Entradas etiquetadas como ‘disfraz’

Las ‘escalofriantes consecuencias’ del asalto al Área 51

Lo que nos temíamos: el intento de asalto al Área 51 ha servido para que algunos alienígenas no identificados escapen. ¡¡¡Horror!!!

¿Serán agresivos? ¿Querrán acabar con la especie humana como los malvados extraterrestres de Mars Attacks!? Lee el resto de la entrada »

Quedó atrapada en un disfraz y los bomberos tuvieron que rescatarla

barney1p

Una muchacha de 15 años quedó atrapada en un disfraz del personaje Barney, que encontró en casa de una amiga mientras participaba en una fiesta de pijamas, en Alabama (EE UU).

Darby Risner, así se llama la chica ‘capturada’ por el famoso dinosaurio, terminó aprisionada por la enorme cabeza cuando intentó hacer una broma al padre de su compañera. En vez de dar el susto al caballero, ella se llevó uno difícil de olvidar. Le salió el tiro por la culata. Lee el resto de la entrada »

Mira cómo te puedes ahorrar una entrada de cine con un truco sorprendente

cine_entrada

Dos jóvenes estadounidenses han inventado un pesado, loco, raro sistema para no abonar una de las entradas del cine cuando acuden a un estreno. No es colarse por una puerta de emergencia, ni hacerse pasar por una estrella del séptimo arte, lo suyo es mucho más voluminoso y sorprendente.

Estos aprendices de mago (o casi) han ideado una forma infalible de acceder a las salas de proyección pagando y por la puerta principal: uno carga con el otro. Así de fácil. ¡¡¡Vaya par de mentes preclaras!!! Lee el resto de la entrada »

Intenta fugarse de la cárcel vestido de mujer… y fracasa, claro

Confieso que esta noticia me ha pillado con el paso cambiado. Por momentos perdí la noción del tiempo y no supe si estaba viviendo en la segunda década del siglo XXI o en 1950. En Argentina, un tipo se ha disfrazado de mujer para intentar escapar de la cárcel. ¡¡Disfrazado de señora!! Pero que eso ya no se lleva, calamidad, que está más visto que Pretty Woman en las noches dominicales de La1. ¿Acaso no conoces Prison Break? Tatúate el cuerpo entero o disfrázate de sofá, qué sé yo, pero no te vistas de mujer, que eso ya no cuela.

0001714571

El sujeto se llama Pablo D. Morales y lucía un bigotito a lo John Dillinger, aunque tiene mucho menos talento para el crimen. Ha estado varias veces en prisión, por robo y falsificación, siempre delitos relacionados con su deseo de ganar dinero fácil. En esta última ocasión, cumplía condena por encubrimiento, asunto agravado por sus numerosos antecedentes. Apenas veinte días después de su ingreso en el penal de Lavalle, el tipo decidió afeitar su mostachín, maquillarse, colocarse bisutería fea, ponerse una peluca e intentar sortear los controles policiales. ¡Con esa cara! Amigo Morales, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que tú te hagas pasar por una mujer.

El caballero travestido pasó el primer control, que es muy probable que estuviera bajo la responsabilidad de un policía con problemas de visión, digo yo. Sin embargo, no era ciego del todo. El director de la cárcel, Carlos Motos, asegura que “en ese primer control vieron algo raro, así que al llegar al siguiente se verificó que no era un visitante, sino un interno”.

Sin duda, Morales trató de aprovechar el hecho de ser un novato en la cárcel. Creyó que los guardias del penal aún no se habían quedado con su cara y probablemente tuviera razón. Lo que no calculó es que no hacía falta conocer al dedillo su identidad para saber que no era una mujer, sino un tío.

Ahora, las autoridades buscan a los que le facilitaron el ‘sutil’ disfraz -casi no se nota nada que es una peluca, ¡qué va!-. Con un poco de suerte, serán piezas del mismo calibre que Morales y acabarán haciéndole compañía. Igual hasta juegan juntos a los disfraces, quién sabe. De momento, el pseudo-Dillinger afeitado verá ampliada su condena, por patán.

Confunden a un hombre con un gorila y le disparan un dardo tranquilizante

goriladisfrazA primera hora de la mañana llegó a mis oídos la típica historia que apestaba a fake. Un hombre al que habían confundido con un gorila y patatín, patatán… (dejé de prestar atención porque me sonaba igual de falsa que la del caballero que compró un alargador de pene y le enviaron una lupa). Sin embargo, la realidad me ha golpeado en la cara hasta acabar con mi incredulidad. ¡Resulta que la noticia del hombre confundido con un gorila es real como la vida misma! Y en la historia hay un simulacro, un disfraz, un dardo tranquilizante y un hospital, por lo que ya os hacéis a la idea de que el final es muy doloroso. En consecuenia, intentaremos no frivolizar (mucho).

En el parque temático del Loro Parque de Tenerife decidieron hacer un simulacro, para estar prevenidos en caso de que algún animal peligroso se escapara de su jaula, y para ello no se les ocurrió mejor idea que disfrazar de gorila a uno de sus empleados. El hombre se metió en en el recinto de los primates y fingió su fuga. Hasta aquí, todo correcto. Demasiado atrezzo, pero correcto. Sin embargo, los organizadores del simulacro olvidaron avisar de la acción a todo el mundo, con tan mala fortuna que uno de los veterinarios del centro que desconocía lo que estaba pasando agarró una pistola y le lanzó un dardo tranquilizante al desdichado hombre-gorila.

El dardo llevaba carga de narcotizante suficiente como para noquear a un animal de unos 200 kilos de peso, así que el operario disfrazado cayó desplomado de inmediato. Pero ahí no acaba su desdicha. Además del impacto del dardo y el golpe por la caída, el pobre caballero sufrió una reacción alérgica, por lo que tuvo que ser evacuado rápidamente al Hospital Universitario de Canarias, donde ahora se recupera de la ocurrencia del que ideó disfrazarle para el simulacro, de la fina puntería del veterinario que lo abatió y del mal cuerpo que le dejó el líquido sedante.

En principio, el incidente fue considerado como un mero accidente laboral. Sin embargo, puede tener consecuencias negativas para el veterinario/cazador, que puede ser acusado de imprudencia temeraria. ¡Ojo ahí! La verdad es que no sé quién fue el autor del disfraz, pero debe ser un manitas de cuidado, porque de otra forma no me cabe en la cabeza que un veterinario (¡un veterinario, no un ciudadano cualquiera!) confunda a un hombre disfrazado de gorila con un gorila real.

(Foto: Mercadous.com)

Un obispo se disfraza de indigente para dar una lección de compasión a sus feligreses

musselman_foto

Dicen que la primera impresión es la que queda. Tomando esta afirmación como premisa, o me imagino que una parecida, David Musselman, un obispo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días de la ciudad de Taylorsville, en Salt Lake (EE UU), cambió su rostro y su fisonomía (sus familiares fueron incapaces de reconocerlo), con la única finalidad de dar a su parroquia una clase acelerada de lo que significa la compasión. ¡Olé por las buenas acciones!

Aprovechando un día tan señalado como Acción de Gracias, Musselman se presentó en su iglesia ataviado con ropa andrajosa y un aspecto de haber pasado en la calle muchos años. El pastor recibió reacciones para todos los gustos: cinco personas pidieron que saliera inmediatamente del edificio, otras dos le dieron una limosna y la mayoría bajó la cabeza evitando cruzar ni una mirada con él.

Muchos desviaron su camino casi como un desprecio“, cuenta en una entrevista a un canal local de televisión. “Me acerqué a ellos para decir: ‘Feliz Día de Acción de Gracias’. Ni les pedí dinero, ni alimentos, parecía un ser invisible“, añadió sorprendido. ¿Qué esperaba? Uno piensa que su ‘rebaño’ no le va a fallar. Que las enseñanzas de cada domingo son para aplicarlas todos los días. Hasta que se tiene una ración de realidad.

Al final de la misa, Musselman se acercó al altar y reveló su verdadera identidad quitándose su disfraz. El religioso no esperaba que los feligreses fueran a reaccionar con tanto estupor. Del asombro inicial, se pasó a la vergüenza casi general. “Me empecé a sentir muy mal porque no le había dicho ni ‘hola’. Él estaba tan sucio.“, indicó una parroquiana a un medio online. ¡Ay las apariencias!

(Foto: David Musselman / FACEBOOK)

Se disfraza de maniquí para espiar a las chicas en el baño

Fuente: xmangel (Flickr).

Fuente: xmangel (Flickr).

Una fuente que quiere ocultar su identidad (respetaré tus deseos, Willy), me ha hecho llegar una noticia que os pondrá los pelos como escarpias: la historia del muchacho salido de Birmingham. ¡Tacháaaaaan (onomatopeya)!

La primavera está lejos, pero las hormonas ya revolotean a sus anchas en un campus de la Universidad de Birmingham, la segunda ciudad más poblada de Inglaterra. Allí, un muchacho ha perpetrado una fechoría muy por encima de sus posibilidades. Tanto, que le ha acabado saliendo rana.

Un estudiante universitario de 22 años del que aún no ha trascendido su nombre tuvo la feliz ocurrencia de espiar a sus compañeras féminas en el baño. Para ello, suponemos que tras muchas noches de vigilia dándole vueltas a la máquina de pensar, decidió disfrazarse de maniquí. ¡Qué alarde de imaginación! Parece un recurso demasiado utilizado, puesto que también se emplea en robos. ¿No hubiera sido mejor dedicarse a la investigación e inventar algún ungüento que le convirtiera en hombre invisible?

Convertido en ‘hombre de plástico’, el sujeto se coló en el aseo de chicas y lo que él creía el paraíso en la Tierra lleva camino de convertirse en un infierno. Tras espiar y tomar fotos de sus compañeras, una de ellas advirtió que el supuesto muñeco, en realidad, era un tío bastante salido. La chica dio la voz de alarma y al joven ‘curioso’ empezaron a acumulársele los problemas. Primero, fue expedientado y expulsado de la universidad. Pero sus males no acaban aquí. Además, tendrá que hacer frente a varios cargos por acoso sexual, por los que incluso podría acabar dando con su pellejo en la cárcel.

Como de todo hay que aprender en la vida, os dejo la moraleja del día en forma de pareado: cuando la libido empiece a revolotear, utiliza el cerebro y ponte a reposar.

Censurada por vestir muy provocativa

BecConsejo: “Aunque sea verano, algunas noches refresca”

A veces la ropa te mete en líos. Al casino no puedes ir en sandalias, en la discoteca no entras con zapatillas, Rita Barbera no te deja vestir ropa de marca en su cárcel y, como prohibir es gratis, en las playas nudistas puede que te miren regular si vas con exceso de equipaje.

Por eso, también hay que saber qué disfraz puedes ponerte y qué disfraz no cuando vas a una convención de cómics (o, mejor dicho, a LA convención de cómics, que no es la fiesta de fin de año en la tienda de tebeos de The Big Bang Theory, sino la Comic Con). ¡Ni en la ficción le dejan a uno tranquilo!

La que se ha metido en el lío por su ropa es Adrianne Curry, ganadora de Supermodelo en su versión estadounidense, a quien expulsaron de la Comic Con (posteriormente tuvo que colarse) por llevar un disfraz de Æon Flux, serie que también fue película (la protagonizó Charlize Theron, ¿os acordáis?).

Pues bien, según contaba ella misma en Twitter, el hecho de que fuera enseñando el culo (¿podemos decir culo a estas horas?) no gustó mucho a las fuerzas de seguridad, que expulsaron a Adrianne del evento.

No obstante, con una triquiñuela cambió la parte posterior trasera de su disfraz y vualá, dentro de nuevo. Una vez allí, como aquello parece que es el mmm… el… bueno, el órgano reproductor femenino de la Bernarda, se quitó la capita y se quedó como había entrado en un principio, haciéndose fotos con todo el mundo.

Ahora llega la pregunta: ¿compensa ir a un sitio, que te echen, volver a entrar, jugarte que te vuelvan a echar y enseñar el culete a un montón de gente? Ya sabéis mi teoría: en principio sí, porque ahora mucha gente que no conocía a Adrianne Curry la sitúa en el mapa. En después no sé, porque quizás mañana me digáis que si me acuerdo de Adrianne Curry y os pregunte que si juega en la NBA.

PD: Por cierto, voy a mandarle un par de latas de fabada, porque me da que medir 1’80 y pesar poco más de 50 kilos no es muy saludable. ¿O sí?

Disfrazan de Homer Simpson a una estatua del siglo XIX

Siempre es un buen momento para hablar de Homer, así que como entenderéis no voy a desaprovechar la oportunidad que me han dado los “gamberros de Dunchurch“.

Año tras año, un grupo de bromistas (ignoramos si siempre son los mismos o no) se dedica a disfrazar la estatua del noble Lord John Scott, construida en el siglo XIX y situada en el centro de Dunchurch, en Reino Unido. Dicen que es algo que ocurre cada Navidad desde hace más de 30 años y tienen el morro de asegurar que la identidad de los culpables es todo un misterio.

A ver, jefes Wiggum de Dunchurch. ¿Me estáis diciendo que ocurre lo mismo todas las Navidades desde hace más de 30 años… y nadie puede evitarlo?

Seamos sensatos. Tiene toda la pinta de que a las autoridades de Dunchurch la broma también les gusta (dentro de lo malo, no me parece especialmente dañina). Al fin y al cabo, es una forma de publicitar la localidad internacionalmente. Es más, si tuviera que jugarme dinero, apostaría a que es una tradición que pasa de generación en generación.

Este año, el elegido para ejercer de Lord John Scott ha sido Homer Simpson, pero el mérito ya había recaído antes en Shrek, Spiderman, Harry Potter e incluso el hijo del protagonista de este año, el pequeño Bart Simpson.

Conclusión, que como gracia está bien, pero que nos quieran vender que en un pueblo de 3.000 habitantes no son capaces de cazar a los muchachos (si es que son muchachos, que igual es un grupo de jubilados… jejeje). Wiggum, ¡¡¡has tenido más de 30 años para descubrirlo!!!

PD: ¿Qué estatua española disfrazarías y de qué?

Hoy hace un año…

Gritábamos una vez más “¡Viva el semen español!”

Me emocionaba con el mejor poema posible

– Envía el post:

Bookmark and Share