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La increíble reacción de un trabajador tras ser despedido

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Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, pero esto no es aplicable a este empleado de un aeropuerto, despedido horas antes, y que tiene una respuesta, ante su rescisión de contrato, más ardiente que una erupción volcánica.

Lo primero, para los más escépticos con este tipo de vídeos, es que de momento no se ha confirmado que sea empleado de un aeródromo, y por cómo están alineados los aviones, podría ser un cementerio de aeronaves (tiene toda la pinta). Otras fuentes aseguran que es un trabajador encendido por un despido a la carrera y que se tomó la justicia por su mano sin medir las consecuencias. Para gustos, los colores. Lee el resto de la entrada »

Comenta en Twitter que su trabajo es una ‘M’ y es despedida antes de empezar

cellla_respuestapLa protagonista de este post se ha ganado a pulso el título de ‘imprudente del año‘. Aireó a los cuatro vientos lo ‘contenta’ que estaba con su nuevo empleo usando un calificativo a todas luces esclarecedor: “Jodido trabajo“. Con dos… Si el curro es una ‘M’ para que andar con medias tintas.

El problema es que el ‘cariñoso mensaje’ fue transmitido de inmediato a su futuro jefe, que desempolvó su cuenta de Twitter, y respondió a la altura de las circunstancias: “¡Y no… tú no empiezas el trabajo de mierda hoy (7 de febrero)!… ¡Te acabo de despedir! ¡Buena suerte sin dinero y sin vida laboral!”. ¡¡¡Sin paños calientes!!!

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Despedido por anular multas a cambio de posar junto al infractor

Steven Jarvis con una de las infractoras (Foto: SWNS)

Steven Jarvis con una de las multadas. (Foto: SWNS)

Cierto tipo de fotos las carga el diablo y te pueden meter en más de un problema, incluso costarte tu trabajo. Hace unos meses ya le pasó a una ciudadana estadounidense que sacó su dedo corazón a pasear en el Cementerio Nacional de Arlington. Colgó la ‘inocente instantánea’ en Facebook, y en pocos días, se encontró la carta de despido sobre la mesa de su despacho.

Como la gente parece que no aprende, un vigilante de parquímetros británico también ha perdido su empleo pero por un motivo bien diferente: pretendía publicar un libro recopilatorio de fotografías. No unas instantáneas al uso, todos tenían protagonistas parecidos: él, la multa, el infractor y dos grandes sonrisas. La razón de esas caras tan felices era que, Steven Jarvis, así se llama este ‘benefactor’, prometía a los multados que anularía la sanción o reduciría el importe si posaban juntos. Por lo que se ve el negocio le salió rana.

“Las fotos eran parte de mi proyecto para un catálogo. Les decía a los conductores que añadiría un comentario en mis notas para que sus multas tuvieran más posibilidades de ser retiradas“, ha confesado a una web local.

Por otro lado, un portavoz de la empresa para la que trabajaba Jarvis ha aclarado que el agente ha sido despedido no sólo por el tema de las imágenes, sino también por “utilizar una de nuestras cámaras para realizarlas“. Además, ha indicado que el libro jamás será publicado, ya que “las instantáneas fueron tomadas durante la jornada laboral y, por tanto, son propiedad de la compañía“. Seguro que después de esto a Jarvis se le ha borrado de un plumazo la sonrisa de su boca.

Se pasa con el chocolate en un postre y le despiden fulminantemente

Mi antecesor en este puesto de responsabilidad, también conocido como ‘El Contratado’, ya destacó otro caso de este tipo que tuvo una tremenda repercusión mediática en EE UU: una profesora de un colegio cristiano fue despedida por practicar sexo tres semanas antes de su boda. La mala suerte es que se quedó embarazada, y la ‘atenta dirección’ del centro hizo sus cuentas: los meses de gestación no cuadraban con la fecha del enlace. ¡Pillada y a la calle! ¡Go home!

Si este caso es para enmarcar, el de Sarah Finch puede arrebatarle la primera posición de los despidos más rocambolescos de la historia. Esta chica galesa, de 19 años, era una empleada modelo en un McDonald’s de la localidad de Carmarthen. Siempre sacaba las mejores notas en las evaluaciones mensuales realizadas por la empresa a los trabajadores.  Pero hace unas semanas, cometió un error imperdonable: ¡¡¡puso más chocolate de lo debido en un McFlurry!!! (el postre helado más conocido de esta cadena de hamburgueserías). Para más inri, resulta que el dulce era para un compañero que le pidió que fuera generosa con la cantidad. El chico debía ser muy goloso.

La inocente acción fue cazada por sus jefes, y Finch fue puesta de patitas en la calle. Con una mezcla de cabreo e indignación, la chica llevó el caso ante los tribunales y la justicia le ha dado la razón. ¡Bien por ella! En la sentencia, el magistrado deja claro que “no hay un estándar establecido por la empresa para medir la cantidad de chocolate que se pone en un helado”, por tanto no puede ser utilizado como motivo para despedir a una persona.  Por ello, McDonald’s tendrá que indemnizarle con algo más de 3.600 euros por despido improcedente.

PD. De regalo, os dejo un vídeo publicitario de McDonald’s que ha montado un revuelo monumental en Alemania. Los teutones lo critican porque dicen que no parecen empleados del burger, sino bailarines o ‘gogós’. Sacad vuestras propias conclusiones después de visionarlo.

Salvar a un bañista le cuesta el despido a un socorrista

Sé que el titular me ha quedado un poco poético, pero no he encontrado una forma mejor para explicar el surrealismo que ha vivido el socorrista Tomas Lopez estos últimos días, después de que salvar a un hombre en una playa de Miami (Estados Unidos) le costara el despido.

Tomas, de 21 años, estaba tranquilamente sentado en su puesto de vigilancia de la playa de Hallandale, cuando varias personas se le acercaron gritando que alguien se estaba ahogando en otra zona de la playa. ¿Qué hacer ante esa situación? Bueno, parece que hay dos opciones claras: una, rescatar al hombre, y otra, encenderse un cigarrillo, esperar a que todo se arregle solo y, en el peor de los casos, ser denunciado por denegación de auxilio.

Evidentemente, el socorrista eligió la primera opción, dio un salto de la silla y corrió hasta la zona de la playa en la que estaba el hombre ahogándose. Lo rescató y volvió a su puesto, consciente de que había abandonado “su zona” en ese lapso de tiempo, algo que tenía terminantemente prohibido.

El lugar en el que se estaba ahogando el bañista no tiene vigilancia, por eso Tomas no dudó en dejar su puesto, aún a sabiendas de que estaba “rompiendo las reglas” y que eso podría costarle el despido, como él mismo decía a la prensa estadounidense. “Me preocupaba la salud de aquel hombre… estaba azul”, añadía.

Efectivamente y sí, Tomas fue despedido. Y tras él perdieron su trabajo otros seis socorristas que dijeron que habrían hecho lo mismo en su lugar. La teoría de la empresa es que Tomas tenía que haber llamado a emergencias y pasarle el marrón a otro, porque a él le pagan por los ahogados de una zona, no por salvar vidas así a lo loco.

Todo parece indicar que no renovarán el contrato a la empresa encargada de vigilar esos tramos de la playa, pese a que, al parecer, a Tomas le fue ofrecido el mismo puesto que tenía, después de todo el follón revuelo que se ha armado.

PD: Es fundamental que, si te tienes que ahogar, lo hagas donde toca, y no en el primer sitio que pilles.

Un despido un tanto hipócrita

María José López ha pagado caro un simple destape. Hace un mes, esta chilena de 20 años dejó escapar un pecho de su blusa en un programa deportivo italiano y a los pocos días ya era protagonista en toda la prensa sensacionalista británica (su marido, futbolista, juega en el West Ham; de ahí el interés).

La despidieron, vale. No estaba en el guión y se pasó de juguetona. Pero lo realmente sorprendente es que la echasen de una cadena controlada por Berlusconi. No, si ahora resulta que papi se va a ruborizar. Es más, sus cadenas siempre se han caracterizado por ser absolutamente castas. ¿Una mujer semidesnuda en plan peli de Jaimito en en una tele de Mediaset? No hombre, no.

Y todo por este puñetero baile erótico en Rete 4 Sport Mediaset (adjunté imágenes porque en los vídeos no se ve nada). “Había un poco de premeditación, pero tampoco creo haber matado a nadie”, declaró a una televisión local. Pues sí, chica, di que tampoco es para tanto. Cosas (y pechos) peores puedo ver yo a diario.

PD: María José, ándate con ojo que a este paso te la lían como a Janet Jackson.

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