Entradas etiquetadas como ‘cerdo’

Llama a la policía porque un cerdo muy cariñoso no dejaba de seguirlo

Un cerdo fue puesto bajo custodia policial después de acosar y hostigar a un humano, que estaba tan perplejo con su perseguidor de cuatro patas que llamó muy asustado a emergencias para denunciarlo.

El curioso suceso se produjo cuando un caballero llamó al 911 (teléfono de urgencias de EE UU) y explicó nervioso que un cerdo no dejaba de seguirlo desde una estación de tren de una localidad de Ohio. Lee el resto de la entrada »

Un granjero encuentra un cálculo biliar peludo valorado en 565.000 euros

Un ganadero, que encontró por casualidad un cálculo biliar de cerdo, se convertirá en muy poco tiempo en millonario después de que un grupo de expertos valorara el ‘objeto’ en 565.000 euros. O-O

La ‘piedra’ extremadamente rara, conocida como bezoar, es una masa compuesta de pelo y otros materiales indigeribles, que generalmente se encuentran en el sistema gastrointestinal de un animal. Casi igualita que la bola peluda del gato con botas. Lee el resto de la entrada »

Un cerdo se viste de héroe y salva a una cabra de morir ahogada

Me gustan los héroes de cine y me gustan los animales, así que este post es un caramelito. La historia va de un cerdo con un coraje increíble, de ahí que haya quien lo compara con Babe, el cerdito valiente de la película. Sin embargo, el símil es tan obvio que es cutre hasta para un becario. Yo más bien le pongo a la par que uno de los mitos de mi infancia: David Hasselhoff. Que conste que no es mito por ‘El coche fantástico’, que no me ha enganchado en ninguna de sus mil reposiciones, sino por ‘Los vigilantes de la playa’, serie de culto. ¡Anda que no se va a hartar de ligar el cerdo de nuestra historia como pasen el vídeo por su granja! No habrá cerditas del estilo de Pamela Anderson, Carmen Electra o Yasmine Bleeth que se resistan a su encanto de héroe.

La acción se desarrolló en un sucedáneo de zoo estadounidense, en el que no hay tigres, leones, ni osos panda, sino animales de granja. Una cabra decidió darse un chapuzón para sobrellevar mejor el trajín al que le estaban sometiendo un grupo de niños que descubrían en ese momento el maravilloso mundo animal. De hecho, los hay que insinúan un supuesto intento de suicidio de la cabra, tal era el jaleo que habían montado los chavales a su alrededor. El caso es que el chapuzón se convirtió en una trampa casi mortal. El animalito metió la pata (no es un juego de palabras) entre dos rocas y quedó atrapado, corriendo peligro de morir ahogado. El drama empezaba a apoderarse del zoo, entre la desesperación de la cabra y de los niños, que iban a quedar traumatizados por su primera experiencia entre animales.

Ninguna persona intentó rescatar a la cabra
En esos momentos, cuando se necesitan valientes de verdad, gente que arriesgue su vida por salvar la del prójimo, no hubo un solo ser humano que se lanzara al agua. El intrépido ‘socorrista’, de ahí lo de Hasselhoff (sé que está pillado con pinzas, no cebarse, por favor), fue un pequeño cerdo con más agallas que el cuerpo de bomberos de Nueva York. Hassie, como le he rebautizado yo -ya imagináis el motivo- tomó carrerilla, se lanzó al agua y nadó lo más rápido que pudo hasta llegar a la cabra, a la que liberó con certeros golpes de hocico. La cabra le estará eternamente agradecida, supongo, y los niños que estuvieron presentes durante el rescate también deberían estarlo, por la lección que les dio.

Si a la Virgen del Pilar se le ha condecorado con la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil, a este cerdo hay que condecorarle con el bañador rojo de ‘Baywatch’ y su foto debe aparecer enmarcada en todas las torres de socorrista de las playas americanas. Además, un consejo, éste para el Club de Natación Sabadell. Muchachos, ahora que habéis perdido a Mireia Belmonte, hacedle una oferta a Hassie. ¡Héroe!

Y para los incrédulos, la prueba definitiva: el vídeo del rescate.

Yo llamé “cerdo” a George Clooney

Me explico. De George Clooney me gustan sus películas, sus compañeras de reparto en Urgencias y que tenga canas, porque así el día de mañana si las tengo yo siempre podré ponerle de excusa para no teñirme.

Pero… (sabéis que siempre hay un “pero”), el día que murió su cerdito (bueno, cerdito… pesaba 130 kilos) Max, se me fue la mano, como ya pasara con Paulina Rubio y Tyson Gay y titulé: “Ha muerto el cerdo de George Clooney”, dando a entender que el actor era un cerdo.

Que conste que no tenía mala intención, muchachos. Simplemente obvié el nombre del pobre animal y la cosa fue a peor. Al final, para sentirme mejor, le di la razón a un lector:

jajajaja, me encanta el titular, qué tenéis en contra del pobre Gerorge, 20 minutos? Además está vivito y coleando. En el fondo la culpa es del Clooney este, si se hubiese comprado un hamster y no un cerdo no habría ningún equívoco.

¡La culpa es de George Clooney! ¡Quién le manda comprarse un cerdo en vez de un gato!

Bromas a un lado, la verdad es que desde entonces me fijo mucho más a la hora de poner titulares. Como dicen siempre: una vez, pase, dos… también, pero tres….