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Terminator, el retorno

Como el personaje de Schwarzenegger, regresa la posibilidad de que se autorice una biotecnología propagandísticamente conocida como ‘terminator’ rechazada hace unos años tras una feroz campaña en contra. La idea consiste en añadir a semillas genéticamente modificadas un nuevo rasgo: la esterilidad. Y aunque hoy vivimos en un mundo muy diferente, en el que preocupa sobremanera el despegue brutal de los precios de los alimentos y claramente hace falta nueva tecnología de producción capaz de multiplicar el rendimiento agrícola, ‘terminator’ vuelve a encontrarse con una contundente campaña publicitaria en contra. Contundente, y en buena parte falaz: para ‘cargarse’ definitivamente una tecnología políticamente dañina para su causa, algunos sectores están enfrentando el humanitarismo (la lucha contra el hambre) contra el ecologismo. En este caso, a favor de una forma radical de ecologismo que poco tiene en cuenta a los más desfavorecidos. Para salvar a la tierra, parecen dispuestos a dejar morir de hambre a millones.

Los argumentos contra ‘terminator’ son falsos y contradictorios. Por un lado se acusa a la tecnología de estar diseñada para explotar al campesinado obligándoles a comprar semillas cada año, lo cual es falso. Por otro lado se dice que como cualquier modificación genética ‘terminator’ corre el riesgo de provocar una contaminación genética de las poblaciones naturales, lo cual es absurdo: el objetivo de la tecnología es precisamente impedir la contaminación genética; pese a lo que algunos digan, es totalmente imposible que una esterilidad genética se propague, precisamente porque las plantas son estériles. ‘Terminator’ evita el riesgo de contaminación genética del ecosistema, y tal vez por eso es tan atacada. La acusación de que obliga a los campesinos a comprar semillas [pdf] es, por supuesto, cierta, pero las implicaciones son también falaces: los campesinos (del Primer y del Tercer mundo) llevan décadas utilizando en gran número semillas híbridas, que son estériles. Nadie les obliga a ello; disponen todavía de sus ‘stocks’ de semillas locales autóctonas. Utilizan los híbridos, los responsables de la llamada ‘Revolución Verde‘ que tanto ha hecho por reducir el hambre en el mundo, porque tienen mayor rendimiento: porque producen más. Son más caros, más delicados y más difíciles de cultivar, y no permiten utilizar las semillas de un año para otro, pero esas desventajas se compensan por su mucha mayor productividad, algo muy importante cuando se vive en el umbral del hambre. ‘Terminator’ no es diferente en eso de las semillas híbridas que ya utilizan hoy muchos campesinos, y sin embargo proporciona un grado de seguridad biológica mucho mayor, al impedir que cualquier modificación genética que tengan las plantas de cultivo para aumentar la producción se extienda por las poblaciones naturales. No perjudica a los agricultores y protege al medio ambiente: una aberración.

Políticamente, ésta es la clave: ‘terminator’ elimina una objeción válida contra las cosechas genéticamente alteradas y, por tanto, facilita su introducción. El mundo necesita imperiosamente aumentar la producción de alimentos, o reducir la población; si no hacemos nada tan sólo crecerá el hambre. Las técnicas de ingeniería genética proporcionan cosechas que producen más, al limitar el uso de insecticidas (maíz Bt) o mejorar la capacidad de las plantas para sobrevivir en climas áridos o en terrenos salobres. También pueden mejorar la alimentación de millones al incorporar vitaminas no presentes en los cereales naturales. Las nuevas semillas no son conceptualmente diferentes a las modificaciones de los cereales híbridos que utilizamos desde los años 40, pero los genes extra se incorporan por otro procedimiento. Y la posibilidad de que esos genes contaminen las poblaciones naturales y reduzcan la diversidad es real. Por eso ‘terminator’ es útil, como un seguro para el ecosistema. Y por eso desde los ámbitos más preocupados por salvar al planeta que a sus habitantes les encanta demonizar esta tecnología, con argumentos que a veces suenan más a prejuicio, síndrome de frankenstein y ludismo que a discusión honesta de política. Esta vez, como en la segunda película del mismo nombre, ‘terminator’ viene para salvarnos.

PD: Aclaro que no estoy ni he estado jamás a sueldo de ninguna multinacional biotecnológica; mejor argumentamos y nos ahorramos los epítetos: son aburridos.

17 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser JoseAngel

    Por lo que se ve espera Vd. que le corran a boinazos en los comentarios… A ver qué pasa.

    22 abril 2008 | 19:05

  2. Dice ser Marcos

    Estimado Sr.Cervera le tengo que decir respecto de su comentario, que estoy completamente de acuerdo, primero tengo que decir que profesionalmente me dedico a la biotecnología. Y ya estamos un poco cansados que desde los sectores más radicales del movimiento ecologista se nos estigmatice sistematicamente.Además no solo la tecnología terminator es segura en referencia a los peligros que enuncian los opositores a la utilización de esta tecnología, el famoso maíz BT, está construido asociado a un promotor de herida. Esto significa que el mero hecho de que la variedad de maíz contenga el gen no implica que se exprese y por tanto la supuesta toxicidad que pudiera generar, solo en el caso de entrar en contacto con el agente patógeno la proteína se produce. Este es un ejemplo de que la ingeniería genética también tiene sus técnicas para poner límites a los agoreros de la catástrofe. Como bien dice el autor que firma este artículo, en el siglo XX, se desarrolló la revolución verde, porque era imprescindible para evitar la hambruna. Pues creo que es evidente que muchos investigadores pensamos y compartimos con otros grandes teóricos del tema que será necesaria en el futuro una segunda revolución verde. La teconología terminator es uno de los exponentes de esta revolución. Yo no niego que hay muchos intereses comerciales que están enfocados al beneficio de las multinacionales. Pero no debemos olvidar que la generación de conocimiento y tecnología es el único camino que nos permitirá atravesar el cuello de botella que tenemos a la vista tanto en el consumo energético como en recursos naturales, (recursos vegetales como exponente principal)Si ante la generación de tecnología potencialmente aplicablee para superar este cuello de botella se responde con la negativa frontal de los grupos radicales apoyados por gobiernos que solo piensan a corto plazo en el voto ciudadano, facilmente influenciables por el discurso del miedo, esto es un motivo por el que las multinacionales biotecnológicas se replantearán el desviar fondos al desarrollo de futuras tecnologías. Y entonces tenemos finalmente que los perjudicados somos todos. A este respecto, creo que es mejor disponer del conocimiento para poder ser aplicado en un futuro con la mejor gestión posible. Es puro sentido común.Finalmente, aunque me desvíe un poco del tema, creo que el gran problema que se avecina en el futuro con el desequilibrio energético del planeta tanto en el plano climático como en el alimentario, y por supuesto el poblacional, y es la tecnología y los que nos dedicamos a ello permíataseme esa licencia, los que podremos resolver estos grandes problemas que se avecinan. Imagínense poner de acuerdo a todos los gobiernos de la Tierra, es dificilísimo hacerlo aquí en España, viendo como está el patio político…lo otro yo lo veo imposible. Por favor fijémonos en los escritos del Sr.Sagan en los que habla de desarrollar tecnología para hacer planetas habitables, ese tipo de tecnología es la que necesitamos desarrollar, no solo por esta crisis, ¿que pasará cuando el Supervolcan de Yellowstone reviente?, si nos interesa mantener estable el planeta Tierra, requerimos imperiosamente de inversiones en este tipo de tecnologías, la generación de conocimineto es la respuesta, no nos cerremos esta puerta, por supuesto, siempre manteniendo el sentido común en la gestiónPermítame felicitarle por su comentario.Saludos

    23 abril 2008 | 7:14

  3. Dice ser Potosi

    Yo lo veo bien, y de paso, habría que incentivar la actividad agrícola en nuestro país. Que la UE y sus puñeteras subvenciones nos quieren convertir en un país importador, en lugar de productor, como siempre hemos sido.Eso está muy bien para comprar la comida barata en el Carreofur, pero, como haya una crisis (guerra, catástrofe, epidemia…) y se cierren las fronteras nos vamos a tener que comer los unos a los otros.Quizás con este nuevo tipo de tecnología se logre que los cultivos tengan más rendimiento y se incentive la producción primaria, si no, vamos de culo.

    23 abril 2008 | 10:00

  4. Dice ser alberto

    Hasta donde yo se:Las principales criticas a este tipo de semillas no vienen del lado técnico. Es decir, en EEUU (donde hay un gran debate con este tema) los agricultores consideran que quien quiera plantar estas semillas geneticamente modificadas está en su derecho, pero tambien exigen su derecho a plantar ellos lo que quieran (sus propias semillas o lo que sea).La critica viene, porque una sentencia judicial (creando jurisprudencia, creo que fue el caso de la empresa monsanto o algo asi) obliga a que si una empresa con la patente de esas semillas denuncia a un campesino por plantar sus semillas, toda su cosecha ha de ser probada a ver si usa las semillas protegidas por la patente.La única manera es rociarla con un producto que sobre la cosecha transgenica no tiene efecto (por lo que legalmente serias multado y tu cosecha pasaria a manos de la empresa), pero sobre la cosecha no transgenica actua destruyendola, con lo cual te quedas sin ella.Ademas, si aparecen rastros en tu cosecha de material patentado, la cosecha pasa a ser de la empresa, independientemente de como hayan llegado esas semillas a tu campo, puede ser que el campesino las haya plantado, pero puede ser que las haya arrastrado el viento, las haya tirado un camion o avion de la empresa “sin darse cuenta”, eso da igual, la cuestion legalmente es que el campesino será multado y perderá su cosecha por violar la patente.Ademas, creo que habia bastante polemica porque parte de la modificacion genetica de esas semillas era que para proteger su patente la empresa habia hecho que no se pudiese extraer semillas de la planta una vez crecida, sino que cada vez que se queria plantar una semilla habia que acudir a la empresa y comprarsela (la critica venia porque en situacion de catastrofe la unica manera de plantar algo era depender de un almacen perteneciente a una entidad privada)Como veis me interesa el tema, y tan solo hablo sobre lo que yo me pude enterar, asi que todo el que pueda aportar algo, se lo agradeceria.

    23 abril 2008 | 10:13

  5. Dice ser Catalombia

    Solo un par de preguntas al Sr. Cervera:1) Cual ha sido la prioridad de las multinacionales agroindustriales: ¿Mayor productividad o asegurar el pack de pesticidas y abonos químicos que ellos mismos suministran?2) Si la revolución verde ha producido excedentes, ¿Por qué todavía hay hambre en el mundo? ¿El hambre es un problema de producción agricola o también un problema de un mercado distorsionado por las subvenciones de USA y Europa a sus agricultores?3) ¿Cual es el baremo de productividad agricola? ¿Es más o menos productiva una hectárea de monocultivo transgenico en las arrasadas selvas amazónicas, o una de “terra preta” con la diversidad de cultivos adaptados al ecosistema del amazonas? ¿Cuál de los dos modelos es sostenibel en el tiempo?Y finalmente, para ponerlo en términos de lo que se defiende con denuedo desde este blog:4) Con la jurisprudencia que se han asegurado las multinacionales respecto al uso de semillas por parte de los campesinos, ¿no están estas siguiendo el modelo de la industria discográfica y los derechos de autor?

    23 abril 2008 | 11:27

  6. Dice ser Retiario

    Estimad@ Catalombia:Sin ninguna duda la prioridad de las multinacionales es obtener el máximo beneficio, para sí y para sus accionistas. Pero es en sí mismo no es malo: desgraciadamente poca gente trabaja por amor al arte, la mayoría tenemos que ganarnos la vida de alguna forma. La cuestión es si en la persecución de ese beneficio se superan los límites o no; ¿o tenemos que juzgar las técnicas según las intenciones que tengan sus creadores/explotadores?. No seré yo quien defienda los nefastos hábitos de negocio de empresas como Monsanto, que otros han explicado en detalle (http://www.vanityfair.com/politics/features/2008/05/monsanto20080…). Pero que algunas empresas utilicen tácticas cuasi mafiosas nada tiene que ver con la tecnología en cuestión: es como defender que no hay que escuchar la música de un artista porque su discográfica utiliza tácticas de intimidación. La responsabilidad debe ir a quien corresponde; a ver si tecnologías valiosas las vamos a tener que rechazar por la dudosa moralidad de sus creadores. Pocas quedarían.La medida de productividad es sencilla: cantidad de producto que podemos aprovechar. Más productividad significa más alimentos, lo que significa precios más bajos, lo que significa menos gente pasando hambre. Las nuevas variedades amplían la productividad reduciendo las pérdidas por insectos (sin insecticidas), aumentando la producción (sin abonos) o creciendo en terrenos marginales no roturables (marismas, tierras salinas, secarrales, zonas con patógenos de plantas). En general los campesinos suelen tener bastante claro lo que escogen; son duros, sufridos y pacientes, pero de tontos no tienen ni un pelo.Y en cuanto a la segunda de sus preguntas, creo que la respuesta es obvia: la Revolución Verde (http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_verde) ha conseguido que mucha gente no pase hambre, pero en los años desde que empezó a aplicarse la población ha seguido creciendo, a un ritmo explosivo. Sencillamente, ya no es suficiente, como demuestra la reciente y creciente carestía de los alimentos. Hay que resolver el problema produciendo más comida o reduciendo las bocas que alimentar. Yo estoy por producir más, con variedades producidas por ingeniería genética si es necesario, y con las máximas medidas de bioseguridad; por ejemplo, usando las tecnologías mal llamadas ‘terminator’. Con independencia de que determinadas empresas o modelos de negocio merezcan la cárcel, o incluso la horca.Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.PP Cervera

    24 abril 2008 | 1:02

  7. Dice ser Superwoman

    El tema es interesantisimo y la falta de tiempo me impide opinar con un poco de seriedad. De todas maneras, las criticas serias que le he escuchado al tema de los cultivos transgenicos no suelen venir por los palos que has tocado, sino como han dicho alberto y Catalombia, por el tema de las “actitudes empresariales” de los precursores de esta revolucion (nada que objetar ahi, a tu respuesta). Creo que tambien han resultado ser mucho mas lesivos para el terreno que las semillas autoctonas locales en algunos casos (recuerdo haber visto algo sobre el tema en la BBC, pero tengo dos niños y mi capacidad de atencion se ve mermada muchas veces por los gritos).Sigo sin estar segura que el camino adelante tenga que pasar por aumentar la produccion de alimentos… Me autocorrijo, falta un “unicamente” en esa frase. El aumento de la produccion de alimentos sin cambiar las estrategias de mercado que acompañan a la produccion, es un intento tan futil de acabar con el hambre como intentar frenar las emisiones de CO2 sin convencer primero al personal de que no puede ponerse la calefaccion en pleno invierno a 25 grados solo para permitirse el lujo de ir en pelotas por casa tambien en esas fechas, por poner un ejemplo.Un supersaludo

    24 abril 2008 | 9:11

  8. Dice ser Lughnasad

    Siento disentir de la opinión del autor, al cual admiro y con el que casi siempre comparto sus puntos de vista. Intentaré desgranar algunos puntos:Por un lado se acusa a la tecnología de estar diseñada para explotar al campesinado obligándoles a comprar semillas cada año, lo cual es falso.Esta afirmación es falsa. Por supuesto, que se le obliga al campesinado a comprar sus semillas todos los años. Por dos motivos, uno, si tiene el gen terminator es evidente que no podrá usar la semilla; dos, si tú compras semilla a una empresa, no puedes obtener semillas de esas plantas para reproducirlas el año siguiente, eso sólo se puede hacer con las variedades tradicionales, no registradas. Por lo tanto, si el campesino entra en el círculo de comprar semillas a una empresa, está atado de por vida.es totalmente imposible que una esterilidad genética se propague, precisamente porque las plantas son estériles. Esto tampoco es muy acertado, la esterilidad que provoca Terminator se puede propagar, claro que sí, a través de los granos de polen de las plantas portadoras de esos genes. Si un grano de polen es portador del gen/genes causantes de la esterilidad y fecunda el óvulo de una planta silvestre, se puede producir contaminación. De hecho, este argumento ya fue utilizado hace años por la industria de transgénicos afirmando que era imposible que hubiese contaminaciones. Hoy en día, por ejemplo, en la zona de México, cuna del maíz, ya hay variedades tradicionales contaminadas con genes transgénicos provenientes de cultivos próximos. Es más, en España han retirado la certificación de cultivo ecológico (que no permite transgénicos) a varios productores por contaminación genética con transgénicos, con las graves consecuencias económicas ya que tienen que vender el maíz como convencional (más barato) y no como ecológico.cualquier modificación genética que tengan las plantas de cultivo para aumentar la producción se extienda por las poblaciones naturales. En general estas modificaciones no se hacen para aumentar la productividad, ya que la mayoría de caracteres productivos tienen un comportamiento poligénico, es decir, la producción no depende de un único gen, si no del efecto pequeño de muchos genes, la mayoría de ellos no identificados. El principal objetivo de estas modificaciones es crear resistencias bien a determinadas plagas, bien a determinados pesticidas, que por supuesto, facilita la propia empresa de semillas.Las nuevas semillas no son conceptualmente diferentes a las modificaciones de los cereales híbridos que utilizamos desde los años 40. Esa es la clave, conceptualmente SÍ son distintos, ya que los híbridos, como su nombre indica, provienen de la mezcla de variedades de las misma especie. Los transgénicos incorporan genes que nunca antes habían estado en esa especie. De pronto, millones de plantas acarrean genes que le son absolutamente extraños, así que conceptualmente son cosas bien diferentes.En cuanto a que van a resolver el problema de resolver el hambre en el mundo es una de la mayores e interesadas falacias de estos nuevos productos, la segunda revolución verde lo único que traerá es más dinero para los mismos, que por supuesto, no revertirá en los campesinos, a los que no se les paga un precio justo ni por su trabajo ni por sus cosechas, si no en los accionistas de las multinacionales.P.D.: no pertenezco a ningún grupo ecologista, trabajo en algo relacionado con la genética y soy agricultor aficionado.Salud

    24 abril 2008 | 14:33

  9. Dice ser Retiario

    Estimado Lughnasad:Yo no he dicho que los agricultores no tengan que comprar semillas todos los años; he dicho que terminator no se ha diseñado con ese fin, y que además tener que comprar semillas cada año no es nuevo ni único de esa tecnología. Muchos, me atrevería a decir que la mayoría de los campesinos del mundo están ya ‘atados’ de esa manera, porque utilizan semillas híbridas de alto rendimiento; la ventaja de rendimiento compensa el inconveniente de la recompra anual.La esterilidad no se puede propagar, porque las plantas híbridas contaminadas son estériles y por tanto no tienen descendencia; los genes ajenos desaparecen. Ésta es, precisamente, la función de terminator: evitar problemas como los sucedidos en México y otros países impidiendo la difusión de genes introducidos.La función de la mayoría de las modificaciones genéticas no es aumentar el rendimiento de la cosecha en un lugar determinado, sino permitir que se cultive en nuevas tierras, aumentando así el rendimiento global. La resistencia a herbicidas, a plagas o a terrenos marginales permite roturar nuevos campos y aumentar las cosechas totales.El uso del adverbio ‘conceptualmente’ ha sido erróneo por mi parte; a lo que me refería es a que en la práctica no hay gran diferencia entre las semillas híbridas y las transgénicas. Fallo por mi parte, por el que pido disculpas.El hecho de que las transgénicas lleven genes ajenos es la razón por la cual deberían ser todas dotadas de genes terminator como protección contra la contaminación genética. Así se aseguraría que esos genes no escapasen a poblaciones naturales.No sé si los transgénicos van a acabar con el hambre en el mundo; los híbridos no lo consiguieron a pesar de sus muchos éxitos. Lo que sí está claro es que o hacemos algo, o la situación (ya bastante mala hoy; busque ‘alimentos’ en Google Noticias) tenderá a empeorar, y estas tecnologías ofrecen la promesa de abrir nuevas tierras al cultivo y, en el futuro, de ampliar los rendimientos y adaptar las cosechas a nuestras necesidades. En mi opinión, deberíamos desarrollarlas, con las máximas garantías de seguridad (como terminator), y no boicotearlas.Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.PP Cervera

    24 abril 2008 | 16:38

  10. Dice ser Carlos

    Sinceramente, creo que en todo este tema te equivocas de pleno. Si sólo fuera Monsanto…

    24 abril 2008 | 19:27

  11. Dice ser Lughnasad

    Querido PP:Personalmente es un tema que me interesa y como da gusto discutir contigo perdona que insista.El hambre en el mundo no se va a acabar con nueva tecnología si no con un reparto justo de la riqueza. Los grandes productores de EEUU y Europa hace años que están absolutamente pillados por las multinacionales, tanto de semillas, como de abonos, pesticidas, etc. Estos grandes productores en algunos casos producen excedentes, que en ocasiones se destruyen para controlar los precios, oferta/demanda, etc. Es decir, en Europa y EEUU se destruye comida por exigencias del mercado.El caso contrario son los pequeños campesinos, que practican una agricultura de subsistencia, que llevan cultivando sus semillas, seleccionadas desde hace miles de años para una región concreta, un clima concreto. Aquí, es donde radica el peligro. Si estos pequeños agricultores entran en el círculo vicioso de la compra de semillas están acabados.En cuanto a la contaminación, es cierto, que gracias a Terminator esos genes nuevos no se propagan, pero yo hablo de la contaminación de la semilla. Como decía en el comentario anterior, si tienes una producción ecológica de miles de kilos y te detectan, por ejemplo Terminator, automáticamente pierdes la denominación de producto ecológico con miles de euros de pérdida, de los cuales la empresa responsable de esa contaminación no se hace cargo. No es que las semillas se propaguen, si no que pierdes un sello de calidad.Otros casos de contaminación genética son más flagrantes. Es conocido el caso del canadiense Percy Schmeiser. Este agricultor ha sido denunciado por Monsanto por que en sus cultivos se han encontrado los genes patentados por la multinacional. Percy jamás ha realizado ningún contrato con la empresa. Esa contaminación vino de cultivos cercanos a través del polen. Pero al analizar genéticamente sus cultivos se han encontrado los genes propiedad de Monsanto. Monsanto ha denunciado a Percy y quiere hacerse cargo de su propiedad por plantar de forma ilegal semillas de Monsanto, lo cual es rotundamente falso. El caso está en la Corte Suprema de Canadá y puede ser el fin de este agricultor y el inicio del estado policial genético de Monsanto.Como ves, yo no puedo estar de acuerdo con estos tíos y no puedo querer una tecnología que sólo va a beneficiar a unos pocos.Siento los ladrillazos que estoy soltando, gracias por tu paciencia, por dejarnos expresar y por abrir este, para mi, interesante debate.Un saludo

    25 abril 2008 | 10:27

  12. Dice ser Retiario

    Estimado Lughnasad:Es un placer discutir de temas importantes y polémicos con sosiego y sabiduría; de hecho esa es la misión de los comentarios de este blog: argumentar.De nuevo tengo que discrepar de su opinión, me temo. Que la justicia universal acabe con el hambre es un objetivo grande y hermoso, pero a juzgar por la Historia más bien remoto; y mientras se alanza tendremos que dar de comer a quien no tiene comida, o dejarlos morir d hambre. Que se destruyan alimentos por culpa del mercado es atroz, pero poco tiene que ver con nuevas tecnologías para aumentar la producción. ¿No estará sin querer defendiendo que la mejor forma de hacer política en este tema es que la situación empeore, que haya más hambre y sufrimiento para que los políticos despierten? ‘Cuanto peor, mejor’ es un lema típico de algunos tipos de lucha política, pero en este tema estamos hablando de la muerte de millones, y no parece que se deba jugar con ello. La justicia universal desde luego no se instaurará mañana; mientras llega, ¿qué hacemos?Esos pequeños agricultores que comenta y que tanto le preocupan no son tontos. Utilizarán nuevas semillas si obtienen con ellas un rendimiento mayor; si no tienen que comprar abonos o herbicidas, si pueden plantar nuevos campos, si pueden utilizar antiplagas que antes no podían usar. Si no ofrece ventajas, no las usarán. En una situación marginal y de subsistencia una pequeña diferencia en rendimiento supone la distancia entre el hambre y la supervivencia. Negarles una tecnología que les puede ayudar a sobrevivir en el nombre de la pureza ecológica o la tradición es un riesgo, y una grave responsabilidad. Sin contar con que sus semillas, como usted mismo aclara, han sido seleccionadas durante miles de años; luego son artificiales, y ya han alcanzado los límites de mejora de esa tecnología. Hace falta algo más.¿En serio me dice que para defender un sello ecológico de calidad para consumidores ricos va a rechazar toda una tecnología que puede ayudar a los más pobres? Estoy completamente a favor de los cultivos ecológicos y de su extensión, pero no debemos olvidar que son un lujo para ricos, y así se pagan; para el resto debe aplicarse el Primum vivere, deinde philosophare, que decía el clásico.Especialmente grave me parece la cerrada oposición a terminator, precisamente porque su función es reducir al máximo la contaminación genética. Y porque la campaña contra esta tecnología contiene falsedades y malentendidos voluntarios, empezando por el apodo que estamos usando, una pieza maestra de propaganda. En ocasiones parece como si algunas organizaciones ecologistas pensaran que como terminator les arrebata este importante argumento de la seguridad biológica, hay que cargársela políticamente como sea. Es como si alguien se opusiera a los catalizadores de los coches porque cuanto peor sea la contaminación más fácil será crear una economía sin ellos. O porque un fabricante es un delincuente y va a beneficiarse de que se instalen. Políticamente este tipo de campaña tendrá todo el sentido, pero a mí me parece moralmente dudoso. Como poco.Para colmo, pienso que si rechazamos de plano tecnologías enteras porque no nos gusta quiénes las implementan, lo que estamos consiguiendo es cederles a ellos el control. ¿Por qué no crear semillas transgénicas modificadas con criterios de sostenibilidad? ¿Por qué regalar a empresas de moralidad más que dudosa el control de la agricultura futura sin luchar? Llevamos miles de años creando híbridos y cultivando la tierra con no poca violencia (arar un campo no es precisamente gentil), ¿por qué no adaptar esta nueva metodología? ¿No será que hay quien la considera intrínseca, quintaesencialmente mala? ¿Diabólica, casi?Yo estoy en contra de cualquier prejuicio. Incluso cuando está muy extendido y es muy popular.Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.PP Cervera

    25 abril 2008 | 13:36

  13. Dice ser Marcos

    Sr. LughnasadPrimeramente decir que mi opinión a este respecto dista mucho de la suya en casi todo. No le voy a discutir ni a usted ni a nadie que Monsanto aplica técnicas deleznables pero esto. Una cosa es la gestión que se haga desde las empresas y otra muy diferente es la tecnología en sí.En eso creo que estamos de acuerdo. Y matizar que la contaminación por terminator no es posible. Si usted hojea por encima cualquier texto de genética de poblaciones sabrá que por “contaminación genética” dicho coloquialmente que es incorrecto y que quede claro es una simple “transferencia genética” se entiende un gen que migra bien vertical u horizonatlmente pero que permanece en el acervo genético. Esto se consigue haciendo que el individuo portador al estar mejor dotado tenga mas descencia y por lo tanto sus genes se extiendan en el acervo específico de su grupo taxonómico si este gen justamente impide este proceso, nunca permanecerá en el acervo y será eliminado inmediatamente por la selección natural, aunque usted diga que el polen puede transmitir ese gen, las plantas fecundadas con ese polen no tendrán descendencia, solo podría tener una cortísima expansión en el tiempo por fecundaciones con el polen portador, y cuyas generaciones resultantes no tendrían la capacidad de adaptación por simplemente ausencia de descendencia. Esto tiene como consecuencia que este gen sería eliminado rápidamente de cualquier población natural donde pudiera temporalmente haber estado. Si a esto se le suma el tipo de reproducción que pudiera tener la planta modificada bien autógama o bien alógama esto reduce más las posibilidades de expansión de este gen. Si también combinamos la posibilidad de que las plantas puedan ser dioicas o monoicas todavía se reduce más. La expansión por polen de un gen de autoesterilidad no tiene sentido evolutivo en un ecosistema natural, solo son las poblaciones vegetales agrícolas las que pueden mantener gracias a los cuidados humanos en su acervo un gen de esas características.Saludos.

    25 abril 2008 | 20:50

  14. Dice ser Lughnasad

    En primer lugar, pido disculpas por no contestar antes, pero me ha sido imposible.Sr. Marcos no intento convencer a nadie, está en su perfecto derecho de disentir de mi opinión, eso es bueno, me encanta la diversidad y no sólo en los cultivos.Sinceramente he de decir que ¿No estará sin querer defendiendo que la mejor forma de hacer política en este tema es que la situación empeore, que haya más hambre y sufrimiento para que los políticos despierten? ‘Cuanto peor, mejor’ me ha dolido por que es un pequeño ataque personal, que creo no merezco. Esa postura no la he defendido yo, ni de lo que he escrito se puede deducir esa postura. Simplemente estoy en contra por que considero que los transgénicos, con o sin terminator, no van a solucionar nada, y van hipotecar el futuro de millones de campesinos, simplemente, es una opinión tan válida como cualquiera.Contesto a ambos (PP y Marcos) sobre la contaminación genética. Entiendo perfectamente lo que es una contaminación en sentido estricto, quizás no fuese la palabra más adecuada. Y viendo que la agricultura ecológica se tacha de sibarita, pero que ¡oh cielos! trata a los campesinos de forma justa pagando hasta 3 ó 4 veces más por sus cosechas cambiaré de ejemplo.Qué pasa con los campesinos que llevan guardando sus semillas durante años, adaptadas a su medio, en muchos casos con resistencias naturales a determinadas plagas pero que de pronto, se contaminan con polen de transgénicas, que portan un beneficioso>/em> gen llamado terminator. ¿podrá ese hombre volver a plantar sus semillas el año que viene?, probablemente, podrá ponerlas en la tierra como todos los años, pero de ahí no nacerá nada. Una cosecha posiblemente perdida, un acervo genético perdido para siempre y un agricultor más en el redil de las multinacionales, !!bravo por terminator!!Lo siento, pero sigo sin estar de acuerdo, todo esto lo he pensado yo sólo (con mis aciertos y mis equivocaciones) sin seguir el dictado de ningún grupo ecologista.

    29 abril 2008 | 15:37

  15. Dice ser Lughnasad

    Por un error en el código html, el último párrafo aparece en cursiva, cuando debería aparecer con letra normal. Disculpas.

    29 abril 2008 | 15:39

  16. Dice ser Retiario

    Estimado Lughnasad:Las semillas no se pueden contaminar con genes ajenos. Lo que puede ocurrir es que una planta crecida de una semilla autóctona se cruce con una planta transgénica con terminator, en cuyo caso su descendencia será estéril; y se acabó la contaminación. Sin terminator, los genes ajenos introducidos en una planta transgénica pueden cruzarse con plantas naturales e integrarse en el genoma del híbrido, contaminando la población natural. Para eso sirve terminator.Describe usted la situación como si las transgénicas fueran una especie de plaga maliciosa y ubicua, y no es así. La contaminación no es invasiva; si usted siembre plantas no modificadas al lado de las modificadas sólo un pequeño porcentaje de los cruces serán híbridos; no muy diferente de lo que le ocurre al campesino que usted describe con sus variedades seleccionadas, que también se cruzan con otras de modo natural, lo cual no supone que su personalidad se pierda.De nuevo, hace usted ver que el hecho de que los campesino deban comprar semillas cada año es algo nuevo y privativo de las transgénicas. Hace años que casi todos los campesinos utilizan semillas híbridas, por su mayor rendimiento y/o resistencia, y compran las semillas cada año.Está muy bien que algunos agricultores hoy en día se puedan permitir plantar cosechas ecológicas, con variedades locales y con sistemas tradicionales de abonado y lucha contra las plagas. Pueden permitírselo porque hay gente que paga un sobreprecio por sus productos; de lo contrario no podrían. Esto está muy bien, pero jamás podrá resolver el problema de quien no puede pagar ni siquiera el precio más bajo, y mucho menos un sobreprecio. Los periódicos recientes están repletos de noticias sobre la crisis alimentaria, provocada por el desmedido aumento de precio de los cereales en el mercado mundial; lamentablemente la agricultura ecológica, que implica una reducción de la producción total porque las variedades utilizadas tienen menor rendimiento, sólo empeorará la situación.Para colmo, la tecnología transgénica no sólo permitirá roturar nuevas tierras y aumentar (en el futuro) los rendimientos, sino que permitirá utilizar menos plaguicidas y abonos artificiales en comparación con las semillas híbridas de la Revolución Verde, dañando así menos al ecosistema. Todo ello, claro está, si evitamos que los genes introducidos se desparramen por las poblaciones naturales, como ocurre hoy. Por eso estoy a favor de terminator: porque permite el desarrollo industrial de las transgénicas protegiendo el ecosistema.A veces da la impresión de que esta tecnología específica es especialmente odiada precisamente por eso; hay quien para salvar el ecosistema prefiere bloquear terminator, para después prohibir las trangénicas en su conjunto tenga el coste humano que tenga. Hay activistas que suenan como si salvar el ecosistema y a la humanidad fuesen objetivos irreconciliables. Me alegra saber que no es su punto de vista, y lamento si ha parecido que le acusaba de ello personalmente; no era ni mucho menos mi intención.Muchas gracias por su atención e interés, y un saludo.PP Cervera

    29 abril 2008 | 17:25

  17. Dice ser Lughnasad

    Veo que estamos dando vueltas sobre lo mismo. Como mi intención no es convencer, si no exponer un punto de vista diferente, creo que seguir este interesante debate no llevará a ningún sitio provechoso, así que por mi parte doy por finalizado el asunto. Me despido diciendo que ojalá su punto de vista sea el bueno y yo esté equivocado y terminator acabe con el hambre en el mundo, sin embargo, creo que el futuro, desgraciadamente me dará la razón, y terminator será simplemente un nuevo método para que los grandes tengan más y los pequeños hipotequen el futuro de sus generaciones venideras.

    30 abril 2008 | 10:16

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