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¡Que paren las máquinas! ¡Que paren las máquinas!

¡Que paren las máquinas! El director de 20 minutos y de 20minutos.es cuenta, entre otras cosas, algunas interioridades del diario

Botín, el último gran banquero

Cuando en 1986 Emilio Botín -fallecido hace unas horas- llegó a la presidencia del Banco Santander, el sistema financiero español era muy distinto al que hoy conocemos. Había dos mitades: las cajas de ahorro, semipúblicas, (hoy prácticamente desaparecidas, y los bancos comerciales. Estos últimos eran muchos, pero los importantes eran siete grandes bancos. Con cierta frecuencia, sus siete presidentes se reunían y decidían y pactaban casi todo. Parecía un cártel, pero en aquellos tiempos el fomento de la competencia no estaba entre los prioridades de la política económica de nuestros gobiernos.
Los siete grandes, la gran banca de los años ochenta, eran -ordenados por su tamaño de entonces-, el Banco Central, presidido por Alfonso Escámez y en 1986 con un 11,6% de cuota de mercado; el Banco de Vizcaya, con el 11,2% de cuota, presidido entonces por Ángel Galíndez y poco después por Pedro Toledo; el Banesto, con el 10% de cuota, presidido entonces por Pablo Garnica, y poco después por Mario Conde; el Hispano, también con el 10% de cuota y presidido entonces por Claudio Boada y poco después por José María Amusátegui; el Bilbao, 9,5% de cuota y presidido por José Ángel Sánchez Asiaín; el Santander, con el 8,4% de cuota; y el Popular, con el 6% de cuota y presidido por Luis Valls.
Dos años después, en 1988, el Bilbao y el Vizcaya se fusionan y adoptan la marca BBV, que en 1999 se convierte en BBVA tras fusionarse con Argentaria (la antigua banca pública, privatizada por gobiernos de Felipe González y de José María Aznar).
En el otro lado del negocio, una cadena de fusiones y adquisiciones y la habilidad de Emilio Botín acaban con el Central, el Hispano y el Banesto integrados en el Santander. El pez chico de Botín se había acabado comiendo a tres peces mucho más grandes, y se acabaría convirtiendo en el principal banco español y uno de los mayores de Europa.
Botín -hijo y nieto de banqueros, y toda su trayectoria profesional en la banca- ha sido un agitador del sector, un innovador. El más osado, el más rompedor. El que emprendió la aventura internacional con mayor entusiasmo y éxito que sus competidores, el que más innovó en productos bancarios (a veces al límite de las normas vigentes, lo que le dio algún sobresalto judicial). El único superviviente en el negocio, ahora tan distinto. La mayoría de los banqueros citados arriba ya hace tiempo que han fallecido o que se retiraron. Botín, pese a sus 79 años, ha estado a pie de obra hasta el último día, hasta ayer mismo.
No sólo era el presidente del Santander. Era también su primer ejecutivo y su mayor accionista. Sin él, se abre una nueva etapa en el banco y probablemente en el sistema financiero español.

11 comentarios

  1. Dice ser Sicoloco Del Castin De Foolyou

    Con ese apellido nació para banquero o ladrón y lo consiguió todo en la vida.

    10 septiembre 2014 | 11:28

  2. Dice ser konver | toner

    Que no hombre que no… este no va a ser el último, ni nunca fue un gran banquero excepto para él. No exageremos que nos venimos arriba con dos de pipas. Sus temas judiciales ha tenido, no sería culpable en todos pero cuando los ha tenido por algo será.

    ce285a
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    10 septiembre 2014 | 12:10

  3. Se fué el gran banquero español del siglo pasado y seguramente del siglo XXI. podremos estar ó no deacuerdo con sus formas, hechos ó palabras, pero lo logrado por el es de lo más intenso e interesante de nuestra historía reciente.

    http://trabajoserio.ws/frases-celebres-de-bernard-baruch/

    10 septiembre 2014 | 12:14

  4. Dice ser Cambiar el discurso.

    Antes:

    Muérete Botín.

    Ahora:

    No resucites Botín.

    10 septiembre 2014 | 12:37

  5. Dice ser Guimi

    Recordemos que en dos ocasiones no se le condenó porqué se modificó el sistema judicial a su favor.
    Una creando la “doctrina botín”.
    Otra modificando la ley en el BOE para que su evasión de fondos dejáse de ser considerada delito.

    Ese es el problema en este país, que las normas las hacen y se hacen por y para los poderosos.
    Botín no fue condenado porque el gobierno cambió las normas para no condenarle.

    10 septiembre 2014 | 14:44

  6. “En el verano de 2012, Forbes colocó al empresario gallego Amancio Ortega como propietario de una de las tres mayores fortunas del mundo. La noticia fue motivo de orgullo para muchos españoles y españolas, que justifican la buena estrella del señor Ortega repitiendo la letanía que han leído en alguno de los periódicos: se trata de un “empresario hecho a sí mismo” que recoge los frutos de haber trabajado mucho durante décadas. Pero los medios mayoritarios olvidan a las costureras gallegas que durante décadas han levantado las marcas de Inditex trabajando muy duro a cambio de salarios más bien modestos. Estas obreras, que muchas veces trabajaban en su propio domicilio y fuera de la legalidad, se han ido quedando sin empleo a medida que Zara, Bershka, Stradi­varius y el resto de marcas de este grupo empresarial han subcontratado talleres en países que ofrecían unas condiciones “óptimas para la industria de la confección”.

    En los últimos cinco años, los casos de explotación laboral, persecución sindical y vulneración de la libertad de asociación se han sucedido en Bangladesh y Camboya. Estos países pagan los salarios más bajos del mundo: en Bangla­desh el salario medio de una obrera de la confección se sitúa alrededor de los 34 euros mensuales, en Camboya ronda los 60. Aunque estas cifras se ajustan a la ley, apenas llegan para cubrir los costes de una nutrición digna. Y no se acaba aquí la lista de denuncias: talleres clandestinos en São Paulo con trabajo esclavo, trabajadoras de la confección explotadas en Tánger, condiciones al límite de la legalidad para las personas que trabajan en las tiendas del Grupo Inditex. Ante esta realidad, resulta evidente que la fortuna de Ortega se forja a costa de la precarización y el empobrecimiento de miles de personas trabajadoras.

    Gobiernos, empresas y medios de comunicación nos han hecho creer que la internacionalización de las empresas españolas conlleva el desarrollo de las economías de los países receptores, ayudando a incrementar el nivel de vida de las personas que allí viven. Incluso se ha aprovechado la desarticulación de las políticas públicas de “ayuda al desarrollo” para impulsar a las transnacionales como actores de cooperación. Según su teoría, en los países empobrecidos las multinacionales van a generar un crecimiento económico que a su vez va a originar mayores tasas de empleo, transferencia tecnológica, desarrollo del tejido local e ingresos para el Estado a través del pago de impuestos. En la práctica, las empresas transnacionales vulneran de forma sistemática los derechos humanos, y son uno de los principales responsables del empobrecimiento de millones de personas en el mundo. De ello dan cuenta los relatores especiales de Naciones Unidas en derechos de los pueblos indígenas, vivienda, salud, alimentación o medio ambiente, así como la sentencia del Tribunal Permanente de los Pueblos (Madrid, 2010) que hace referencia a las operaciones en América Latina de empresas españolas como Agbar, BBVA, San­tan­der, Endesa, Gas Natural Fenosa, Repsol y Telefónica.

    Peso en Latinoamérica

    Los resultados operativos de dichas corporaciones tienen una alta dependencia de la región latinoamericana: los de Telefónica dependen en un 60% de América Latina; el BBVA recibe de esa región más de la mitad de lo que gana. Las compañías del Ibex-35 son las que en plena crisis, en 2011, tributaron de media el 11,6% de sus beneficios y “recomiendan” a los diferentes gobiernos españoles el rescate de la banca, las reformas laborales y de pensiones, la privatización de la sanidad y la fractura del sistema educativo.
    Detrás de esta actitud irresponsable se debe señalar a sus propietarios, los accionistas. En 2010, el Banco Santander tenía como principales propietarios a grupos financieros de origen estadounidense y europeos que sumaban un 51,35% de las acciones. La familia Botín posee un 0,8% del capital social del banco y, de facto, Emilio Botín actúa como representante de los intereses de dichos capitales internacionales. Tomando como referencia la estructura accionarial de los diez valores más importantes del Ibex-35, vemos que como mínimo un 24% de su capital es propiedad de entidades financieras internacionales no españolas. En el capitalismo español, el poder está concentrado en muy pocas manos: 47 personas españolas (cinco mujeres y 42 hombres) controlan el 21,2% del poder de decisión de los consejos de administración de las empresas del Ibex-35. El presidente de La Caixa, Isidre Fainé, es consejero de cuatro de las empresas participadas por la entidad: Telefónica, Repsol, Agbar y Abertis.

    La acumulación de capital por parte de grandes grupos empresariales o de personas de un determinado país no tiene nada que ver con el bienestar de la ciudadanía. Más bien facilita una concentración de poder que permite a las élites globales controlar los espacios de decisión política y los medios de desinformación de masas, presentándose como filántropos benefactores hechos a sí mismos mientras siguen enriqueciéndose sin límite a costa del empobrecimiento y la explotación de miles de obreras y obreros en el Estado español y en el mundo”.

    por Jesús Carrión, Albert Sales i Campos
    25/11/13
    diagonalperiodico.net

    10 septiembre 2014 | 18:07

  7. Dice ser Trigolimpio

    BOTÍN Y SU COHORTE DE AGRADECIDOS
    .
    …Pese a no tenerlo previsto, el señor Botín, presidente del Santander, ha estirado hoy la pata. Infarto de miocardio. Era quizá lo único que no podía controlar en este mundo: su propia vida. Lo demás lo tenía atado y bien atado, hasta el punto de convertirse en el hombre más poderoso de España. Deja viuda e hijos banqueros, innumerables cuentas en paraísos fiscales y, por supuesto, una gran cohorte de agradecidos y untados en la Justicia, la política y los medios de comunicación.
    .
    …Durante estos días los ciudadanos vamos a asistir, atónitos, a innumerable panegíricos, loas y alabanzas hacia el hombre que ha movido los hilos de la política y ha sido responsable en gran medida del deterioro de nuestra democracia. Don Emilio condonó deudas a partidos políticos, promovió las puertas giratorias, se retrató con presidentes y ministros de diferente signo político, defendió la gestión de Zetapé cuando estábamos al borde del rescate y ahora alaba los números de Mariano Rajoy. Su única ideología era el dinero y el poder; los problemas de la gente le importaban una mierda.
    .
    …A este multimillonario de la casta financiera, cuyo banco ha desahuciado sin piedad a centenares de personas, le hacen hoy la pelota políticos aburguesados, antiguos jueces, periodistas agradecidos, deportes esponsorizados y todo aquel que trincaba o pensaba trincar a su costa. La miseria humana no tiene límites, por eso su séquito de aduladores le lamerá estos días el culo a un cadáver. Al cadáver del señor Botín: uno de los responsables del desastre financiero que ha asolado nuestro país.
    .
    …¿Por qué ahora estos mequetrefes de la política, estos redactores-jefe de gacetillas con el culo rojo, no cuentan que el Santander fue multado con 17 millones de euros por la Comisión Nacional del Mercado de Valores por infracciones y que la propia familia Botín tuvo que pagar 900.000 euros por tener acciones en Suiza? Tiene gracia, pero hasta después de muerto, al señor Botín le seguirán lamiendo las pelotas quienes otrora criticaban las políticas de derechas y los rescates bancarios.
    .
    …Sin embargo, los ciudadanos sí podemos hablar claro. Sin miedo. Hoy ha muerto simplemente un banquero preocupado por sus propias cuentas. Un sinvergüenza desalmado capaz de apoyar la congelación de las pensiones de Zetapé, la pérdida de derechos sociales de los ciudadanos, la precariedad laboral, la subida de impuestos, el rescate bancario, las preferentes, etc., con tal de ver subir las acciones del Banco Santander. Un rufián todopoderoso que amasó su fortuna a costa de acumular bancos, empresas, inmobiliarias, de comprar a personas, jueces y políticos. Su actuación transgrede y repugna socialmente. Pero más repugna aún la actuación de aquellos que tratan de convencernos de lo contrario.

    11 septiembre 2014 | 00:44

  8. Dice ser Casandra

    19-02-2013

    New York Times publica los nombres de los grandes defraudadores españoles

    Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia,

    Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos -aclara el Sr. Salvador Arancibia- “…medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada”

    11 septiembre 2014 | 09:28

  9. Dice ser Casandra

    :Refrán

    Poderoso caballero es don Dinero

    11 septiembre 2014 | 09:29

  10. Dice ser Doctrinos

    Convertir un banco mediano en un referente mundial no es una característica de muchas personas

    11 septiembre 2014 | 12:54

  11. “El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos, además de en España. En EEUU el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.
    Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España. Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes del país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el diario más influyente de EEUU y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el Presidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso Emilio Botín.

    Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, con grandes nombres de la vida política y empresarial.

    Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa. Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos.

    En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa –según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal total.

    Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria. El caso más conocido es la gestión realizada por la ex Vicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales investigaciones. Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, “el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal”. Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, que en un momento de franqueza admitió que “los ricos no pagan impuestos en España”.

    Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súper ricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso. La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad. Ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España (y en Catalunya), uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando.

    Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos –aclara el Sr. Salvador Arancibia- “….medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada”. De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman “libertad de prensa”.

    por Vicenç Navarro
    21 de octubre de 2011.

    11 septiembre 2014 | 18:57

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