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Felicitación poco navideña y discreto aterrizaje de Letizia en Senegal

La reina ha empredido el vuelo en otro de sus viajes solitarios que tanto le gustan. Letizia llegó ayer a las 22.00 de la noche, hora española, al aeropuerto de Dakar, en Senegal, donde le esperaba la primera dama, Mariéme Faye, que le acompañará durante su visita para estrechar lazos de cooperación entre ambos países.

Leti aterrizaba con un outfit sencillo y repetido, el vestido de Hugo Boss (225€) que estrenó en septiembre, durante la inauguración del curso escolar en el centro educativo ‘San Matías’, en Santa Cruz de Tenerife. El estampado ‘op art’ del modelo crea un efecto de falso plisado y también un no muy favorecedor efecto muaré que rompe el falso cinturón negro.

La reina completó su look en blanco y negro con unos zapatos de charol de Magrit y un bolso de cocodrilo de Uterqüe. Las estrellitas de diamantes de Chanel brillaban entre sus cabellos. Contrasta ver a las dos mujeres con estilos tan diferentes, pero seguro que Letizia guarda alguna de sus ‘sorpresas’ en la maleta y la vemos en los próximos días lucir modelos más coloridos. Tiene hasta el jueves para sorprendernos. A lo largo del día de hoy nos llegarán las imágenes de su visita a la sede de Cruz Roja, al sur del país, en un acto sobre la defensa de los derechos de las mujeres.

Unas horas antes de que la reina partiese en su avión privado, descubríamos la felicitación menos navideña de nuestros reyes y más laica, donde posan con sus hijas. La foto fue tomada el día de la Hispanidad, como sabéis ese día dio para mucho, pues el primer poasado oficial de la princesa Leonor también procede de la misma celebración. Con lo monas que salen siempre las hermanas en esta foto las veo poco favorecidas, eso sí, nuestros reyes aparecen muy correctos, en un segundo plano, dejando el protagonismo a las niñas. Letizia, como ya os conté, vistió para el desfile un exclusivo dos piezas del que sigue siendo su modisto principal en ocasiones importantes, Felipe Varela.

**Fotos: Casa Real y Gtres.

Letizia vuelve a brillar de la mano del diseñador español que ha conquistado a Melania Trump

Los reyes han presidido ayer la entrega de premios con la que el periódico As ha celebrado su medio siglo de vida. Letizia ha enmedado su ‘look horribilis’ de Teresa Helbig de la mano del diseñador español que ha conquistado la Gran Manzana, DelPozo. Hemos tenido que esperar a que Melania Trump apueste por él y a que Michelle Obama lo vistiese durante el encuentro que las reunió hace un año y medio en Madrid, pero sin duda, el último outfit de Letizia ha sido una apuesta segura que pasa directa al ‘top ten’ de la reina en este 2017.

El vestido de corte midi, en azul royal, es sofisticado, femenino y el ejemplo de que hay vida más allá de los looks ultra entallados, esos que no siempre con acierto viste la consorte. Con un hombro al descubierto y una gran flor coronando la parte superior del escote, el modelo que lleva la firma de Josep Font no descuida tampoco el aire sensual que tanto le gusta a Letizia.

La reina combinó su estreno, perteneciente a la colección prefall 2017 de la firma y valorado en 2.500 euros, con acierto con los salones de ante de Nina Ricci y con sus discretos y bonitos pendientes de plumas de oro blanco y diamantes de Chanel.

Otro gran punto a su favor fue el recogido, sencillo y con raya al medio, y la sombra de ojos en azul noche. Un toque de gloss en los labios y lista para brillar. Leti sabía que esta vez no defraudaría y se le notó convencida plenamente de su super estreno cuando entregó a Rafa Nadal y a Mireia Belmonte, entre otros deportistas, los premios con los que el periódico reconoce el mérito a sus exitosas carreras. Espero que este sea el principio de una gran amistad. ¿Os ha gustado tanto como a mí?

**Fotos: Gtres.com

 

La reina ya no lleva ‘Varelas’ en los actos religiosos

Los reyes se han traslado a Murcia para visitar Caravaca de la Cruz con motivo del Año Jubilar, y Letizia ha recuperado para la ocasión su vestido de lana Carolina Herrera con abrigo a juego en gris y lavanda. Un modelo mucho más actualizado y contemporáneo que los ‘Varela’ que vestía antaño, llenos de guipures, cada vez que pisaba una iglesia. El dos piezas en sí es un acierto, pero…En esta ocasión Letizia lo ha lucido con menos gracia que las anteriores. Es la tercera vez que viste el conjunto que estrenó hace un año en Portugal. Yo le recomiendo que innove con el cinturón, es reversible, y que pruebe a llevarlo por fuera del abrigo para darle un toque más  casual, y porque por dentro además de arrugas, cuando no lo lleva bien colocado, crea un ‘efecto bulto’. La primera vez que se lo puso volteó las mangas dejando al descubierto la parte lila de dentro del abrigo.
Lo que, sin embargo, me gusta de éste outfit, es que además de femenino es elegante y rompe con el patrón que siguen la mayoría de los vestidos ‘estilo lápiz’ de Letizia, con la falda evasé, pero…volvemos a lo mismo, creo que la Reina y su estilista podrían echarle un poco de imaginación también a los complementos, porque siempre se lo hemos visto con el clutch pitón de Lidia Faro y los salones animal print de Magrit.

 

Letizia iba correcta en cuanto a peinado y maquillaje y lució para la ocasión los pendientes de oro blanco y dimantes en forma de lágrima. Si os fijáis, nuestra reina ha decidido prescindir de las medias en pleno mes de noviembre, ella, que no es como las demás, no tiene frío.

**Fotos: Gtres

La reina Letizia lo ha vuelto a hacer…

Leti ha regresado al gris, un color que por un tiempo teñía gran parte de las prendas de su ropero y del que poco a poco ha ido huyendo, especialmente este último otoño en el que ha incluído en su armario tonalidades más atrevidas, como el mostaza. El sábado la reina optaba por un estilismo ‘ad hoc’ para su reunión con el patronato de la Biblioteca Nacional. Y con esto no me meto con las bibliotecarias.

La reina desenfundaba un dos piezas muy sobrío y muy gris de Hugo Boss, del que si algo me gusta es el detalle de su solapa asimétrica. El toque fashión lo ponían unos nuevos y exclusivos zapatos de Magrit, también grises y de ante, que no están de venta al público. Como véis, Leti mantiene un idilio de exclusividad con la casa de calzado valenciana que ha ido desbancando a otras firmas de su vestidor.

Para este outfit más formal, la reina elegía el clutch de pitón de Lidia Faro y unos de esos pendientes que guarda desde hace mucho tiempo en su joyero, de su época de periodista, los de cadenas de plata. Melena lisa al viento y labios rosados, para poner un toque de color, discreto, a un día de otoño también gris. Vosotros me diréis si os ha parecido sobria y correcta o aburrida. Para su estilismo más  mínimal, la consorte también prescindió de bronceado. Mañana la veremos de nuevo en Valencia, ¿volverá a estar morena?

Patinazo de Letizia con un vestido demasiado corto y taconazos en la entrega de los ‘Francisco Cereceda’

Nos quejamos y mucho de que la reina no innova con nuevos diseñadores españoles y ayer Leti intentó enmendarlo sin suerte, apostado por un vestido que, seguro, fue la comidilla de la noche durante la entrega de los premios de periodismo Francisco Cereceda. Fijo que a más de uno se le quedó la misma cara de sorpresa qu a mí, en el peor de los sentidos, al ver a nuestra ‘reina tropical’, su moreno es perenne, con este estilismo.

El vestido, de blondas con pedrería y tirante ancho de terciopelo, es demasiado corto para lucirlo con los taconazos de charol que llevaba ayer la reina, nada que objetar de sus musculadas piernas que horas de gym y de esfuerzo le cuestan, pero desde luego, me parece ordinaria y cero sofisticada la apuesta de la consorte, que desentonaba con el de resto de invitados, como véis. Puedo entender el modelo en una chica de 20 años con bailarinas. Pero tanto la diseñadora, que me imagino que se lo ha cedido en exclusiva, porque es de la colección de 2008, como su estilista y la propia Letizia han patinado y mucho esta vez. Los que me seguís ya sabéis que a la reina le gusta ‘impactar’ cuando se rodea de sus compañeros de profesión, pero no siempre le sale bien.

Por lo demás, no puedo decir que estuviese esperpéntica. Llevaba un discreto clutch de Varela y los pendientes de diamantes que los reyes eméritos le regalaron en su boda. El peinado y el maquillaje también hubieran estado bien con otro outfit. ¡Espero vuestras opiniones!

**Fotos: Gtres

La reina innova, incluyendo un nuevo color en su armario

En contra de lo habitual, Letizia ha comenzado semana un lunes. Lo ha hecho con un almuerzo en honor al presidente de Palestina, Mahmoud Abbas, en el salón de columnas del Palacio Real. Para la ocasión ha estrenado un ‘total look’ de Hugo Boss, compuesto por una blusa de seda, con cuello vuelto en mostaza, uno de los colores tendencia del otoño, y una falda plisada con un estampado de flores sobre fondo azul marino (270€).

Es la primera vez que la reina recurre al mostaza, aunque tampoco nos podemos quejar, en comparación a otros años este otoño está siendo de lo más colorido para la consorte que ha retirado, o apartado temporalmente, las prendas más grises y aburridas de su ropero.

Leti estrenó también zapatos de Magrit. Son el modelo Claudia y cuestan 270 euros, en la web.

Como ya sabéis que si de algo ‘va sobrada’ la reina es de joyas, rebuscó entre sus cientos de pendientes y combinó con su outfit unos de cuarzo hidrotermal de Tous, los tiene desde hace un par de años. Brillo en los labios y raya al medio, esta vez, para completar un estilo femenino, muy correcto para un encuentro a mediodía.

**Fotos: Gtres

Letizia, ‘reina del baile’, elige firmas españolas para su visita a México

Después de los contoneos de la reina en México con el cantante de Black Eyed Peas, con los que ha demostrado que no es tan ‘siesa’ como algunos piensan, nos llegan los últimos estilismos de Letizia, que son una fuerte apuesta por las firmas españolas. Durante su participación en el ‘Congreso Internacional Contra el Cáncer’, la consorte recuperó dos outfits ‘made in Spain’. Vosotros me diréis cuál os ha gustado más.

El primer día vimos a la reina lucir un modelo drapeado de Nina Ricci (marca que pertenece al catalán grupo Puig) que estrenó en 2016, durante los monólogos científicos FamLab. El dos piezas se compone de un top con manga sisa y una falda con una amplia abertura asimétrica en la parte delantera. A la reina le gustó tanto su conjunto que también se compró un vestido de la misma colección, que estrenó cuando Michelle Obama visitó Madrid con su fundación ‘Let Girls Learn’.

Letizia rompió el monocromatismo de su look, que incluye unos bonitos salones en ante, con un bolso rojo de de Zara. Lo estrenó en septiembre, tiene siluetas grabadas en negro y está disponible en tiendas por 79,95€. Sus aros de Bvlgari con aguamarinas y oro blanco completaron un look sencillo pero eficaz a la par que moderno, para la jornada inaugural. Como véis, la reina sigue luciendo su ‘bronceado instantáneo’ desde la semana pasada, cuando se reunió con el presidente de Israel y su esposa.

Para el segundo día de congreso, momento de su discurso, rescató uno de esos conjuntos de Varela, que para mi gusto están ya pasados de moda, compuesto por un abrigo y un vestido en terciopelo, ambos en color burdeos. La reina lo estrenó en su visita a Japón, esta vez lo combinó con unos salones descalzos de puntera de Lodi. El vestido me resulta de lo mas anticuado con su hilera de botones y su lacito en el cuello y, creo que Letizia debería plantearse dejar a un lado los modelos súper apretados, como éste. Eso sí, a la vista está que además de moreno Leti presumió de bíceps.

**Fotos: Gtres y Casa Real.

Letizia deja dos ‘looks’ antagónicos en México, durante la primera visita al extranjero en solitario de su reinado

La reina ha cruzado un océano para regresar a Méjico, donde estudió un máster en Comunicación Social, en Guadalajara, cuando tenía 24 años. A diferencia de en su última visita a la capital del país Azteca, en 2015, Leti ha volado sola, en el que se convierte ya en el primer viaje al extranjero de su reinado sin Felipe VI. 

Letizia llegó el domingo y por eso del jet lag o porque sabía que le esperaba una jornada intensa, optó por un outfit cómodo para el primer día, cambiando stilettos por zapato plano, de tacón ancho y cuadrado. No ha trascendido la marca, aunque apuesto a que son de Uterqüe.

No ha sorprendido al estrenar un total look de su marca favorita, Hugo Boss, con chaqueta geométrica de escote caja, flecos en la solapa y  grandes cuadros, en azul oscuro y blanco. Es el modelo ‘karolie’ y cuesta en la web de la firma alemana 388 euros. La ha combinado con complementos con unos capri de la misma firma y un clutch de Loewe, también en azul oscuro. Como pendientes llevaba las estrellas de Channel. Raya al lado y maquillaje sencillo para su primera cita en la sede de la Cruz Roja.

Allí la vimos interesarse y mucho en intercambiar impresiones y escuchar el testimonio de los voluntarios y médicos que colaboraron en los devastadores terremotos de principios de septiembre.

Horas más tarde la reina se ha trasladado hasta ‘Los Pinos’ la residencia del presidente, Enrique Peña Nieto, y de su mujer, Angélica Rivera, para la cena con algunos de los asitentes al ‘Official World’s Cancer Leaders Summit’. La consorte ha vuelto a los taconazos y dado un giro radical a su estilo, cambiado su look de tarde por un sofisticado jumpsuit negro de Varela con escote halter, troquelado en forma de lágrimas y bordados con swarovski. Lo estrenó en 2015 en el concierto previo a los ‘Princesa de Asturias’ y se lo vimos también ese año en los ‘Mariano de Cavia’. Mucho más sencilla iba la primera dama que ha combinado falda floreada y un top  negro. Creo que se arrepiente de su último y rimbombante dos piezas, durante la última visita de los reyes a México y ha querido compensar con algo sencillo.

Leti ha sacado ‘joyas de pasar’, los bonitos chatones heredados de la reina Sofía, que ya le vimos durante la visita del presidente de Israel y su esposa. Coleta alta y maquillaje clásico de noche, con labios marcados y ojos ahumados, para completar un outfit que dejaba al descubierto sus trabajados brazos. No se ha olvidado tampoco de su ‘anillo de la suerte’ de Fabergé, en su índice. En unas horas la veremos asistir al Congreso Internacional sobre el cáncer, principal objetivo, en esta ocasión, de su viaje. ¿Qué os ha parecido la puesta en escena mejicana y en solitario de Letizia?

**Fotos: Gtres.

 

La reina, fan del autobronceado, recicla un Caprile de hace 12 años y estrena Carolina Herrera

La visita del presidente de Israel y la primera dama, Nechama Rivlin, ha seguido su curso, con la habitual cena de gala en el Palacio Real que nuestros reyes ofrecen a sus invitados. En estas ocasiones es cuando vemos a Letizia sacar sus ‘joyazas’ y trajes de gala y, aunque suele estrenar modelo, esta vez se ha marcado un reciclaje casi vintage. Leti ha rescatado, sin modificación alguna, un outfit del que un día fue su modisto favorito, al igual que el de sus cuñadas, Lorenzo Caprile.

El dos piezas, compuesto por una falda confeccionada con un mantón de manila y un top tipo corsé en raso, fue la combinación elegida por la entonces princesa, en 2006, para las bodas de plata de los Duques de Luxemburgo. A Letizia le sienta como el primer día. El tiempo solo ha pasado por el rostro de nuestra reina, y comparando las fotos podemos decir que muy a su favor.

Como cabía esperar, teniendo en cuenta que Nachama Rivlin es una mujer sencilla, Leti ha sacado sus ‘joyas de pasar’ menos ostentosas y las que se han convertido ya, en los últimos tiempos, en sus favoritas: las pulseras gemelas de Cartier, la tiara flor de lis y los pendientes con perlas y dimantes.

Yo la he visto muy guapa, elegante, sobria y apropiada para la ocasión. Pero fijaos en su tono de piel, porque en la segunda jornada  llega ‘el cambio’.

El último encuentro de Letizia y Felipe con el presidente y la primera dama de Israel ha tenido lugar en el Palacio del Pardo, en la cena de despedida que los invitados ofrecen a los reyes.ser más informal que la de la primera noche, aunque en esta ocasión Letizia no ha querido pasar desapercibida. Ha vuelto al blanco negro, por segundo día, y lo ha hecho estrenando un vestido de pailletes con topos blancos de su infalible Carolina Herrera, cuesta 845 euros, y tiene una silueta estilo lápiz de esas que encantan a nuestra reina, con una falda que cubre justo la rodilla. A mí me ha encantado el vestido, de lo más femenino y sencillo a la vez, y por supuesto no apto para todas las siluetas. Los lunares, ya se sabe, si no estás muy delgada no suelen ser un acierto.

 Leti no solo ha estrenado modelo, también ha inaugurado bronceado, yo no sé si de cabina o de toallita, quizá lo ha hecho para desviar la atención de sus uñas, reflejo de su caracter nervioso.

Como gran novedad, además de su último e inseparable anillo de Fabergé, la hemos visto con dos pulseras también vintage. La primera con cadenas, de sus comienzos como princesa, y la segunda de oro blanco se la vimos en la cena previa a la boda de Marie y Federico de Dinamarca. Los pendientes, sin embargo, son otra de esas joyas heredadas de la reina Sofía, preciosos.

Moño chignon, amplia sonrisa y sombra bronce, a juego con su tono de piel, para rematar la jugada.

**Fotos: Gtres y Casa Real

Letizia rompe el protocolo en la visita del presidente de Israel

Por segunda vez al año a los reyes les ha tocado ser anfitriones y recibir al presidente de Israel, Reuven Rivlin, y a su esposa. Nadie esperaba un ‘duelo de estilo’ a lo Leti-Awada, pero tampoco que la reina eligiese en un día soleado un trench de Burberry’s, por encima de la rodilla, cuando el protocolo obliga a bajar el largo unos centímetros. 

Como ya sabéis, Leti siempre sorprende, así que ha sacado uno de su amplia colección, para cubrir su nuevo vestido de Hugo Boss con manga francesa y escote caja, en color magenta, 450 euros, que no nos ha dejado ver hasta que ha llegado el momento de la foto oficial, en las escaleras del Palacio Real.

Leti ha combinado su vestido, muy sencillo, que ya le hemos visto a Marie de Dinamarca, con nuevos complementos a juego de Magrit. Los zapatos y el clutch, en piel grabada estarán a la venta para el resto de las plebeyas en una semana. Los salones, con tiras cruzadas, son muy parecidos a otros que ya tiene y, aunque no me encantan, reconozco que no quedan mal con el vestido en cuestión.

También ha lucido por primera vez unos pendientes con amatistas y circonitas verdes de los que la firma, de momento, es un misterio.

El maquillaje ha sido sencillo y luminoso esta vez, y su peluquera ha tirado de tenacillas para marcar un poco los bucles de su melena. La he visto favorecida, muy cercana e interesada en hablar con la primera dama, Nechama Rivlin, a la que la ofrecido el brazo para caminar como buena anfitriona que es.

**Fotos: Gtres.