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"No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras" Juan Luis Vives

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Sánchez quiere a Lastra de portavoz en el Congreso y a Ábalos en Organización

Lastra y Ábalos

Los diputados Adriana Lastra y José Luis Ábalos, coordinadores de la campaña de Pedro Sánchez (EFE).

Si Pedro Sánchez logra remontar la pequeña ventaja en avales que tiene Susana Díaz, y vence a la lideresa andaluza y a Patxi López en las primarias este domingo 21 de mayo, será proclamado secretario general del PSOE.

Posteriormente, se celebrará el congreso del PSOE los días 16, 17 y 18 de junio en el que los delegados votarán los documentos políticos, los estatutos y los nuevos órganos de dirección. En teoría, el congreso será una ratificación de la línea que marque el nuevo secretario general elegido por los militantes, aunque no es descartable que hubiera una mayoría de delegados, en principio, afines a Susana Díaz.

No obstante, fuentes de la candidatura de Pedro Sánchez dan por hecho que si vence a la presidenta de la Junta de Andalucía en las primarias habrá “muchos delegados de los diferentes territorios, que en teoría apoyarán a Susana, que en el Congreso cerrarán filas con el próximo secretario general, es decir, con Pedro”.  Además, Pedro Sánchez prevé integrar a Patxi López, a quien incluso podría ofrecer el cargo de presidente del PSOE, para dar una imagen de apuesta por la unidad interna (y también para amarrar el congreso federal y fortalecerse de cara a los congresos regionales).

Pedro Sánchez y Susana Díaz

Pedro Sánchez y Susana Díaz en un acto del PSOE. EFE

Pero para los puestos clave, el exlíder del PSOE, que aspira de nuevo a serlo, quiere a dos políticos de su estricta confianza, que le han sido leales a las duras y a las maduras, y que le han aportado muchos militantes en territorios supuestamente susanistas: Adriana Lastra y José Luis Ábalos.

La diputada asturiana logró que el ‘pedrismo’ se impusiera en la región que preside Javier Fernández, presidente de la gestora y afin a Susana Díaz, con 3.100 avales frente a los 2.400 que logró la presidenta andaluza, pese a contar con el apoyo del aparato del PSOE regional.

Un roto aún mayor le hizo el pedrista José Luis Ábalos, secretario general del PSOE de la provincia de Valencia, al susanista Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana y líder de los socialistas de la Comunidad: 8.100 frente a 5.300 avales. La diferencia a favor de Pedro Sánchez se dio especialmente en la provincia de Valencia, liderada por Ábalos, mientras que los afines a Ximo Puig lograron una pírrica victoria de Susana Díaz en la provincia de Alicante. En Castellón también se impusieron los pedristas.

Pedro Sánchez tiene claro que, si es refrendado como líder del PSOE por los militantes, Adriana Lastra y José Luis Ábalos, a quienes nombró coordinadores principales de su campaña de primarias, serán sus dos principales personas de confianza.

La asturiana Adriana Lastra sustituiría a Antonio Hernando

La diputada asturiana tendría todas las papeletas para ser la nueva portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso en sustitución de Antonio Hernando, a quien en las filas del pedrismo se considera un “traidor” y “vendido” al susanismo, pese a llegar a haber defendido el “No es No” a la investidura de Mariano Rajoy.

Pedro Sánchez y Antonio Hernando

Imagen de archivo de Pedro Sánchez y Antonio Hernando en el Congreso de los Diputados. EFE

Por su parte, el valenciano José Luis Ábalos se perfilaría como el próximo secretario de Organización, el hombre fuerte del partido, en sustitución de César Luena -no ejerce desde la creación de la gestora-, secretario general de La Rioja y alineado ahora con Patxi López.

Los pedristas tienen claro que quieren recuperar a muchos cargos posicionados con el ex lehendakari vasco, pero no es el caso de Luena, a quien se considera uno de los principales causantes de las malas relaciones de Pedro Sánchez con barones como Guillermo Fernández Vara, Emiliano García-Page o Javier Lambán, por su falta de mano izquierda.

Ábalos, un histórico del PSOE, tendría la misión, por un lado, de tender puentes con los barones afines a Susana Díaz con el fin de sellar la paz interna y, por otro lado, la de poner en marcha de inmediato la maquinaria interna en el partido, prácticamente parada desde la derrota electoral en las generales de junio de 2016. El objetivo sería que el PSOE estuviera en condiciones de plantar cara al PP y a Podemos ante un eventual adelanto electoral de los comicios generales o, en cualquier caso, preparado para afrontar con éxito las elecciones municipales, autonómicas y europeas previstas para mayo de 2019.

Otra política afin a Pedro Sánchez que sería integrada con un cargo relevante en la futura Ejecutiva del PSOE es la catalana Núria Parlón, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, quien, junto a Miquel Iceta en la sombra, son considerados las figuras clave para que Sánchez logre una victoria rotunda en Cataluña este domingo frente a Susana Díaz.

Pablo Casado, el preferido por Génova para candidato a alcalde de Madrid

Pablo Casado

El vicesecretario general del PP, Pablo Casado. (EFE)

La dimisión de Esperanza Aguirre como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid era algo esperado por la dirección nacional del Partido Popular tras estallar el escándalo de corrupción que ha llevado a Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid, a la prisión de Soto del Real.

Aguirre ya tenía escasas posibilidades de repetir como candidata del PP a la alcaldía de Madrid en los próximos comicios municipales previstos para mayo de 2019, pero su dimisión por el ‘caso Lezo’ despeja el camino a la dirección nacional del PP que preside Mariano Rajoy para ‘limpiar’ el grupo municipal de los sectores aguirristas y apostar por una cara joven que simbolice una apuesta por la regeneración.

Cristina Cifuentes, apoyada por Rajoy, logró el gobierno regional con el apoyo de Ciudadanos tras los comicios autonómicos de mayo de 2015, después de que Génova descabalgara a Ignacio González como candidato. Posteriormente, tomó el control en febrero de 2016 de la gestora del PP de la Comunidad de Madrid tras la dimisión de Aguirre como presidenta regional por otro escándalo de corrupción que afectaba a una de las personas de máxima confianza de la ex lideresa, el ‘caso Granados‘. Y finalmente, Cifuentes fue refrendada como presidenta del PP de Madrid en marzo de 2017 con el apoyo del 93% de los militantes.

Sin embargo Cifuentes pasó a convertirse en una poderosa dirigente territorial que, como ya había hecho anteriormente Esperanza Aguirre con Rajoy, empezaba a volar sola, en muchas ocasiones desmarcándose de la línea oficial del aparato de Génova, como por ejemplo apoyando una mayor democracia interna en el partido o mayor contundencia contra la corrupción.

Cifuentes y Aguirre

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y la dimitida Esperanza Aguirre. (EP)

Contrapoder a Cifuentes

Por ello, en Génova se considera que no es conveniente que el posible próximo candidato, o candidata, a alcalde de Madrid sea un político sumiso a Cifuentes, sino todo lo contrario, alguien con ambición que pueda marcar perfil propio y, si es necesario, convertirse en un contrapoder al frente de la capital de España a la propia Cifuentes, como lo fue Alberto Ruiz-Gallardón con Esperanza Aguirre.

En la cúpula del PP, según fuentes de la dirección nacional, se cree que es factible recuperar la alcaldía de Madrid mediante un pacto de gobierno con Ciudadanos, ya que se da por seguro que Manuela Carmena, con una importante valoración social, no volverá a presentarse al frente de una confluencia de partidos liderados por Podemos.

Además, el PSOE está inmerso también en una batalla interna entre afines a Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López que podría perjudicar los intereses electorales del Partido Socialista, así como la búsqueda de un candidato, o candidata, de garantías.

Pero en el PP creen que necesitan un candidato de primer nivel para optar a recuperar la alcaldía y por ello en Génova creen que Pablo Casado es la persona idónea para lograrlo. Casado, ex jefe de gabinete de José María Aznar, está siendo leal a Mariano Rajoy, quien lo designó vicesecretario general de Comunicación.

Casado, criado en el PP de Madrid

Aunque Casado es diputado por Ávila, en realidad es un perfecto conocedor del PP de Madrid, de hecho fue el presidente regional de Nuevas Generaciones justamente con Esperanza Aguirre al frente del PP regional.

En la cúpula nacional del PP no prevén que Cifuentes intente promover a ningún candidato alternativo, ya que consideran que es la principal interesada en que su partido presente a un aspirante de primera fila en Madrid capital que le ayude a ganar con el mejor resultado posibles las elecciones autonómicas.

Garrido, mano derecha de Cifuentes

No obstante, si Cifuentes intentara promover a algún político de su estricta confianza, como su consejero de Presidencia, portavoz del Gobierno y secretario general de Madrid, Ángel Garrido, en Moncloa y Génova están decidido a jugar muy fuerte la baza de Casado.

En Génova admiten que Garrido, mano derecha de Cifuentes, es un perfecto conocedor del Ayuntamiento Madrid (estuvo al frente de las juntas de distrito de Latina, Usera y Chamberí, Villa de Vallecas y Retiro), pero consideran que es un auténtico desconocido para el gran público, especialmente en comparación con Pablo Casado. Por ello, creen que la presidenta de la Comunidad de Madrid no planteará ningún tipo de batalla.

La ministra García-Tejerina

La ministra García-Tejerina (EP)

Otras posibles candidatas, como la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina (número 3 del PP al Congreso de los Diputados por Madrid), son opciones que Moncloa se reserva ante eventuales cambios en la política madrileña y nacional, tan alterada por los escándalos de corrupción.

Mascletà en Valencia: batallas internas en el PP, el PSOE, Ciudadanos y Podemos

Valencia vive estos días inmersa en la semana fallera. El ruido de los petardos, las tracas y la mascletà convive con el ruido de sables en los principales partidos políticos valencianos.

Traca en el PP valenciano

En el PP, el partido con más escaños en las Cortes Valencianas pero que está en la oposición desde mayo de 2015, Isabel Bonig será la presidenta regional, como estaba previsto, ya que es la única aspirante en el congreso regional. Su principal bandera es renovar el PP y limpiar la imagen tras la etapa de casos de corrupción vinculada a Francisco Camps y a la fallecida Rita Barberá.

Bonig con Cospedal y Betoret

Isabel Bonig con Dolores de Cospedal y Vicente Betoret

Para ello, hará una nueva dirección de su estricta confianza, apoyada por el PP de las tres provincias (principalmente Alicante y Castellón, pero también Valencia: donde Camps y Barberá tenían más apoyos).

De cara a las elecciones autonómicas de 2019, Isabel Bonig prevé relevar íntegramente al equipo de concejales imputados y suspendidos de militancia afines a Barberá que todavía están en el Ayuntamiento de Valencia. Su apuesta para dirigir el PP de Valencia ciudad es el diputado autonómico Luis Santamaría, actual presidente de la gestora, con un equipo renovado.

Por otro lado, Bonig sopesará si le conviene descabalgar a Vicente Betoret, actual presidente provincial del PP de Valencia y ex mano derecha de Alfonso Rus –imputado por varios presuntos delitos de corrupción-.

Betoret ha cuestionado abiertamente la línea anticorrupción defendida por Bonig y ha defendido a los concejales imputados vinculados a Rita Barberá. La apuesta de Bonig para tratar de sustituir a Betoret es Mari Carmen Contelles, ex alcaldesa de La Pobla de Vallbona y actual portavoz del PP en la Diputación de Valencia.

Pero Betoret no será una presa fácil. Ha logrado colocarse en el Comité Ejecutivo Nacional del PP como vocal, lo que evidencia que conserva algún apoyo relevante a nivel nacional (su entorno habla del vicesecretario general Martínez Maíllo), y trata de sumar a diferentes grupúsculos de descontentos con Bonig (afines a Camps, Barberá, excargos relegados…), así como a parte de la vieja guardia del PP valenciano más reacia a la renovación emprendida por la presidenta del PP valenciano. El problema de Betoret es que si Bonig autoriza su relevo tendría en contra al PP de Valencia ciudad y al de los principales municipios de la provincia (Gandía, Torrent, Sagunto, Alzira…). Y la gran mayoría de alcaldes y presidentes locales de los municipios medianos y pequeños probablemente se alinearían con la candidata avalada por Bonig.

Petardazos en el PSOE

Ximo Puig escucha a Susana Díaz

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, escucha a Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía.

En el PSOE, segundo partido en número de escaños, la guerra a petardazos es todavía más gorda. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, se ha significado abiertamente por Susana Díaz y en contra de Pedro Sánchez, lo que le ha provocado una rebelión de militantes y cargos intermedios en las tres provincias valencianas.

La provincia más rebelde es Valencia, donde el secretario general provincial, el diputado nacional José Luis Ábalos, es uno de los hombres fuertes de Pedro Sánchez y está organizando permanentemente actos de apoyo al ex líder del PSOE. El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, también defiende a Pedro Sánchez, así como la corriente minoritaria Izquierda Socialista, que cuenta en sus filas con el portavoz del PSPV-PSOE en las Cortes Valencianas, Manuel Mata.

Eso sí, Ximo Puig cuenta con el aparato del partido completamente volcado a favor de Susana Díaz, y con el inestimable poder que da controlar la Generalitat Valenciana, con decenas de altos cargos con carné socialista.

El tercer candidato en discordia, Patxi López, apenas cuenta con apoyos en el PSOE valenciano.

Ximo Puig necesita principalmente que Susana Díaz venza a Pedro Sánchez. Y en segundo lugar, necesita que los partidarios de la presidenta andaluza ganen a los afines al ex secretario general del PSOE en la Comunidad Valenciana. De lo contrario, su liderazgo podría verse abiertamente amenazado, aunque en este segundo caso (que Susana Díaz venza a Pedro Sánchez a nivel federal, pero no así en la Comunidad Valenciana) el entorno de Ximo Puig da por descontando que la lideresa andaluza apoyaría a ultranza al presidente de la Generalitat.

Fuego en Ciudadanos

Albert Rivera con Carolina Punset

Albert Rivera con Carolina Punset

También hay mascletà en Ciudadanos. El partido está partido en dos. Por un lado, los partidarios de la eurodiputada Carolina Punset y su marido, el portavoz de Ciudadanos en las Cortes Valencianas Alexis Marí, partidarios de una línea más socialdemócrata.

Por otro lado, los fieles a Albert Rivera y su dirección, defensores de un perfil más centrista, capaz de entenderse tanto con el PP como con el PSOE, y en ningún caso con partidos como Compromís, a quienes desde  Ciudadanos consideran nacionalistas separatistas.

Los dirigentes leales a Rivera en Valencia, como Fernando Giner, portavoz autonómico de Ciudadanos, o Juan Córdoba, hombre fuerte del aparato en la provincia, prevén lanzar una ofensiva interna y tomar el control absoluto de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana para evitar lo que consideran un cuestionamiento permanente de Carolina Punset y su pareja, Alexis Marí, a la figura de Albert Rivera.

Arde la pólvora en Podemos

Y, por último, se prevé que también se dispare mucha pólvora en Podemos de la Comunidad Valenciana, donde los afines al líder del partido, Pablo Iglesias, se van a volcar en descabalgar a Antonio Montiel, fiel a Íñigo Errejón, como barón regional.

Montiel con Errejón

Montiel con Errejón en un acto de Podemos en Valencia.

Los pablistas ni olvidan ni perdonan las durísimas palabras de Montiel contra Pablo Iglesias, a quien comparó con los dictadores Francisco Franco y Sadam Husein. La pablista Sandra Mínguez, diputada autonómica, es quien más se está moviendo entre bambalinas para lograr una revuelta de la militancia contra el errejonista Montiel en el congreso regional de Podemos.

Montiel, que se disculpó por esa comparación, se sabe aíslado, especialmente tras la derrota de Errejón y sus afines en el Congreso de Vistalegre 2. No obstante, sabe que no tiene nada que perder y va a defender su liderazgo sin contemplaciones. En el PSOE valenciano se ve con preocupación una eventual derrota de Antonio Montiel (a quien consideran de perfil moderado) frente al sector cercano a Pablo Iglesias, de quien temen que pretenda distanciarse del Gobierno autonómico conformado por el PSPV-PSOE y Compromís.

¿Por qué evitará el trullo con 15.000 € “la hija de puta de La Perla” (Bigotes dixit)?

El 3 de enero de 2009, en una conversación telefónica entre Álvaro Pérez El Bigotes, la persona de confianza de Francisco Correa en la Comunidad Valenciana, y Cándido Herrero, contable de Orange Market, El Bigotes admitió haber comprado un reloj a Milagrosa Martínez, ex presidenta de las Cortes Valencianas y ex consejera de Turismo en la época en que Francisco Camps era presidente de la Generalitat, como favor por recibir contratos públicos.

Milagrosa Martínez

Milagrosa Martínez, ex presidenta de las Cortes Valencianas, condenada por corrupción. EFE

Dicha conversación fue intervenida por los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. El Bigotes le dijo a Cándido Herrero: “Y luego tenemos que comprar un reloj a la consejera de, porque se lo compré a la hija de puta de la Perla, ¿no se lo voy a comprar a la de ahora, a la de Turismo?”. Se refería a Angélica Such, la consellera de Turismo que sucedió a Milagrosa Martínez, y quien sí ha resultado absuelta.

Pero La Perla no, Milagrosa Martínez ha sido condenada a prisión, aunque eludirá la trena con una fianza de 15.000 euros.

La Perla siempre negó haber recibido un reloj valorado en 2.400 euros por parte de El Bigotes, a cambio de contrataciones para Fitur. Pero el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), en su sentencia sobre la pieza 3 del caso Gürtel, lo considera probado.

Según los magistrados del TSJ valenciano, en las fiestas navideñas de 2005, Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez, puestos de común acuerdo, y para ganarse el trato de favor de la exconsellera, le regalaron un reloj de la marca Hublot por importe de 2.400 euros que Correa adquirió en una joyería de Madrid. Los tres han sido condenados y han ingresadon en la cárcel de Picassent.

Álvaro Pérez, El Bigotes

Álvaro Pérez, El Bigotes, miembro de la trama corrupta Gürtel.

El abogado de Milagrosa Martínez siempre negó tal acusación, e incluso la ex consellera dijo que era aficionada a los relojes de imitación y que no tenía amistad ni trato con los cabecillas de la trama corrupta Gürtel. Para ello se refirió a la forma insultante con que aludía a ella El Bigotes: “La hija de puta de La Perla”. La exconsellera condenada a cárcel era conocida así por utilizar dicha expresión, ‘perla’, para referirse a mucha gente, aunque ella siempre ha dicho que se le conocía como “Mila”.
La condena ha sido rotunda: 9 años de prisión, 6 de ellos por malversación de caudales públicos (delito por el que también se le imponen 10 años de inhabilitación absoluta) y otros tres años de cárcel por cohecho pasivo (además de 5.000 euros de multa y 8 años de inhabilitación especial).

¿Y por qué eludirá la cárcel con una fianza de 15.000 euros tras una condena tan clara? El tribunal ha tenido en cuenta que Milagrosa Martínez, a diferencia de Correa o El Bigotes, no está imputada en otras piezas del caso Gürtel.

Además, la defensa de la exconsellera ha alegado que su estado de salud es “delicado” y que carece de medios económicos, por lo que no existiría riesgo de fuga. Los jueces lo han tenido en cuenta pero, eso sí, está obligada a comparecer dos días al mes, se le retira el pasaporte y se le prohíbe salir de España, además de la fianza de 15.000 euros para eludir el ingreso en prisión.

La Perla, ex alcaldesa de Novelda (Alicante), fue promocionada por Francisco Camps tras significarse muy pronto en apoyo del expresidente de la Generalitat Valenciana en su particular batalla interna por el poder en el PP de la Comunidad Valenciana con el ex ministro Eduardo Zaplana que se desató tras las elecciones autonómicas del año 2003.

Patxi López publicará un libro donde explica su proyecto para liderar el PSOE

Patxi López, dirigente socialista vasco

Patxi López, dirigente socialista vasco. EFE

Patxi López, ex lehendakari y ex presidente del Congreso de los Diputados, está decidido a intentar liderar el PSOE. López considera, según fuentes de su entorno, que el enfrentamiento a cara de perro entre Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, y Pedro Sánchez, ex secretario general del PSOE, conduce al Partido Socialista “a la división total, a la fractura absoluta y a seguir muchos años en la oposición”, según fuentes de su entorno.

Por ello, López, arropado por gran parte de los socialistas vascos, está decidido a jugar fuerte para tratar de evitar el choque de trenes entre ‘susanistas’ y ‘pedristas’, que “sólo beneficia al Partido Popular y a Podemos”.

El dirigente vasco está ultimando un libro, de la editorial Los Libros de la Catarata, que se dará a conocer después de estas Navidades, en el que plasmará su proyecto socialista para los próximos años, según han confirmado fuentes cercanas a López.

En esta línea de postularse hacia el liderazgo del PSOE, Patxi López escribió en noviembre un artículo de opinión en El País en el cual llamaba a reconstruir el PSOE y a renovar el liderazgo en el partido, y daba pinceladas sobre su proyecto político para España en fiscalidad, economía y modelo territorial.

Pero para poder llevarlo a cabo, Patxi López sabe que antes debe evitar el enfrentamiento entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, algo que sabe que es muy complicado hoy por hoy. Desde su entorno sostienen que la posible candidatura de la lideresa andaluza provoca un “enorme rechazo” en gran parte de la militancia del PSOE, mientras que la posibilidad de que Pedro Sánchez, a quien los socialistas vascos han apoyado, se vuelva a presentar “tampoco tiene sentido” porque, sostienen, ya ha perdido dos elecciones generales y también perdió, incluso, el apoyo del Comité Federal.

Susana Díaz con Patxi López

Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía y lideresa del PSOE andaluz, con Patxi López, exlehendakari. EFE

“Una victoria justa por cualquiera de los dos, Pedro o Susana, abocaría al PSOE a una fortísima división interna, que ahuyentaría todavía más a nuestros potenciales votantes”, aseguran los afines a Patxi López.

“Si ganara Susana, estamos convencidos de que habría cientos, miles, muchos militantes que se darían de baja del PSOE”, afirman. “Y si ganara Pedro, el enfrentamiento con varios presidentes autonómicos sería brutal e insostenible”, auguran, en alusión a Guillermo Fernández-Vara (Extremadura), Javier Lambán (Aragón), Ximo Puig (Comunidad Valenciana), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha) o Javier Fernández (Asturias), actual presidente de la gestora.

Por todo ello, desde el entorno de Patxi López creen que “lo más conveniente para el Partido Socialista y para España” sería que “tanto Pedro como Susana dieran un paso a un lado” en sus pretensiones. En esta línea estarían, aseguran, dirigentes como César Luena, ex número dos del PSOE con Pedro Sánchez y actual secretario general del PSOE de La Rioja, pero también “muchos dirigentes” opositores al ex líder socialista.

Patxi López en el Congreso junto a Pedro Sánchez

Patxi López en el Congreso junto a Pedro Sánchez, que renunció al escaño tras dimitir. EFE

La candidatura de Patxi López sería una apuesta por la “unidad”, por “cerrar heridas” y por “comenzar a presentar una alternativa de Gobierno muy seria desde un proyecto socialista cohesionado”.

En esta línea, el secretario general del Partido Socialista de Euskadi (PSE) de Vizcaya, Mikel Torres, aseguró públicamente que Patxi López “es la mejor opción” para liderar el PSOE y “podría ser un candidato de consenso” porque es “conciliador”. Además, resaltó que “los que se han enfrentado salen tocados”, en clara referencia a Pedro Sánchez y Susana Díaz.

Escaramuzas en el PP y C’s, batalla en Podemos y guerra civil en el PSOE

Los partidos políticos, después de un año con dos elecciones generales, van a cerrar 2016 inmersos en refriegas internas, (PP o Ciudadanos), en batallas orgánicas (Podemos), o casi en guerra civil (PSOE).

PSOE: la batalla pendiente entre Pedro y Susana

El Partido Socialista es, sin duda, el que vive la mayor guerra orgánica. La llamada ‘alianza de los barones’, encabezados por la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, consiguió derrocar a Pedro Sánchez, ex líder socialista, al forzar una votación en un Comité Federal, a mano alzada, sobre su propuesta de celebrar unas primarias para elegir al secretario general.

Sánchez fue derrotado por 132 votos en contra por 107 a favor. En una dramática jornada con insultos, amenazas, gritos y lágrimas, el ex dirigente socialista se vio forzado a presentar su dimisión, al quedar en minoría.

El argumento del sector de los barones para provocar el relevo de Sánchez fue que había cosechado dos derrotas electorales consecutivas al obtener solo 90 y 85 diputados, respectivamente, los peores resultados de la historia del partido por dos veces consecutivas.

Y también su intento de perpetuarse como secretario general convocando un congreso express, que fue considerado como una declaración de guerra por el sector de los barones, e incluso de tratar de lograr ser presidente del Gobierno mediante un pacto con Podemos, más los partidos nacionalistas (PNV) e independentistas (ERC y CDC). Alfredo Pérez Rubalcaba, también ex secretario general del PSOE, calificó ese hipotético intento de formar Ejecutivo como “investidura Frankenstein”.

Defenestrado Pedro Sánchez, el PSOE decidió abstenerse y facilitar la investidura de Mariano Rajoy, que logró los votos a favor de Ciudadanos y Coalición Canaria, además de los del PP.

El PSOE pasó a dirigirlo una gestora con mayoría del sector de los barones, y presidida por el presidente de Asturias, Javier Fernández, muy crítico con Pedro Sánchez y con Podemos.

Pero Sánchez, lejos de darse por vencido, ha iniciado una ronda de actos con militantes por toda España. El primero fue en Xirivella (Valencia), territorio de Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana que está alineado con Susana Díaz, quien no acudió al acto e incluso ninguneó la asistencia de Pedro Sánchez. “En la Comunidad Valenciana recibimos a siete millones de turistas”, recalcó.

Pero lo cierto es que el acto tuvo bastante éxito. Alrededor de un millar de personas ovacionaron a Pedro Sánchez y acudieron numerosos de sus afines: entre ellos el secretario general del PSOE en la provincia de Valencia, José Luis Ábalos, el diputado vasco Odón Elorza o José Antonio Pérez Tapias, de la corriente Izquierda Socialista y que se llegó a enfrentar a Sánchez y a Eduardo Madina en las últimas elecciones primarias del PSOE por el liderazgo del partido.

El próximo día 10 de diciembre Pedro Sánchez celebrará otro acto con militantes, esta vez en Asturias, el territorio de Javier Fernández, presidente de la gestora, en lo que fuentes del sector de los barones lo consideran como “otro desafío de quien no admite que su tiempo ha pasado tras dos fracasos electorales”. Fernández afirmó públicamente: “Él sabrá lo que hace”.

Los sanchistas, que cuentan con el apoyo de importantes secretarios generales regionales como Luis Tudanca (Castilla y León), Francina Armengol (Baleares), Sara Hernández (Madrid), Idoia Mendia (Euskadi), María Chivite (Navarra), Rafael González Tovar (Murcia) o César Luena (La Rioja), estarían preparando la batalla por la victoria en el próximo congreso federal. Está por ver si se presentará Pedro Sánchez u optará por apoyar a algún otro candidato de entre sus afines, tipo Patxi López, frente a, probablemente, Susana Díaz.

Por su parte, el sector que tumbó a Pedro Sánchez cuenta con la práctica totalidad de presidentes de gobierno socialistas (Andalucía-Susana Díaz, Comunidad Valenciana-Ximo Puig, Asturias-Javier Fernández, Aragón-Javier Lambán, Castilla-La Mancha-Emiliano García-Page y Extremadura-Guillermo Fernández Vara, todos excepto Baleares). Además, tienen el apoyo de los ex líderes del PSOE Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ambos sectores se atribuyen importantes apoyos en los territorios en teoría controlados por sus adversarios.

Desde el sector ‘pedrista’ se reclama a la gestora que convoque cuanto antes el congreso federal del PSOE para elegir al nuevo líder… o lideresa.

Podemos: Pablo o la calle contra Íñigo o las instituciones

La batalla en Podemos tiene dos nombres: el actual líder, Pablo Iglesias, y el secretario de Política y Estrategia, Íñigo Errejón.

Errejón e Iglesias en el Congreso de los Diputados

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados.

Iglesias defiende un Podemos completamente de izquierdas, de estilo duro, que recupere las esencias frente a lo que llaman “casta” y frente a los de “arriba”, después de considerar que la estrategia de avanzar hacia el centro-izquierda y hacia la moderación les hizo perder un millón de votos en las generales de junio de 2016, pese a ir en coalición con Izquierda Unida. “Se nos percibió mentirosos al decir que éramos socialdemócratas”, reprochó Iglesias públicamente en una crítica directa a Errejón, director de la campaña. El líder de Podemos prefiere llevar la protesta a la calle, defiende centrar la labor de oposición liderando las manifestaciones en las calles en detrimento de la labor política en las instituciones.

Por el contrario, Errejón apuesta por un proyecto transversal, más moderado, y que centre su labor de oposición en las instituciones y no tanto en la calle. Además, a diferencia de Iglesias, cree que el retroceso en las generales de 2016 se debió precisamente al pacto con Izquierda Unida, que ahuyentó a votantes de uno y otro partido.

En un artículo en 20minutos, titulado “Podemos ganar”, Errejón apostó por que el partido busque la mayoría social y no sea “una minoría ruidosa”. Pablo Iglesias, molesto con el artículo que suponía una enmienda a su proyecto de Podemos, criticó a Errejón en twitter por hacer “propaganda”.

El liderazgo de Iglesias en Podemos no está en cuestión, pero sí el proyecto de partido y los miembros de la dirección. Desde el sector errejonista temen que en el próximo Congreso Pablo Iglesias, quien ha forjado acuerdos con antiguos sectores críticos como Izquierda Anticapitalista, con Echenique (secretario de Organización que sustituyó a Sergio Pascual, afin a Errejón y destituido por Iglesias), o con Teresa Rodríguez, dirigente de Podemos en Andalucía, trate de realizar una purga para laminar a los errejonistas de la dirección, “y silenciar así las voces críticas y la pluralidad”.

Desde el núcleo afin a Pablo Iglesias aseguran que son Errejón y los suyos quienes relegan en cuanto pueden a los pablistas, y citan el ejemplo de la Comunidad Valenciana, donde el errejonista Antonio Montiel, secretario general de Podemos, destituyó a la pablista Sandra Mínguez como secretaria de Organización.

Ciudadanos: críticas a Rivera por falta de democracia

El liderazgo de Albert Rivera también parece incuestionable en Ciudadanos, pero los sectores críticos se están organizando en diferentes comunidades autónomas denunciando la falta de democracia interna en un partido que hace gala de ella, así como una supuesta tibieza frente al nacionalismo catalán y vasco, a diferencia de la frontal oposición con la que nació el partido.

Albert Rivera y Carolina Punset

Albert Rivera y Carolina Punset.

La cara visible de la oposición a Rivera la está representando Carolina Punset, la ex líder de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana, quien está criticando abiertamente la estrategia de la actual dirección del partido. Ciudadanos ha cambiado sus valores por frases huecas, sostiene la eurodiputada, que dimitió de la cúpula pero no renunció al escaño.

Carolina Punset, hija del escritor Eduard Punset, denuncia que Ciudadanos ha incorporado a “despojos” y “rancios” procedentes de otros partidos mientras que han expulsado a militantes válidos por reclamar más democracia interna. Por todo ello, Punset reclama “juego limpio” en el próximo Congreso y no descarta enfrentarse a Albert Rivera con el apoyo de los sectores críticos que, según aseguran, se están organizando por todo el país.

Partido Popular: Aznar, el azote de Rajoy

Después de ser investido presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, afrontará en febrero un congreso tranquilo, previsiblemente. La suya es la única candidatura. Pese a la tranquilidad interna, en el PP también se están produciendo escaramuzas.

Aznar y Rajoy

Rajoy junto a Aznar durante la clausura del campus de verano de FAES. (EFE)

Hay quien, como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, defiende las elecciones primarias, frente la apuesta tradicional de elección por compromisarios que defienden Rajoy y su equipo.

Además, a raíz del fallecimiento de la ex alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, dos días después de comparecer ante el Tribunal Supremo investigada por un posible delito de blanqueo, hubo críticas directas a Rajoy del expresidente del Gobierno, José María Aznar, quien aseguró: “Ha muerto excluida del partido al que dedicó su vida”.

Además, sectores afines a Rita Barberá y de la vieja guardia del PP criticaron el “hostigamiento” que, en su opinión, sufrió la ex senadora durante meses por parte los nuevos dirigentes del PP, en concreto de los vicesecretarios Pablo Casado, Javier Maroto o Fernando Martínez Maíllo, quienes defendían que Barberá diera un paso atrás y renunciara ella misma al escaño para evitar dañar la imagen del PP.

El ex ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, amigo de Barberá, aseguró que la ex alcaldesa de Valencia “se sentía muy decepcionada por el comportamiento de algunos compañeros del PP”.

El ex presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, que tuvo que dimitir tras ser imputado por cohecho en el caso de los trajes de Gürtel (en el juicio fue absuelto), también ha reivindicado su figura, tras el fallecimiento de Rita Barberá, y ha insinuado que podría optar a alcalde de Valencia, aunque sus opciones reales son casi nulas, pues las candidaturas las aprueba la dirección nacional del PP.

Pese a la marejadilla interna tras el caso Barberá, Rajoy carece de una verdadera oposición interna (fuera de algunas críticas aisladas y ocasionales de Aznar o Esperanza Aguirre), mientras mira tranquilo cómo el PSOE sigue fracturado y sin líder y los dos líderes principales de Podemos se enfrascan en batallas tuiteras… e incluso a Albert Rivera, su socio de gobierno pero también su principal rival por el voto de centro-derecha, le aparecen sectores críticos de forma inesperada.

Los críticos se vuelcan en arrebatar Galicia y Cantabria a Pedro Sánchez y tumbar a Miquel Iceta en Cataluña

La ofensiva del sector crítico socialista, que lideran seis de los siete presidentes de CCAA en manos del PSOE (Susana Díaz-Andalucía, Emiliano García-Page-Castilla-La Mancha, Ximo Puig-Comunidad Valenciana, Javier Fernández-Asturias, Javier Lambán-Aragón y Guillermo Fernández-Vara-Extremadura) es total para forzar la caída de Pedro Sánchez.

Susana Díaz saluda a Ximo Puig, flanqueada por García Page y Javier Fernández

Susana Díaz saluda a Ximo Puig, flanqueada por García Page y Javier Fernández.

A la dimisión de la mitad de la Ejecutiva del PSOE para tratar de arrastrar a Sánchez, se une también una ofensiva por todas las federaciones para tratar de sumar adeptos, o de provocar relevos de afines a Pedro Sánchez.

Así, los primeros objetivos a atraerse del sector de los barones, al que también respaldan Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba,  son Galicia, Cantabria y Cataluña. Galicia lo consideran muy factible después de la debacle electoral del 25 de septiembre. El cabeza de lista fue Xoaquin Fernández Leiceaga a quienes los críticos consideran que pueden atraerse, mientras que forzarán la caída de la presidenta de la gestora, Pilar Cancela, afín a Pedro Sánchez.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, que no reconoce ya a Pedro Sánchez como secretario general del PSOE, está volcado en provocar un cambio de rumbo en el PSdeG-PSOE que pasa, en su opinión, por la caída inmediata de Pilar Cancela. En esta operación anti Pedro Sánchez en Galicia están también inmersos el ex líder del PSOE gallego Pachi Vázquez y el ex vicesecretario general del PSOE con Zapatero, José Blanco.

La presidenta de la gestora del PSdeG-PSOE, Pilar Cancela, afín a Pedro Sánchez

La presidenta de la gestora del PSdeG-PSOE, Pilar Cancela, afín a Pedro Sánchez

El secretario provincial del PSdeG-PSOE en Pontevedra, Santos Héctor Rodríguez, (que es concejal de Abel Caballero), ya ha pedido la dimisión de Pilar Cancela, afín a Pedro Sánchez.

El sector afín a Susana Díaz, Ximo Puig, Page y compañía dan por hecho que Galicia pasará a su sector en breve, en cuanto logren la caída de Pedro Sánchez.

Otro objetivo para el sector crítico es atraerse a la secretaria general del PSOE de Cantabria Eva Díaz. El caso de Eva Díaz es singular, ya que es la única dirigente territorial que no ha querido significarse en ningún bando. Rechazó firmar la dimisión de la Ejecutiva de Pedro Sánchez, pero tampoco está realizando declaraciones de apoyo al cuestionado secretario general. Hoy no ha ido a la reunión de la cúpula de Pedro Sánchez alegando problemas de agenda. Eva Díaz podría estar esperando a que se clarifique la batalla y posiblemente el sábado, en el Comité Federal, aclarará su posición.

Pedro Sánchez con su número dos, César Luena

Pedro Sánchez con su número dos, César Luena

Desde el sector crítico de los barones creen que Eva Díaz está cada vez más alejada de Pedro Sánchez, a quien daría por liquidado políticamente hablando.

Y un tercer objetivo inminente para el sector crítico es lograr que Núria Parlon se imponga a Miquel Iceta, uno de los apoyos territoriales más relevantes de Pedro Sánchez, en el congreso del PSC. De momento, Parlón ha conseguido 3.900 avales por los 3.800 de Miquel Iceta, por lo que el congreso se presenta muy igualado. La votación será el 15 de octubre. Parlon ha dado apoyo a Sánchez, pero mantiene muy buena relación con Eduardo Madina, ex rival de Sánchez en primarias, y con Susana Díaz,y los críticos dan por hecho que estaría de su lado.

En el sector crítico que lideran los barones confían en que una eventual caída de Pedro Sánchez ayude a Núria Parlon a imponerse a Miquel Iceta en el PSC. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, uno de los 17 dirigentes del PSOE que han dimitido para forzar la caída de Pedro Sánchez, no dudó en cuestionar al secretario general de su partido en Barcelona, en presencia de Miquel Iceta, en una conferencia en Barcelona organizada por el Cercle d’Economia.

Susana Díaz conversa con su apuesta en Cataluña, Núria Parlon, en presencia de Miquel Iceta

Susana Díaz conversa con su apuesta en Cataluña, Núria Parlon, en presencia de Miquel Iceta

Pedro Sánchez reclamó una sola voz del PSOE y convocar primarias de forma inminente. Ximo Puig replicó en Barcelona que las primarias no tenían sentido y que “en el debate de la nueva socialdemocracia no puede definir los tiempos una sola persona”.

Si el sector de los barones lograra la afinidad del PSOE de Galicia, Cantabria y Cataluña, contarían ya con una clara mayoría de federaciones, algunas muy potentes en número de afiliados como Andalucía -especialmente- y la Comunidad Valenciana, la segunda con más afiliados. Además, contarían con Extremadura, Castilla-La Mancha, Asturias y Aragón.

No obstante, los afines a Pedro Sánchez creen que en una votación libre de los militantes los aparatos de los barones no tendrían fácil condicionar el resultado y que el cuestionado líder se impondría.

La batalla más inminente entre el sector de Pedro Sánchez y el de los barones se producirá este próximo sábado en el Comité Federal -máximo órgano entre congresos- que deberá votar si prospera la propuesta del secretario general -no reconocido ya como tal por los críticos- de convocar un congreso y elecciones primarias.

El equipo de Sánchez prevé noquear a Iglesias en unas terceras elecciones

Pese a las fuertes presiones externas e internas, Pedro Sánchez está decidido a que el PSOE vote No a la investidura de Mariano Rajoy tanto este viernes como ante un eventual nuevo intento del presidente en funciones tras las elecciones vascas y gallegas del 25 de septiembre.

Pedro Sánchez con Pablo Iglesias

Pedro Sánchez con Pablo Iglesias. EFE

¿Tiene una alternativa de Gobierno Pedro Sánchez? “No. Los números no nos dan”, según reconocen fuentes de su equipo de máxima confianza. “Solo cabrían dos opciones complicadísimas y ninguna de las dos le gustan a Pedro”. O bien gobernar con Podemos y Ciudadanos, o bien con Podemos y los independentistas.

La primera es casi imposible por el veto mutuo entre Pablo Iglesias y Albert Rivera (el líder del partido morado llamó “chicle de McGyver” al jefe del partido naranja y este recordó que Iglesias “insultó a Felipe González y a Adolfo Suárez y elogia a Otegi“).

La segunda opción es todavía más improbable: un gobierno del PSOE apoyado por Podemos -que reclama el derecho a decidir de Cataluña, Euskadi y Galicia-, más los independentistas catalanes -ERC y CDC- que directamente ponen como condición obligatoria fecha para el referéndum de autodeterminación. “Con la línea rupturista que mantienen Puigdemont y Junqueras es imposible entenderse, y menos condicionados por la CUP”, aseguran.

Mariano Rajoy con Albert Rivera

Mariano Rajoy con Albert Rivera. EFE

Por tanto, qué lleva a Pedro Sánchez a votar No y No a Mariano Rajoy sabiendo que no puede liderar una alternativa de Gobierno.

Las razones, según fuentes de su entorno de máxima confianza, son varias:

  1. Pedro Sánchez da por hecho que en unas terceras elecciones en diciembre el PP, con Rajoy al frente, volvería a ganar, incluso con algo más de porcentaje de voto a costa de Ciudadanos. Pero el PSOE, según confían en el equipo de confianza de Pedro Sánchez lograría una subida considerable, a costa principalmente de Podemos y un poco de Ciudadanos.
  2. El actual secretario general del PSOE considera que podría volver a darse un resultado por el que su partido (que crecería a costa de Podemos) más Ciudadanos sumaran más diputados que el PP, como ocurrió el 20 de diciembre de 2015. Si ello ocurriera, y Podemos se hundiera -y el liderazgo de Pablo Iglesias se pusiera en cuestión-, la formación podemista podría -esta vez sí- facilitar un gobierno de un PSOE reforzado más Ciudadanos, mediante una abstención. En el PSOE se confía en que el sector de Íñigo Errejón podría tomar el control del partido y arrinconar a Pablo Iglesias, “que sigue desnortado tras fracasar su estrategia de sorpasso”.
  3. Si, por el contrario, el PP y Ciudadanos estuvieran rozando la mayoría absoluta, e incluso pudieran lograrla sumando juntos, y mantuvieran su actual acuerdo, “el PSOE y Pedro serían ya la única oposición fuerte y clara, Podemos volvería a ocupar el espacio tradicional de Izquierda Unida, con mucho menos respaldo en escaños”, prevén las fuentes del equipo de la dirección de Ferraz.

    Pedro Sánchez y Susana Díaz

    Pedro Sánchez y Susana Díaz en un acto del PSOE. EFE

  4. O presidente del Gobierno, o líder claro de la oposición, Pedro Sánchez se reforzaría dentro del PSOE y podría ajustar cuentas con “todos los que no paran ni han parado de ponerle trabas desde dentro del partido”. Se mira desde Ferraz al Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. “Hay un duelo pendiente con Susana Díaz y Pedro está decidido a mantenerlo”. “Con Vara, Page o Lambán no hay problema, solo buscan su protagonismo, con Susana es distinto, ha ido a por Pedro desde casi el primer día”, aseguran las fuentes de Ferraz.
  5. Y como resumen, el objetivo de Pedro Sánchez en unas terceras elecciones sería noquear a Mariano Rajoy -si los números le dieran-, noquear a Pablo Iglesias -objetivo que dan por hecho- y noquear a Susana Díaz -objetivo que está pendiente-. “Si nos abstenemos, Pedro está muerto, nuestra gente, nuestros militantes no se lo perdonarían, y es la fuerza que tiene Pedro frente a Susana”.

Las siguientes etapas a sortear ahora por Pedro Sánchez son los rifirrafes internos con los barones (en Ferraz creen que Susana Díaz seguirá callada, pero prevén reproches de Guillermo Fernández Vara (presidente de la Junta de Extremadura), Javier Lambán (Aragón), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Javier Fernández (Asturias) y Ximo Puig (Comunidad Valenciana).

Y sortear las elecciones autonómicas de Galicia y Euskadi del 25 de septiembre en dos plazas muy complicadas para el PSOE: en ambas prevén una bajada en escaños, aunque lucharán por que el popular Alberto Núñez Feijóo pierda la mayoría absoluta y por que el PSE mantenga lo mejor posible el tipo en el País Vasco y pueda ser decisivo condicionando un probable ejecutivo de Urkullu.

“Luego vendrá la batalla gorda en el Comité Federal, pero Pedro también tiene muchos fieles que saldremos en su apoyo… El PP y Ciudadanos tendrán que entenderse con el PNV, y no les resultará nada fácil. En cualquier caso, Pedro habrá cumplido con su promesa de votar No a Rajoy. Y si Rajoy no resulta investido, cosa que es probable, en octubre ya empezaremos la precampaña de las generales”. Las terceras consecutivas.

Cifuentes, Colau, Bonig, Junqueras… liderazgos reforzados tras el 26J

Las elecciones generales del pasado 26 de junio reforzaron a Mariano Rajoy como probable próximo presidente del Gobierno, a falta de superar su investidura y sellar acuerdos con otras fuerzas parlamentarias (pese a su victoria quedó lejos de la mayoría absoluta). Por su parte, Pedro Sánchez superó el match ball que hubiera supuesto un sorpasso por parte de Pablo Iglesias, quien naufragó en su objetivo de máximos -ganar en votos y escaños al PSOE-.

Iglesias perdió un millón de votos respecto a diciembre a pesar de la coalición con Izquierda Unida, alianza que ha cuestionado Íñigo Errejón abriendo una crisis interna en la formación morada. El dirigente de Podemos sí ha defendido la alianza con IU y ha replicado a Errejón: “Tenemos que parar el balón y reconfigurar el equipo”. El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, fue más allá ante las críticas de Errejón y advirtió: “Hay que extirpar las malas hierbas” e instó a formular cualquier crítica a nivel interno y no a través de los medios de comunicación.

Pedro Sánchez no reforzó su liderazgo al perder cinco escaños, pero ganó tiempo y sabe que, tal como lleva años haciendo Rajoy, el que resiste gana. Susana Díaz perdió las elecciones generales en Andalucía ante el PP y, aunque superó con creces a Podemos, hoy por hoy no tiene la fuerza suficiente para apartar a Sánchez de la secretaría general del PSOE.

Albert Rivera no tiene aún rival interno en Ciudadanos, pero se dejó 400.000 votos y 8 escaños el 26J y el peso político de su partido no se puede comparar ni al de Unidos Podemos, ni al PSOE, ni mucho menos al PP. Una arriesgada política de ambigüedad respecto al Gobierno -ni apoyar al posible Ejecutivo del PP ni estar en la oposición frontal- puede salirle bien o, según temen dirigentes periféricos de C’s, muy mal. “Si el próximo Gobierno va bien, el PP sería el beneficiado, si va mal, el PSOE y Podemos tienen las de ganar”, argumentan.

Ada Colau con Pablo Iglesias

Ada Colau con Pablo Iglesias

¿Qué otros dirigentes políticos han salido reforzados del 26J?

Pese al fiasco de Podemos, es indudable que Ada Colau ha reforzado su liderazgo político. En Comú Podem repitió victoria en Cataluña de forma clara: 12 escaños por 9 de ERC, 8 de CDC, 7 del PSOE, 6 del PP y 5 de Ciudadanos. No perdió ningún escaño respecto a diciembre de 2015, aunque perdió 80.000 votos. Solo ERC y el PP subieron en votos en Cataluña, mientras cayeron bastante en votos CDC (85.000) y C’s (112.000).

Dos victorias consecutivas en Cataluña permiten a Colau seguir adelante con su pretensión de crear un partido político dirigido al margen de Podemos, de corte izquierdista pero firme defensor del derecho a la autodeterminación de Cataluña. Colau y su equipo de confianza atribuyen la caída en votos de En Comú Podem a las dudas que generó Pablo Iglesias entre su potencial electorado al asegurar que el derecho a decidir podía aparcarse en aras de un hipotético acuerdo de Gobierno entre Podemos y el PSOE.

Ada Colau considera que el derecho a decidir de Cataluña es irrenunciable y cree que la mejor formar de garantizarlo es tener un partido de estricta obediencia catalana. Su objetivo sería ganar votos del ala catalanista del PSC y de descontentos de la CUP por sus continuas divisiones internas.

Oriol Junqueras conversa con Soraya Sáenz de Santamaría

Oriol Junqueras conversa con Soraya Sáenz de Santamaría

En Cataluña también sale reforzado Oriol Junqueras, vicepresidente de la Generalitat y presidente de ERC. Su partido creció en votos hasta un total de 629.294 y en junio mantuvo los 9 escaños que ya había logrado en diciembre de 2015. Por contra, CDC se quedó en 481.000 votos, con un porcentaje menor que el PSC y casi a la par con el PP.

Junqueras tiene muchas opciones de convertirse en el próximo presidente del Gobierno catalán, especialmente si ERC se presenta por separado y vence a CDC en el lado independentista. Hoy por hoy solo Ada Colau podría impedir su victoria y no está claro que la alcaldesa de Barcelona se atreviese a optar a presidenta de la Generalitat. El actual president, Carles Puigdemont, salpicado por el escándalo de corrupción Efial, ni siquiera tiene el control de CDC, aún en manos de Artur Mas.

Junqueras podría acaparar el voto independentista tradicional de ERC y pegarle un buen bocado tanto a CDC como a la CUP.

Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid

Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid

En Madrid, la rotunda victoria del PP con 15 escaños, dos más que en diciembre de 2015, y un 38% de los votos refuerza a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, como la baronesa más fuerte del Partido Popular. Ahora, solo le falta plasmar ese liderazgo en un congreso regional en el que previsiblemente copará la dirección con cargos afines y pasará página a la época de Esperanza Aguirre.

Y en la Comunidad Valenciana, el reforzamiento de Isabel Bonig, presidenta del PP de la Comunidad Valenciana, es también evidente. El PP valenciano, como el de Madrid, logró dos escaños más que en diciembre (35% de los votos), pero con la dificultad añadida de que en la Comunidad Valenciana gobierna un bipartito (PSOE-Compromís) apoyado parlamentariamente por Podemos. Además, Isabel Bonig y su equipo tuvieron que gestionar el escándalo del caso Taula, que supuso la imputación de casi todos los concejales colocados en la lista municipal por la ex alcaldesa Rita Barberá.

Isabel Bonig, presidenta del PP valenciano

Isabel Bonig, presidenta del PP valenciano

Bonig tiene el respaldo total de la dirección nacional del PP para, en el próximo congreso regional, conformar una dirección a su medida y para continuar con la línea de mano dura contra los cargos salpicados por casos de presunta corrupción.

Otros dirigentes reforzados por los resultados electorales han sido Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente del PP andaluz, Nagua Alba, lideresa de Podemos Euskadi,

 

Prisiones, Seguridad Social, selección vasca… el PP teme el peaje del PNV

Las cuentas están claras para que Mariano Rajoy pueda superar la investidura como presidente del Gobierno y formar un nuevo Ejecutivo. O bien logra la abstención del PSOE, que sería suficiente para iniciar la legislatura con el voto a favor del PP, o bien logra que voten a favor Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria y la abstención o voto a favor de Nueva Canarias.

Rajoy con Urkullu

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con el lehendakari, Íñigo Urkullu.

Desde el PP están trabajando en ambas direcciones. Por un lado, tratar de convencer al PSOE de que facilite la investidura y “la conformación del Gobierno cuanto antes por el bien de España”. Para ello, Rajoy está dispuesto a ofrecer un Gobierno de coalición al Partido Socialista. Si se niega, al menos reclamara su abstención. En el PP recalcan que “la sociedad española no aguantaría unas terceras elecciones” y confían en que, llegados a este extremo y aunque fuera en el último minuto, el PSOE no bloquearía la investidura de Rajoy.

En esta línea se han manifestado dirigentes del PSOE como Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura, o el ex ministro Javier Solana. La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, ha dejado claro que corresponde a Rajoy buscar los apoyos para conformar gobierno entre los partidos de centro-derecha, pero también ha sentenciado que el PSOE debe estar en la oposición y que no puede haber de ninguna manera unas terceras elecciones generales.

Pero la posición actual de la Ejecutiva del PSOE es votar en contra de la investidura de Rajoy y, por ello, el PP ha iniciado el plan B, también difícil: buscar el apoyo de Ciudadanos, el PNV, Coalición Canaria y Nueva Canarias.

El acuerdo con el Partido Nacionalista Vasco se antoja harto complicado para el PP. Y por ello Rajoy prevé encomendar a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría la tarea de negociación con los huesos más duros, el lehendakari Urkullu y el presidente del PNV Andoni Ortuzar. Rajoy y Santamaría estarán coordinados también con el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso.

El lehendakari Urkullu

El lehendakari Urkullu

Un punto que dificulta mucho el entendimiento con el PNV es que las elecciones autonómicas vascas se celebrarán el próximo mes de octubre, y al lehendakari Íñigo Urkullu no le interesa mucho dar una imagen de entendimiento ni con el PP, ni menos aún con Ciudadanos, partido que defiende la supresión del Concierto Económico y de las diputaciones provinciales y forales. Ambas pretensiones suponen un “ataque al autogobierno vasco”, según fuentes del PNV.

Pero el PP, que como los nacionalistas vascos defiende el Concierto y las diputaciones forales, confía en apelar a la tradición histórica de entendimiento del PNV con el Gobierno central, especialmente cuando PP o PSOE gobiernan en minoría y les necesitan. A cambio, claro está, deberán otorgar contrapartidas beneficiosas para Euskadi.

¿En qué consiste la llamada ‘agenda vasca’?

Ortuzar, presidente del PNV

Ortuzar, presidente del PNV

En primer lugar la transferencia de todas las competencias que faltan del Estatuto de Gernika. Según el Gobierno vasco faltan 24 materias pendientes de transferir, entre ellas la gestión del régimen económico de la Seguridad Social y la política penitenciaria.

El Ejecutivo vasco ha reclamado en varias ocasiones asumir en su presupuesto lo que gasta la Seguridad Social en prestaciones contributivas en Euskadi, que rondaría los 7.000 millones de euros.

Este punto es complicado para lograr un entendimiento, ya que el PP, y también Ciudadanos, siempre han mostrado su oposición a lo que consideran ruptura de la caja única de la Seguridad Social. El PNV alega que se trata de cumplir el Estatuto de Gernika.

La gestión de las prisiones vascas, que ya están transferidas en Cataluña, será probablemente otra de las exigencias del PNV al Partido Popular. Históricamente, los Gobiernos de España tanto del PSOE como del PP se han negado a transferir la gestión de las cárceles vascas al Ejecutivo vasco, y el PNV tampoco las ha reclamado con verdadera insistencia.

Pero después de que la banda terrorista ETA anunciara en octubre de 2011 el cese definitivo de su actividad armada, el Gobierno del PP podría plantearse la cesión, aunque inicialmente se opondrá, especialmente si es una exigencia irrenunciable del PNV, tanto la gestión de los centros penitenciarios como el acercamiento de presos etarras a las prisiones de Euskadi (actualmente diseminados por cárceles del resto de España).

Quedan otras competencias autonómicas menos relevantes, relativas al turismo, meteorología, agricultura… que no debería haber problema en que el Gobierno central las cediera al Ejecutivo vasco, si hubiera acuerdo.

¿Y cuáles son los puntos más alejados entre el PNV y el PP?

El denominado por el nacionalismo nuevo Estatus de Euskadi no ha sido muy concretado por el PNV ni tampoco por el lehendakari Iñigo Urkullu, pero podría asemejarse al llamado plan Ibarretxe, aunque con una nomenclatura más suave. Los nacionalistas vascos son conscientes de que el sentimiento independentista ha caído mucho en Euskadi en los últimos años, y es solo del 21% de los ciudadanos. De hecho, Urkullu se ha desmarcado del proceso separatista catalán e incluso lo ha criticado abiertamente.

Eso no quita, no obstante, que el PNV pretenda superar el Estatuto de Gernika con un ambicioso nuevo Estatus que refuerce el autogobierno, aunque está todavía por concretar. En su aspiración máxima podría llegar a considerar al País Vasco un Estado libre asociado a España, y con capacidad de autodeterminación.

Tanto fuentes del PNV como del PP dan por hecho que este punto no será una exigencia de negociación, porque supondría la ruptura inmediata de todo posible acuerdo. No obstante, desde el PNV recalcan que Urkullu concretará en qué consiste el nuevo Estatus vasco tarde o temprano, posiblemente tras las elecciones autonómicas de octubre y una vez quede despejado el horizonte político a nivel vasco, español y europeo (salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, posible referéndum de independencia en Escocia…).

Selección vasca de fútbol

Selección vasca de fútbol

Y otro punto que aleja al PNV del PP y de Ciudadanos son las selecciones nacionales vascas. Es una antigua aspiración nacionalista, tener una selección de fútbol propia (y del resto de deportes) que en Euskadi contaría con el apoyo no solo del PNV y Bildu, sino también de Podemos. Solo se oponen el PSE y el PP, partidos ambos con menor respaldo social. Por su parte, Ciudadanos es casi marginal en Euskadi.

Dadas las enormes dificultades de lograr un pacto entre el PP y el PNV, Rajoy encomendará a Soraya Sáenz de Santamaría, con toda probabilidad, la negociación con el lehendakari Urkullu y con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, para buscar todos los posibles puntos de entendimiento. Rajoy asumirá la primera ronda exploratoria de contacto.

Fuentes del PP aseguran que si el PNV antepone la voluntad pactista con peticiones asumibles, sean las que sean, se podrán entender. En cambio, “si se tiran al monte con reclamaciones soberanistas inconstitucionales significará que quieren forzar una ruptura de negociaciones”. Llegados a este extremo, el PP efectivamente romperá negociaciones con el PNV y presionará al PSOE para que se abstenga y facilite la gobernación de España.

Fuentes socialistas y populares coinciden en augurar que el PNV ganará las próximas elecciones en el País Vasco, pero sostienen que será con poca distancia sobre Podemos. Urkullu, en ese caso, posiblemente necesitará el apoyo del Partido Socialista de Euskadi, e incluso del PP. Los partidos constitucionalistas le darían respaldo, pero tendría que renunciar a un nuevo estatuto inspirado en el plan Ibarretxe. En la oposición podrían quedar, según las fuentes socialistas y populares, Podemos y Bildu.

En cambio, si Podemos venciera al PNV, podría haber un gobierno del partido de Pablo Iglesias, con el apoyo de Bildu y, posiblemente, también del PSE.

El tablero político vasco también influye, y mucho, en el tablero político español. Y la partida vasca dificulta un entendimiento, al menos de forma rápida, entre el PP y el PNV.