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Tampoco Breton Woods es una marca de Whisky. Porque el periodismo internacional no es solo cosa de hombres, ocho mujeres ofrecen un punto de vista diferente sobre lo que pasa en el mundo.

Jóvenes sin esperanza

Quinto post de diario en Atenas

Un joven sirio durante una manifestación en Atenas en septiembre / N. S. I.

“Todos los que estamos aquí hemos hecho la guerra”, me confesó un refugiado sirio de treinta años en Atenas. Me contó que en su caso luchó contra el régimen de Bachar al Asad y que su sueño es volver a Siria. “Estamos esperando que se acabe el Estado Islámico para volver y derrotar el régimen. Contra los dos a la vez no podemos”, resaltó el joven, que ansia que “haya libertad y paz” en su país.

La verdad es que la voluntad de muchos de los sirios que están en Europa es volver algún día a su país, pero la situación de conflicto, la guerra, la persecución les han impulsado a desafiar el desierto, el mar Mediterráneo para llegar al supuesto continente de los derechos humanos.

Los jóvenes, hombres, es uno de los grupos más vulnerables entre los refugiados. No es de extrañar ver chicos entre 16 y 30 años solos. En el caso de las mujeres de su edad, normalmente, van acompañadas de sus hijos o maridos, por lo que tienen un soporte emocional. En cambio, estos jóvenes están solos y viajan con la intención de encontrar dinero para sus familiares que se han quedado en Siria o son la avanzadilla antes que vengan sus seres queridos.

Cuando llegan a Europa la situación es más dura de lo que se esperaban. No les dejan salir de Grecia donde los refugiados no se quieren quedar porqué no hay trabajo. “Si no hay trabajo para ellos como va haber para mí”, relató a este blog Daas Alkhatib, de Damasco.

Alkhatib estaba en segundo de ingeniería de telecomunicaciones, cuando el régimen le obligó a luchar en sus filas contra los rebeldes. Dejó su puesto en el ejército y ahora no puede regresar a su país. “Si vuelvo me matan por desertor”, especificó. Ahora, lo único que espera es poder seguir con sus estudios y trabajar, pero se encuentra atrapado en la capital helena. Asegura que ha visitado sin éxito unas siete ONGS, entidades e instituciones para agilizar sus papeles, pero siete meses después su situación sigue igual, sin poder salir de Grecia.

Este no es el único caso. Otro refugiado, que no dio el nombre, explicó al blog que él era católico y asegura que los rebeldes quemaron vivo a su cuñado por este motivo. Los bombardeos mataron a su madre y hermano. Él ha emprendido el  viaje solo hacia Europa para enviar dinero a sus hermanas y a su padre que siguen en Siria. “Ya me da igual si me matan. No tengo nada, ni dinero, ni trabajo, ni sé que hacer”, dijo desolado este refugiado, que reconoce que fuma hachís para olvidar las penas.

Y si bien no son la mayoría de los jóvenes refugiados, si que algunos han cogido el alcohol, el hachís u otras drogas como su vía de escape. Pasan prácticamente todo el día sin poder hacer nada y esto les alivia sus problemas presentes, les aleja de los recuerdos traumáticos del conflicto.

La situación de estos jóvenes es desesperante. Son personas preparadas, profesores, médicos, barberos, agentes turísticos que ahora se encuentran atrapados en Grecia sin poder hacer nada, sin dinero y sin apenas comida. Además, como han hecho la guerra son los que han visto más de cerca los horrores del conflicto, que incrementa su estado de depresión.

Pero si algo caracteriza a los jóvenes es su energía, sus ganas de hacer cosas y parece que ni las adversidades les roba este ímpetu. Por eso, pese que casi no tiene esperanzas en nada, siguen su lucha por sobrevivir y ser escuchados ahí donde vayan. Esto hace que las manifestaciones de refugiados en Atenas sean constantes y el lema claro: “Open the borders” (abran las fronteras). Ellos quieren seguir hacia delante para poder dar una vida mejor a sus familiares que se han quedado atrás. Mientras tanto, Europa les roba sus ilusiones, pero ellos no pierden su dignidad y sus ansias de luchar por una vida mejor.

3 comentarios

  1. Dice ser Ignotis parentibus

    sin esperanza… para según que cosas.

    23 diciembre 2016 | 14:37

  2. Dice ser Jimy Unemployed

    Si algún ciudadano del mundo quiere hacer un safari fotográfico de “JOVENES SIN ESPERANZA” tiene que viajar a ESPAÑA

    23 diciembre 2016 | 18:29

  3. Dice ser Joana

    No cuela, “periodista”. No, no cuela.

    24 diciembre 2016 | 13:50

Los comentarios están cerrados.