Entradas etiquetadas como ‘comer’

Así comen los ‘zombis acuáticos’, unas criaturas que devoran todo en minutos

Una tranquila superficie arenosa puede ocultar todo tipo de peligros. Desde arañas de mar a otras criaturas, tan temibles, que solo verlas comer da miedo.

El vídeo que ilustra este post, que da ‘más miedo’ que Enrique Iglesias en un concierto en directo, muestra el voraz apetito de los ‘zombis acuáticos’. Lee el resto de la entrada »

El rapero Lil Xan, hospitalizado por un atracón de cheetos

Lil Xan, uno de los raperos más populares del mundo mundial o casi, hace unos días, era la ‘estrella’ de una de las historias más ridículas tras su ruptura con la cantante y vendedora de lágrimas Noah Cyrus. Pues ahora, no contento con ese logro, ha protagonizado otro que puede figurar en los anales de los sucesos más grotescos. O-OPara mear y no echar gota

Como ha compartido en su Instagram, el tablón de anuncios de todo influencer que se precie, Xan ha querido comunicar a sus fans su reciente hospitalización, aclarando que su ingreso no se ha debido a una sobredosis por drogas sino a otro tipo de adicción: los cheetos picantes. ¿Lo qué? Lee el resto de la entrada »

Denuncia a su hijo… ¡por comerse unas galletas sin su permiso!

denuncia-hijo-galletasEs bien sabido que en Estados Unidos se ponen denuncias por motivos peregrinos. Conocimos y nos hicimos eco del caballero que podría haber ido a la cárcel por reírse demasiado alto o del muchacho de siete añitos que fue esposado, detenido y llevado a comisaría por haberse peleado en el colegio. Ahora, nos llega una noticia aún más estrambótica. Una mujer que ha denunciado a su hijo de 13 años por comerse sus galletitas Pop-Tarts. ¡Cuán deliciosas deben ser para que una madre pierda de tal forma los papeles! (Señores de Kellogg’s, a cambio de esta cuña, podrían nutrirme de un surtido de este producto, más que nada para que pueda opinar con conocimiento de causa de su extraordinario sabor…).

Latasha Renee Love, la malencarada mujer de 37 años de la foto, descubrió que su hijo se había desayunado sus Pop-Tarts sin permiso y no tuvo el menor reparo en llamar a la policía local de Charlotte, Carolina del Norte, para denunciar el ‘robo’. Varios agentes se personaron en la casa de la denunciante y arrestaron al muchacho, que se enfrenta a cargos por hurto. ¡Atención jóvenes y ‘jóvenas’, comerse sin autoridad materna unas galletas en tu propia casa puede ser considerado hurto en Carolina del Norte!

Por lo visto, no es la primera vez que la señora Love tiene problemas con su hijo, con el que las discusiones son recurrentes. Sin embargo, ahora la mujer ha ido demasiado lejos. Algunos de sus vecinos, se han tomado a chufla la noticia y, además, no dudan en apoyar al niño. Un ejemplo es Fred Patrick quien, entre risas, tiene claro que el muchacho “me cae muy bien. Es realmente respetuoso”.

Suponemos que los tribunales de Carolina del Norte tienen asuntos más importantes que atender y no harán mucho caso a esta payasada de la señora Love, que ya ha conseguido asustar lo suficiente al chaval con el arresto policial. Sin embargo, se me ocurre que la mujer merece un escarmiento, por cretina. ¿Qué castigo le impondríais vosotros por abusar de la Justicia? Me vale, por ejemplo, limpiar con un cepillo de dientes dos días a la semana su calle de Charlotte…

Adele es adicta a comer sofás

BecConsejo: “Vive como si no hubiera cielo ni infierno, por si acaso”

Viendo estas cosas, a uno le dan ganas de crear una sección “adictos a comer cosas raras”. Ahí podríamos meter a la gente que come bocadillos de clavos (si existen), a quienes les gusta comerse las bombillas a trocitos (si existen) o a aquellos que comen espinacas (si existen).

Entiendo que la mayoría de los que estáis leyendo esto hoy habéis leído las ediciones anteriores de “adictos a comer cosas raras”. Para los nuevos, os aviso de que anteriormente vimos a Kesha, adicta a comer papel higiénico, y a Tempestt, enganchada a las pastillas de jabón y al detergente.

Sabéis lo que opino de estos casos. Sin ser psicólogo, creo que la mejor forma de superar una adicción no es salir en la tele haciendo chanza del tema; pero como vosotros no tenéis la culpa de ello, os cuento el caso de Adele Edwards, que participa en el programa estadounidense Mi extraña adicción.

Adele tiene un vicio caro, que es comer muebles. Sin embargo, como no todos los muebles son comestibles (vamos, ninguno lo es, pero no es igual comer esponja que comer madera), su vicio son los sofás. Nuestra protagonista tiene cinco hijos, 30 años y come cojines a dos manos.

Pensaréis que lo hace porque hay cámaras, pero no. Lleva a sus espaldas (o en su estómago) ocho sofás y cinco sillas, según la prensa británica. Bueno, eso en los últimos cinco años. Antes, ni se sabe.

Como supondréis, esta manía, hábito o costumbre está destrozando su sistema digestivo y le han dicho que como no pare va a dejar huérfanos a sus hijos. Ella dice que lleva desde los diez años con esta dieta y que no logra cambiar, por más que lo intenta.

Si tenéis mucha (pero que mucha) curiosidad, podéis consultar su historia en la prensa británica, aunque yo os recomiendo que por la salud de vuestros estómagos no lo hagáis. Solo descubriréis que comía hombreras y gomas de borrar y que se llevaba trozos de cojines al cole.

PD: Al menos, durante sus cinco embarazos, se quitó la espuma, como quien se quita el tabaco. Además, no come sofás delante de sus hijos. A Dios gracias.