Entradas etiquetadas como ‘abuelo’

Las increíbles acrobacias de un anciano en un columpio infantil

Un anciano sorprendió a propios y extraños al demostrar sus enormes habilidades sobre un columpio.

Las imágenes de sus espectaculares acrobacias, compartidas en varias redes sociales, muestran al ‘caballero volador‘ en un zona de juegos infantiles mientras se acerca tranquilamente al balancín. A nadie se le puede pasar por la cabeza el espectáculo que se va a montar a continuación. Lee el resto de la entrada »

Un abuelo engaña a un adolescente y logra una canasta increíble

La artimaña de un abuelo, con muchas horas de cancha, ha maravillado a medio mundo tras engañar a su contrincante en un duelo baloncestístico de muchos quilates.

El caballero logra dejar como una estatua a su joven contrincante fingiendo un gancho. ¡¡¡Malvado!!! 😉  El chaval se queda congelado sin saber por donde vienen los tiros. Lee el resto de la entrada »

Un anciano gana un concurso para tener sexo, pero muere antes de recibir el premio

ed-johnny-orris¿Imaginas que te toca el Euromillones y mueres horas antes de cobrar el premio? ¡Ah, qué burla del destino, qué crueldad sin medida! Pues algo así le ha pasado a Johnny Orris, un abuelete estadounidense de 86 años que se ha ido al otro barrio sin “cobrar” un premio que, a buen seguro, le hubiese mejorado sus últimos días de vida. El espectro con la guadaña le vino a visitar poco después de enterarse de que era el beneficiario de un concurso cuyo premio era tener sexo con dos hermosas señoritas. ¿Por qué no llegaste unos días más tarde, maldita? ¡Ay, mísero de mí, ay, infelice!

El concurso en cuestión se llama Quiero hacer que mi abuelo tenga sexo’ y le da mil vueltas a ‘Quién quiere casarse con mi hijo’ o su caritativa secuela, ‘Quién quiere casarse con mi madre’. Lo organiza Howard Stern, uno de los tipos más interesantes del show business mundial, capaz de emitir en sus programas lo que, y disculpad la vulgar expresión, le sale del ciruelo.

Pues bien, el ganador del concurso fue Ed Orris, a la sazón nieto del desafortunado Johnny, quien iba a poder disfrutar de una jornada de sexo después de muchos años de sequía, según el propio Ed. Para celebrar la victoria en el concurso, Johnny decidió invitar a cenar a su nieto. No sospechaba que esa cena iba a ser el epílogo de su vida. El caballero se atragantó con un trozo de carne y murió por asfixia sin que nadie pudiera hacer nada por evitarlo.

La noticia corrió como la pólvora y ha dejado consternados a los fieles de Howard Stern. Bueno, y no sólo a ellos. Dennis Hof, propietario del Bunny Ranch, un local de alterne en el que trabajan Caressa y Vanity, las dos señoritas que iban a darle la noche de su vida a Johnny, aseguró que las muchachas estaban desoladas. También se acordó de Ed, el nietísimo, a quien trató de consolar por la pérdida como mejor podía hacer: ofreciéndole la posibilidad de usar el premio que estaba destinado a su abuelo.

Aún no sabemos si Ed ha aceptado la cortesía del Bunny Ranch, aunque desde aquí le animamos. Las penas, con pan, son menos

Lo más raro que ha pasado durante la semana (23-29 julio)

Veeeeenga, que sé que muchos de vosotros estáis deseando que llegue el domingo para pegaros un atracón de deportes (entre Juegos Olímpicos, motociclismo y Fórmula 1) y para hacer un repaso de todas las cosas raras que han pasado durante la semana y los medios de comunicación os han escondido para contaros que estamos en crisis, que el paro sube y blablabla (lo que pasa desde 2008 y ya vemos cada día sin necesidad de que nos lo cuenten). En fin, vamos a ello.

1. Fue padre, abuelo y bisabuelo en solo tres meses

Cuando cumples 60 años, generalmente echas un vistazo al camino recorrido. Salvo que seas Patrick Sloan y en poco más de tres meses te hagan padre, abuelo y bisabuelo. Cuenta Patrick, casado ahora con una mujer 21 años más joven que él, que le inquietaba lo que pudieran decir de “¿padre a tus años?”, pero que ahora es todo felicidad. Su hijo Ethan nació en marzo, su nieto Mason, en junio, y su bisnieto Leonard doce días después el mismo mes. Además tiene otros tres hijos y seis nietos.

2. La misma foto a lo largo de 30 años

Cuando van pasando los años y se te van rompiendo tus camisetas favoritas, tus noséqué de la suerte y se te avería el coche te das cuenta de que solo te quedan tus amigos. Algo que saben muy bien John Wardlaw, John Dickson, John Molony, Mark Rumer y Dallas Burney, un grupo de amigos estadounidenses que se hicieron una foto en un lago de California en julio de 1982 y que desde entonces han repetido a cada cinco años.

Cuentan a la CNN que no pensaban hacer de ello una tradición, pero que terminó siéndola. También dicen que “por alguna razón, todos pusimos expresiones oscuras y misteriosas en aquella foto… seguro que pensábamos que era guay”. Y así fue cómo se hipotecaron de por vida, viéndose obligados a repetir la pose, el bote y el sombrero. A mí me gusta el detalle y tiene mérito que no se hayan peleado en estos años, sabiendo que la primera foto fue en el instituto.

3. Escondía el dinero en el horno y su mujer lo cocinó

Mucho cuidado con hacer caso a Cantona, sacar todo el dinero del banco y meterlo en cualquier sitio. Mirad si no lo que le pasó a un hombre en Sydney (Australia), que vendió su coche por 12.000 euros, metió el dinero en el horno para que no se lo robaran… y su mujer lo precalentó para cocinar unos nuggets dejando inservibles todos los billetes. Estamos hablando, probablemente, de los nuggets más caros del mundo.

4. Limó los barrotes y se fugó de la celda

No por ser previsible se es menos efectivo. Mira la última de Batman, que la disfruté como un enano aunque desde el minuto uno sabía cómo iba a terminar. Pues lo mismo le pasó a un delincuente argentino que escapó de una celda después de limar los barrotes, según cuenta la prensa local (bueno, a mí concretamente me lo contó @pequeniag). No sabemos si le habían enviado una tarta como a los hermanos Dalton o si la llevaba siempre en el pantalón por si le detenían, lo que sí podemos decir es que Daniel, el delincuente del que os hablo, salió de la comisaría por el techo y saltó por los tejados como si fuera el mismo gato Isidoro.

PD: Para estar acabando julio no está mal el volumen de frikinotis, ¿no?

¿Y qué si es publicidad?

Hermann Keyserling (filósofo alemán)

“Ninguna prueba, ninguna rectificación ni desmentido puede anular el efecto de una publicidad bien hecha”

Siempre nos quejamos de la publicidad en televisión (yo el primero), pero hay veces que llegarías a pagar por ver un anuncio. No me duele en prenda al decir que lo haría por este último de Coca-Cola. Me da igual si es publicidad, sólo sé que me ha hecho llorar porque he recordado cosas muy bonitas y momentos inolvidables.

Cuando escuché el relato sobre la vida que hace Pep Mascaró no pude evitar sentirme culpable por todos esos ratos desaprovechados con preocupaciones intrascendentes. Es como si viese a mi abuelo de nuevo dándome consejos, pidiéndome que ante todo supiera encontrar la felicidad en las pequeñas cosas, en las rutinas y en las personas que, pase lo que pase, siempre están ahí. “No basta con saber que están, la clave está en saber valorarlo. Hay que disfrutar esa gran suerte porque el tiempo no vuelve nunca”, solía decirme.

¿Por qué juntar a un recién nacido con un hombre de 102 años para contar la historia? Suena irónico que en tu primer día de vida te digan que ésta es demasiado corta, pero la voz de la experiencia te acaba demostrando que es verdad. Como diría el sabio, “más sabe el diablo por viejo que por diablo”. Quedémonos con lo bueno, que no es poco.

PD: Hasta ahora, sólo había llorado con un anuncio en toda mi vida (bueno, igual con alguno más que no recuerdo) y os prometo que no me avergüenzo. Lo vi hace tiempo, es sobre niños con cáncer (enlazo a un precioso reportaje sobre este tema de Amaya Larrañeta y Jorge París) y es sin duda la publicidad más bonita que jamás he visto. Os lo dejo aquí por si no llegásteis a verlo:

PD2: Perdonadme si hoy vengo un poco sentimental, pero me apetecía hablar de esto. He pensado que por un día, igual que hago con la cultura becaria los domingos (aunque esto no será cada sábado, sino cuando surja) puedo saltarme la absurda temática de este blog. Es lo bueno de no tener una línea editorial.

PD3: Si alguien no lo leyó, recordad que no hay nada más grande que los abuelos.

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