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El ‘milagro del anciano’ con bastón que sale corriendo tras robar en una tienda

Un pensionado con bastón parece que recuperó milagrosamente sus capacidades físicas y huyó a toda pastilla, tras presuntamente robar varios productos en un supermercado en Penarth, cerca de Cardiff (Reino Unido). O-O

El caballero fue visto cojeando ostensiblemente por el establecimiento mientras ‘sustraía’ la cesta de la compra, con más tranquilidad que Oblak esperando el remate de un rival.

Tras reunir todos los productos dentro de una bolsa ecológica, Mr. Stick salió por la puerta principal y se puso a correr como si huyera del mismísimo diablo. Solo faltó la banda sonora de Carros de fuego para que el momento fuera inolvidable. Lee el resto de la entrada »

Este pollo guarda un ‘secreto’ bajo su cresta

dirty_birdSiempre he sentido curiosidad por los significados de los logotipos. La historia que hay detrás de muchos de ellos. Como la mítica rivalidad entre los hermanos Dassler, que quedó reflejada a la hora de crear sus dos marcas deportivas: Adidas (por Adi Das(sler)) y Dassler Puma. O el significado que esconde la sonrisa del logo de Amazon (de la A a la Z, para dar la sensación de un catálogo casi infinito de productos).

Entre las decenas que he visto, uno de los que más me ha llamado la atención es el de una cadena de comida rápida de Cardiff (Gales). Por su nombre, Dirty Bird (‘Pájaro Sucio‘), aunque se dedican a cocinar pollos, ya podía tener gracia la cosa. Lo realmente interesante de esta marca se encuentra bajo la cresta del capón: ¡¡¡un pedazo de miembro que ni ‘El cipote de Archidona’!!! (o casi).

Y es que el loguito de marras tiene bemoles (por no usar cojones). Si analizamos detenidamente todas sus ‘partes’ (vaya con el vocabulario, otro tiro en el blanco), el emblema es un pene disfrazado de pollo (menos mal que tiene copete porque el juego de palabras hubiera sido de traca), por mucho que los diseñadores del dibujo nieguen la mayor.

Varios clientes de la franquicia preguntados por un medio británico han dado la misma respuesta: tiene poco de ave y mucho de órgano viril. Tanto es así que una joven madre quedó horrorizada (ni que hubiera visto al demonio) al observar que sus dos hijos estaban mirando atentamente el  logotipo con ojitos como platos. Quizás les gustaron las plumas.

Por su parte, un portavoz de Dirty Bird ha asegurado que el diseño juega con la D y la B del nombre de la compañía y que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Si a esto le añadimos que los eslóganes más usados por la marca son: “Toca mi muslo” y “Toca mi pechuga“… Os dejo que saquéis vuestras propias conclusiones.

PD. Por cierto, la cresta tiene un cierto parecido al ¡¡¡Ahí va, qué chorrazo!!!, de Muchacha Nui.

(Foto: logotipo de Dirty Bird)

Se pasa con el chocolate en un postre y le despiden fulminantemente

Mi antecesor en este puesto de responsabilidad, también conocido como ‘El Contratado’, ya destacó otro caso de este tipo que tuvo una tremenda repercusión mediática en EE UU: una profesora de un colegio cristiano fue despedida por practicar sexo tres semanas antes de su boda. La mala suerte es que se quedó embarazada, y la ‘atenta dirección’ del centro hizo sus cuentas: los meses de gestación no cuadraban con la fecha del enlace. ¡Pillada y a la calle! ¡Go home!

Si este caso es para enmarcar, el de Sarah Finch puede arrebatarle la primera posición de los despidos más rocambolescos de la historia. Esta chica galesa, de 19 años, era una empleada modelo en un McDonald’s de la localidad de Carmarthen. Siempre sacaba las mejores notas en las evaluaciones mensuales realizadas por la empresa a los trabajadores.  Pero hace unas semanas, cometió un error imperdonable: ¡¡¡puso más chocolate de lo debido en un McFlurry!!! (el postre helado más conocido de esta cadena de hamburgueserías). Para más inri, resulta que el dulce era para un compañero que le pidió que fuera generosa con la cantidad. El chico debía ser muy goloso.

La inocente acción fue cazada por sus jefes, y Finch fue puesta de patitas en la calle. Con una mezcla de cabreo e indignación, la chica llevó el caso ante los tribunales y la justicia le ha dado la razón. ¡Bien por ella! En la sentencia, el magistrado deja claro que “no hay un estándar establecido por la empresa para medir la cantidad de chocolate que se pone en un helado”, por tanto no puede ser utilizado como motivo para despedir a una persona.  Por ello, McDonald’s tendrá que indemnizarle con algo más de 3.600 euros por despido improcedente.

PD. De regalo, os dejo un vídeo publicitario de McDonald’s que ha montado un revuelo monumental en Alemania. Los teutones lo critican porque dicen que no parecen empleados del burger, sino bailarines o ‘gogós’. Sacad vuestras propias conclusiones después de visionarlo.

Un ayuntamiento británico paga un bronceado de bote a los desempleados

La agencia de empleo de Aberdare, en Gales, ha tenido la curiosa idea de ofrecer bronceado artificial gratis a los parados que más se están esforzando en encontrar un trabajo. Para ello, van a enviar a los desempleados más activos (aunque parezca un oxímorón) a un centro de salud y bienestar sin ánimo de lucro para ‘ponerlos morenitos‘.

“Queremos dar a la gente más confianza en sí mismos. Creemos que con una piel bronceada, bien vestidos y arreglados, los trabajadores se sienten más seguros y tienen más oportunidades de ser contratados”, explica Sarah Sweeden, Directora del centro Well-being and Training, donde se aplica el tratamiento (ni que fueran coches, que con un repaso de chapa y pintura quedan como nuevos. Y así pueden ser vendidos más fácilmente).

La peregrina razón de peso no ha convencido a la oposición en el Ayuntamiento de Aberdare, que protesta porque se está usando dinero del erario público para financiar la ‘operación bronceado‘. Pauline Jarman, líder del partido opositor, comentó irónicamente en una de las sesiones plenarias, que “no creo que ningún empresario en su sano juicio contrate a una persona por su color tostado. Hay otras cosas más importantes, como la experiencia y las capacidades para conseguir un buen puesto de trabajo”.

La postura de Jarman la apoyan todos los miembros de la oposición. Otro de ellos, Robert Oxley, asegura que “en una ciudad con una tasa de desempleo del 9,6%, es mejor dedicar el dinero del contribuyente en políticas activas de empleo, que en capas de moreno artificial. Es una medida absolutamente ridícula”.

Menos mal que al consistorio no se le ocurrió enviar a los parados a tomar al sol a cualquier playa española. ¡Se hubiera liado parda!

Un chimpancé pide en lenguaje de signos que le abran la puerta

Cada vez que vemos animales en cautividad hay dos corrientes: quienes apuestan por preservarlos cuidándolos en reservas y quienes quieren que todos los animales vivan en libertad. Por eso el vídeo de hoy a algunos les parecerá simpático y a otros una muestra de que los animales no son felices fuera de su hábitat natural.

Hace unos días un usuario colgó en YouTube un vídeo en el que un chimpancé de un zoo de Gales hacía gestos señalando el cristal. Los gestos, según el lenguaje de signos, pueden interpretarse como un “abre la puerta y libérame” y por eso el vídeo se ha colado en varias portadas de la prensa británica.

Explica el Telegraph, que es el medio donde encontré el vídeo en cuestión, que el visitante entiende el gesto del chimpancé y por eso dice, en inglés: “Quiere que levantemos el cristal”. Bueno, os enseño el vídeo y seguimos comentando.

Seguramente muchos de vosotros os estáis preguntando si los gestos fueron mera casualidad o los chimpancés de Gales manejan con soltura el lenguaje de signos. Pues bien, según explica uno de los trabajadores del zoo, Peter Dickinson, parte del programa que están implantando para mejorar la vida de los animales incluye la enseñanza del lenguaje de signos para que los chimpancés puedan comunicarse con los visitantes del centro.

Dice que es bastante habitual que los chimpancés pidan cosas a los visitantes y que generalmente la gente accede alegremente (en este caso era imposible, no vas a coger un martillo y a reventar el cristal, claro) y que cuando los empleados del zoo regañan a quien le ha dado algo que no debía al chimpancé, la gente siempre responde: “¡Él me pidió que lo hiciera!”.

Y ahora la gran pregunta: ¿quién ganaría una partida de ajedrez entre un chimpancé y un orangután? Sí, vale que los chimpancés se comunican por signos, pero los orangutanes de un zoo de Miami son capaces de usar un iPad para pedir la comida. Eso es 2.0 total.

PD: Yo soy muy de los chimpancés, por mucho que le duela al pobre Peter, presente en la cabecera del blog.