posible que Rajoy permitiera a Rita Barberá elegir a la persona que la sustituiría de candidata a alcaldesa:“Se habla incluso de presentar a un independiente, una persona de prestigio en la sociedad valenciana”. Tal candidato, caso de que finalmente Rajoy aceptara esta opción, estaría ‘apadrinada’ por Rita Barberá, quien lideraría la campaña electoral, tanto en la Comunidad Valenciana como en la ciudad de Valencia, apoyando al ‘tapado’.

No obstante, fuentes del PP no descartan que, si no encuentran a un candidato independiente de garantías, presentar a un candidato del partido. Al respecto, creen que el actual portavoz del PP en Les Corts, Jorge Bellver; la actual concejal de Medio Ambiente, Mari Àngels Ramón-Llin, o el secretario general del PP de la provincia de Valencia, Vicente Betoret, (actual alcalde de Vilamarxant pero afincado en Valencia) pueden tener opciones.

No obstante, el deseo del presidente nacional del PP, sostienen fuentes de la dirección nacional, es presentar a Rita Barberá y a González Pons para tratar de salvar ambos gobiernos, el de la Generalitat y del Ayuntamiento de Valencia.

En cuanto a la Generalitat, las encuestas no pintan bien para la formación de la gaviota, que hoy en día, y según la práctica totalidad de los sondeos publicados, perdería la mayoría absoluta. No obstante, seguirían ganando con claridad a un PSPV-PSOE que también está a la baja.

De hecho, es probable que el Parlamento valenciano pase de tener cuatro fuerzas PP (con mayoría absoluta), PSPV, Compromís y Esquerra Unida, a estar mucho más fragmentado con la entrada de Podemos, que se perfila como tercera fuerza política, y de UPyD, que superaría no sin dificultades la barrera del 5% de los votos a nivel autonómico. Toni Cantó será seguramente su candidato. Eso sí, una eventual alianza con Ciudadanos les permitiría acceder a Les Corts con más fuerza en escaños.

La cúpula del PP cree que, con Rita Barberá de candidata a presidenta de la Generalitat, los populares lograrían una victoria muy clara respecto al PSOE, lo que dificultaría la conformación de un gobierno cuatripartito de izquierdas con Podemos, Compromís y Esquerra Unida. De hecho, el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ya ha descartado públicamente ningún pacto de gobierno con Podemos, a quienes califica de “populistas” y equipara a la extrema derecha francesa.

En el PP consideran que Rita Barberá podría “salvar la Generalitat” gobernando en minoría, con pactos puntuales con el PSPV o UPyD.

¿Y en el Ayuntamiento de Valencia? En la actualidad el PP tiene 20 concejales (mayoría absoluta) por ocho ediles del PSOE, 3 de Compromís y 2 de Esquerra Unida. UPyD no logró entrar.

El el PP creen que podrán quedarse al borde de la mayoría absoluta, con entre 16-17 concejales de un total de 33. Si UPyD entrara esta vez en el Consistorio, dicen en el PP, sería más fácil asentar una mayoría de gobierno “sólida”.

El PSOE está enfrascado en elecciones primarias entre el actual portavoz, Joan Calabuig (respaldado en la sombra por el líder del PSPV, Ximo Puig), y el concejal Pedro Sánchez, que está aglutinando a diversas corrientes críticas.

Por su parte, a la izquierda del PSOE se está impulsando una posible coalición electoral bajo el paraguas de Ganemos o Guanyem, que podría dar entrada a Compromís, Esquerra Unida y Podemos. No obstante, las posiciones a día de hoy están muy alejadas y es complicado que tal alianza, que podría incluso aspirar a superar al PSOE en votos, cuaje.

Sonia Castedo

La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, en el pleno del Ayuntamiento.

Donde sí tiene claro el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que habrá un relevo es en el Ayuntamiento de Alicante. Fuentes de la dirección nacional del PP señalan a la actual consellera de Bienestar Social, Asunción Sánchez-Zaplana, ex concejal en el Ayuntamiento, como sustituta de la actual alcaldesa, Sonia Castedo, quien se encuentra doblemente imputada en el caso Brugal.

El riesgo, temen en el PP, es que Castedo decida presentarse con un partido independiente a su medida y pueda lograr un buen resultado.

Por último, en el Ayuntamiento de Castellón el actual alcalde, Alfonso Bataller (que relevó a Alberto Fabra), se perfila de candidato, con el apoyo como número dos de la candidatura de Javier Moliner, actual presidente provincial del PP y de la Diputación Provincial de Castellón.

Blasco, del comunismo revolucionario a conseller del PSOE, del PP, y ahora al trullo

La historia personal de Rafael Blasco es, probablemente, una de las más peculiares entre los políticos españoles.

Rafael Blasco

Fotografía de archivo tomada el 08/03/2012, del exconseller de Solidaridad Rafael Blasco. EFE/Kai Försterling

Nacido en Alzira (Valencia) en 1945, militó en su juventud en varios partidos antifranquistas, primero en el Partido Comunista de España (PCE), luego en el Movimiento Comunista de España (MCE) y posteriormente en el extremista Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), que rechazaba la reconciliación nacional promovida por Santiago Carrillo y apostaba por forzar la caída de la dictadura franquista por métodos que no descartaban la lucha armada. Esta militancia, todavía bajo el franquismo, le llevó a situaciones de exilio.

Ya en democracia, Rafael Blasco se fue acercando al Partit Socialista del País Valencià-PSOE, partido en el que su hermano Francisco fue alcalde de Alzira. Tanto se fue acercando que acabó de conseller de Presidencia del primer gobierno autonómico de Joan Lerma en 1983. Su poder era inmenso en el gobierno socialista.

Blasco se casó con Consuelo Císcar, secretaria personal del ex president de la Generalitat Joan Lerma y hermana de Ciprià Císcar, que también fue conseller de Educación y llegó a ser el número tres del PSOE (secretario de Organización Federal) con Felipe González.

Rafael Blasco fue nombrado conseller de Obras Públicas y Urbanismo en 1985 y en 1989 fue destituido tras una denuncia por sobornos a funcionarios de la Conselleria a cambio de la recalificación de terrenos. El controvertido político se salvó de la cárcel: unas grabaciones telefónicas que le incriminaban supuestamente fueron invalidadas y Blasco resultó absuelto.

Tras su destitución, trató de impulsar un partido político valenciano de corte autonomista, en una operación en la que incluso intentó coaligar a otros dos partidos antagónicos, Unió Valenciana (que llegó a obtener más de 200.000 votos en la Comunitat Valenciana con un discurso anticatalanista) y a Unitat del Poble Valencià (germen del actual Compromís y cercano a tesis favorables al acercamiento político y cultural de Valencia con Cataluña). Blasco intentó ser el puente entre las dos orillas valencianistas para crear una coalición que  impidiera al PP o al PSOE lograr mayorías absolutas y que tuvieran que pasar por sus condiciones, pero fracasó.

Distanciado del PSOE tras su destitución, Blasco se fue aproximando al PP de Eduardo Zaplana, que acabó fichándolo en 1995 como subsecretario de Planificación de la Generalitat. En 1999 lo nombró consejero de Empleo y luego de Bienestar Social. Entre otras leyes, Blasco impulsó la ley de uniones de hecho, una norma que provocó duras críticas del sectro democristiano y más conservador del PP valenciano, pero que Zaplana avaló para tratar de ganar votos de centro a costa del PSOE.

Tras la marcha de Zaplana al Gobierno de Aznar, primero como ministro de Trabajo y luego como ministro portavoz, Blasco prosiguió su proceso camaleónico y se acercó a Francisco Camps, quien venció en las elecciones autonómicas valencianas en 2003. Blasco no tuvo problema en convertirse también en uno de los hombres fuertes de Camps, pese a que éste procedía del sector democristiano del PP valenciano. Del comunismo revolucionario al socialismo institucional y luego al Partido Popular, no tuvo dificultad alguna en pasar del sector ‘liberal’ del PP valenciano al sector ‘democristiano’.

Juicio del caso Cooperación

El juicio oral contra el conseller de Solidaridad y Ciudadanía Rafael Blasco (4i) y otras ocho personas por el supuesto fraude en las subvenciones de la Generalitat para cooperación internacional. EFE/Juan Carlos Cárdenas

Blasco fue nombrado conseller de Territorio, luego de Sanidad y finalmente de la conselleria de Solidaridad y Ciudadanía. Fue durante esta etapa donde fraguó el ‘caso Cooperación’ por el que hoy ha sido condenado a 8 años de prisión. También estalló el caso de los trajes de Gürtel por el que fue imputado Francisco Camps. Y Blasco fue uno de los políticos que más defendió al expresidente de la Generalitat.

Por ello, y tras ganar las elecciones autonómicas de 2011, Camps nombró a Blasco portavoz del PP en Les Corts, quizá también lo sacó de su Gobierno temiendo una posible imputación por el ‘caso Cooperación’, como finalmente ocurrió. Pero Camps tuvo que dimitir, forzado por Rajoy, tras la apertura de juicio oral.

Con la llegada de Alberto Fabra a la presidencia de la Generalitat, el futuro de Blasco en el PP se complicó mucho, especialmente tras su imputación. Fabra le negó el acceso a las reuniones de su gobierno, lo destituyó de portavoz y presionó para que dimitiera y dejara su escaño en Les Corts. Al negarse este, Fabra amenazó con forzar una votación del grupo popular para expulsarlo, pero Blasco accedió a abandonar éste, pero al no renunciar al escaño pasó al grupo de no adscritos.

Ahora, era un cadáver político pendiente de su condena o absolución. La sentencia ha sido contundente. El camaleón Blasco pasará ahora a estar enjaulado, entre las rejas de prisión.