En 1954, la Asamblea General de Naciones Unidas recomendó que todos los países instituyeran el Día Universal del Niño, fecha que se dedicaría a la fraternidad y a la comprensión entre los niños del mundo entero y se destinaría a actividades propias para promover el bienestar de los niños del mundo. El día 20 de noviembre marca la fecha en que la Asamblea aprobó la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.
La Declaración consta de 54 artículos y vienen agrupados y enumerados de la siguiente forma:
- Derecho a la Igualdad.
- Derecho a la Protección.
- Derecho a la Identidad y a la Nacionalidad.
- Derecho a tener una casa, alimentos y atención
- Derecho a la educación y a la atención al disminuido
- Derecho al amor de los padres y la sociedad
- Derecho a la educación gratuita y a jugar
- Derecho a ser el primero en recibir ayuda
- Derecho a ser protegido contra el abandono y la explotación
- Derecho a crecer en solidaridad, comprensión y justicia entre los pueblos
Ayer lunes comenzaba la campaña de vacunación de la gripe A. Los primeros llamados al centro de salud, los denominados “grupos de riesgo”. En total, el Gobierno espera vacunar hasta el 20% de la población en un mes y medio.
Actualmente, más del 97% de los cuadros gripales detectados en España están provocados por este nuevo virus, que desde que se detectaran los primeros casos en el mes de abril ya ha provocado 88 fallecimientos en España. Además, la tasa de nuevos contagios sigue aumentando y en la última semana fue de 327,92 casos por cada 100.000 habitantes, después de detectar 145.113 nuevos contagios.
En el centro de salud, máxima expectación, y cierta desconfianza. La mediática vacuna hace que nos lo pensemos dos veces.
La Fundación Photographic Social Vision organiza por quinta vez consecutiva la exposición internacional World Press Photo. La muestra acoge las 199 fotografías ganadoras de este prestigioso premio, que se podrá visitar, en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, hasta el 13 de diciembre 2009.
Cada año, un jurado internacional independiente formado por trece miembros escoge las fotografías ganadoras entre las enviadas por fotoperiodistas, agencias y periódicos de todo el mundo. En la edición World Press Photo 2009 han participado 5.508 fotógrafos (de los cuales 195 son españoles) de 124 nacionalidades, con 96.268 envíos de imágenes. Las fotografías pueden participar en 10 categorías: Personajes de actualidad, Noticias de actualidad, Temas de actualidad, Temas contemporáneos, Vida cotidiana, Retratos, Arte y entretenimiento, Naturaleza, Reportajes de deporte y Deporte, Fotografías de acción.
Photographic Social Vision, organizadora de la exposición en Barcelona, es una fundación privada sin ánimo de lucro que gestiona la creación, producción y difusión de reportajes fotoperiodísticos y audiovisuales con el objetivo de informar y concienciar a la sociedad sobre realidades y problemáticas sociales poco conocidas, así como fomentar el interés público por el fotoperiodismo.
A diferencia de las ediciones anteriores, Photographic Social Vision no ha encontrado patrocinador y asume la casi totalidad del coste organizativo de la muestra en Barcelona. Por esta razón, la fundación ha puesto, por primera vez, entradas a la venta. La recaudación de la venta de entradas cubrirá los gastos de la organización. Gracias a la colaboración del público Photographic Social Vision podrá mantener la cita anual con la llegada del mejor fotoperiodismo en Barcelona.
Entradas
Venta en taquilla 4.50€
Venta anticipada de entradas a casi mitad de precio: 2.5 € a través de www.atrapalo.com y otros puntos de venta consultable en la web de la fundación (www.photographicsocialvision.org).
Me rebotan este video que está arrasando en cantidad de festivales. Y no es para menos. La directora Susan Jacobson narra la vida y obra de una fotoperiodista en un conflicto bélico.
Dicen que el motivo de este corto alude a la imagen ganadora del Pulitzer en 1994 de Kevin Carter. En esa fotografía, un buitre acechaba a una pequeña totalmente desvalida. Carter esperó durante veinte minutos que aquel buitre se acercara más a su presa. En ese tiempo no lo hizo, y el fotógrafo se marchó. En poco tiempo, la imagen fue portada de The New York Times y después de un Pulitzer. Al recibir el premio, afirmó: “es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla. La odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña”. Meses más tarde, Kevin Carter se quitó la vida.
“La cámara funciona como una barrera que lo protege a uno del miedo y del horror, e incluso de la compasión”. Kevin Carter.
El dilema moral en la vida de un fotógrafo. ¿Dónde está el límite?
Viernes noche en la Gran Vía. Los últimos comercios echan el cierre, las bocas de metro no cesan de sacar gente a las calles. La ciudad late fuerte, intensamente, en uno de los últimos fines de semana veraniegos del año, rondando el mes de noviembre.
Cruzamos la calle. Llegamos a Desengaño, Soledad Torres Acosta… la noche y el día, el blanco y el negro… la cara y la cruz del Madrid del siglo XXI…
Los vecinos observan resignados la degradación de su barrio, de sus parques y plazas, de sus portales, de sus noches sin dormir y sus temores al cruzar la calle.
“Son el último eslabón de la cadena, las víctimas, las que más sufren… “- nos cuentan, mientras observamos cómo las prostitutas, yonkis y chulos ocupan sus puestos según avanza la noche… “y luego dicen que no hay mafias…”
Seguimos caminando… Barco, Ballesta, la Nao… los chinos indican el camino, con sus enormes bolsas de cervezas en la mano… el botellón continúa a escasos metros, en San Ildefonso…
Por el camino, dejamos atrás decenas de indigentes olvidados… unos duermen, otros apuran la litrona, otros preparan el último pico de heroína de la noche…
Finalizamos el reportaje en el mismo lugar donde comenzamos. La madrugada avanza, y el tráfico en Gran Vía perdura… jóvenes y turistas caminan ajenos al desconcierto de las calles paralelas… de repente, alguien sale corriendo con un bolso en la mano…los clientes del hotel se apartan rápido… el joven finaliza el palo en un soportal, y tira lo que no vale… una pequeña agenda y una tarjeta sanitaria…
La noche será eterna en Leganitos… habrá cola en la comisaría de Policía para formalizar la denuncia… y amanecerá en Madrid, un par de horas más tarde…
13.00 h. La primera hora, la de los “inocentes” precavidos… El futbolista presenta unas nuevas zapatillas en una tienda de deportes, en el centro de la ciudad. Comienzan a llegar los medios… pero la figura, no llega hasta las 14 horas.
14.00 h. La segunda hora, la del cabreo. Se supone que a esta hora nos darían el turno para poder entrevistar a la estrella del fútbol… pero tampoco… la marca que le publicita decide realizar entrevistas y fotografías al jugador previamente… jugador que llega pasadas las 14.30 horas… todo se demora…
15.00 h. La tercera hora, la de la desesperación. Cuatro prepara su directo para informativos… los quince minutos de entrevista pactados con los medios comienzan a menguar… a la Sexta noticias, cuatro preguntas, a Marca, seis preguntas…
15.57 h. La cuarta hora, la de la resignación… llega nuestro turno, después de haber sido citados hace dos horas… terminamos la entrevista y fotos, por fin…
Nos marchamos. En los pasillos se escucha... "Virgencita, virgencita, que me quede como estoy... con la que está cayendo, cualquiera dice nada… " ¿Qué son tres horas de nuestro tiempo para catorce minutos de trabajo?
El pasado martes, en el partido de Copa del Rey celebrado en Alcorcón, un informador gráfico volvió a ser objeto del robo íntegro de todo su material de trabajo.
Volvemos a ser los protagonistas de una triste historia que se repite con demasiada frecuencia. Estos "hurtos" están siendo el pan nuestro de cada día y ya no sólo en la vía pública; también en hoteles, aeropuertos, restaurantes... o todo evento o información donde somos convocados.
Aquí van los números de serie del material robado:
- Canon Eos Mark III - 534418
- Objetivo 24-70 - 133355
- Objetivo 70-200 - 037791
- Flash 430x
Atención, fotógrafos: Extremad las precauciones. Cuidado con los descuidos.
Lejos de sensores que leen las huellas dactilares, de acreditaciones de acceso a "ciudades deportivas" que hay que recoger en el estadio, de paseos y paseos interminables hasta llegar a la zona de entrenamiento… llegué a Alcorcón, aparqué, caminé unos metros, y allí estaban…
Esta noche todos somos del Alcorcón, del Cultural, del Marbella, del Alcoyano…
Una bolsa de pasta, medio brik de tomate y un paquete de galletas de desayuno. Carmen me enseña lo poco que tiene en la cocina, mientras sus dos perros olisquean lo poco que queda de una enorme bolsa de aperitivos.
Eran autónomos, y tenían un bar. La crisis, desaceleración… o llámalo como quieras, obligó al cierre de su local hace cuatro meses. Y se quedaron con lo puesto.
Su hijos, María y Luis, van al instituto, pero carecen de material escolar. Toda la familia se aferra a la oferta de trabajo del padre de familia: un trabajo temporal como cocinero, en periodo de pruebas.
1.000 autónomos se dan de baja cada día, según la última Encuesta de Población Activa.
El fotógrafo español José Luis Rodríguez se alza con el Veolia Environment Wildlife Photographer of the Year 2009, el concurso de naturaleza más prestigioso del mundo, organizado por el Museo de Ciencias Naturales de Londres y la BBC Wildlife Magazine.
José Luis Rodríguez / Veolia Environnement Wildlife Photographer of the year 2009
La foto de un lobo ibérico saltando una cerca le dio el premio como mejor Fotógrafo de la Vida Salvaje del año. Rodríguez usó un dispositivo de infrarrojos para capturar el momento en que el lobo saltaba en el aire.
Sonó el teléfono en el peor momento, y no presté demasiada atención… “Rápido, que voy en la moto, y no te oigo bien…” – dije. Y oí con cierta dificultad… “hombremásaltodelmundoalasdoceymediahotelacdelacalle… ojonoteconfundasescallenopaseo… “
Entré al hotel con ganas de comerme el mundo, y casi “me come” él… Ahí estaba Sultan, Sultan Kosen… y sus 247 centímetros de altura…
Contar historias a través de una fotografía es curioso:
observas durante horas cómo se mueve el mundo,
con la intención de congelarlo en el momento preciso.
Capturar una imagen es fácil, pero lograr que diga algo,
que transmita, que tenga voz propia, no lo es tanto.
Putas alegres y actores tristes, vagones vacíos y calles llenas, mendigos ricos y famosos pobres, días negros y noches blancas, paseos del prado y cañadas reales... La vida corriente es extraordinaria, y llevo unos años descubriéndola, y fotografiándola. Te invito a compartirla conmigo. Bienvenid@.