BLOGS

Un microrrelato por día y cada uno de 150 palabras. Ni una más, ni una menos.

La indiferencia de los cuervos

Los pájaros se paraban sobre el muñeco que cumplía la función de espantarlos. Aquel palo en forma de cruz, clavado al suelo y con las manos extendidas, paralelas a los surcos de trigo, velaba por la seguridad de la cosecha. Fue un trabajador incansable que al llegar a viejo se vino a menos, sus trapos se deshilacharon, su relleno fue desapareciendo y poco a poco comenzó a decaer la efectividad de su función. Recordaba los viejos tiempos en los que gritaba y agitaba las manos, asustando y alejando a las aves que se alimentaban de la siembra. Pero los negros bichos no tardaron en entrar en confianza y la técnica del espantapájaros terminó por volverse inútil. Rendido ante la ineptitud para con su razón de ser, arrancó espigas, rellenó sus brazos y torso, abultó su cabeza, guardó algunos tallos en el bolsillo y emprendió viaje. Ningún cuervo notó la ausencia.

11 comentarios

  1. Muy bueno! gracias por el aporte!

    18 Diciembre 2010 | 11:06

  2. Dice ser Clica aqui

    A todos nos llega ese momento en que debemos rendirnos y aceptar que ya no valemos para nada y hemos de partir para nunca más volver.

    18 Diciembre 2010 | 12:22

  3. Dice ser Al S.de Gomaranto

    He visto a muchos hombres
    que como el espantapájaros.
    Fueron trabajadores incansables,
    y que una vez llegados a menos
    por el desgastes de los años,
    al no cumplir sus funciones,
    no quedan al surco clavados,
    como el muñeco del relato.
    Pero sí un poquito arrinconados:
    porque han perdido las fuerzas,
    por fallarles la memoria,
    por querer siempre intentar,
    (aunque pocas veces lo consigan)
    recontar la misma historia.
    Yo no diría que molestan,
    pero si que algunas veces,
    da la impresión de que estorban.
    No es que se caguen encima
    como lo hacían los pájaros,
    sobre el muñeco de trapo.
    Pero me da la impresión
    de que el respeto va mermando.
    Y también como en el relato,
    revolotean alrededor algunos,
    pájaros, pajarillos y pajarracos.
    De poco valdría llenarse
    de mies las alforjas y bolsillos
    Y con el báculo en mano,
    irse a vivir lo no vivido.
    El tiempo de las aventuras
    va por delante, se ha ido.
    Si alguno consigue hacerlo,
    puédase que le pasara,
    lo que al muñeco con los cuervos,
    que ni siquiera lo notaran.

    Como ha escrito de Larrosa
    en el comentario anterior.
    De que llegado el momento
    que tenemos que partir,
    para no volver jamás,
    ya que para nada valemos,
    a él debemos rendirnos.

    18 Diciembre 2010 | 13:31

  4. me encanta tu literatura 😉

    Clica mi nombre y conoce el nuevo blog de denuncia de lo cotidiano

    18 Diciembre 2010 | 16:16

  5. Dice ser Metamorfosis

    Un respeto, cuervos, que este tipo, ahora deshilachado y vacío de rellenos varios, ayudó un día a Dorothy en la peligrosa misión de hallar al Gran y Poderoso Mago de Oz, pedirle un cerebro, vencer a la bruja del Oeste y a devolver a la niña a su hogar.
    Es que ya no hay respeto por los viejos heroes…

    18 Diciembre 2010 | 19:59

  6. Dice ser xulita

    Está claro que a los “cuervos” no hay que darles tregua.
    Aprovechan los momentos de debilidad para sacarte hasta los ojos.
    No creo que por viejo deban poder contigo, lo importante es saber quién eres , conocer tus debilidades y aprovechar la experiencia para rellenar brazos y torso, abultar la cabeza y tirar para adelante.

    18 Diciembre 2010 | 19:59

  7. Dice ser marian

    hola, Walter, tu relato …!me encanto!-sencillo, breve y directo-

    ( yo, tambien escribo me acaban de premiar en un certamen)

    miramé en: marian9.blog.com.es

    saludos marian

    18 Diciembre 2010 | 21:35

  8. Dice ser Pedro Moreno

    Señor “LA ROSA” le noto a usted un poco deprimido y nostálgico! No ¡se deje abatir por nada! ¡Hombre!. Usted sabe mejor que otros, que el problema de la vejez, no reside tanto en el hecho de cumplir años, como en no conseguir mentalizarse, admitiendo en todo momento las limitaciones físicas, y mentales, que vamos teniendo, y ampliando, siempre, por imperativos de nuestra edad. Llegada la edad de jubilación, nos quitamos de en medio, como persona productiva. Pero sin embargo, al no tener el estrés, la lucha diaria, y la monotonía, del trabajo, alcanzamos un nivel mucho más elevado de relajación, y tranquilidad, teniendo todo el tiempo del mundo, para pensar, y ejecutar aficiones, sueños, e ilusiones, que mantuvimos a lo largo de toda nuestra vida, y que nunca pudimos realizar, salvo en pequeñas ráfagas, por lo anterior mente expuesto mundo del trabajo. También adquirimos mayor clarividencia, de ideas, más libertad, en cuanto a opiniones, de cualquier sentido de la vida, mayor aceptación de nuestro entorno familiar, y de amistades, al comprobar que pasados los años, acertamos en gran medida, consejos, y premoniciones, que bastante tiempo atrás les hicimos, viéndoles en situaciones un poco apuradas, y complicadas, en esos momentos. Pienso señor la Rosa, que si aceptamos, y regulamos, en todo momento nuestra filosofía de vida, en todos sus amplios conceptos, y hasta en la forma de divertirnos, y pasarlo bien, con relación a la edad, que vamos cumpliendo. Posible mente, no tengamos ningún problema de depresión, ni decaimiento moral, por el hecho de encontrarnos mayores. Disfrutando así, de una mejor estabilidad síquica, y mental, a lo largo del resto de nuestra vida. Según los entendidos en estos temas, el mayor problema que tiene la persona, a partir de su jubilación, es no renunciar sicológicamente, a su vida productiva anterior, y querer seguir con los mismos niveles, y valores, laborales, económicos, y sociales, como en etapas de su vida, anteriores a la jubilación. Señor la Rosa le pido perdón, por el atrevimiento, de tomarle como objetivo de mi escrito, cuando en realidad es una reflexión, que yo mismo me hiciese para mí, por encontrarme en situación igual, o parecida a la de usted, en lo concerniente a la edad. También he de comunicarle, que la libertad de dirigirme a usted, como informado de su edad, la he adquirido, a atraved de su (página web), de la cual soy un asiduo visitante, deleitándome, leyendo sus innumerables historias…..Un cordial saludo a todo@s

    18 Diciembre 2010 | 23:26

  9. Dice ser Anónimo...

    Joder… que negativo.

    (¿vota?)

    : )

    18 Diciembre 2010 | 23:46

  10. Dice ser Odisea.

    No tengo ni idea de nada. Probablemente no leas esto, probablemente escriba esto para nadie, para las infinidades de internet, para la pérdida de sensación de muerte que tengo dentro de mi ser.
    Me siento tan espantapájaros que no sé como emprender ese viaje, pues los cuervos son lo que tengo, lo que conozco. Si marcho a otro lugar sólo estarán mis soledades, mis tristezas y entre ellas, por desgracia, yo, con mis ineptitudes para todo y con mi exageración dantesca.

    Solo quería…no sé que quería.
    Quise ser de todo y hoy sólo encuentro fuerzas para ser, sin más. Nunca pensé que podría limitarme a sobrevivir sin vivir.

    ¿Se puede ser superviviente sin ganas de vivir?

    El relato me ha gustado. Me ha dejado más triste de lo que estaba, pero no confundas, eso no es malo, simplemente ha servido como canal de desahogo.
    Gracias.

    No sé quién eres pero espero que esa melancolía o bilis negra que tienes se despeje.

    Hasta otra.

    19 Diciembre 2010 | 00:29

  11. Dice ser marian

    hola Walter, veo tu amble comentario al mío en mi blog…ofeliadellago…te escribo aquí, porque desde allí, clico” tu nombre y no puedo contestarte si vuelves a pasar, verás que he colgado varios cuentos y mi relato ganador del certamen-“la vista irrev..”espero te guste- me encanta escribir y fabular en historias varias donde la creación dá paso a la recración..- enfí, me gusta escribir de todo y sobre todo lo que me divierte- el espacio intersideral me atrae por lo misterioso é inabarcable- miraré en mi archivo y colgaré un informe sobre la inmesa y misteriosa galaxia “ojo de gato”. saludos marian

    20 Diciembre 2010 | 00:09

Los comentarios están cerrados.