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Del intento de privatizar la sanidad a la dimisión de Lasquetty

Por Jose Antonio Pozo

Concentración en un hospital para celebrar la suspensión del plan de privatización de la sanidad. (EFE/Emilio Naranjo)

Celebran en un hospital la suspensión del plan de privatización de la sanidad. (EFE/Emilio Naranjo)

“Sanidad pública”

El gobierno popular de la Comunidad de Madrid ha tenido que dar marcha atrás en sus intentos de privatizar la gestión de la sanidad pública madrileña. Ellos, los del PP, la llamaban –con ese lenguaje eufemístico que tan bien se les da- externalización. Los populares madrileños, tras dos años de protestas y reveses judiciales, no midieron bien sus fuerzas ni la de aquellos que se les opusieron. La ‘marea blanca’ no se ha quedado en agua de borrajas sino que con su fuerza ha anegado los instintos privatizadores del gobierno madrileño. No podía ser de otro modo: un bien tan preciado como la salud no podía convertirse en una mercancía más con la que traficar para obtener un lucro económico privado. Pues como decía un eslogan muy coreado por los manifestantes de la ‘marea blanca’: “La sanidad pública no se vende, ¡se defiende!”.

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Por Ángel Villegas

“Que nadie se lleve a engaño”

Que, obligado por los tribunales (porque la presión popular, las ‘mareas’ y las infinitas protestas, las habían ignorado despectivamente) el presidente de la Comunidad de Madrid haya retirado definitivamente su proyecto de privatización de seis hospitales, y su consejero de Sanidad, Javier Fernández Lasquetty, haya dimitido, es una buena noticia; pero que nadie se llame a engaño, porque la privatización, más o menos solapada, no se detiene, ni se ha detenido desde hace mucho tiempo.

El exconsejero de sanidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty. (EFE/Ángel Díaz)

El exconsejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty. (EFE/Ángel Díaz)

Son muchos los servicios, dentro de la sanidad pública, que ya están privatizados, o externalizados, como les gusta decir con lenguaje engañoso a los amigos de la destrucción de todo lo público. Y si no, ¿a cuántos de los que lean esto les han “ofrecido” hacerse una prueba diagnóstica o una intervención quirúrgica fuera de los hospitales públicos? ¿A cuántos de ustedes, o de sus amigos o conocidos, les han dicho que “si va usted a determinada clínica privada o concertada, le van a intervenir antes?“.

Y mientras esto sucede, se ha despedido a miles de sanitarios y están cerradas camas y hasta plantas enteras de hospitales públicos; una enfermera puede tener un número de pacientes asignados que, claramente, es excesivo para que pueda desarrollar su trabajo con garantías para los pacientes y para ella misma. ¿Cuántos pacientes tiene asignados una enfermera de Urgencias en algunos hospitales?

Lo que está en juego es que los profesionales puedan ejercer su función con un mínimo de garantías de que la presión no sea insoportable y, por otro lado, nada más y nada menos, la salud, e incluso la vida, de nosotros los pacientes.

Se ha ganado una batalla, pero que nadie se engañe: los privatizadores siguen a lo suyo.

2 comentarios

  1. Dice ser Privatización y lucro

    Ahora queda pasar factura en las elecciones locales, autonómicas y nacionales.

    28 enero 2014 | 18:04

  2. Dice ser japoas

    Hombre, de lo que “escriben” las cartas precedentes, yo como usuario de hospial gestionado privadamente, estoy satisfechísimo con la atención y servicios que hasta ahora he necesitado y en contra de lo que se escribe en algunas notas de los santarios interesados en no perder sus privilegios, la sanidad tambien es gratuita en la gestión privada y creo que hasta la fecha la experiencia no solo mia en este hospital sino que generalizando hacia la gestión pública o privada, solo tenemos que mirar como se han gestionado las entidades bancarias, bancos gestionados de forma privada y cajas de ahorro, gestionadas por politicos y sindicalistas; el resultado a la vista está.

    29 enero 2014 | 12:35

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