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Entradas etiquetadas como ‘cardenal’

Sobre el cardenal Rouco y la Guerra Civil

Por Cristina de Montemar y Martínez de la Rosa

El cardenal, el ruido y la furia

Habló el cardenal y se armó la de Dios es Cristo, nunca mejor dicho. Porque en este país para ser políticamente correcto hay que evitar nombrar la bicha, que siempre desata la furia de las memorias históricas olvidadizas. Pero amagos, indicios y señales, de que la bicha sigue ahí, es más que evidente cuando contemplamos con qué facilidad se manifiestan los discípulos del inextinguido espíritu de nuestros entrañados demonios familiares. Eso es lo que hay, y no es cuestión de despreciar las alertas cuando asoma con evidente tenacidad ese pasado que algunos guardan cuidadosamente en el armario de la Historia, sin renunciar a abrirlo… en su momento.

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Por Pedro Campo Rol 

La guerra de Rouco

Hace unos días, un conocido periodista decía que Rouco iba sembrando cizaña en vez de semilla. Hay que tener maldad para aprovechar nada menos que un funeral de estado, por un personaje como Suárez, y el aniversario del final de la Guerra Civil, para decir lo que dijo, faltando el respeto a España, al difunto y su familia. Yo entiendo que Rouco añore la Guerra Civil. La más beneficiada fue la iglesia, a la que Franco cubrió de dinero, de privilegios medievales y a la que entregó, la educación ética, moral, religiosa y cultural de dos generaciones de españoles, que fueron condenados al infierno de la incultura y traumas de culpabilidad, de los que todavía no se han recuperado.

Los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía, y los Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Letizia, junto al cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. (EFE)

Los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía, y los Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Letizia, junto al cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. (EFE)

Conozco y soy amigo de curas y monjas que han estado y están en África, Latinoamérica, India etc, que se juegan la vida y la salud por la verdadera iglesia. La de Rouco, no es esta. Es la de la algarabía, la de la influencia en las leyes de un gobierno de meapilas, la de manifestaciones en contra de Zapatero, que por cierto subió la asignación de la Iglesia del 0,5% al 0,7%. Es decir, escupía la mano que le daba de comer. En España, desde el Medievo, la Iglesia es una especie de fulana mantenida, a la que el Estado asigna piso y nómina.  Cuando paseamos por las cunetas y campos de España pisamos encima de más de 100.000 españoles asesinados que siguen sepultados. Sólo por respeto a ellos debería callar. Rouco me produce muchas cosas, pero sobre todo pena. Quiso ser un pastor y se quedó en un simple arrea-ovejas. Para ser pastor hay que tener más categoría moral y conocer la sensibilidad humana. Adiós al más talibán de la Iglesia, pero no nos hagamos ilusiones, ya lo dice el refrán: “La zorra cambia de pelo, pero no de costumbres”.

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[AMPLIACIÓN]

Por Ignacio Wesolowski 

Somos sus feligreses quienes podemos juzgarlos

Me refiero a la carta publicada bajo el título: La guerra de Rouco [sobre estas líneas]. No voy a entrar en lo muy discutible de su contenido. A modo de muestra, simplemente aclarar por enésima vez que la asignación pública a la Iglesia a través del IRPF sólo la sufragamos de nuestros impuestos los que voluntariamente marcamos la correspondiente casilla en la declaración. De igual forma, podría rebatir otros comentarios pero eso me interesa muy poco.

Lo que realmente me indigna es que su periódico publique una carta en la que, referidos a la Iglesia (que para los católicos es nuestra Madre) o a algunos de sus miembros, se utilicen los siguientes calificativos: “meapilas”, “fulana”, “talibán” y “zorra”. Es evidente que esto excede de las mínimas normas de respeto y califica tanto a quien se expresa de esa forma como a quienes le hacen de vocero.

Por último quienes podrían juzgar al Cardenal Rouco somos sus feligreses y, muchos de ellos, le estamos muy agradecidos por ir contra corriente aunque esto le suponga muchas veces ser vapuleado públicamente.