Entradas etiquetadas como ‘sujetador’

Una misión de rescate muy indiscreta

bra_rescueHay prendas de vestir que las carga el diablo. Que por pudor parece que tienen que ser enterradas en el cajón de una cómoda y sólo pueden ser exhibidas en momentos de lujuria, pasión y desenfreno. ¿Por qué? Con lo preciosa que es la lencería. Ese encaje, esa organza, esos diseños que realzan la figura femenina… Mejor lucirlos que esconderlos por vergüenza.

Ese rubor y sofoco debió tener ‘la vecin@ del quinto’ (puede ser del cuarto o del tercero, pero me gusta más el cinco. ¡No seáis mal pensados!) al comprobar que el sujetador había caído accidentalmente al porche del inquilino del primero. Pobre, seguro que estaba tendiendo y tuvo un despiste. ¡Qué fatalidad!

¿Y ahora qué hago? Llamo a su puerta y le digo que recoja el sostén. ¿Qué cara me pondrá?“, debió pasar por su cabeza. Pues ni cort@, ni perezos@, y para no enfrentarse al bochorno de reclamar la prenda al vecino, ideó un plan infalible: ‘El pesca Bra‘. Lo que no sabía es que el ocupante del piso estaba atento a todos sus movimientos y grabó la furtiva operación de rescate.

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Diseñan bragas educativas… y antilujuria

bragafaja_¿Qué demonios les pasa últimamente a los diseñadores de prendas íntimas? Tras la ridiculez -con perdón- del penekini y la broma de mal gusto de la matatanga, llega la ropa interior femenina con fines educativos y, me temo que a modo de daño colateral, antilujuria. Y llega en dos versiones: sujetador y bragafaja.

Recuerdo que de niño jamás presté tanta atención en las clases de anatomía como los días que hablábamos de los órganos genitales, así de simple soy. No es que me resultaran especialmente atractivos, era sólo por satisfacer una curiosidad. Barrunto que algo parecido le debió ocurrir a Eleanor Beth Haswell, la muchacha de 18 añitos que ha diseñado los modelos de los que hablamos. Ha creado una colección llamada ‘¿Por qué le tienes tanto miedo a tu propia anatomía?’, en la que explora los genitales femeninos con dibujos bastante instructivos.

En las bragas -bragafajas, se pongan como se pongan- color carne, la muchacha detalla con precisión la ubicación de las trompas de falopio, los ovarios, la vagina, el útero y el cuello del útero. Sólo echo en falta una flecha con la posición exacta del clítoris, algo que seguro que muchas personas agradecerían, ya me entendéis. El mismo color carne usa para el sujetador, en el que un dibujito muy sutil nos explica qué es el pezón y qué es la areola, sin más.

De momento, estos diseños sólo se pueden ver en exposiciones y Eleanor aún no se plantea sacarlos a la venta. ¡Gracias! También es cierto que ambas prendas podrían funcionar a modo de antiviagra o hacer las veces del bromuro ese que cuentan que echaban en la comida a los muchachos que hacían la mili, en aquellos años en los que yo aún gateaba en pañales. Estoy convencido de que funcionarían.

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FUENTE: Telegraph.

Un científico de la NASA crea un ‘app’ para calcular la talla de sujetador

thirdlove-braComo los desarrolladores de Google, también algunos científicos de la NASA dedican su tiempo libre a dejar volar su intelecto. Este puede ser el caso de Ara Nefian, un ingeniero de robótica del Centro de Investigación Ames que ha creado una aplicación móvil para que las mujeres no fallen a la hora de elegir bien la talla de sujetador.

ThirdLove, así ha sido bautizada esta aplicación para iPhone, contiene un algoritmo matemático ideado por Nefian que utilizando varias fotos de los senos, sacadas desde unas posiciones y ángulos precisos, calcula sin error sus dimensiones. ¡¡¡Toma ya con el ingeniero!!! Si es capaz de hacer maravillas con unas cuantas fórmulas, quizás tenga en su casa una compañera cibernética con unas medidas de escándalo. La pareja perfecta para el robot Bender.

Bromas aparte, el proyecto ThirdLove es algo muy serio. De hecho, cuentan con una financiación privada de más de cinco millones de dólares. Además, la aplicación pretende ser una especie de personal shopper y llevará incluido un amplio catálogo de lencería, para que a través del app se puede comprar el modelo que mejor se ajuste a la talla.ThirdLove-App

De momento, su funcionamiento no es muy sencillo ya que hay un proceso muy tedioso a la hora de realizar las imágenes de los senos (cerca de 50 pasos en la beta de pruebas). Eso sí, una voz dulce de señorita (tipo GPS) guía a las usuarias para que lo hagan correctamente. Mal vamos si después de medio centenar de órdenes no obtienen la media perfecta. Ni La mujer explosiva necesitó tanta dedicación de sus creadores.

Por último, ThirdLove no se va a poder descargar a través de los canales normales de distribución de aplicaciones. Hay que dejar un correo electrónico en su página oficial para hacer la reserva. Parece que todo lo que rodea a este ‘rey de copas’ de las apps tiene un halo de misterio. Puro marketing.

Lo más raro que ha pasado durante la semana (7-13 noviembre)

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Reconozco que ha sido una semana ajetreada en el universo becario. El tema éste del fin del mundo me ha tenido bastante entretenido y sin tiempo para buscar todas esas chorradas que nos amenizan las semanas, lejos de crisis económicas y dimisiones presidenciales. No obstante, Dios inventó el domingo para recopilar todo aquello que nos perdíamos durante la semana… digo yo. Por eso traigo cuatro historias que, de no haber quedado en un segundo plano, habrían protagonizado posts inolvidables:

1. Dormido a 195 km/h

En China (bueno, en parte del país, no creo que sea en toda China) se ha armado cierto revuelo después de que el maquinista de un tren fuera cazado durmiendo por una viajera durante parte de un trayecto en el que el convoy iba a 195 kilómetros por hora.

La joven mujer, de 25 años, se dio cuenta de que el conductor iba con los ojos cerrados (no me preguntéis cómo se dio cuenta) y le hizo una foto que subió a las redes sociales del país provocando la indignación en numerosos internautas.

Aunque en la imagen, facilitada por varios medios internacionales, solo vemos al maquinista de espaldas, sí es cierto que el gesto es inequívoco: esa cabeza echada a un lado tiene pocas explicaciones; es más, si nos acercamos a él seguro que vemos cómo se le cae la babilla. Por suerte, el trayecto acabó sin problemas.

2. El relleno del sujetador salvó su vida

Lisa Somerville es noticia con dos años de retraso. Resulta que esta británica de 28 años y madre de una niña tuvo un accidente de coche en 2009 en el que habría perdido la vida de no haber sido por el relleno de su sujetador, según dijeron los médicos.

Los bomberos la sacaron del vehículo con un pulmón perforado y unas costillas rotas, pero aún viva. Después de la intervención, los médicos le dijeron que diera gracias al relleno que lleva en el sostén desde que era adolescente (el relleno, no la prenda, que supongo que se la habrá cambiado desde entonces) porque de no haberlo llevado habría muerto, según recoge la prensa local.

Pues bien, aquí os asaltarán dos preguntas (como mínimo). Primero, ¿qué clase de relleno llevaba para que le salvara la vida? Pues bien, a eso os respondo fácil porque hay imágenes: cuatro filetes de pollo de silicona. La segunda duda, me temo es… ¿por qué nos enteramos de esto con dos años de retraso? Ajá, pues veréis, Lisa debería ser noticia porque se ha puesto… se ha aumentado… bueno, porque su busto es ahora más generoso, pero como la operación sale por un pico digo yo que le habrá venido bien rescatar esta historia para sufragar gastos.

3. Un radar que pone pizzas en vez de multas

Como cada vez hay más trampas para los conductores y ahora han puesto hasta policías de mentira (con cámaras de verdad) para multar a aquellos imprudentes que superan los límites de velocidad, no era descabellado esperar que dentro de los pilotos aficionados (mal llamados conductores) hubiera una escisión y salieran también indignados, que ya se están haciendo notar en Alemania.

Mientras en España los vemos a bordo de coches, siempre por el carril izquierdo y siempre con el intermitente izquierdo puesto para que les dejes que te adelanten, en el país de la Merkel se dedican a poner pizzas en los radares, que es más sabroso. Bueno, a decir verdad, por el momento solo han informado de un caso (que recoge la prensa alemana), pero no cabe descartar que los pizzeros, a quienes se les exige premura en la entrega de la merca, extiendan estas protestas al resto de Europa.

4. El jugador de rugby que ‘se volvió gay’ tras un accidente

Es de esas historias increíbles, pero supongo que pueden pasar. Chris Birch, de 26 años, sufrió un derrame cerebral durante un entrenamiento de rugby después de una mala caída y fue ingresado. Cuando despertó, el muchacho había perdido todo interés por el deporte, por el sexo femenino y por su trabajo en el banco, según la prensa británica.

Sea por el accidente o no, lo cierto es que Chris dejó su trabajo en el banco y se hizo peluquero, ahora odia el deporte y, por supuesto, abandonó a su novia (con la que tenía previsto casarse) por un joven de 19 años.

“Nunca antes me había sentido atraído por los hombres”, cuenta Chris, que protagoniza un caso extraño pero no del todo inédito en este blog: ya hablamos hace tiempo de un anciano que despertó de un coma prácticamente ninfómano y alguna vez hemos comentado de pasada los casos de personas que despiertan del coma hablando un idioma que no es el suyo (¡EXORCISMO YA! jeje).

Seguro que algunos ven en el accidente una oportunidad para que el muchacho saliera del armario, pero no seáis malos; si él dice que le pasó, ¿quiénes somos nosotros para llevarle la contraria?

PD: Ha pasado el 11/11/11 y yo me siento como si hubiera vuelto a nacer, qué queréis que os diga.

Lo más raro que ha pasado durante la semana (31 octubre-6 noviembre)

Ha sido una semana flojilla, para qué engañarnos. Sin embargo, como han pasado algunas cosas extrañas que no he compartido con vosotros y que por sí solas no merecen una entrada, las junto todas y os las suelto de golpe, así, sin anestesia. Ahí vamos:

1. Quemó la casa de una amiga porque la borró de Facebook

Las autoridades estadounidenses detuvieron hace unos días a Jennifer Christine Harris, una mujer de 30 años acusada de quemar la vivienda de una antigua amiga suya, después de que esta última borrara a Jennifer de su lista de amigos de Facebook.

Al parecer, Jennifer quemó el garaje de Jim y Nikki Rasmussen con la intención de que toda la vivienda ardiera. Sucedió a la 1.00 de la madrugada y, según cuenta la prensa local, todo comenzó organizando una fiesta.

Jen pidió a Nikki que creara un evento para que la gente se apuntara y ésta lo hizo. No obstante, según se acercaba la fecha de la fiesta, la gente empezó a pulsar el maldito “No acudiré” y lo que se antojaba como una idílica jornada se transformaba en un acontecimiento peñazo.

Después del fracaso hubo un intercambio de pareceres (parece que no muy cariñosos) y Nikki rompió una larga amistad por lo sano… y en Facebook. Borró a Jen de su lista de amigos y ella, según cuenta, no supo encajar el golpe.

2. Estrella el coche contra su casa

Una mujer de 92 años estrelló su coche el pasado viernes contra su casa (bueno, contra el remolque en el que vive), según publica la prensa estadounidense.

Los hechos, que tuvieron lugar en el 3308 de la Florida Street, en Hollywood, dejan claro que el amor no tiene edad, pero el resto de cosas… pues sí.

3. La talla de sujetador de las empleadas será visible

No sabéis la que se ha liado en Suecia (y con razón) después de que las empleadas de una tienda de ropa interior tengan que llevar una tarjetita en la que pone cuál es la talla de sostén que utilizan.

Llegado este punto, hay dos formas de verlo: el de una empleada anónima, que protesta en la prensa local porque le parece una falta de respeto, porque los hombres no tienen que llevar su talla de calzoncillos y porque considera que nadie tiene que saber cuál es su talla de sujetador (cosa que yo comparto), y la de una de las jefas, que asegura que fueron las propias empleadas quienes sugirieron llevar la talla de su sostén y que es “voluntario”, aunque sobre esto último hay teorías.

No sé, pero si fuera una trabajadora de esta cadena de ropa interior, no sé si me gustaría que los hombres se quedaran mirando mis pechos para ver si mi sujetador le valdría a su novia (imaginaria o no, ahí no me meto).

4. Una tortuga ninja

No es gran cosa, pero no me podía despedir de vosotros sin enseñaros uno de esos vídeos que, sin ser gran cosa, nos hacen sonreír de forma estúpida. Lo que vais a ver a continuación sucedió en Japón y lo protagoniza una tortuga. Yo nunca he tenido tortuga y cuando he tenido alguna cerca siempre ha sido en el mar, pero… generalmente no escalan, ¿no?


PD: Pensaréis que me he vuelto vago, pero no. Simplemente estoy preparándome porque dicen que el 11/11/11 lo mismo se acaba el mundo a las 11.11 horas.