Entradas etiquetadas como ‘baloncesto’

Un abuelo engaña a un adolescente y logra una canasta increíble

La artimaña de un abuelo, con muchas horas de cancha, ha maravillado a medio mundo tras engañar a su contrincante en un duelo baloncestístico de muchos quilates.

El caballero logra dejar como una estatua a su joven contrincante fingiendo un gancho. ¡¡¡Malvado!!! 😉  El chaval se queda congelado sin saber por donde vienen los tiros. Lee el resto de la entrada »

Rescatan a un joven que quedó atrapado por los pies en un aro de baloncesto

colgado

Hay maneras muy raras de reivindicar los derechos de los trabajadores pero ninguna como la de este muchacho de Seattle (EE UU), que el pasado 1 de mayo quedó literalmente colgado del aro de una de las canastas de una cancha situada en el Anderson Park de la ciudad estadounidense. ¿Qué pretendía con esa acción? Eso solo lo sabe él porque la policía fue incapaz de conocer las razones que le llevaron a convertirse en mono por unos minutos, aunque lo relacionan con las protestas por el Día de los Trabajadores.

Al parecer fue el joven el que trepó a lo alto de la canasta y quedó ‘colgado’ (en toda la extensión de la palabra) de la cesta sin posibilidad de liberarse, según ha publicado un medio local. En el vídeo, que se ha convertido en un fenómeno viral en las redes sociales, se muestran los movimientos violentos del hombre en un inútil intento por liberarse. Mientras, una quincena de agentes observa la escena en un despliegue que firmaría el mismísimo Richard Donner en cualquiera de sus Arma letal. Lee el resto de la entrada »

Un hombre ciego encesta un triple y gana un vale de 10.000 dólares

michaelquinDecía Andrés Montes que la vida puede ser maravillosa y ¡cuánta razón tenía! Si no, que se lo pregunten a los seguidores del equipo de baloncesto de la Universidad de Springfield (Missouri), que hace unos días disfrutaron de un momento de inmensa emotividad. Allí, en el descanso de un partido, Michael Quin, un hombre ciego y con discapacidad psíquica, encestó un triple con el que se ganó el reconocimiento y la admiración de todos los espectadores… y un vale para comer gratis durante un año en McDonald’s, un premio valorado en unos 10.000 dólares. ¡Bravo por el señor Quin!

En el vídeo, se aprecia cómo Michael se lleva la ovación del público mientras se prepara para realizar el lanzamiento. A continuación, un sepulcrar silencio para permitir su concentración invade el recinto. Instantes después, nuestro protagonista lanza y mientras el balón vuela y se acerca a la canasta ya hay exclamaciones de asombro. Una vez el balón atraviesa el aro, la algarabía se apodera de los aficionados, que se vuelven locos con la hazaña.

Tras su milagroso triple, Michael Quin es uno de los personajes del momento en Estados Unidos. Las imágenes se han repetido en prácticamente todos los telenoticias del país y se amontonan las peticiones para entrevistarle y hacer reportajes sobre su vida. De momento, lo que se sabe de él es que empezó su calvario hace seis años y que en 2010 perdió la vista y algunas de sus capacidades mentales. El año pasado, empezó a formar parte del grupo Champion Athletes, que ayuda a las personas con discapacidad a través del deporte. Y a fe que le va bien, ¿no? Talento natural no parece que le falte.

(Foto: Youtube / Andres Wright)

Recordando a Jason McElwain

Hoy quiero repasar con vosotros una bonita historia: la de Jason McElwain, el niño autista que se convirtió en héroe hace ya tres años tras una actuación memorable en un partido de baloncesto. La historia es vieja, pero al verla meneada el otro día pensé, ¿por qué no? Al fin y al cabo es una de esas historias que nunca te cansas de recordar, no sólo porque multiplican tus ganas de vivir, sino porque demuestra que la lucha, de una u otra forma, acaba teniendo recompensa.

La vida Jason, que cumplirá 21 años el próximo 1 de octubre, ha sido un reto constante. No comenzó a hablar hasta los cinco años y no puede entender el lenguaje corporal, entre otros muchos problemas, así que lo suyo ha sido una historia de superación día a día, mes a mes, año a año. Sólo hay una cosa que nunca cambió: su pasión por el baloncesto. Esa ilusión desmesurada hacia el deporte rey en Estados Unidos le llevó a apuntarse al equipo del instituto al que iba en Rochester (Nueva York), su barrio natal. Durante tres años no jugó un minuto, pero tampoco llegó tarde a un solo entrenamiento. No estaba en la cancha, pero era una pieza fundamental para sus compañeros. Repartía agua, animaba, apuntaba datos… hacía equipo sin importarle cómo, cuándo ni dónde llegaría su momento.

Y ese día llegó. Si hay una fecha en la historia apropiada para decir que Dios existe, esa es el 15 de febrero de 2006. Los Trojans jugaban el último partido de la temporada. El encuentro transcurría tranquilo a su favor y el entrenador quiso darle un premio a falta de cuatro minutos. El equipo ganaba de 20, pero para Jason no existía un marcador. Lo que había delante no era un simple debut ni una recompensa, sino el sueño de toda una vida. Cualquiera se hubiese conformado con salir al campo, pero él no.

¿Cómo hacer algo grande cuando tu equipo gana de 20 a falta de cuatro minutos? Sólo cabe un imposible, pero es que la vida de J-Mac, como le llamaban sus compañeros, estaba basada en conseguir imposibles. Su primer intento lo falló, y el segundo, también. Pero a la tercera… ay, amigo, a la tercera. Triple limpio para deleite de una grada entregada a sus primeros puntos de la temporada. ¿Y a siguiente? Otro. ¿Y a la siguiente? Otro. ¿Y a la siguiente? ¡Otro! Y así hasta seis, que sumados a una canasta de dos le dieron el récord de su instituto: ¡20 puntos en cuatro minutos! Ni que decir tiene que sus compañeros y toda la grada saltaron a la pista para felicitarle como si hubiesen ganado el anillo de la NBA.

Jason salió a hombros, como un héroe. Su sueño se había hecho realidad. Se lo había ganado y merecía disfrutarlo. Y lo que vino después de emular a Michael Jordan (como bien dicen en La Abadía Digital), os lo podéis imaginar: Oprah Winfrey, Larry King, George Bush, Kobe Bryant, Magic Johnson… todos querían conocerle. Incluso recibió, con todo merecimiento, el premio al mejor momento deportivo del año de la ESPN.

De un día para otro, Jason se había convertido en una celebridad. Todos querían saber más sobre él y fue ahí cuando se planteó su siguiente reto: un libro. The game of my life (El juego de mi vida) vio la luz en febrero de 2008. Lo escribió todo él menos unos apartados que dejó a sus familiares para que contasen la experiencia desde su punto de vista. También recibió varias propuestas para hacer una película con su historia, pero al final la cosa no cuajó. Ojalá se haga algún día.

¿Y qué es de su vida ahora? Estos últimos años, J-Mac ha compatibilizado sus estudios con un trabajo en un supermercado. De hecho, ha tenido que firmar un autógrafo a más de un cliente que le ha reconocido. Pero su vida se basa sobre todo en ayudar a los demás, ya que ayuda a una asociación a recaudar fondos para la investigación del autismo.

Lo último que le he visto hacer es una campaña para la bebida Gatorade llamada What is G?, que se emitió durante la última Super Bowl.

PD: Para mí, lo más importante no fue solo que Jason metiese seis triples y protagonizase un día bonito, sino que con su historia llenó de esperanza miles de hogares en los que viven niños con problemas.

–> FOTO: Boston.com

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El otro nombre del Real Madrid y el partido de su vida con… ¡¿4 puntos?!

Soy futbolero, y mucho. Pero el baloncesto, aunque me gusta, no se me da tan bien. Ya no hablo de jugar (que también) sino de escribir.

Por eso, aunque os dije que era del Real Madrid, me permití hace no demasiado tiempo cambiarle el nombre al club de mis amores: nada de Real Madrid; mejor no dejar ni una duda: “Madrid, Real Madrid”, porque no hay nada mejor que insistir para dejarlo claro.

No es que me sienta orgulloso, ya os lo digo. Considero que las erratas no existen, que lo que hay son errores que debemos evitar (y si no podemos, pues corregirlos cuanto antes).

Claro que a veces está el error de interpretación, aquél que no es por despiste, sino por ignorancia. Ahí es donde entro yo (otra vez). El otro día publiqué que Sergio Rodríguez había jugado el mejor partido de su vida, cuando en realidad sólo había metido cuatro puntos. Efectivamente, no parece mucho, jejeje.

Es algo que pasa en todos los medios, porque a veces se cuela una “u” donde va una “a” (la imagen de la izquierda es del As), o pones la tilde donde no va… lo que no quita que debamos poner el máximo empeño en evitarlas… y creo que lo estamos consiguiendo, poco a poco.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Voy a mejor? Yo creo que al menos en el blog no tengo muchos errores… ¿o sí?