Entradas etiquetadas como ‘hotel’

Un elefante atraviesa la recepción de un hotel para conseguir lo que quería

La sorprendente visita de un elefante a un hotel en Zambia fue grabada por Ian Salisbury, un guía de safari del Parque Nacional de South Luangwa.

Ante la mirada atónita de los trabajadores de la recepción, el paquidermo se detiene unos pocos segundos, observa a los recepcionistas y continúa directamente hacia su objeto de deseo: un árbol de mango silvestre situado en el patio del establecimiento.  Lee el resto de la entrada »

El baño más indiscreto del mundo

banohotelbikiniEn el capítulo de hoy de ‘Barrabasadas de la arquitectura’ no vamos a despellejar al admirado por muchos Le Corbusier, el hombre que prefería el hormigón a los árboles para las plazas y parques. Hoy vamos a hablar del hotel Bikini Berlín, de la cadena 25hours. A mis ojos de profano en el asunto, el diseño me resulta precioso por dentro y regulero por fuera. Moderno, sugerente e impactante. Tan impactante que si paseas por sus alrededores puedes contemplar sin reparos cómo alguno de sus huéspedes hacen uso del baño de uno de sus restaurantes, el Monkey Bar. ¿Por qué tanta crueldad para los que acuden allí con urgencias fisiológicas y para los transeúntes que tienen que verlo?

Por alguna razón que atenderá a un modernismo que yo no entiendo, el diseñador del restaurante instaló ventanales de cristal transparente desde el suelo hasta el techo de los baños, sin tener en cuenta que dan a la calle y que la altura del edificio no es suficiente como para evitar que los usuarios sean pasto de las miradas ajenas. Sus razones tendrá el caballero, o no, que los hay que actúan porque sí, sin venir a cuento. Lee el resto de la entrada »

El hotel más asqueroso del mundo

¿Imagináis que hubiera un galardón para el hombre más cerdo del mundo? ¿Un premio para el estudiante más cafre o para el taxista que peor conduce? Más aún, ¿podéis visualizar al hombre sucio, al estudiante torpe y al taxista peligroso orgullosos de serlo? Pues eso pasa con un hotel (o eso dicen que es) de Ámsterdam.

Fachada del hotel Hans Brinker

Fachada del hotel Hans Brinker

El hotel Hans Brinker se ha fijado como objetivo liderar la lista de peores hoteles del mundo que elabora TripAdvisor, en la que no aparecía en 2011. Para ello, han convertido su alojamiento en un cuchitril. Ya era bastante asqueroso desde que abrió sus puertas, pero ahora sus habitaciones son tan acogedoras como una celda de castigo. Las cucarachas y garrapatas se relamen de gusto entre sus muros.

El diseño del hostal está inspirado en un centro para delincuentes juveniles. Las habitaciones están sucias como los calcetines de Frank de la jungla, los colchones son finos e incómodos, los armarios metálicos parecen heredados del vestuario de un equipo de regional, las paredes tienen desconchones y hay cuartos sin ventanas, por lo que la ventilación es inexistente.

Con todo, lo más sorprendente no es que el hostal Hans Brinker Budget, que cobra ¡¡¡entre 22 y 53 € por noche!!!, sea una pocilga, sino que sus propietarios estén orgullosos de ello. En las diferentes campañas de publicidad advierten de que la estancia en sus instalaciones podría ser letal para el ‘aventurero’. No se responsabilizan por “posibles intoxicaciones con alimentos, ni problemas mentales, y mucho menos por enfermedades terminales o daños ocasionados por la radiación”.

Una habitación estándar y detalle de la moqueta.

Una habitación estándar y detalle de la moqueta.

La portada de su web no puede ser más elocuente. Tanto que reproduzco íntegro y con estupefacción el mensaje de bienvenida:

“El hostal barato de Amsterdam Hans Brinker está orgulloso de haberse pasado cuarenta años defraudando a los viajeros. Presumiendo de que sus niveles de confort pueden compararse con una prisión de mínima seguridad, el Hans Brinker ofrece también algún tipo de sanitario y un comedor abierto intermitentemente que sirve una amplia gama de platos basados en huevos mocosos.

Otros servicios y comodidades que ofrece el hostal barato de Amsterdam Hans Brinker son:
– Un bar en el sótano mal iluminado y sin ventilación.
– Un patio de cemento donde puedes relajarte y disfrutar del sol, suponiendo que lo haga y que pueda pasar por los altos edificios situados a ambos lados.
– Un ascensor que nunca se queda colgado entre dos pisos.
– Un bar donde se sirve una cerveza algo aguada.
– Ocurrencias divertidas y especulaciones sobre las preferencias sexuales de anteriores visitantes garabateadas en la mayoría de las superficies.
– La lujosa suite diplomática del Hans Brinker Budget Hotel, Amsterdam (donde se encuentra la única bañera existente en el Hans Brinker).
– Puertas que cierran”.

Una publicidad del hotel.

Una publicidad del hotel.

Por si pensabais que esto es sólo publicidad, que no será para tanto, también os dejo comentarios de algunos de sus huéspedes:

“Elogio crítico: 

“¿Qué puedo decir? Era barato. Pero no tanto. Es decir, una parada de autobús ofrece las mismas comodidades.” 
– Charlotte, Texas.

“¿A qué huele? Quiero saber a qué huele.” 
– Lisa, Oklahoma.

“Cuando me desperté tuve la impresión de que alguien había estado en mi habitación.”
– Derek, Ohio.

“El hostal más barato en que he estado desde que me pusieron en libertad provisional.”
– Michael, New York”.

Amigos viajeros, amantes del turismo y la aventura, ¿pasaríais una semana en el Hans Brinker? ¿No preferís una pensión en la calle Montera de Madrid? Seguro que sale mucho más barata y tienes mejores vistas (o_O).

Así es difícil que te vuelvan a contratar en algún sitio

La cosa está malita. No solo en España, donde encontrar un trabajo se está volviendo tan difícil como domar un unicornio, sino también en el resto de Europa e incluso en Estados Unidos. Por eso, si te vas de un sitio, intenta marcharte bien, sin peleas y sin rencores porque, como dice mi madre, “lo mismo te toca volver algún día”.

Este consejo va para Joey, protagonista de nuestra historia de hoy y que ha hecho algo que muchos han pensado alguna vez: despedirse de su jefe y dejarlo boquiabierto por la forma en la que se marcha. Os cuento…

Joey trabajaba en un hotel en Estados Unidos y decidió que después de tres años era el momento de irse. Al parecer, el horario era nefasto, trabajaban demasiadas horas, el que se quejaba era despedido…

Pues bien, nuestro apuesto joven decidió que por qué se iba a marchar de forma normal si se podía ir con música. Ya sabéis que hay quien piensa que todo es mejor con música (otros creen que todo es mejor con Bluetooth) por lo que se llevó a una banda (What Cheer? Brigade) hasta su lugar de trabajo y… mejor que lo veáis vosotros mismos (la clave, a partir del 1:50).

Como habréis visto, da su carta de dimisión mientras se marcha con su banda sonora, al más puro estilo Peter Griffin. Tengo dudas de que fuera el momento oficial de su renuncia, porque el jefe parece bastante enfadado cuando lo ve y él aún no ha abierto la boca, pero bueno, no es el tema.

A lo que iba es a que, pese a que nuestro muchacho dice que tiene un trabajo mejor y que no nos preocupemos por su vida, este tipo de cosas son un riesgo. Está bien que te despidas como te dé la gana (aunque yo soy partidario de buscar una forma conciliadora), pero si subes eso a YouTube estás diciéndole al resto de empresas: “Contratadme, mirad las que puedo armar cuando estoy descontento” y eso hace que muchos se vayan para atrás. Vamos, yo no le ficharía para que me hiciera el blog los fines de semana, por ejemplo.

Ya hemos visto que las empresas te hacen un montón de entrevistas, que miran tu actividad en las redes sociales, que les falta preguntar a tus vecinos si bajas la basura a la hora que toca… de modo que si aún así, después de todo esto, quieres hacer algo como lo de Joey adelante, porque en el fondo tiene su coña y todos nos reímos al verlo (todos menos su jefe). No obstante, yo soy capaz de sacrificar mi carcajada con tal de que no te hagan la cruz en el mundo laboral.

PD: Si eso pasara en España, la banda tocaría Aires de fiesta. Bueno, no. Tocarían Paquito el chocolatero. Siempre tocan Paquito el chocolatero.

Veranea como un miserias: un hotel ofrece un “paquete de supervivencia”

Siempre he sido de la opinión de que si no puedo hacer algo bien, mejor esperar que hacerlo mal. Si no tengo dinero para ir de hotel, me voy a un camping a disfrutar del entorno. Y si tampoco llego a eso, me quedo en casa. Pero para gustos se inventaron los colores, así que atentos a la siguiente historia.

La familia Billington carecía de presupuesto, pero tenía el capricho de ir a un hotel de lujo. En mi opinión, es la eterna contradicción del quiero y no puedo, la máxima del tío miserias (que no del pobre; ojo, no es lo mismo), pero hay que respetarlo. Cogieron sus bañadores, sus juegos de mesa, los palos de golf (ahora entenderéis mejor lo de ser un miserias; no conozco a nadie que juegue al golf con sus propios palos y viva en una caravana)… y alguna cosilla más: linternas, papel higiénico, sacos de dormir y un colchón hinchable.

–> FOTO: Reuters / Fred Greaves

La habitación que habían reservado por sólo 19 dólares (unos 13 euros) en el Rancho Bernardo Inn del sur de California no tenía ni para limpiarse el culete. Así es el “paquete de supervivencia” que el hotel ofrece a sus clientes más apurados. Sí, tal cual lo leéis, un establecimiento de lujo ofreciendo lo más básico. Para hacernos una idea, es como si El Bulli pusiera en la puerta principal un puesto de perritos calientes a un euro.

Según he leído en una información de la agencia Efe, el hotel descuenta de su tarifa de 219 dólares la noche todo aquello que el cliente no quiera utilizar de la habitación, así que si quieres veranear como Herman Billington, su mujer y sus dos hijos de 9 y 10 años, olvídate de camas, papel, toallas, aire acondicionado… Eso sí, hay una especie de tiendecita de campaña para meterse ahí con los sacos (supongo que para ambientar) y una lamparita en el baño, pero sólo por seguridad.

–> FOTO: Rancho Bernardo Inn Golf Resort and Spa

Y es que la crisis ya está empezando a recalentar muchas cabezas. La tontería del hotel se une a la de papá Billington, un entrenador personal de 39 años que dice que hay que ahorrar por el momento económico actual, que parece que es la excusa para argumentar todo tipo de gilipolleces.

Sin embargo, su mujer, Erica, lo tiene mucho más claro. “Los niños sienten como que van de campamento y yo voy al spa”. Acabáramos. ¿Y la crisis? ¿y el ahorro? La tarifa del spa es de 140 dólares entre semana y 175 de viernes a domingo (cuatro veces lo que vale la habitación)… ¿No sería mejor prescindir de los chorritos de agua caliente algún día y poner unas camas en la habitación? Pues no, es mejor que tus hijos duerman en el suelo, no por nada, sino porque les gusta. Lo importante es que a la reina no le falte de nada.

PD: Y como los Billington, 240 familias más, según Maureen Carew, del departamento de gerencia del hotel. A sus amigos les dirán dónde han estado, pero… ¿les contarán también cómo? Mantener las apariencias es una cuestión vital.

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Herida de bala por estar sentada en el retrete en el momento equivocado

No es una broma. Es la historia de Janifer Bliss, una mujer de 53 años que se recupera en el hospital después de haber recibido un disparo mientras hacía sus necesidades en un retrete del hotel Clarion, en Tampa (EE UU).

Quién le iba a decir cuando le dio el apretón (como diría mi amigo Toño, de lo fino o de lo gordo) que iba a salir del cuarto de baño con los pies por delante.

Ya es mala suerte que mientras estás ahí entregando tu alma a Dios entre una señora torpe y deje que se le dispare la pistola. Es que hay que ser gañán. ¿Cómo se te puede caer de la funda? ¿Cómo no lleva el seguro echado? Y lo que es peor, ¿quién le ha dado la licencia? Porque esta señora de 56 años, la agresora involuntaria, tenía permiso para llevar armas ocultas.

PD: A ver si Obama se pone las pilas y empieza a requisar juguetitos de fuego.

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