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"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

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El joyero adelgazante de la madre de Norman Bates

La impúdica desvergüenza con la que operan algunos a la hora de aprovecharse de la desesperación de otros para adelgazar no tiene magnitud conocida en este universo; digamos que es infinita aun a sabiendas de que seguro me quedo corto.

Después de aquella bobada de los anillos de silicona adelgazantes que te contaba hace dos años en este post (y que naturalmente por ahí siguen para quien quiera adquirirlos), recientemente he tenido conocimiento de la existencia de otros chistófanos milagrosos con los que por un módico precio, y con un estilo inconfundible (magufo donde los haya), se nos propone adelgazar de nuevo a base de simplezas similares.

En concreto se trata de unos pendientes y una pulsera diseñados a tal efecto… al efecto de engañar, timar, estafar, etc. con la cuestión adelgazante me refiero. Realmente comparten muchas similitudes con los anillos de los que te hablaba hace tiempo. La principal el uso de palabrería pseudocientífica y alusiones a algunas terapias alternativas (acupuntura, reflexología, puntos de energía, acupresión, bio-magnetismo, medicina china…) para convencerte que con estos elementos se facilita el adelgazamiento. Sin embargo, no sé si te has dado cuenta, pero hay una gran diferencia con los casos que hoy te acerco: los anillos en cuestión no tienen ni pizca de glam, son de silicona y se usan “ocultos” o en la intimidad (al menos así sugiere su apariencia), pero en sentido contrario, los pendientes y la pulsera están diseñados para fardar lucirlos (y al mismo tiempo adelgazar, claro). Sin ir más lejos la pulsera se anuncia como ¿con? Swarovski Elements… me pregunto si los responsables de Swarovski estarán al corriente del uso de su nombre. No creo que les haga ni pizca de gracia.

Pulsera adelgazante

Sea como fuere con esta estrategia lo de “para presumir hay que sufrir” pasa a la historia, ahora, se presume, se goza y se adelgaza al mismo tiempo… Ya me estoy imaginando el típico diálogo de dos madres cuando por ejemplo coincidan en la puerta del colegio a la hora de recoger a los niños:

– Uuuuuy que pendientes más monos llevas hija

– Pues sí, moníiiisimos, y ¿sabes lo mejor?

– ¿Qué?

– Que son adelgazantes…

– ¡Aaaaarg… no… qué fueeeerte! ya decía yo que te habías puesto muy magnífica en este último mes… de qué otra forma se explican tus actuales 62 kilos…

– Perdona… 58,5 kg si no te importa

– Ay hija, valeeeee, pues eso… que cómo se podían explicar tus 58,5 kg y esa estupenda figura cuando hace apenas unos pocos meses estabas en 128 kg.

– Pues sí hija, calla… pero cuidadín, que el otro día me metí en la cama con aquellos anillos de silicona adelgazantes de los que te hablé hace un par de años puestos en el dedo gordo de los pinreles. Además me coloqué dos juegos de pendientes también adelgazantes en las orejas y seis brazaletes liporemodeladores en cada brazo… ¡Pues no veas que susto!…

– Ay hija, no pares, ¿¡qué te pasó!?

– Pues que al poco rato como te decía de acostarme empecé a notar una fuerte conmoción en los chakras… como si se me desalinearan, es decir, como si algo me estuviera consumiendo desde dentro…

– ¡Qué fuerte!

– … Mi marido se asustó muchísimo al verme, dijo que se me estaba poniendo cara de higo seco, que me parecía a la madre Norman Bates…

– Esto, para. No tengo ni idea de quién es Norman Bates y menos de la cara que tiene su madre.

– Jopé chica que poco mundo tienes… pues la madre del prota de Psicosis

– Pichicosis… no caigo… una serie nueva, supongo…

– Madre mía… ¡No! Psicosis, ¡la peli de Hitchcock!

– ¿La peli.. de quién?

– A ver, déjalo… Te decía que mi Manolo me dijo, muy asustado, que se me estaba poniendo un aspecto muy desmejorado, como de una tía muy chunga y enjuta… ¿lo pillas?

– Buehhh… más o menos… pero cuenta, ¿qué pasó entonces?

– Yo estaba medio petrificada y gracias a Manolo que me empezó a quitar uno a uno toda la quincallería bio-magnética pude salir de aquel vórtice adelgazante de auto combustión energético-ayurvédica, reflexológica y acupresiva… fue horrible…

– ¿Qué?

– Nada, déjalo, que menos mal que me los quité, que si no ahora en vez de pesar 57 kg…

– Hace un momento me has dicho que pesabas 58,5…

– Ya, pero como bien te has fijado llevo los pendientes puestos y calculo que ahora estaré en unos 57 (no veas lo bien que funcionan) y eso… que si no me llega a quitar mi Manolo la ferralla pues seguro que ahora estaría en plan radiografía de alguna de anoréxica.

– Ya lo pareces…

– ¿Cómo dices?

– Nada, nada… estoooo que si ya tienes los lápices… los que se dejó el otro día mi hijo cuando fue a vuestra casa.

 

Psicosis

Mujer obesa que se quedó dormida con unos pendientes y tres pulseras adelgazantes puestas (recreación)

Por muy ridículo que resulte el pensar que alguien puede picar en estos fraudes de opereta resulta que no hay pocas personas, al menos en la versión que yo dispongo se me informa que al menos 833 personas han adquirido los pendientes famosos en menos de una semana de oferta (que por 9€ cada pareja se totaliza la bonita cifra de casi 7.500€)… lo que te decía por activa y por pasiva en mi libro Adelgázame, miénteme un negocio redondo para timar, exprimir y defraudar a los consumidores. Al final un engañabobos como otro cualquiera pero que, como decía aquel, la presencia de engañabobos en el mercado solo es posible ante la existencia de bobos… y de eso en esta sociedad por lo que se ve vamos servidos.

 

Pendientes adelgazantesCaptura

Una vez más y antes de despedirme me gustaría saber a qué juega nuestro Misterio Ministerio de Sanidad… si esto no es un fraude de libro que contraviene la ley de publicidad y la ley de productos y servicios con pretendida finalidad sanitaria que venga Dios y lo vea. Y no será porque los promotores de este tipo de fraudes se esfuercen en ocultarse precisamente.

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Nutrición-área 51: NIDORA®, cuando creías que ya lo habías visto todo

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Nota: Imprescindible agradecer las aportaciones para esta entrada de Juan Carlos Montero (@joancamt) y el resto de buena gente que aparece en la conversación de este twitt.

Imagen: giphy.com

La falacia del balance energético

Es fácil caer en la falacia de eso que ahora se está poniendo de moda y que es más viejo que la tos. Me refiero a lo de la importancia del balance energético o que la obesidad (o no) depende del equilibrio entre las calorías que entran (con la comida) y las que salen (con la actividad física).

Y digo mejor aun: no es que sea fácil caer, es que es chupao hacerlo. Más que nada, y atentos a la jugada, por que esta falacia es vecina, puerta con puerta, con la realidad (y de hecho creo que hay puertas interiores que comunican a ambas). Sin ir más lejos, yo mismo en una determinada etapa de mi vida he incurrido en esta falacia y he defendido y argumentado su validez. Pero ya no. Podría decirse por tanto que el tema lo conozco bastante bien, he reflexionado con datos sobre el mismo y ahora estoy más convencido que antes de lo que opino al respecto… y eso que es lo contrario.

Es fácil caer porque como digo resulta habitual confundirse de puerta estando tan cerca y suena de maravilla eso de que se engorda porque se ingresan más calorías que las que se queman. En este sentido se hace valer el principio de conservación de la energía que en palabras vulgares se enuncia sabiendo que “la cantidad total de energía en cualquier sistema físico aislado (sin interacción con ningún otro sistema) permanece invariable con el tiempo, aunque dicha energía pueda transformarse en otra forma de energía”. Este principio constituye la primera Ley de la termodinámica: la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma y esas cosas.

En el tema que nos ocupa, la energía contenida en los enlaces químicos de los alimentos y que nosotros incorporamos al comerlos, la almacenaríamos en los enlaces químicos de las moléculas de grasa de nuestro panículo adiposo, tejido de reserva energética (entre otras cosas) dentro del Reino animal. Más se come y menos se gasta, entonces más se guarda (recuerda, la energía no se destruye). Hasta aquí todo perfecto; pero en este terreno hay muchas más realidades que comprender.

De entrada, el saber que a diferencia de esos sistemas cerrados para los que vale el principio de conservación de la energía, nuestra biología no puede ser asumida, solo, como un sistema cerrado. Sobre ella influyen múltiples circunstancias cuando comemos calorías (con los alimentos) en estrecha relación con la naturaleza u origen de esas calorías, es decir de esos alimentos. Dicho de una forma más llana: no todas las calorías implican las mismas respuestas metabólicas que otras y por tanto no todas las calorías alimentarias son iguales. Los efectos sobre el metabolismo, la saciedad, la satisfacción… de la misma cantidad de calorías aportadas por alimentos diferentes pueden ser totalmente dispares… y además estas distintas respuestas van a condicionar en no poca medida la pulsión para seguir comiendo más o menos, así como la respuesta metabólica inmediata relacionada con mecanismos tendentes a la obesidad o no. Vamos con un ejemplo: a pesar de que las calorías contenidas en dos naranjas pueden ser bastante parejas a las contenidas en un refresco al uso su efecto sobre múltiples variables metabólicas así como sobre la posterior ingesta de otros alimentos (tiempo transcurrido, alimentos que se comen en compañía de una y otra alternativa…) no tienen nada que ver. Aunque las calorías, insisto, sean las mismas. Y además tengo pruebas:

Refrescos (2)

En este estudio se puso en evidencia de forma bastante clara que excederse con 150 calorías de azúcar en la dieta (por ejemplo, una lata de refresco al uso), implica un aumento de 11 veces en la prevalencia de diabetes tipo 2, en comparación con un exceso idéntico de 150 calorías proveniente de la grasa o proteína.

Empezaba diciendo que la cuestión del balance energético o de calorías es más vieja que la tos pero que está siendo objeto de un importante resurgir de la mano de la industria alimentaria quien se enroca en este clásico subterfugio con dos fines claros en mi opinión: 1º sacudirse de encima su responsabilidad en el aumento de la obesidad poblacional y 2º invitar a seguir haciendo un uso extensivo de sus productos. Intereses que para nada son novedosos, pueden ser más o menos silenciados, pero no novedosos, tal y como te conté en esta entrada.

Al mismo tiempo y como viene siendo la estrategia habitual, la industria colabora o patrocina la publicación de determinados artículos científicos que arrimen el ascua a su sardina. Sin ir más lejos, el grueso de sus argumentos para señalar como causa de la obesidad al sedentarismo (nos movemos poco) frente a la cantidad de calorías ingeridas consiste en hacer estudios que observen la cantidad de calorías que se ingerían hace 40 años y las que actualmente se ingieren. Si a día de hoy se ingresan menos calorías que antaño y sin embargo cada vez hay un mayor porcentaje de la población con obesidad, la conclusión parece inequívoca… si comemos menos y engordamos más, es por que nos movemos menos que antes (la estrategia consiste en documentar estas cuestiones para dejar la culpa en el balcón del ciudadano, no en la del alimento). Esto que digo es lo que parece haber encontrado este estudio, cuyos resultados preliminares son elocuentes cuando llegan a los titulares:

El sedentarismo es más culpable de la obesidad de los españoles que la dieta, según la FEN

Así, la cuestión de la importancia del balance energético va a llegar a las próximas recomendaciones alimentarias dirigidas a los españoles en forma de pirámide tal y como mencioné en este post.

Sin embargo, y en sentido contrario tenemos esta otra publicación que sostiene que tras contrastar que en los últimos 30 años las cifras de obesidad se han disparado de forma alarmante, este aumento ha ocurrido mientras la población mantenía patrones de actividad física prácticamente idénticos entre los de entonces y los de hoy en día. Así, los autores del estudio hacen descansar la famosa culpabilidad de la obesidad en la calidad de la dieta, no tanto en la actividad física. Como dato objetivo creo que podría ser interesante valorar que el primer estudio está realizado en colaboración con la industria y este último no.

A modo de resumen me gustaría dejar aquí por escrito las últimas líneas de un editorial que se publicó hace dos semanas en una importante revista y que ha día de hoy ha sido retirado (aunque se puede consultar íntegro aquí). Su título: It is time to bust the myth of physical inactivity and obesity: you cannot outrun a bad diet (“Ya es hora de echar por tierra el mito de la inactividad física y la obesidad: es imposible escapar de una mala dieta”) ya lo deja bastante claro… y concluye:

Ya es hora de acabar con todo el daño que causa la maquinaria de mensajes publicitarios de las industrias de la comida basura. Desterremos el mito de la inactividad física y la obesidad. Nadie puede escapar, por mucho que corra, de las consecuencias de una dieta inadecuada.

No es habitual que un artículo sea retirado de una revista de este calibre… y menos un editorial. Sin embargo, alguna razón habrá aunque no nos la cuenten… Lo mejor-peor en este caso es que en estas circunstancias cada uno puede echar su imaginación a volar tras leer el artículo.

Y si quieres, para ti la perra gorda

Dicho lo dicho, ahora es cuando colándome por una de las puertas interiores que unen falacia y realidad, me paso al lado de la falacia para hacer bueno lo del balance energético: ¡ea! digamos que sí, que el balance energético es lo que cuenta… Pues bien, incluso dándolo por válido, ese equilibrio energético entre lo que se ingiere y lo que se gasta es muchísimo más facil de conseguir con un patrón de consumo que incluya alimentos netamente saludables… y muy difícil cuando se incluyen con no poca frecuencia esos alimentos que promociona la industria que constantemente nos cuenta la batallita de la importancia del balance energético.

Mi consejo, en definitivas cuentas es, come saludablemente y haz ejercicio; ambas cosas por salud (más allá de los kilos); destierra al cuasi-olvido los refrescos, los platos preparados, la bollería industrial, el azúcar que tú no pongas en los alimentos y el sofá. Así pues, come alimentos que no necesitan de la publicidad para decirnos lo buenos que son, cocina el resto y muévete.

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Imágenes: GTRES y Iamnee vía freedigitalphotos.net

Anorexia: Un paso más y bajo los pies, solo… el vacío

Puta mierda de realidad.

Puta mierda de vida que, en su discurrir, deja un reguero de cadáveres atormentados e ilusionados a la par que inocentes. Ya van dos ocasiones en un muy breve lapso de tiempo en las que me hago eco del dramático resultado de la fútil persecución de la delgadez en la que se ha convertido el actual canon estético femenino.

crespón negro

Si vives más allá de la ciudad Zaragoza es probable que no estés al corriente del acontecimiento que sacudió esta ciudad hace apenas dos semanas: dos chicas jóvenes, de 15 y 17 años, se precipitaron al vacío y de la mano desde la azotea de un edificio público. Ambas víctimas estaban al parecer diagnosticadas de anorexia.

Pocas enfermedades relacionadas con la alimentación tienen sin embargo tan poco que ver con ella. La frase que la define es: trastorno de la conducta… alimentaria… sí: alimentaria ¿y qué? Esto poco o nada tiene que ver al final… es más, creo que ni con el principio del asunto tiene que ver.

Esto no es cosa de nutrientes ni de otras chorradas. Se trata de la distorsión de la imagen propia que algunas personas sufren. Distrosión maligna en la que nuestro entorno tiene mucho que ver. Se han descrito decenas de circunstancias predisponentes, al igual que desencadenantes… el rédito, sin embargo, siempre es el mismo: vidas marcadas por el dolor, la de los propios pacientes y las de sus familiares.

Ningunas personas tan atormentadas con la pérdida de esas vidas como lo son los padres de las mismas. No es para menos.

Esta es la carta que los familiares de una de las chicas publicaron en Heraldo de Aragón la semana pasada. En ella se hace un sucinto análisis de los factores que, tristemente, pueden truncar las ilusiones, amores y esperanzas de una joven que, víctima de las condenas de nuestro tiempo, tuvo toda la vida por delante. Es necesario leer:

Acabamos de despedir a nuestra princesa. ‘Adri’ tenía solo 15 años y una vida plena y maravillosa por delante. Y tantos proyectos… Pero en su firme camino se cruzó la anorexia. Esta palabra nos provoca un escalofrío de terror que nos sacude. Aunque nada es comparable con el inmenso sufrimiento que padecen las princesas que caen en sus fauces. Desgraciadamente, son cada día más los casos, ya que se trata casi de una epidemia contemporánea.

Pese a su corta edad, la prodigiosa mente de ‘Adri’ siempre tenía la frase acertada y el pensamiento más inteligente. Hace unas semanas, nos decía que quería estudiar alguna especialidad de Medicina relacionada con la anorexia. Pero quería combatirla en su fase de inicio, ya que una vez dentro es muy difícil hacerla desaparecer. ¡Qué razón tenía! Ella mejor que nadie ha sabido lo que sufren estas criaturas una vez que se ha instalado en ellas ese trastorno maligno.

‘Adri’ decía que la clave está en cerrar las puertas de entrada. Ella nos relató su caso cuando ya era tarde. Y ahí está el problema. Cuesta percibir los primeros síntomas del trastorno, ya que, inmersas en el proceso vital de la adolescencia, las niñas cambian a menudo su carácter y los padres tienden a confundir los efectos propios de esa etapa de alteración hormonal con las consecuencias anómalas de la anorexia.

Del mismo modo, se intenta percibir con normalidad la tendencia de las adolescentes a poseer cuerpos de ‘modelo’. Y como cada vez las modelos utilizan tallas más pequeñas, se acentúa el proceso de deformación de la realidad en la mente de unas niñas aún sin sólidos cimientos. La obsesión por conseguirlo es ya una de las señales de alerta a las que debe atenderse. La publicidad es otro de los factores que influyen de modo especialmente dañino en el desembarco de este mal. La utilización recurrente de figuras esculturales, especialmente femeninas, sea cual sea el contenido del artículo anunciado, no tiene mucho sentido. Pero contribuye a hacer daño.

Y también está internet, donde existen foros y blogs en los que se compite desaforadamente por ser quien más peso ha perdido en el día. El daño que causan estas páginas web merecería una más activa persecución policial y penal. Las redes sociales hacen el resto, ya que, por todo lo anterior, el terreno está abonado para los mensajes más peligrosos sin apenas consciencia del daño que pueden hacer.

Y toda esta avalancha de mensajes nocivos llega masivamente a los colegios, donde entra y se propaga de manera silente, casi sin que nos demos cuenta, presentándose con toda normalidad la idea de la extrema delgadez como algo que a nadie llama la atención, porque se cohonesta con las imágenes que estamos acostumbrados a ver en televisión, en el cine, en la moda, en internet… Y ahí continúa la competición. Se divulgan y fomentan entre los propios estudiantes ideas que asocian la extrema delgadez con el canon de belleza a imitar. Dejamos al margen los casos de ‘bullying’ hacia las estudiantes que se ven incluso acosadas y humilladas por no seguir los designios impuestos por los estereotipos, pues esas conductas están ya tipificadas como antijurídicas.

Por tanto, si estamos viendo que las causas principales que hacen prender el devastador fuego de la anorexia proceden de comportamientos humanos, tendremos que reaccionar de una vez y poner fin a esta plaga. Es decir, a diferencia de otras enfermedades de procedencia exógena, en esta participamos los humanos muy directamente en su gestación, razón por la cual debemos ser igualmente quienes participemos en su prevención. Todos somos responsables si no hacemos nada por evitar el siguiente caso.

Por favor, hagamos caso al buen juicio de ‘Adri’: en esas vías de entrada es donde hay que poner el acento para combatir la anorexia, ya que es muy fina la línea que separa la delgadez sana frente a esta enfermedad muchas veces mortal y en todos los casos tormentosa.

‘Adri’ nos confesó que empezó a adelgazar simplemente por hacer «operación bikini» en torno a la primavera de 2013. Pero el problema se le fue de las manos. Pensaba que, con su poderosa mente, sería capaz de controlarlo. Pero llegó un día en el que, sin que ella se hubiera dado cuenta, era la enfermedad la que la controlaba a ella. La pobre se encontraba ya atrapada en esa maligna y destructora tela de araña de la que no pudo escapar. Era plenamente consciente de cómo había ocurrido todo y eso contribuía a su tormento, pues se echaba la culpa de haber caído en algo evitable, en algo que desde su portentosa inteligencia no debería haber ocurrido nunca y que la estaba destruyendo paulatinamente y causando dolor a su familia, por la que sentía auténtica devoción. Pero ya era tarde para dar marcha atrás y Adri se sentía incapaz de salir de ese infierno.

Cuando ‘Adri’ fue consciente de la gravedad de su situación, luchó con todas sus fuerzas para tratar de escapar de ella. Pero estaba enganchada y ya no había retorno posible.

Una de las muchas cosas bonitas que en la misa por ‘Adri’ dijisteis sus amigas fue cuando hablasteis de su especial sensibilidad para con los demás, y cuando la definisteis como «la eterna delegada». Es una forma muy descriptiva de definir cómo era: ‘Adri’ siempre tuvo entre sus principios rectores ayudar a los más débiles y a los que más sufrían, era la defensora de las perseguidas y de las menos afortunadas.

‘Adri’ no será ya capaz de desarrollar su proyecto de lucha contra la anorexia. Pero todos los que hayáis querido a ‘Adri’, que sois miles, como vimos el otro día en la iglesia, podéis aún hacer algo por ella, podéis ayudar a que su proyecto incompleto avance hasta la erradicación de este mal contemporáneo, difundiendo estas ideas, ayudando a las niñas que inician el mal camino a dar un giro de timón a su barco para inducirlas a buen puerto. No permitáis, en vuestro entorno cercano, ni un solo caso más de anorexia. Estaréis salvando muchas vidas y evitando un dolor infinito. Sabéis que vuestra eterna delegada habría dado ese buen consejo a tiempo que siempre ofrecía y que habría hecho todo lo que estuviera en su mano para evitar y prevenir este sufrimiento de otras.

Por ello, sabemos que estará muy feliz si contempla, desde el Cielo, que aún ha podido hacer algo por los demás, que ha podido seguir siendo desde allí la eterna delegada cuyo buen consejo siempre atendíais. Los que la hemos querido tanto y los que nos hemos sentido tan queridos por ella se lo debemos. Será su legado.

Firman este artículo Carlos, Chelete y María, padres y hermana de ‘Adri’.

Descansen en paz.

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Leer determinados blogs puede salvarte la vida (y leer otros ponerla en peligro)

Pocas bromas, o mejor ninguna, con la noticia de un luctuoso acontecimiento fruto de una irracional y poco recomendable, pero frecuente, carrera en pos del adelgazamiento exprés. Del rápido, del milagroso, del cómodo… del peligroso. Me refiero en concreto a eso de comprar pastillas que prometen perder peso, eliminar la grasa y todas esas cosas que molan mucho… sobre el papel o mejor dicho sobre la pantalla del ordenador.

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Este es el relato, el homenaje si se prefiere, ya que así fue publicado en la página web de la policía local, de una madre que hace apenas una semana vio morir a su hija de 21 años que había comprado e ingerido unas pastillas adelgazantes:

Un homenaje a Eloise Aimee Parry, escrito por su madre Fiona Parry:

La mañana del domingo amaneció clara y fresca. Ya a la hora de comer se levantó bastante viento, las fuertes ráfagas parecían anunciar una próxima tormenta. Sin embargo, el cielo era de un azul brillante, casi sin nubes, lleno de promesas.

En aquel momento no sabía que ‘Ella’ [diminutivo de Eloise] había comprado unas pastillas adelgazantes en Internet. Estas pastillas contenían una sustancia conocida como DNP (2,4-dinitrofenol) que no es apta para el consumo humano debido a su toxicidad. Había tomado una cantidad de “pastillas adelgazantes” por encima de las que el envase recomendaba tomar y no tenía modo alguno de saber lo peligrosas que podían llegara ser. ¿Cuántos de nosotros hemos pensado “Si una pastilla funciona… tomar una o dos más no le puede hacer daño a nadie”?

Cuando comenzó a sentirse mal fue por su propio pie al hospital donde la ingresaron inmediatamente en urgencias. Mi hija relató sin miedo y perfectamente lúcida las pastillas que había tomado. En aquel momento todavía parecía encontrarse más o menos bien. Pero estas sensaciones cambiaron de forma súbita cuando se conoció el informe de toxicología poniendo de manifiesto la verdadera gravedad de la situación. El producto se había dispersado por todos los sistemas, no había antídoto, y menos aun sabiendo que mi hija se había tomado ocho comprimidos, siendo que dos ya constituían una dosis letal.

A medida que el estado de salud de Eloise se deterioraba, el personal de urgencias hacía todo lo posible para estabilizarla. Conforme la sustancia se diseminaba por su organismo el metabolismo de ‘Ella’ se disparaba; y aunque en el hospital se hacía todo lo posible por frenarlo… era una lucha en vano contra un enemigo que cada vez se hacía más fuerte. Mi hija se estaba literalmente “quemando” desde el interior. Cuando dejó de respirar, le aplicaron respiración asistida y siguieron luchando por salvarla. Pero cuando su corazón se detuvo no pudieron reanimarla ya. Mi hija reventó. Tomó tanto DNP que las consecuencias fueron inevitables. En esas condiciones el personal sanitario jamás tuvo la menor posibilidad de salvarla. Mi hija se carbonizó y reventó.

En el exterior, el viento había parado y llovía mansamente.

Alrededor de las 15:00 del domingo 12 de abril de 2015, mi hija, Eloise Aimee, murió de una sobredosis.    

Nunca tuvo la intención de quitarse la vida. Nunca supo realmente lo peligrosas que eran las pastillas que tomaba. La mayor parte de nosotros no creemos posible que una pastilla adelgazante pueda matar.

El DNP no es una pastilla milagrosa para adelgazar. El DNP es un tóxico letal. Es similar a TNT en su estructura. El TNT es un explosivo. El DNP hace que el metabolismo se dispare hasta hacerlo explotar hasta el punto de jugarnos la vida.

Esta sobrecogedora historia podría haber tenido otro final… o directamente no haberse producida jamás si esta pobre chica hubiera tenido la suerte (o el interés) de formarse una opinión contrastada al respecto de los peligros que tenía el hacer lo que finalmente hizo.

La cuestión de la información

2,4-Dinitrophenol

2,4-Dinitrophenol (o DNP, el “quemagrasas” de mierda)

Entre muchas de las características con las que se puede definir nuestro tiempo, se podría decir con poco género de dudas que vivimos en la era de la información. Pero esta particularidad, virtuosa en ciertas ocasiones, se torna defecto y peligro cuando el volumen de la información es de tal magnitud que impide o dificulta el trillado de la misma. Tenemos mucho acceso a mucha información… pero tanto a la buena como a la mala y en ciertas ocasiones se hace difícil el poder discernir la una de la otra. Máxime cuando en el caso de la mala información suele haber intereses solapados (o no tan solapados, los crematísticos suelen ser los más habituales) de forma que esta, la información inconveniente, en realidad se nos presenta especialmente atractiva y resplandeciente… más incluso que aquella que es válida.

Traigo todo esto a colación porque un reciente estudio ha puesto de relieve el importante y beneficioso papel que pueden desempeñar algunos blogs. Me refiero a las ventajas que tendría el seguir fuentes de información más o menos contrastada y por lo tanto más o menos válida, a la hora de acercarse o mantener uno estilo de alimentación saludable. Así, el estudio Exploring Women’s Beliefs and Perceptions About Healthy Eating Blogs: A Qualitative Study (Averiguando las creencias y percepciones de las mujeres sobre los blogs de alimentación saludable: un estudio cualitativo) puso de relieve, entre otras muchas que:

Esta muestra de 33 mujeres valoró de forma positiva la credibilidad de aquellos blogs de alimentación saludable conducidos por dietistas-nutricionistas colegiados, así como la posibilidad de contacto con estos profesionales y que este tipo de medios posibilitan. Este tipo de blogs podrían proporcionar un interesante punto de partida con apoyo empírico, para el diseño de intervenciones dirigidas a la prevención de las enfermedades crónicas relacionadas con los estilos de alimentación.

El estudio en sí tiene muchas lagunas: la muestra es muy pequeña, además de unas determinadas características socioeconómicas y no otras, el análisis se hace a partir de tan solo 4 blogs, etcétera. Pero desde luego me parece un interesante punto de partida para poner de relieve la labor que pueden estar realizando muchos de los blogs escritos por personas con criterio cualificado.

Estoy convencido que si en el caso de Eloise Aimee Parry hubiera habido una mayor presencia de blogs confiables en su idioma que advirtieran de lo peligroso de su conducta, la probabilidad de acabar como acabó hubiera sido mucho menor. Una pena en cualquier caso y que en mi situación invita a apretar los dientes y a estar más convencido aun más si cabe de mí trabajo.

Si te ha gustado este post quizá te interese consultar:

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Nota: MI agradecimiento por las aportaciones para realizar este pos a Miguel Lurueña (@gominolasdpetro) y a Eduard Baladía (@EBaladia y @EvidNutrition)

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Imagen: Eloise Aimee Parry, foto tomada de la página web West Mericia Police con fines educativos y Wikimedia Commons

Aloe vera y limón para limpiar el colon y adelgazar en personas de cerebro deshabitado

WC-MomiaMi buen amigo y vecino Alfred López (@yelqtls) me hace llegar a través de Facebook su inquietud al respecto, una vez más, de otra típica propuesta buenrrollista y desustanciada para perder peso y “limpiar el colon”. Su desasosiego, no me extraña, parte de contrastar el éxito viral de este escrito, en el que se propone algo que para los que llevamos más de dos telediarios en el ajo, no es precisamente novedoso. Se trata de seguir supuestos tratamientos quemagrasa, adelgazantes y purificantes a partir de consumir zumo de limón y Aloe vera… auténticos clásicos, tanto lo del limón y como lo del Aloe, en el mundillo alternativo de la charlatanería nutricional.

Parece mentira que a día de hoy el texto en cuestión se haya compartido a través de Facebook más de 110.000 veces (y subiendo) y tenga más de 700 comentarios, la mayoría haciendo palmas a la propuesta. Un caso con el que es difícil no establecer algunas conexiones con el asunto del raspamanzanas. Ni que decir tiene que su contenido está cuajado de propuestas sin la más mínima justificación, que suenan bonito, que nos gustarían que fuesen verdad… pero que no tienen ni pies ni cabeza. Aquí lo tienes íntegro para que lo puedas contrastar:

Limpieza del colon y pérdida de peso con tan solo 1 vaso de Aloe Vera y Limón al día

El aloe vera y el limón tienen propiedades depurativas naturales que ayudan al organismo a eliminar los residuos y toxinas. También los dos son excelentes “quemagrasas”.

Al ingerir limón y aloe vera se metabolizan mejor los ácidos grasos, provocando que el tejido adiposo se elimine de forma natural. El aloe vera también regula y estabiliza los niveles de la glucosa en la sangre.  El aloe vera es un laxante natural que favorece la movilidad intestinal y una limpieza profunda del colon, lo que provoca una mejor digestión de los alimentos, la eliminación de las toxinas y con ello se consigue un mejor equilibrio en el organismo. Se debe tener pendiente que limpiar el colon es una de las formas principales con las que las personas pueden perder peso de forma natural.

Las formas básicas de ir adelgazando gracias al aloe vera, es consumir esta planta a través de jugos y licuados que nos permitan beneficiarnos de sus virtudes y propiedades depurativas y quemagrasas.

Se extrae el zumo de 1 limón, 1 cucharada de Gel de Aloe Vera y se vierten en 1 vaso de agua. Para extraer el gel del aloe se abre la hoja con un cuchillo y se retira el gel con una cuchara. Luego se llevan todos los ingredientes al fuego y se va moviendo hasta que todo quede bien mezclado y que el Aloe se licue. Para endulzar se añade 1 cucharada de miel y se bebe tibio. ¡LISTO! ¡Muy sencillo y rápido de preparar!

Este jugo se deberá consumir solo por 10 días consecutivos, cada mañana en ayunas. Después de tomarlo no se debe ingerir nada hasta luego de 1 hora. De esta forma se consigue que el organismo elimine las toxinas y se depure, y que se inicie el día de la mejor manera posible con un cuerpo purificado y con los intestinos limpios. Además de ser muy potente este jugo es muy agradable al paladar.

Sobre la “limpieza de colon”

La estrategia de la “limpieza de colon”, más allá de tener sus aplicaciones legítimas en el mundo sanitario, es una propuesta que causa furor dentro de determinadas corrientes alternativas. Ni que decir tiene que vaciar (por aquello de “limpiar”) el colon de una persona le hará perder peso, que no adelgazar, al igual que vaciar (por aquello de “limpiar”) por ejemplo sus cuencas oculares o su cráneo… si puntualmente se eliminan las heces de su hábitat natural, el colon, es evidente que se pesará menos que con ellas… lo mismo que si se quitan los ojos o el encéfalo de sus lugares anatómicos propios. Pero esto y adelgazar, como es fácilmente comprensible, no tiene nada que ver.

Como decía, la “limpieza de colon” tiene una aplicación práctica reconocida en el mundo de la sanidad y consiste, en esencia y por resumir, en la preparación de un paciente para pruebas diagnósticas e intervenciones en la que es preciso “limpiar” el campo de intervención para tener una mejor visibilidad. Me refiero principalmente a colonoscopia, endoscopia, hemorroideictomía… En estos casos, además de seguir una dieta total (no ingerir nada) durante un cierto tiempo, al paciente se le suele aplicar un enema para, precisamente, “limpiar” la zona que posteriormente va a ser observada o intervenida.

Más allá de esta fundada utilidad y de sus protocolos, hay quien en el entorno alternativo propone hacerse una de estas limpiezas con enemas de composición diversa. Una de las más habituales es la conocida como “sal epsom” (con “m” y sin tener nada que ver con las impresoras, en realidad, sulfato de magnesio). El caso es que esta sal, en este mundillo, puede ser utilizada bien por vía oral como anal (para enemas) con distintos propósitos… y también con algunos resultados… fatales derivados de su utilización.

Pero este no es el caso de la propuesta de hoy, la supuesta limpieza y adelgazamiento se hace por vía oral y los protagonistas son el Aloe vera y el limón.

El Aloe vera, su efectividad y toxicidad

Aloe Vera

A pesar de lo mucho que en el entorno de la charlatanería se hace defensa del Aloe vera y sus supuestos beneficios depurativos y sanadores, la ciencia no solo no ha encontrado nada serio al respecto sino que ha manifestado que de lo que habitualmente se dice de él en este sentido es una tontería mayúscula.

Así, la Autoridad Europea Alimentaria de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha emitido su opinión científica al respecto de la consulta sobre varias de sus propiedades. En este enlace puedes encontrar su posicionamiento sobre sus capacidades detoxificantes, depurativas, coadyuvante en la “limpieza” o “purificación”, eliminación de metales pesados, mantenimiento de la función intestinal, etcétera. Su conclusión: nada de nada; no hay una relación contrastada de causa y efecto entre su consumo y las citadas propiedades.

Pero es que más allá de sus presuntos y falaces beneficios, el consumo de extractos de Aloe vera no está libre de peligrosos riesgos… y estos sí que están contrastados, tal y como se puede comprobar en este enlace.

En resumen: deja las cacas donde están, estas no tienen nada que ver con el adelgazamiento ni con la eliminación de grasas… y donde están, están bien siempre que no coincida alguna patología asociada. Es lamentable que los mensajes en sentido contrario tengan el impacto que tienen entre la población general… está claro que el tema de las cacas no mola, así por deporte, pero su lugar es el que es y el hecho de “eliminarlas” ya está metabólicamente previsto más allá de absurdeces purificadoras.

Y sobre el limón, qué decir… el único “limón” con propiedades antigrasa lo encontramos en el Fairy con el mismo aroma… y punto. Bajar a la altura de estos señores para rebatir sus planteamientos cítrico-fito-eco-molones, me parece más absurdo aún que sus planteamientos.

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Imagen: Marco Torresinmarkuso vía freedigitalphotos.net

Quiero perder peso: ¿Cada cuánto tiempo he de pesarme?

Báscula macizaEl título tiene trampa, lo reconozco… pesarse o no, el acto en sí, no va a influir directamente sobre la evolución de nuestro peso salvo… (y esto es importante) si su lectura condiciona nuestros hábitos. Es decir, si alguien se pesa y no va a adoptar cambio alguno en virtud de su resultado, el hecho de subirse a una báscula con mayor o menor frecuencia no va a influir en el peso de nadie.

Ahora bien, parece que hay una cierta relación en la trayectoria ponderal de las personas y el hábito que tengan de pesarse. Sea como fuere, las recomendaciones en este sentido son especialmente divergentes (para no variar). Por ejemplo, la conocida franquicia Weight Watchers recomienda a sus afiliados pesarse una vez por semana. Sin embargo, otros sistemas recomiendan olvidarse de pasar periódicamente por la tortura de subirse a una báscula y deshacerse de ella(s).

Antes de continuar es preciso aclarar que el peso de las personas puede fluctuar en no poca medida en el transcurso de 24 horas, casi 1 kilogramo, y que esta variabilidad parece estar relacionada más con la retención de líquidos que con el ingreso o gasto calórico.

Centrándonos en el adelgazamiento, aumento de peso o mantenimiento del mismo sí que algunos investigadores han encontrado una frecuencia óptima asociada (que no causalmente relacionada) con el hecho de pesarse. Así, en este estudio, se analizó la trayectoria de pérdida de peso de una muestra de 40 personas que tenían la intención de perder peso y que estaban, en principio, realizando una serie de cambios en sus estilos de vida conducentes a tal fin.

Así, se contrastó que las personas que más peso perdían eran aquellas que se pesaban al menos una vez al día. No es probable como decía una relación causa y efecto, pero sí que es más probable que aquellas personas que más fidelizadas están con sus cambios se suban más a menudo por que les gusta ver el resultado… a diferencia de aquellos que habiendo hecho mayores o menores transgresiones dietéticas prefieren no ver lo que marca la báscula. Una especie de mezcla entre el “ojos que no ven… corazón que no siente” o la estrategia del avestruz al pensar que por meter la cabeza bajo tierra el peligro o la situación incómoda va a dejar de existir. En este sentido, el promedio de tiempo sin subirse a la báscula que resultó en no ya pérdida de peso, sino en al menos no ganancia, fue de 5,8 días.

El estudio señalado coincide con otros hallazgos. Está bastante bien documentado que en un promedio de tres a cinco años una buena parte de las personas que en su día consiguieron perder una cantidad significativa de peso, lo vuelven a recuperar. Sin embargo, este estudio observó que aquellas personas que se pesaban a diario tras haber adelgazado de forma importante tenían menos probabilidades de engordar con el paso del tiempo.

En la misma línea de resultados se encuentra este otro estudio que concluye que:

El hecho de pesarse puede ayudar a mantener con éxito el peso perdido ya que permite tomar medidas conducentes a la prevención del aumento de peso. En sentido contrario, la disminución de la frecuencia en el pesarse se asocia de forma independiente con una mayor ganancia de peso.

Sea con el fin que uno se suba a una báscula es importante tener en cuenta que en condiciones normales el peso individual, además de tener una previsible fluctuación diaria, también es objeto de cambios cíclicos y normales a lo largo de la semana: aumenta durante el fin de semana hasta un máximo obtenido el domingo o el lunes para, luego, en el transcurso de la semana ir disminuyendo para volver a empezar otro ciclo conforme se acerca el fin de semana. Pero también se pueden sacar ciertos patrones al respecto de esta fluctuación semanal. Este estudio pone de relieve que aquellas personas cuyo peso tiene una mayor horquilla de variación de peso en el transcurso de una semana eran los más propensos a mantener su peso estable a largo plazo. ¿Curiosidad, casualidad, o las dos cosas?

Por último y a modo de consejo, yo me quedo con esta frase lapidaria de la Academia Americana de Nutrición y Dietética que en su muy recomendable documento de posicionamiento sobre el control del peso (Position of the American Dietetic Association: Wheight Menagement) sentencia:

La meta en el control del peso trasciende los kilos que marque la báscula: tanto si el peso cambia, como si no, el cambio de hábitos ha de ser uno de los objetivos [por no decir “el objetivo”]

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Imagen: Ambro vía freedigitalphotos.net

Fexaramina: ¿futura píldora adelgazante?

Ratón de laboratorio

A parte de con roscones nos desayunamos en este 2015 con una noticia de impacto referente a un nuevo estudio cuyos resultados apuntan la posibilidad de una novedosa línea de acción farmacológica en el tratamiento de la obesidad. El estudio, publicado en Nature Medicine, ha evaluado en ratones los beneficios metabólicos de la fexaramina, un compuesto químico recientemente identificado y patentado por Thomson Pharma. Puedes acceder a las noticias de los medios de comunicación en este enlace y en este otro.

Así, según el trabajo publicado (Intestinal FXR agonism promotes adipose tissue browning and reduces obesity and insulin resistance) en los ratones tratados con fexaramina se redujo la ganancia de peso inducida por la dieta, así como la inflamación y la producción de glucosa en el hígado. Además, se contrastó en ellos un aumento de la termogénesis a partir de la transformación de tejido adiposo blanco en tejido adiposo pardo (o marrón). Vamos a ver si me sale esto de explicar su mecanismo de una forma más o menos sencilla.

¿Cómo funciona la fexaramina?

FexaraminaUna vez administrada la fexaramina trabajaría como un agonista de los receptores FXR celulares. Para que me entiendas, un agonista en realidad es una sustancia capaz de unirse a un receptor celular y provocar en dicha célula una respuesta similar a la que se produciría si ese mismo receptor celular fuese activado por una sustancia fisiológica.

Tal y como puedes interpretar, en este caso la clave son esos receptores FXR (receptor X fernesoide) así como las acciones que estos llevan a cabo una vez que son activados. En condiciones normales estos receptores presentes en la membrana nuclear de las células son activados por ácidos biliares y su activación desencadena la expresión o represión de determinados genes especialmente relacionados con el metabolismo de las grasas y del colesterol. En este sentido, la presencia de fexaramina, como agonista que es de estos receptores provocaría ese mismo tipo de respuestas ya mencionadas.

En condiciones normales, sin fexaramina, los receptores FXR son especialmente activados tras la ingesta de alimentos lo que muy en resumen conduce a un mayor uso de las grasas como sustrato energético. La utilidad de la fexaramina se pone de relieve cuando, sin haber comido, se pueden replicar este mismo tipo de respuestas típicas de haber comido… y por tanto sin el aporte de las calorías.

De todas formas esto que te cuento es bastante sobre el papel ya que sobre el funcionamiento de los receptores FXR, las moléculas que sobre este actúan, los agonistas, los antagonistas y sus posibles efectos existe todavía bastante incertidumbre.

Las pegas

Sin embargo hay aún varias pegas e incertidumbres con respecto a su uso futuro como un tratamiento contra la obesidad.

Receptor FXR

En primer lugar hay que felicitar al equipo de investigación porque la activación de los receptores FXR mediante agonistas era ya un tema bastante investigado, pero hasta la fecha, todas las drogas propuestas activaban todos los receptores FXR del organismo con independencia de su localización. Aunque los receptores FXR están presentes en las células del intestino, también los encontramos en otras células con otras localizaciones, en especial el hígado y los riñones. La activación sistémica de todos los receptores FXR era una de las pegas de este tratamiento a causa de sus efectos secundarios no deseados. Sin embargo, la fenxaramina, y por eso lo de la enhorabuena, solo activa de forma selectiva los receptores FXR presentes en las células del intestino evitando así los mencionados efectos secundarios.

Ahora bien, la primera pega que le veo yo a la fexaramina como futuro tratamiento es que tal y como reconocen los autores del estudio, su uso no parece modificar el apetito. En mi opinión esta es una cuestión importante ya que “la pulsión” hacia los alimentos es crucial para abordar el tema de la obesidad. No sé hasta que punto puede ser efectivo una pastilla que desencadene procesos metabólicos similares al haber comido (y que pueden ser beneficiosos en la lucha contra la obesidad y el síndrome metabólico) si al mismo tiempo el individuo sigue manteniendo el mismo apetito o la misma “pulsión” hacia la comida.

La segunda pega también es importante. No es lo mismo decir que la pastilla evita la ganancia de peso en una dieta “x”, que decir que la pastilla adelgaza. Y es que, lo creas o no… y a pesar de los que puedan apuntar los medios de comunicación, el estudio no observó ninguna pérdida de peso en los ratones que usaron la fexaramina.

La tercera pega es más conceptual. No todos, pero sí la mayor parte de los tratamientos farmacológicos o quirúrgicos ya estén actualmente en aplicación, en desuso (por sus efectos secundarios) o en investigación contra la obesidad, están centrados en ofrecer una “solución” más o menos rápida (cirugía bariátrica, anfetaminas, los que se centran en la mal absorción, etcétera) mientras se puentean las causas originales y… qué quieres que te diga, a mí esa solución me parece pan para hoy y hambre para mañana. O bien por que no todo el mundo se puede pagar el tratamiento que sea en cuestión; o bien porque aun en aplicación la mayor parte de estos tratamientos tiene importantes efectos secundarios indeseables, o bien (y fundamentalmente) porque no se hace frente a las verdaderas causas, insisto, todas estas “soluciones” dudo mucho que puedan, ninguna de ellas, establecerse como la “solución definitiva” para la obesidad y sus enfermedades asociadas.

Afortunadamente y a pesar de los iniciales inconvenientes los propios autores del estudio ya han dicho que ni en el mejor de los casos se podrá hablar de “pastilla mágica” y que de terminar siendo útil, al final, la fexaramina será…

una ayuda más dentro de un plan para adelgazar. Es decir, el medicamento no permitiría dejar de lado el gimnasio y la actividad física ni seguir una dieta razonable.

Acabando ya, entre las incertidumbres está la propia naturaleza del estudio. Es uno de los primeros (por no decir el primero) de los ensayos realizados en ratones. Hay que ser cautos ya que como la experiencia nos ha puesto de relieve en innumerables ocasiones, la realidad observada en estos roedores no siempre es reproducible posteriormente en otros animales o en humanos. O si lo son, habrá que tener en cuenta los posibles efectos secundarios. Por ello y aun apostando por el mejor de los futuros, aun queda un larguísimo camino por recorrer antes de lanzar las campanas al vuelo.

Por último, es preciso tener presente que la mayor parte de los autores de este estudio “son co-inventores de las moléculas y los métodos de uso FXR, y pueden tener ciertos derechos derivados de su uso”. Algo que podría revelar un posible conflicto de intereses.

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Nota: Quiero agradecer a Guillermo Peris (@waltzing_piglet ) y a Julio Basulto (@JulioBasulto_DN ) sus aportaciones para este artículo, así como remitir al lector a consultar la opinión del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS Choices, @NHSNewsUK ) al respecto del artículo científico y su impacto en los medios de comunicación.

Imagen: Bigplankton y Emw vía Wikimedia Commons; y http://pubchem.ncbi.nlm.nih.gov/

Garcinia cambogia: el inútil suplemento adelgazante de moda

Garcinia fruto

Más que cualquier otro complemento adelgazante los productos a base o que contienen (o dicen contener) Garcinia cambogia son lo más de lo más en lo que a este superpoblado mundillo se refiere. Olvídate de la alcachofa, del té verde, el café del mismo color, la faseolamina o de cualquier otro chupi-producto que se te cruce por la cabeza. Lo cierto es que ofrecen las mismas garantías que el resto de complementos adelgazantes, es decir, ninguna, pero si tomas G. cambogia estarás a la última. De hecho, se trata de uno de los complementos fetiche del ínclito Dr. Oz y es, sin lugar a dudas, el complemento por el que más me han preguntado recientemente. Pero antes de continuar arrojemos un poco de luz al respecto de qué es eso de G. cambogia.

La planta y las teorías más ilusorias

En realidad Garcinia cambogia es el nombre científico en desuso por el que se conoce popularmente al tamarindo malabar, hoy referido verdaderamente como Garcinia gummi-gutta. Se trata de un árbol o arbusto que crece fundamentalmente en India y que ofrece un fruto de aspecto relativamente similar al de una calabaza, pero más pequeño. De su contenido en compuestos activos destaca el ácido hidroxicítrico, sustancia a la que se le atribuye la propiedad de inhibir una enzima llamada citrato liasa y con ello disminuir la síntesis de ácidos grasos y aumentar la de glucógeno; este efecto en teoría, influiría en una menor sensación de hambre y de ahí, su utilidad para perder peso.

Otras fuentes, en mi opinión poco documentadas aunque muy populares, incluyen también en la composición de G. gummi-gutta una cierta cantidad de L-carnitina. Se trata de un elemento asociado a la pérdida de peso alternativa puesto en valor en aquellos foros más entusiastas de los productos milagro. Sobre el papel de la L-carnitina en el metabolismo de las grasas te hablé en esta entrada ya que se le han atribuido propiedades “quema-grasa”. Muy en resumen, te diré que es cierto que la L-carnitina es un elemento que efectivamente intervine en la obtención de energía a partir de los ácidos grasos… pero se necesita la cantidad que se necesita y por aportar más a través de cualquier tonto-complementos no hará que se utilicen más ácidos grasos. Veámoslo con un ejemplo: uno de los elementos que necesita tu coche para funcionar es la batería, pero una vez que tiene ya una… ¿crees que el ponerle más baterías hará que funcione mejor? Pues con la L-carnitina lo mismo, es necesaria pero “poner” más en circulación (con la toma de complementos) no hará que se quemen más rápido las grasas.

La ciencia, la legislación y la realidad

Hay numerosas publicaciones, pero entre los estudios más serios al respecto de la utilidad de esta planta o de sus extractos en el adelgazamiento tenemos esta revisión y metaanaálisis de ensayos clínicos The Use of Garcinia Extract (Hydroxycitric Acid) as a Weight loss Supplement: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomised Clinical Trials. Su conclusión, tras analizar los resultados de 12 ensayos clínicos que reunían la mínima calidad exigible y que incluían los resultados de más de 700 participantes fue:

Las pruebas sugieren que los extractos Garcinia/ácido hidroxicítrico favorecen la pérdida de peso en el corto plazo. Sin embargo, la magnitud de este efecto es pequeña y tiende a desaparecer cuando se consideran los ensayos más rigurosos; además la relevancia clínica [su importancia general] parece ser cuestionable.

Más reciente pero con similares conclusiones es este otro estudio Evaluation of the safety and efficacy of hydroxycitric acid or Garcinia cambogia extracts in humans que afirma que:

Hay poca evidencia que apoye la eficacia y posibles beneficios a largo plazo de los extractos de G. cambogia. Con respecto a la toxicidad y seguridad, […] salvo en casos excepcionales, los estudios realizados en animales de experimentación no han reportado un aumento significativo de la mortalidad o de la toxicidad. […] En los estudios con humanos tampoco se han descrito diferencias en cuanto a los efectos secundarios negativos entre individuos tratados con G. cambogia y controles.

Y es que, por mucho que ahora esté más o menos de moda, el rollete de utilizar los fito-complementos con extractos de esta planta no es precisamente reciente. Ya he comentado alguna vez que la fama de los absurdos planteamientos dietéticos y de productos milagro responde a ciclos en los que la exaltación y el olvido de los mismos se usan de forma comercialmente conveniente y en virtud de la (escasa) memoria popular. Siendo así y como cabría esperar en tales circunstancias la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recibió hace tiempo la consulta al respecto de poder atribuir en los preparados comerciales a base de G. cambogia algún tipo de alegación que hiciera referencia a sus supuestas propiedades adelgazantes. Sin embargo, a pesar de que la consulta figura que se realizó en 2008 (página 55), la EFSA aún no se ha pronunciado. Seguiremos esperando, aunque sea cual sea su opinión, la mía la tengo bastante clara.

Garcinia EFSA

Así pues, en lo que a una lectura más conceptual se refiere sobre este tipo de “ayudas” para adelgazar, me gustaría que reflexionaras al respecto de un hecho. Si bien algunos tratamientos médico-sanitarios no inciden directamente sobre las causas del problema pero sin embargo se consideran al mismo tiempo válidos, en el caso del posible adelgazamiento con estos remedios fitoterápicos ni está relacionado con las causas ni tampoco hay una mayor evidencia que vincule su uso con ningún efecto beneficioso real. Por tanto… ¿para qué demonios pueden servir salvo para hacerle el caldo gordo a los que nos plantean falsas pero melifluas y atrayentes soluciones?

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Imagen: Vssun vía Wikimedia Commons

‘Top-Five’ de dietas disparatadas para 2015

Cabeza bomba

Siguiendo con lo que empieza a ser ya una tradición te hago llegar lo que la Asociación Británica de Dietética (BDA) ha considerado como los modelos dietéticos más disparatados que al parecer van a tener un especial auge en este 2015.

Antes, por si quieres comprobar cuáles han sido los listados de años anteriores, puedes consultar este post en lo referente a 2013 y este para 2014.

Pues bien, sin más preámbulos veamos que es lo que la BDA considera como especialmente peligroso para este año desde el punto de vista dietético y que suelen aparecer a la estela de algún personaje más o menos famoso. Tan solo advertir que no todos los planteamientos de esta lista han de ser “adelgazantes”; es más, la mayor parte de los de este año se plantean como una forma de comer “más sana”, de “desintoxicarse” y demás películas en plan buen rollete.

5º Puesto

Maravillosa propuesta la de depurarse y “limpiarse por dentro” a base de comer arcilla o barro. Te lo conté en su día en esta entrada. Según este absurdo planteamiento, una simple cucharada de arcilla al día (no vale cualquiera, hay que comprársela a quienes han montado el tinglado) te mantiene desintoxicado de isótopos negativos y otras toxinas (ejem). Algo que sería muy divertido (para vérselo hacer a aquellos que lo proponen) sino fuera porque entre las arcillas que se comercializan con este fin, se han encontrado cantidades de plomo y arsénico significativas (ole, y ole).

4º Puesto

Se le llama en inglés la dieta VB6, que suena como a misil intercontinental o algo así, pero no. Responde a las siglas Vegan Before 6pm, que viene a ser una propuesta que invita a ser vegano “por horas”, en esencia entre las 06:00 y las 18:00… sin mayores recomendaciones de qué hacer a partir de las 18:00 y las 06:00 del día siguiente. Se trata de un sistema “con libro” pero sin pies ni cabeza, que me parece que es la expresión que más se ajusta a este tipo de planteamientos. Ya sé que en nuestro entorno resulta muy interesante animar a la gente a comer más alimentos de origen vegetal, pero así hacerlo no ha de implicar postular chorradas como esta del horario. Además, este plan aparenta dar por sentado que una dieta vegana es “per se” saludable… cuando lo cierto es que no tiene por qué ser así; de hecho hay veganos 100% que pueden llevar una dieta muy desequilibrada. Además, crear franjas horarias con este tipo de absurdos planteamientos abre de par en par las puertas al descontrol, a partir de las 18:00. Es por tanto un sistema sobre el que planea el peligroso y tontusco concepto de la compensación.

3º Puesto

La BDA otorga la medalla de bronce para la denominada “dieta sin azúcar”. A ver, supongo que se trata de llevar al extremo una sana recomendación, la de reducir nuestro actual consumo per cápita de azúcar. Tomamos mucho, demasiado y al parecer esta dieta propone pasar de la gran remojada a la gran secada eliminándolos en su totalidad, incluidos los presentes de forma “natural” en los alimentos (como es el caso de las frutas más en concreto) e incluso eliminar muy a menudo todos los alimentos que contengan alguna clase de hidratos de carbono. Tanto la BDA como yo mismo aconsejamos una reducción de los azúcares presentes en la dieta, en especial aquellos que provienen de alimentos procesados (refrescos, pastelería, galletería, dulces…) pero eso es una cosa, y la total eliminación es otra. Eliminar por completo los azúcares de la dieta implicaría además prescindir de verduras, frutas, productos lácteos, frutos secos. Además, en lo que resulta el colmo de las contradicciones, en no pocas ocasiones esta “dieta sin azúcar” sugiere sustituir el azúcar de adición por otros productos que no siendo en realidad azúcar como tal, lo contienen como ingrediente mayoritario, me refiero al agave, la miel, etcétera (para saber cuanto en la miel es azúcar pura y dura, puedes consultar esta entrada).

2º Puesto

La medalla de plata se la lleva una vieja conocida: la paleo dieta. Un planteamiento dietético que tiene casi tantas variantes y versiones como seguidores en el mundo. Por eso, dar una definición sobre qué es la paleo dieta es sumamente complicado ya que no se ponen de acuerdo ni entre sus defensores (es casi tan difícil como dar una definición de dieta mediterránea). Unos excluyen unos alimentos, otros los incorporan, otros los usan solo en determinadas circunstancias… Sé que me arrepentiré, pero para quienes no sepan de qué va esto de la paleo dieta, digamos que es una propuesta dietética inspirada en lo que podría haber comido el hombre prehistórico. Así pues, tanto la exclusión de grupos enteros de alimentos como algunas formas de prepararlos están a la orden del día y, desde mi punto de vista no tiene demasiado sentido. Conste que parte de una buena y muy deseable premisa: no consumir alimentos procesados. Pero el problema viene cuando, por ejemplo, hay quien plantea que un tomate o una patata entran dentro de “ lo procesado”… así, la cosa empieza a complicarse y no poco. Lo cierto es que además suelen tender a ser especialmente ricas en proteínas y se podría correr el riesgo de ser deficitarias en algunos nutrientes, incluido la fibra. Sin embargo, tampoco estoy de acuerdo con el balance que hace la BDA al advertir que su seguimiento es una garantía para sufrir deficiencias (y menos utilizando el tema de la exclusión de leche de la dieta y la deficiencia en calcio). Estoy convencido que un servidor podría llegar a compartir alguna de las miles de variantes que tiene lo que se ha dado en llamar paleo dieta. Ahora bien, así en principio, también es cierto que las dietas que empiezan con grupos de alimentos “a excluir” no son de mi especial devoción.

Y por último, en el primer puesto… la tontería de las tonterías, la reina de las simplezas dietéticas…

1º Puesto

La orinoterapia. No sé que más decirte… la orinoterapia es eso… beber tu propia orina con fines terapéuticos. El tema no es para nada novedoso; como buena parte de los disparates dietéticos sus seguidores apelan a un origen ancestral, las culturas orientales y demás. Sin ir más lejos, en España ya tuvimos hace años un sonado defensor de esta dorada tontería de la mano de Txumari Alfaro (conocido por conducir dar su opinión y la cara en un programa de éxito en los años 90, “La botica de la abuela”). Sí, el tema es como para ir a mear y no echar gota, pero es lo que hay, y por tanto, así están las cosas.

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Imágenes: holohololand freedigitalphotos.net

Cosas que has de saber antes de tomar un suplemento para adelgazar

PastillacasSí, sé que la fecha es propicia. Con las festividades navideñas encima y los buenos propósitos a la vuelta de la esquina es muy probable que no poca gente ande planificando esa ansiada pérdida de peso, con sus estrategias y planes estupendos, sus dietéticos menús… como probable es que muchos también estén tentados de usar una “ayudita” en forma de suplemento. Pero, ¿realmente ayudan los suplementos alimenticios, per se, a adelgazar? La respuesta, ya me conoces, es que depende.

Supongo que es fácil creer que el funcionamiento o no dependerá del que escojas… que si de alcachofa, que si de pimiento (sí, ya lo sé, capsicum queda más enrollado y da mejor el pego), que si de judía (venga va… faseolamina mola más), que si de café verde (si ponemos ácido clorogénico suena más serio, pero solo suena), que si de mango africano, que si de Garcinia cambogia, que si… etcétera. Pero no. Va a ser que no, ya que la “ayudita” extra no depende de la naturaleza o “principio activo” ¿Sabes porqué? Porque ninguno ha demostrado funcionar como tú esperas que funcione. Por algo se llaman productos milagro, porque necesitan de creyentes.

Entonces, habrá quien piense que dicho funcionamiento dependerá del fabricante que los produce (laboratorio para los técnicos en marketing): que si con no-sé-cuantos controles de calidad, que si obtenidos solo a partir de cultivos orgánicos o de agricultura ecológica, que si producido en Alemania o en Japón, que si más o menos “natural”… y demás para bienes. Ya siento desilusionarte, pero va a ser que tampoco, la “ayudita” en cuestión tampoco va a depender de la supuesta excelencia en su fabricación, ya que, como te he dicho en el párrafo anterior, ninguno funciona aunque el procedimiento de su elaboración cuente con las máximas garantías. Y, no, tampoco depende del precio. Como ninguno funciona, más barato o más caro tampoco es la clave. Consejo: si aun y todo decides usar alguno, mi recomendación es que sea el más barato. El efecto, creeme, será el mismo (ninguno), pero al menos habrás perdido menos dinero.

Entonces, ¿de qué depende?

Pues básicamente, agárrate a la silla, de que estén adulterados intencionadamente con ingredientes farmacéuticos no declarados que, ¡oh casualidad! esos ingredientes sí que tienen una evidencia detrás más o menos contrastada como coadyuvantes de la pérdida de peso. Seguro que más de uno se hará las consabidas preguntas obvias:

¿Por qué los ponen? Supongo que porque como algunos productores de suplementos saben que sus productos no hacen nada en referencia a la utilidad de su comercialización, el adelgazamiento, pues les ponen sustancias que “sí que hacen”. Así el cliente seguro que queda “satisfecho” y además, le dan un repasito a la competencia.

¿Por qué no los declaran? Porque están prohibidos. Se suele tratar de sustancias con actividad farmacológica que se usan (o no) en algunos medicamentos. Como la categoría de producto de la que estamos hablando es la de los “suplementos o complementos alimenticios” estas sustancias están prohibidas en tales productos. Para más inri, algunas de estas sustancias además tienen prohibido su uso incluso como medicamentos.

Sorpresa (2)

Entonces ¿los fármacos auténticos que contienen esas sustancias prohibidas en algunos suplementos, podrían ofrecer esa “ayudita” extra? Vuelta a la misma respuesta de antes: depende. A día de hoy se conocen decenas de compuestos que bien a través de un mecanismo fisiológico u otro pueden ayudar a perder peso, y ese efecto es algo bueno y deseable… pero al mismo tiempo también suelen tener otros efectos que son malos e indeseables. Lo malo es que esos efectos secundarios negativos suelen resultar inaceptables y, en la actualidad y por estas razones solo hay un principio activo legalmente aceptado en España para el tratamiento de la obesidad, y es el orlistat. Que además, para lo que nos interesa, lo del adelgazar, tampoco es especialmente efectivo.

Curiosamente el orlistat no es el principio activo con el que se suelen adulterar los suplementos alimenticios adelgazantes. Para ello se suelen utilizar drogas mucho más peligrosas que normalmente interfieren en el sistema nervioso.

Te cuento todo esto, porque hace unos pocos meses y de nuevo, la Food and Drug Administration norteamericana volvió a poner de relieve la presencia en el mercado de suplementos adelgazantes adulterados con sibutramina (un principio activo que estuvo legalmente incluido en algunos fármacos contra la obesidad y que hoy está retirado) y con sustancias con un negro historial como la dimetilamilamina. Quizá ahora muchos se pregunten, entonces…

¿Puede estar pasando esto en España con nuestros suplementos adelgazantes? Con sinceridad, no lo sé. Lo más “gracioso” del asunto es que como los controles que se les hacen a estos productos por parte de la administración, no son ni la mitad de la mitad de exigentes que a los fármacos, nadie podría asegurarlo. Y conste que anteriormente en España ya ha habido casos similares.

Así pues, creo que la conclusión es bastante clara. Ningún suplemento dietético ha demostrado funcionar como se espera que funcione; al mismo tiempo los controles a los que están sometidos son escasos; y además hay una cierta probabilidad de que estén adulterados con peligrosas sustancias (sobre todo si no se sabe que están ahí pudiendo interaccionar con verdaderos fármacos).

De veras que no sé dónde puede estar el beneficio de arriesgarse a tomar ningún suplemento adelgazante, y mucho menos comprarlo.

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Imagen: Toa55 y stockimages vía freedigitalphotos.net