Una hormiga no binaria, una ballena de 30 toneladas y un diminuto camaleón con genitales desproporcionados: los tres animales más interesantes descubiertos en 2021

Cada año se descubren e identifican miles de nuevas especies. Entre ellas se incluyen no sólo animales, plantas y hongos que viven en nuestro planeta en la actualidad, sino también animales extintos que han sido finalmente catalogados por la ciencia. Hoy quiero compartir el podio de especies que más me han llamado atención este 2021.

La ballena escondida

El primer animal destacado es una ballena: el rorcual de Rice, uno de los vertebrados más grandes del planeta, con un peso de 30 toneladas y un tamaño de más de 15 metros, se catalogaba como nueva especie.

Rorcual de Rice (Balaenoptera ricei) (NOAA)

Obviamente no era la primera vez que se avistaba esta ballena. De hecho, son animales bien monitorizados en el golfo de México donde habitan. Sin embargo, siempre se asumió que pertenecían a otra especie hasta que recientemente se pudo analizar el esqueleto de un cadáver varado. Hoy, sólo quedan 33 ejemplares adultos de rorcual de Rice sobre la Tierra.

Este descubrimiento pone de manifiesto lo poco que conocemos la biodiversidad de nuestro planeta y la cantidad de especies que nos quedan por descubrir o identificar. Y lo que es peor, los que se extinguirán antes de que lleguemos a descubrirlos.

Descubrimientos giga y nano

Este 2021 ha traído grandes descubrimientos, como la mencionada ballena de Rice, y descubrimientos diminutos como el Brokesia nana, el reptil más pequeño que existe.

Brookesia nana (Frank Glaw)

Pequeños pero matones

Con un tamaño de 14 mm el Brookesia nana pertenece a una estirpe de camaleones pigmeos, pero bien dotados. Su enorme órgano copulador puede medir hasta un tercio del tamaño total del animal.

Este diminuto reptil de genitales desproporcionados es endémico de un área muy pequeña de Madagascar que se encuentra expuesta a una deforestación galopante. Una vez más, una nueva especie para la ciencia es también una de las más amenazadas.

La tercera especie a destacar, es también de reducido tamaño y muy peligrosa (aunque sólo si eres un colémbolo). Se trata de la Strumigenys ayersthey, una hormiga de mandíbula trampa con el mecanismo de caza más rápido del reino animal. Sus mandíbulas se cierran a una velocidad de 1,2 millones de metros/s2.

Cabeza (A) y cuerpo (B) de la hormiga Strumigenys ayersthey (DB Booher y PO Hoenle)

Pero la velocidad de cierre de las mandíbulas no es la única razón por la que incluir esta hormiga entre los tres animales más interesantes descubiertos este año. El motivo por el que la incluyo es su nombre científico no binario, siendo el primer nombre que no cumple las normas convencionales de identificación taxonómica.

Un nombre para romper moldes

Los descubridores de esta hormiga trampa afirmaron haber elegido un nombre no latinizado en honor al artista y activista por los derechos humanos Jeremy Ayers también conocida como Silva Thin. Con este nombre, los autores buscan representar a personas que no se identifican con las asignaciones de género binarias convencionales. La terminación “they” en Strumigenys ayersthey reconoce identificadores de género no binarios con la idea de ofrecer una comprensión más inclusiva y amplia de la identificación de género no neutral. Este atrevimiento a salirse de la norma no está falto de controversia y hay científicos que no aceptan esta etimología.

Como veis, la política y el fútbol no son las únicas opciones para discutir con la familia en Nochevieja. Podéis recurrir a la taxonomía como opción friki para variar.

¡Feliz 2022!

El desafío de proteger a la cobra real en el país donde mueren 50,000 personas al año por envenenamiento de serpiente

Probad a preguntar a alguien si cree que habría consecuencias si se extinguiera la cobra real. A priori, que se extinga una serpiente gigante con veneno suficiente para matar a 10 personas adultas no suele preocupar a la población en general, de hecho, casi mejor si se extinguen… a fin de cuentas no ofrecen nada positivo para el ser humano ¿no? Nada más lejos de la realidad. A decir verdad la cobra real es buena para nosotros, os explico por qué.

Una cría de cobra real en posición de defensa (Borja Reh)

En India fallecen casi 50.000 personas al año por mordedura de serpiente, este hecho hace que las serpientes no tengan muy buena fama. Sin embargo, en este contexto, la cobra real puede ser positiva: su nombre científico es Ophiophagus, que significa “comedora de serpientes”, y su dieta incluye la víbora de Rusell, la serpiente que causa la mayoría de los accidentes mortales en este país. En contraste, las cobras reales no causan mordeduras si no se las molesta. Sorprendentemente hay más accidentes en Europa y Estados Unidos, donde se convierten en mascotas exóticas, que en su área de distribución, ahí lo dejo.

Esta parece una razón suficientemente importante para preocuparnos por su conservación, sin entrar en el rol ecológico de este depredador en su medio. Desgraciadamente nuevas amenazas se ciernen sobre la realeza de las serpientes. En concreto un nuevo estudio realizado por el prestigioso herpetólogo Gowri Shankar y su equipo, ha determinado que no solo existe una cobra real, sino que hay una familia real con al menos cuatro especies diferentes.

Gowri Shankar durante el traslado de una cobra real de una zona de conflicto (Gowri Shankar)

Realeza amenazada

He hablado con Gowri para conocer más sobre las implicaciones de este descubrimiento para el futuro de estas majestuosas serpientes. La cobra real ya estaba catalogada como especie vulnerable de extinción a pesar de su amplia distribución que incluye desde India por el oeste, hasta Indonesia por el sureste y Filipinas por el noreste. Gowri afirma que la división taxonómica de cobras reales supone un nivel de amenaza mayor para las especies, especialmente para dos de las que se encuentran aisladas en la isla de Luzón (Filipinas) y en las montañas Ghats del oeste (India). 

Entiendo que los reptiles sigan causando rechazo por desconocimiento, pero una vez aprendes sobre ellos, su inteligencia y nobleza, se convierten en animales bellos y maravillosos

Las montañas de los Ghats del oeste en India (Borja Reh)

Conservación contra toda lógica

La cobra real de los Ghats está en apuros y desgraciadamente carecen del carisma y la aprobación del público en general, “a la gente le gustan los grandes mamíferos, elefantes, tigres y leopardos, los reptiles son un reto, sobretodo si se trata de una serpiente gigante capaz de matar a un elefante con una sola mordedura”, comenta Gowri. Efectivamente parece complicado que un animal de estas características encuentre suficientes apoyos para su protección, de hecho, en otros países como Tailandia estos animales son perseguidos sistemáticamente. Aquí reside la grandeza, el desafío de lo imposible: Shankar y su equipo están consiguiendo que las cobras reales sean respetadas por las comunidades locales a través de la concienciación sobre lo positiva que puede ser su presencia.  “Las cobras reales son venenosas, pero no van a intentar atacarte, no te van a morder ¿Cuánta gente muere por mordeduras de cobra real? Muy poca”.

Cobra real adulta en posición intimidatoria. Esta postura combinada con “rugidos” característicos tienen una función disuasoria (Gowri Shankar)

Perro ladrador, poco mordedor

Su postura disuasoria, convierte a la cobra real es uno de los animales más nobles. Ella advierte con insistencia y evita morder a toda costa. Los datos históricos son la evidencia más clara. Sólo ha habido cuatro muertes en India, una cifra insignificante comparada con las miles de muertes que causan al año otras serpientes venenosas en el mismo país. En este sentido hay que recordar que las cobras reales son animales muy esquivos que prefieren evitar encontrarse con humanos. Pero teniendo en cuenta que además se alimentan de otras serpientes, tener a una cobra real merodeando por el jardín podría ayuda a eliminar a otros ofidios potencialmente más peligrosos y letales para las personas como las cobras escupidoras o la víbora Rusell.

La nobleza de la cobra real se puede observar en este video del traslado de un ejemplar de más de 3 metros a una zona segura lejos de la gente (Borja Reh). 

Un miembro del centro de estudios ecológicos de Kalinga realiza una actividad educativa con niños donde destaca el valor de la biodiversidad de las montañas de los Ghats (Kalinga Centre for Rainforest Ecology)

Con esta estrategia de comunicación y educación, Gowri y su equipo esperan concienciar también a los ciudadanos de otros países que cohabitan con esta especie y a sus gobiernos para que revisen sus políticas de conservación. Todo un reto para proteger a este animal, tan noble como injustamente denostado.

Cobra real en la India (Gowri Shankar)

Visita Kalinga para aprender más sobre el proyecto de Gowri.

Cuatro kilómetros cuadrados no son suficientes para salvar al gecko más bello del mundo

En un área diminuta de Tanzania sobreviven los últimos geckos azules del planeta, una especie que se ha reducido drásticamente en los últimos 15 años debido al comercio de mascotas, y en menor medida, a la pérdida de su hábitat. Hoy, gracias a los esfuerzos de la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL) y un ambicioso plan para estudiar a estas joyas desconocidas para la mayoría, se están desarrollando estudios enfocados a su conservación con resultados esperanzadores.

Un macho de gecko turquesa posa para la cámara (Borja Reh)

Azul como el oro

Aunque en este blog haya publicado varios posts sobre animales de color azul, como la iguana azul, la tarántula zafiro, o el piquero de patas azules, no quiero llevar a engaño: el azul es un color poco común en la naturaleza. La razón es muy sencilla, no existen pigmentos azules en el mudo natural, por lo que únicamente pueden mostrar este color las superficies que consiguen absorber los otros colores y reflejar el azul. Lo que nuestros ojos ven cuando miramos un animal azul es únicamente el reflejo de ese espectro de luz que rebota en la superficie del animal.

La baja proporción de este color en la naturaleza hace también que los animales azules sean muy valorados y no sólo para protagonizar este blog. Para algunas especies esa coloración les convierte en su mayor amenaza por su atractivo para los compradores de mascotas de lujo. Es el caso de nuestro protagonista de hoy, el macho de gecko turquesa. En efecto, solo los machos poseen el color azul brillante para atraer a las hembras. Éstas sin embargo son de color verde para camuflarse mejor entre las plantas. Hoy estos geckos se encuentran críticamente amenazados: el tráfico indiscriminado redujo su población un 15% en sólo cuatro años.

Pareja de geckos turquesa donde se observa el marcado dimorfismo sexual: el macho azul y hembra verde (Borja Reh)

Diminutos ellos y diminuta su distribución

Según la UICN los geckos turquesa solo pueden encontrarse en un área al oeste de Tanzania de unos 4 kilómetros cuadrados, o lo que es lo mismo, un área más pequeña que el distrito barcelonés de Gracia. Esto les convierte en presa fácil para los furtivos ya que saben exactamente dónde encontrarlos. Con sólo 5 centímetros de tamaño y un color brillante, los geckos turquesa son básicamente gominolas para cualquier depredador, por lo que dependen de una planta para su supervivencia: los pandanus. Estas palmas les proporcionan agua, que se acumula en la base de sus hojas, incluso durante la estación seca. Además, los pinchos de estas plantas ofrecen protección ante los depredadores y lugares perfectos para esconderse. Por desgracia estas palmas también tienen sus propias amenazas, primero porque los furtivos las destrozan para capturar a sus residentes y segundo por la deforestación para la plantación de cedros, cuya madera se exporta a los países ricos reduciendo el hogar de los geckos turquesa.

La reducida área de distribución de los geckos turquesa incluye enclaves sobrecogedores como las cascadas de Morongoro, Tanzania (Chris Vickio)

En el filo de la esperanza

Los geckos turquesa estuvieron al borde de la extinción y su hábitat al filo de desaparecer. Afortunadamente, estos pequeños tesoros ahora se encuentran protegidos y su comercio no está permitido. Además, el programa EDGE de protección de especies evolucionariamente distintas y globalmente amenazadas de ZSL está dando protagonismo a estos animales con estudios en su medio para entender sus amenazas y evitar su extinción. Nuevas evidencias apuntan a que la presencia de los geckos turquesa podría abarcar el doble del área estimada, equivalente al distrito madrileño de Chamartín.

Bebés recién nacidos de gecko turquesa en el Zoo de Singapur. Las crías de ambos sexos son verdes al nacer (Borja Reh)

El comercio ilegal sigue afectando a los ejemplares silvestres. Sin embargo, los recientes esfuerzos de conservación y nuestro apoyo pueden cambiar un futuro oscuro para convertirlo en azul brillante.

¿Quieres ayudar a mantener a los geckos turquesa seguros? Puedes ayudar donando al programa EDGE de ZSL

La historia de conservación más exitosa jamás contada: los guardianes de los cálaos

Entre 2012 y 2015 las poblaciones de cálao de casco descendieron a un ritmo tan vertiginoso que nadie apostaba que fuese capaz de esquivar la extinción. Todo apuntaba a que una de las aves más espectaculares de Asia iba a desaparecer debido a la codicia de los humanos que ven su casco como un objeto ornamental de lujo. Sin embargo un grupo de investigadores logró cambiar su destino cuando ya parecía imposible.

La doctora Jessica Lee con un cálao en el Jurong Bird Park (Singapur)

El gran desafío

El principal obstáculo para salvar al cálao reside en la enorme demanda y valor que alcanzan sus cráneos. Abordarlo requiere de acciones internacionales muy complejas: desde reducir esa creciente demanda en países como China y Vietnam, hasta proteger las zonas de anidación y alimentación, así como proporcionar alternativas económicas sostenibles en los países de origen. Un reto como este requería un nivel de coordinación y compromiso nada fácil de asumir. La doctora Jessica Lee, coordinadora del grupo de trabajo de la UICN para la conservación del cálao de casco, no dudó en ponerse al frente del mismo formando de manera urgente a un grupo de especialistas para la creación de un plan de acciones para protegerle.

Cálaos de casco volando en Tailandia (Hornbill Research Foundation)

No era la primera intervención de la doctora Lee para salvar una especie, pero desde luego ésta iba a ser muy distinta a las anteriores. Siempre se ha dado la impresión de que si podemos criar una especie en cautividad y mantener una población en zoos el animal está salvado. Pero eso no es así, la cría en cautividad es normalmente el último recurso de conservación y no siempre es posible: “He colaborado en un gran número de planes de conservación de aves y los cálaos de casco ofrecen un desafío añadido. No pueden ser criados en cautividad. Mientras que en otras especies podemos mantener poblaciones en condiciones controladas para evitar que se extingan, en el caso de los cálaos no hay red de seguridad, con lo que la extinción en su medio natural no tendría retorno”.

Macho joven de cálao de casco (Doug Janson)

Hay múltiples parámetros que dificultan su reproducción. Por ejemplo, la ecología reproductiva de los cálaos no está clara y su comportamiento continúa siendo un enigma para los expertos. Sabemos lo que comen en su medio natural, pero es prácticamente imposible replicar sus hábitos alimentarios.

Tal vez un problema aún mayor sea el enorme espacio que sería necesario para criar esta especie: “necesitaríamos una jaula del tamaño de Singapur para conseguir que diez parejas se establecieran y consiguieran criar”, me asegura Jessica.

Macho de cálao de casco sobre un nido (Hornbill Research Foundation)

Por todo ello, es más fácil y económico proteger su hábitat. Pero claro, este ave tiene una amplia distribución que incluye territorios en Tailandia, Indonesia, Malasia, Brunei y Myanmar, países a los que habría que implicar para lograr el objetivo. Y su buena respuesta fue crucial: todos introdujeron modificaciones en las leyes para perseguir penalmente a los traficantes con sentencias más significativas y aportaron apoyo económico para el plan de conservación.

“Lo más difícil es coordinar la respuesta de los diferentes países. Ese suele ser el factor que puede ralentizar todo el plan. Sin embargo, en este caso todos los miembros mostraron su apoyo absoluto”

El papel de China

Cualquier estrategia para salvar al cálao de casco habría sido inviable de no ser por la implicación de China, principal país demandante de los cráneos de este ave. Las autoridades chinas procedieron al cierre de mercados donde se vendiera este material y endurecieron las leyes para perseguir su comercio, incluso la venta a través de internet. “Nunca he visto tanto apoyo por parte de los gobiernos para proteger un ave”, afirma la doctora Lee.

“Este proyecto me mostró que los humanos podemos ser la solución. Trabajando juntos, somos capaces de conservar una especie por imposible que pueda parecer”

El número de operaciones contra el tráfico de cálaos ha supuesto una reducción de su principal amenaza (Bernard Dupont)

Los guardianes de los calaos

Otro recurso vital para el plan de conservación de esta especie fue la formación de equipos de protección de los cálaos en su medio. En la actualidad un grupo de guardianes sigue la pista a los calaos salvajes para asegurar que no son abatidos por furtivos. Protegen sus árboles frutales y los troncos que les proporcionan cobijo. Estos guardianes han conseguido que, contra todo pronóstico, los cálaos de casco no hayan desaparecido de las selvas del sudeste asiático a pesar de que estaban sentenciados. Sólo por eso este proyecto de conservación es el más exitoso jamás contado, al menos para mí.

Guardianes de los cálaos durante su trabajo de campo (Dr. Jessica Lee)

Cálaos: el casco más sólido es el que menos protege

La hembra de cálao de casco sella la entrada a su nido a 50 metros de altura en el tronco de un dipterocarpus gigante, en lo más profundo de la selva de Borneo. En el interior, el espacio es limitado y debe dejar una pequeña rendija de ventilación de un centímetro de ancho, lo suficiente como para que pueda expulsar las heces al exterior y permitir la provisión de alimento que procura el macho.

Cinco meses se pasará encerrada en este zulo. ¿Por qué?

Cálao de casco en vuelo en Borneo (Marc Faucher)

El cálao de casco es una de las aves más grandes y longevas de Asia, sólo reproducen un pollo al año al que ambos padres cuidan con celo durante los primeros meses de vida. Desde la eclosión, el pollo es muy vulnerable, así que esta cárcel improvisada en el interior de un árbol es la forma más segura de no exponerse a los peligros que acechan en el exterior. El padre mientras tanto trabajará duro recolectando higos para abastecer a su familia recluida y totalmente dependiente de él.

Un cálao bicorne ofrece comida a su pareja confinada en el nido (Encyclopedia Britannica)

Desprotegidos contra el furtivismo

El trasiego frenético del macho de cálao de casco durante el confinamiento de su familia le hace quedar expuesto a los furtivos. Agazapados junto a las higueras, los cazadores sólo tienen que esperar a que los animales aparezcan para darles caza. Desgraciadamente, cuando esto ocurre, la madre y el polluelo dejan de recibir las provisiones del padre. Inevitablemente mueren en el nido.

Paradójicamente, el casco que debería proteger a este animal es la razón que le convierte en el principal objetivo para cazadores furtivos, que han arrasado sus poblaciones hasta rozar la extinción.

Cabezas extremas

Los cálaos son famosos por sus llamativos picos, decorados con protuberancias que, como en el caso del cálao rinoceronte, parecen tocados.

Cálao rinoceronte con su pico imposible (Thomas Quine)

Estos picos desproporcionados les sirven para acicalarse, defenderse, construir sus nidos y para cazar a sus presas. Pero además, en el caso del cálao de casco éste llega a suponer hasta el 10% del peso total del animal. Necesitan vértebras fusionadas y una musculatura especial para poder operar tal colosal pico.

El cálao de casco es el único que tiene la parte superior del pico sólida, compuesta por un material conocido como marfil de cálao, muy apreciado y demandado en Asia para hacer joyas y ornamentos. Su comercio es ilegal, pero eso no ha frenado la codicia de los horteras que ansían poner decoración de muy mal gusto en el recibidor de sus casas.

Cráneos de cálao con el pico tallado (CITES)

A un año de la extinción

El tráfico de estos cascos se disparó entre 2010 y 2015, cuando se detectaron numerosas incautaciones de cráneos. Nuevas evaluaciones de la Lista Roja determinaron que el cálao de casco había pasado de la categoría “Casi Amenazado” en 2012 a “Críticamente Amenazado” en 2015. Esto significa que la población había descendido más del 60% en sólo tres años.

Cálao de casco en lo alto de un árbol en Sumatra (R_Eka)

Con menos del 10% de la población, el cálao de casco se había convertido en unos de los animales con la mayor reducción de ejemplares en menos tiempo, haciendo saltar las alarmas. Si no se hacía nada, la especie se extinguiría en menos de un año. Afortunadamente los Guardianes de los Cálaos se pusieron en marcha y hoy todavía sobreviven. Pero eso ya es otra historia para el próximo post.

¿Cómo acaban con las plagas de sapos en Australia? Dándoles de su propia medicina

Australia siempre tuvo mala suerte con las especies invasoras. Desde hace miles de años la introducción de distintos mamíferos por parte de los humanos ha comprometido a las especies endémicas. No fue poco habitual que incluso se introdujeran ciertas especies para combatir la invasión de otras, nunca con éxito. El mejor ejemplo se dio cuando los agricultores vieron cómo un escarabajo invasor asediaba sus cultivos de caña de azúcar. Tomaron la peor decisión. Otra vez.

Sapo de caña (Piqsels)

El comienzo desastroso para los cultivos

En 1935 importaron un centenar de sapos de caña de Hawái, para controlar las plagas. Por desgracia este plan salió peor que mal, primero porque los escarabajos de la caña viven en lo alto de las cañas y estos sapos rechonchos habitan el suelo siendo incapaces de trepar. Y segundo, porque el suelo ofrece una dieta fácil y rápida. Así que los sapos comenzaron a consumir hasta 200 escarabajos por noche, pero de la especie incorrecta. Poco a poco fueron acabando con el escarabajo pelotero, una especie que sí cumplía su rol como especie introducida para fertilizar el subsuelo australiano. La consecuencia ha sido un empobrecimiento en las tierras de cultivo y una reducción de las cosechas, un desastre.

Un sapo de caña expulsa su secreción tóxica durante la captura (University of Queensland)

Toxicidad e ingenuidad

Los sapos de caña, anfibios insaciables, no sólo no salvaron las cosechas, sino que además se convirtieron en una amenaza para las especies locales. Estos batracios son tremendamente tóxicos en todos sus estadios, desde huevos a adultos, lo que provoca el envenenamiento de la mayoría de los predadores incautos que habitan Australia. Curiosamente en el país del veneno, donde habitan las especies más tóxicas del planeta, no existían sapos venenosos antes de la introducción del de caña, por lo que los depredadores ingenuos les atacan sin percibir el peligro. Lamentablemente sus toxinas son letales para dingos, lagartos e incluso cocodrilos. Así, las poblaciones de un gran número de especies australianas se han visto reducidas originando un desequilibrio que amenaza la estabilidad de los ecosistemas. Incluso la famosa y temible serpiente real marrón, uno de los ofidios más grandes y venenosas de Australia, ha visto su población reducida un 90% en los estados donde el sapo de caña está presente.

Una serpiente australiana envenenada por un sapo de caña al intentar comérselo (Pamela Gray)

Sapos provida

La clave del éxito de los sapos de caña es su capacidad reproductiva: cada hembra puede poner hasta 70,000 huevos al año, lo que les sitúa como uno de los vertebrados más prolíferos de la tierra. En 85 años su población ha pasado de 100 individuos a 200 millones. Esta creciente e imparable amenaza sólo tiene una solución: la ciencia.

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Propagación de los sapos de caña en Australia de 1940 a 1980. Por Froggydarb, CC BY-SA 3.0

La ciencia al rescate

Efectivamente, no todos los depredadores australianos sucumben al veneno de los sapos. Existen algunas especies nativas capaces de predar sobre ellos sin efectos adversos. Sin embargo no son suficientes para controlar el crecimiento exponencial de las poblaciones de estos anfibios. Afortunadamente, investigadores de las universidades de Queensland y Sídney acaban de descubrir que los renacuajos se sienten atraídos por las feromonas de los sapos adultos, y han conseguido crear un efectivo cebo atrayente usando el contenido de sus glándulas parotoides, las mismas que secretan su veneno.

Un empleado de Watergum captura a un sapo de caña en Australia (Watergum)

Su trampa es su propio veneno

Los señuelos hechos con veneno de sapo se introducen en trampas diseñadas por la ONG Watergum para capturar renacuajos. La formula es sencilla, se introduce el cebo en un contenedor de plástico al que los renacuajos acceden a través de embudos quedando atrapados en su interior. Esta trampa es capaz de capturar hasta 40,000 renacuajos por día y lo mejor es que no atrae a otras especies, sólo al sapo de caña.

Los señuelos atraen solo renacuajos de sapo de caña y los atrapan dentro del contenedor (Watergum)

Gracias a la ciencia, esta podría ser la primera vez que se consigue frenar la invasión de una especie en Australia sin meter la pata. Crucemos los dedos.

El enigmático lobo de crin, menos mediático que el panda…pero más fascinante

Este mes hemos sido testigos de un nuevo parto gemelar de osos panda en el Zoo de Madrid. Nada nuevo, siguen naciendo y siendo fotografiados y admirados por millones de personas. Reciben tanta atención y financiación que se están recuperando en su medio y han dejado de estar en peligro de extinción aunque siguen siendo vulnerables.

Lobo de crin caminando en Brasil. Foto: Jonathan Wilkins (Wikipedia Commons)

Lobo de crin caminando en Brasil. Foto: Jonathan Wilkins (Wikipedia Commons)

Sin embargo este mes ha llegado una noticia que recibirá menos atención, pero que sí es realmente extraordinaria para el conocimiento de otro animal, que en este caso habita en Sudamérica. El enigmático lobo de crin, una especie rara vez fotografiada en su medio y de la que existe muy poca información, nos mostraba sus momentos más íntimos y desconocidos: el proceso de cría y crecimiento de sus cachorros. Y desde dentro, como si de un Gran Hermano de la naturaleza se tratara.

Cachorros de aguará guazú grabados por cámara trampa en los Esteros del Iberá. Foto: Matias Rebak (Fundación Rewilding Argentina)

El equipo de conservacionistas de Fundación Rewilding Argentina ha conseguido introducir cámaras espía en su nido para obtener las primeras imágenes jamás vistas de una madre alimentando a sus cachorros en su medio natural.

Un nombre desafortunado

El lobo de crin, también conocido como aguará guazú, que significa zorro grande en guaraní, tiene un nombre que confunde: no es ni un lobo ni un zorro. Pero eso no ha evitado que sea perseguido por el estigma de llamarse lobo y la supuesta amenaza que supone para el ganado. Nada más lejos de la realidad, ya que este omnívoro se alimenta principalmente de fruta y pequeños roedores, lo que le convierte en el aliado perfecto para controlar plagas en los cultivos, reducir enfermedades y dispersar semillas de manera eficiente. Además, su carácter tímido le mantiene lejos de asentamientos humanos.

Lobo de crin y sus orejas. Foto: Piqsels

Un modelo canino

Pero centrémonos en su aspecto: el lobo de crin es el cánido más alto que existe. Tiene unas patas finas e infinitas cual modelo de medias y calcetines, que le ayudan a caminar en pastos y terrenos inundados (dejo video para que veáis como se desliza en la pasarela). Parece una caricatura de sí mismo con esas orejas desproporcionadas que le sirven para localizar a sus pequeñas presas y depredadores, ya que este “lobo” patilargo es presa del todopoderoso jaguar.

Hoy gracias a estas nuevas imágenes entendemos mejor su comportamiento, en especial las interacciones entre los cachorros, y como sus padres les proporcionan alimento regurgitando comida y amamantándoles.

Reconstrucción de naturaleza

En el Parque Iberá, la Fundación Rewilding Argentina llevan adelante el programa de reintroducción multiespecie más ambicioso de Sudamérica. El oso hormiguero gigante, el venado de las pampas, el guacamayo rojo y el jaguar son algunas de las especies que están impulsando un nuevo modelo de desarrollo económico basado en el turismo de observación de fauna. Un modelo que devuelve esta área a su esencia de siglos atrás antes de que existiera la ganadería extensiva. Este proyecto es el ejemplo de que la recuperación es posible, aunque no seas blanco y negro y comas bambú poniendo una carita adorable.

Cachorros de lobo de crin amamantándose. Foto: Matias Rebak (Fundación Rewilding Argentina)

¿Te gustaría colaborar con este proyecto? puedes realizar una donación en el siguiente enlace.

Las cucarachas seguirán aquí cuando el cambio climático acabe con nosotros

Seguramente sea uno de los animales más denostados del mundo, sin duda de los que provoca más repulsión a los humanos. Un encontronazo con ellas es capaz de desencadenar reacciones de histerismo desproporcionadas,  y sin embargo son verdaderos modelos de eficiencia cuya presencia en nuestro planeta es clave para garantizar el equilibrio de los ecosistemas. No dejes de leer aunque hable de cucarachas. Hay motivos para mirarlas con otros ojos.

Cucaracha posada en una planta. Foto: Piqsels

Miles de especies

Para empezar hay que decir que en el mundo hay unas 4600 especies distintas de cucaracha, pero solo se considera plaga, por su presencia en entornos urbanos a 4. Con lo que si usted odia a las cucarachas seguramente sea a alguna de esas cuatro, que suelen aparecer en cocinas o baños. Su presencia está vinculada a la suciedad cuando es justo al revés, si están ahí es porque se ven atraídos por la mugre, y llegan para eliminarla. El algodón no engaña y la aparición de cucarachas tampoco.

Fertilizadoras de la tierra

Las cucarachas son las grandes recicladoras de la naturaleza. Se encargan de descomponer restos de materia orgánica en la cadena alimenticia de las que forman parte. Esos residuos que ingieren contienen grandes cantidades de nitrógeno, que son depositados de vuelta con las heces que excretan. Esa contribución es esencial para enriquecer los suelos de los bosques y selvas del mundo.

Esas habilidades como recicladoras no han pasado desapercibidas a los científicos. En China las han “contratado” en varias ciudades para eliminar desechos de comida y materia orgánica que de otro modo acabarían en vertederos e incineradoras. Biotecnología punta más sostenible.

No todas son “feas”

Quizá con todo lo contado a alguno aún le sigan provocando rechazo por su aspecto físico. Seguramente es porque no conozcan a la cucaracha dominó (Therea petiveriana), uno de los insectos más “fashion” del planeta. Endémica de la india, su coloración con manchas blancas simétricas  parece diseñada por un decorador de interiores moderno.

Cucaracha dominó. Foto: Sripathi Harsha (Wikimedia commons)

Otra cucaracha que merece mención es la Gromphadorhina portentosa, la cucaracha sopladora de Madagascar, que realmente es “portentosa” con sus 7 cm y medio de longitud. Pero también por su habilidad para emitir silbidos como método para ahuyentar a los depredadores.

Cucaracha sopladora de Madagascar. Foto: Piqsels

Los tanques de la naturaleza

Pero si por algo son dignas de admirar las cucarachas es por su resistencia. Antes aclararemos un mito: las cucarachas no sobrevivirían a una explosión nuclear. Eso si, son capaces de soportar niveles de radiación mucho más elevados que nosotros. También pueden caminar sin las patitas de atrás, aunque la canción diga lo contrario. Pero no solo eso, pueden vivir varias semanas sin cabeza: el colmo de la supervivencia.

Cucaracha de bosque sudamericana. Foto: Piqsels

Esta semana hemos conocido un demoledor informe con más de 200 publicaciones médicas que afirman que la crisis climática originada por el hombre es la mayor amenaza para nuestra propia salud. Puede que las cucarachas no sean los seres más atractivos pero habría que mirarlas con un poco más de respeto, al fin y al cabo cuando desaparezcamos en unos cientos de años, siendo optimistas, seguramente ellas sigan aquí, a lo suyo, limpiando toda la porquería que hemos dejado detrás.

El Oro olímpico es para los colibríes… lo consiguen por amor

Las aves pueden llegar a ser muy exigentes cuando buscan pareja, algunas especies realizan cantos espectaculares, otros complejos bailes y algunas tienen extravagantes y atractivos adornos. Pero de todas las aves, las hembras de colibríes figuran entre las más selectivas con los machos. Tal nivel de exigencia les lleva a realizar auténticos ejercicios acrobáticos que combinan velocidades extremas y movimientos de gran destreza y agilidad, junto con una melodía embaucadora producida por el aleteo de sus alas.

Colibrí verde en vuelo (Piqsels)

A una velocidad de 385 veces su cuerpo por segundo, el colibrí de Anna ostenta el oro olímpico de los vertebrados en velocidad en relación a su tamaño, aunque sólo los machos pueden alcanzar esta rapidez durante el cortejo.

En este curioso ritual de ligoteo, el colibrí macho se lanza en picado desde 30 metros de altura alcanzando una velocidad de 100 Km/h, con una aceleración que sólo puede igualar un avión a reacción, y que somete al diminuto pajarito a una fuerza de 10 g. A continuación frena en seco emitiendo un fuerte sonido con las plumas de cola, justo delante de la hembra. La intención es que su Julieta le haga caso y no dejar de ser su foco de atención gracias a esos quiebros aéreos.

Los machos de rabudito crestado​ (Discosura popelairii), otro colibrí sudamericano, ejecutan una actuación similar a la de los gimnastas olímpicos en el caballo con arcos. Durante un vuelo en suspensión frente a la hembra mueven las plumas traseras de izquierda a derecha, y muestran sus patas traseras de color naranja brillante.

Un gimnasta realiza un ejercicio de caballo con arcos (Brokenchopstick /Flickr)

Rabudito crestado​ (Discosura popelairii) (Bill Bouton / Wikimedia commons)

Pero uno de los cortejos más elaborados es el del colibrí calíope​ (Selasphorus calliope). Esta diminuta ave de sólo dos gramos de peso realiza vuelos flotantes en los que despliega las plumas de color rosa eléctrico que decoran su cabeza -un atributo tan espectacular que no parece real- y bate sus alas con armonía a razón de 90 veces por segundo, mientras emite una irresistible canción interpretada con el zumbido de sus alas. Para completar el repertorio realiza vuelos en picado con frenadas sonoras delante de la hembra. Estos bailes acrobáticos estilo Ray Zapata, son el espectáculo para la vista y el oído que permiten a la hembra comprobar la forma física del pretendiente.

Colibrí Calíope (Stellula_calliope) (Kati Fleming / Wikimedia commons)

Una vida en timelapse que supone un gasto energético récord

En el frenético mundo de los colibríes todo ocurre a cámara rápida, sus corazones laten 1600 veces por minuto y disponen de unas neuronas de movimiento adaptadas a las velocidades extremas que facilitan el procesado de la información mientras  respiran 250 veces por minuto.

Sin embargo, son las extravagantes exigencias de las hembras de colibrí las que hacen que los machos también sean portadores de una medalla poco deseada, la de mayor gasto energético: cada día tienen que consumir 10 veces su peso en néctar e insectos, el equivalente a que una persona ingiera medio millón de calorías al día. Y todo por amor.

Las granjas de tigres sólo empeoran la situación de los tigres salvajes

Hace unos años una manada de tigres obesos protagonizó unas divertidas escenas en las que se podía observar a los animales persiguiendo y cazando un dron en unas instalaciones en China. Ese vídeo podría haberse quedado en una curiosidad viral más, pero la polémica comenzó cuando se descubrió que estos animales se encontraban en una granja de tigres, con los fines más siniestros. La existencia de estos centros de cría en Asia levantó entonces los mismos interrogantes que levanta ahora.

Tigre bañandose (Andreas Breitling / Pixabay)

Primero porque en la actualidad sólo pueden mantenerse tigres en cautividad si la finalidad es su conservación y bajo unos estándares de manejo adecuados para la futura reinserción de los animales en su hábitat. Sin embargo, los tigres de estos centros en China son utilizados para actividades que se alejan de su comportamiento natural: desde servir como objeto de selfies para el turista, hasta la alimentación con biberón de tigres bebés apartados de sus madres con ese fin. Pero lo más sospechoso es la cantidad de animales que se albergan en estos centros y su condición de obesidad generalizada.

Niñas alimentando un bebé de tigre con un biberón (Simon Evans)

El fin último de estas granjas es lo más preocupante: suplir la demanda de huesos y partes de tigre, ya sea para los remedios de medicina tradicional asiática como para suplir las extravagancias de los más poderosos. El profesor Simon Evans ha estudiado esas granjas ilegales durante más de una década y afirma que las camuflan como zoológicos donde los animales son expuestos al público, y aseguran financiarse únicamente con las entradas de los visitantes. Pero hay evidencia de que la venta de partes de tigre es, en realidad, la parte lucrativa del negocio y su fin principal. No es la primera vez que ocurre. Simon comenta que ya se han destapado negocios similares en otros países como el infame templo de los tigres en Tailandia. Se cree que hay más de 8,000 tigres en 240 granjas de este tipo. Mientras tanto, quedan menos de 4,000 en su medio natural en el mundo.

“la existencia de estas granjas representa un peligro clave para los esfuerzos de conservación.”

A priori se podría pensar que estas granjas son beneficiosas para establecer nuevas poblaciones para su posterior liberación, o incluso para reducir la extracción de los tigres de su medio natural, pero ese no es el caso. Los estudios de mercado indican que el consumo medicinal del hueso de tigre disminuyó cuando China prohibió su uso en 1993. A cambio, la cría de tigres reavivó la demanda de los consumidores alcanzando los niveles de consumo más elevados de la historia. Conclusión: las granjas de tigres en realidad aumentan la demanda y blanquean la extracción de ejemplares salvajes.

Cerdos disfrazados de tigres en una granja de Tailandia (Simon Evans)

El tigre como producto de élite

Según Evans, en muchas partes de Asia los tigres ya ni siquiera se valoran como animales salvajes en libertad, sino simplemente como productos con fines de lucro, que valen más muertos que vivos. Desde la nariz hasta la punta de su cola, cada centímetro del tigre es un artículo codiciado que se vende a precios desorbitados en el mercado negro.

Tras seguir de cerca estas granjas, Simon ha constatado el trato vejatorio que reciben estos animales en dichos centros. Lo importante son los huesos, colmillos y piel, así que los animales son maltratados y cebados para que alcancen el tamaño mayor en el menor tiempo posible.

Partes de tigre a la venta en una granja de tigres en Harbin, China. (Simon Stevens)

“El impacto de las granjas no sólo conduce indirectamente a la extinción de la especie mediante el blanqueo del tráfico, si no a su lugar en la naturaleza, lo que es más importante en mi opinión. Los tigres sobrevivirán, pero ¿de qué forma? ¿Simplemente como poblaciones boutique administradas como material para las clases elitistas o como animales salvajes en libertad? La elección es nuestra.”

El colapso del tigre

Hablamos de una especie que se encuentra en una situación de conservación especialmente delicada. En 1931 se cazó el último tigre salvaje de Singapur, y desde entonces esta especie quedó extinta en la isla. Le siguieron el tigre de Bali en 1937, el tigre persa en 1972 y el tigre de Java en 1984. Durante los últimos 100 años, los tigres han desaparecido del sudoeste y centro de Asia, y de grandes áreas del sudeste y este de Asia. En la actualidad habitan menos del 5% de su rango histórico, y su reducción continúa imparable.

La situación de los tigres en China es de las más precarias. Se estima que actualmente solo viven siete ejemplares en su hábitat. Repito, siete ejemplares, frente a los 6,000 ejemplares en cautividad que viven en el mismo país.

El 29 de julio de 2010 se celebró una cumbre internacional para la protección del tigre ante el riesgo de colapso de todas sus poblaciones. De las nueve subespecies existentes ya sólo quedaban cinco salvajes, con poblaciones que se habían reducido más del 97%. Durante la cumbre se acordó el TX2: un ambicioso paquete de medidas para duplicar el número de tigres salvajes antes de 2022. Desde entonces, el 29 de julio pasó a convertirse en el día internacional del tigre. Hoy 12 años después estamos cerca de la fecha límite y parece que el objetivo no se cumplirá, y lo que es peor, las amenazas siguen siendo las mismas.

Esperanza en India

Solo hay un país que ha comprendido que la protección de los tigres puede ser beneficiosa para el desarrollo local. En India las medidas de protección funcionan extraordinariamente. Este animal se ha convertido en una fuente de empleo en áreas remotas gracias a la industria de turismo de naturaleza. Además, proteger al tigre significa proteger su hábitat, por tanto, sus fuentes de alimento y de agua dulce, recursos que también benefician a las comunidades locales.

Una nueva generación de tigres con su madre en India (David Mark/ Pixabay)

El éxito de los programas de conservación de India hace que este país albergue en la actualidad 70% de la población de tigres salvajes del planeta: tigres que están volviendo a colonizar los países vecinos Bután y Nepal en los últimos años.

En China también parece brillar un halo de esperanza, los últimos muestreos han identificado 55 nuevos tigres que podrían estar asentándose en su frontera noreste con Rusia.

Foto de unidad de foto-trampeo tomada en el noreste de China (Feline Research Center of National Forestry and Grassland)

Hoy celebramos el día mundial del tigre con la esperanza de que la experiencia en India se contagie a otros países donde estos animales son considerados objetos de intercambio por trozos y no los majestuosos seres que son.

#WorldTigerDay

#DiaMundialdelTigre

#InternationalTigerDay