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"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

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‘Mediterraneamos’: inspirando a los jóvenes en la dieta mediterránea

RapUna nueva campaña institucional trata de acercar la dieta mediterránea, en esta ocasión a los más jóvenes. ‘Mediterraneamos’ es su nombre y pretende dar a conocer y vincular el típico patrón dietético mediterráneo a un grupo de edad bien concreto, aquel entre 13 y 16 años tal y como se puede ver en su página web. Cuenta con el asesoramiento de la Fundación Dieta Mediterránea y el apoyo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

En esencia se trata de promocionar unos adecuados hábitos dietéticos y de estilo de vida entre la población de educación secundaria a partir del seguimiento de los preceptos más básicos de la dieta mediterránea. Así, invita a los chavales a conocer y hacer uso de este planteamiento dietético.

Además, el plato fuerte de la campaña se centra en la promoción de un concurso de vídeos en los que, en clave de rap, los chavales puedan dedicar sus particulares odas a la dieta mediterránea.

Hasta aquí todo bien… o casi bien, porque hay algunas cosas con las que no coincido demasiado, y otras con las que disiento completamente. No me gusta el tema del haber escogido el estilo rap cuando esta es una opción cerrada. A parte de que me parece que a todo el constructo mediterráneo el rap le cae como a un Cristo dos pistolas. Pero pasando por encima de esta apreciación personal (allá cada cual con sus fobias y filias) creo que hubiera sido una mejor idea, con más posibilidades, el que el tema musical hubiera estado abierto a otros estilos, no solo el del mencionado rap. Ellos sabrán.

Otra de las cosas que a mi parecer no están bien hechas es que en la web se diga que se pueden visitar los perfiles de esta iniciativa en canales como Facebook, Tuenti y YouTube; sin embargo me costó Dios y ayuda encontrar la página en cuestión en Facebook ya que esta está asociada a la del MAGRAMA y con la palabra “mediterraneamos” en Facebook no se obtiene ni un solo resultado. En cualquier caso, por si la quieres, la tienes aquí. En lo que respecta a Tuenti, no puedo decir nada, como no soy usuario no puedo entrar; y en cuanto al canal en YouTube a día de hoy solo está el rap promocional y no hay, tal y como se anunciaen la web ninguna “información divertida e interesante sobre la Dieta Mediterránea”.

Pero lo que me parece un despropósito superlativo es el enlace que puedes encontrar en esta página de la web ‘mediterraneamos’ (ver nota de actualización al final de esta página). En ella se encuentra un vínculo que te sugiere la posibilidad de recibir más información sobre la Dieta Mediterránea y te conduce a una página de la Fundación homónima… ¿Y que encontramos en esta página? Pues nada más y nada menos que las 10 recomendaciones básicas, repito, básicas, de la Dieta Mediterránea. Incluida entre ellas la número nueve, que dice textualmente:

El agua es la bebida por excelencia en el Mediterráneo.  El vino debe tomarse con moderación y durante las comidas.

El agua es fundamental en nuestra dieta. El vino es un alimento tradicional en la dieta mediterránea que puede tener efectos beneficiosos para la salud consumiéndolo con moderación y en el contexto de una dieta equilibrada.

A ver, que yo me entere… ¿se les está lanzando a los jóvenes entre 13 y 16 años el mensaje de que el vino “debe tomarse con moderación y durante las comidas y que el vino es un alimento tradicional en este planteamiento dietético con diversos efectos beneficiosos”?

Me temo que en este punto han metido la pata. Cuando no, además, han traspasado una bien delimitada linea roja, es decir, el haber incurrido en una soberana ilegalidad al promocionar (ni tan siquiera de forma subliminal) el consumo de vino entre menores de edad. Dejando de lado el tema del rédito final sobre la salud en términos de riesgo/beneficio que tiene asociado el consumo de vino aunque sea en cantidades moderadas (algo que yo tengo muy claro) creo que promocionar esta “recomendación básica” entre la población objetivo no es de recibo y además opino que es ilegal.

En mi opinión, ‘mediterraneamos’ parte de una buena iniciativa, pobremente promocionada e implementada y con terribles errores. A mí así no me gustan las cosas. Señores del Ministerio y de la Fundación, están a tiempo, así que por favor, rectifiquen. Rectifiquen.

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Actualización de última hora: Apenas 12 horas después desde la publicación de este post, el Ministerio de Agricultura, Alimentación  y Medio Ambiente o la Fundación Dieta Mediterránea, o los dos al alimón, han cambiado el enlace de la discordia y, ahora el vínculo aludido te redirige a otra página en la que no se hace mención alguna al consumo de vino entre jóvenes de 13 a 16 años (afortunadamente) que es lo que habrás visto. El enlace que estaba y ahora no es este de aquí. Agradezco al MAGRAMA y a la Fundación Dieta Mediterránea su rápida y acertada rectificación.

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Imagen: photostock vía freedigitalphotos.net

Dieta mediterránea (7): la dieta mediterránea es una entelequia

Anteriormente en este monográfico sobre la dieta mediterránea:

La dieta mediterránea es una entelequia

Más allá del importante interés que los distintos sectores de la industria alimentaria pudieran tener en hacernos comulgar con ruedas de molino y de su efecto sobre los consumidores, el tema mediterráneo necesitó de una vuelta de tuerca más para llegar a convertirse en lo que hoy conocemos. Este empujón definitivo no podía ser otro que el apoyo de las, si se me permite la expresión, “las fuerzas vivas”.

Retomemos el hilo temporal de los acontecimientos. En un marco estrictamente popular y divulgativo en 1975 aparece el consabido libro Eat well and stay well. The mediterranean way que supuso el detonante de facto para todo el rollo mediterráneo que vino después. Al poco tiempo, en 1980, se publica la obra Seven countries: a multivariate analysis of death and coronary heart disease que constituye el grueso de los datos epidemiológicos referidos al estudio de los siete países y que de algún modo es la obra que respalda en el plano científico  la historia mediterránea.

España y la dieta mediterránea

Quizá te estés preguntando, tal y como yo me he planteado alguna vez, si en otros países la obsesión mediterránea se vive con la misma intensidad que en España. Recordemos que, a fin de cuentas, España no aparece en el famoso Estudio de los siete países… Mi opinión sin más datos que los que he podido contrastar personalmente con ciudadanos de a pie de Italia y Grecia es que no. No diremos ni mucho menos que la dieta mediterránea es desconocida en otros países de este entorno. Pero lo cierto es que tampoco ha alcanzado en ellos las altas cotas de popularidad que observamos en España, muchas veces aliñada con los sinsentidos que podemos contrastar a día de hoy. En realidad, creo, que el que hayamos terminado por haber hecho nuestra a la dieta mediterránea se debe a ciertas pequeñas alusiones que el matrimonio Keys hacía en su último libro cuando se referían a los países mediterráneos. En ellas, al enumerar esos países sí que aparecía España. Mencionada como uno más en la relación y sin hacer un especial hincapié. Recordemos que si el matrimonio Keys tenía una especial predilección en este terreno por algún país, ese fue Italia.

Sea como fuere, ya sea por nuestras características, por las concretas circunstancias que vivimos a principios de los años 80 del pasado S.XX, por el especial clima de desarrollo, aperturismo, modernidad etc. de aquel entonces, ya sea por haber dejado atrás recientemente el concepto de “transición nutricional” que otros países superaron décadas antes o sea por lo que sea, el caso es que en España la simiente mediterránea prosperó como en ningún otro sitio. Y como muestra de la fructífera cosecha (mucha de ella basada en tonterías como vimos en el capítulo anterior) tenemos lo intensamente interiorizada que parece estar la dieta mediterránea en prácticamente toda la población española.

La Dieta mediterránea es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Fruto del fulgor mediterráneo y con el primer objetivo de, cito textualmente:

La salvaguardia del acervo milenario común a las poblaciones de la cuenca mediterránea cuyo estilo de vida y costumbres desde las prácticas agrarias, la cocina, la alimentación y la actividad física practicada con regularidad han despertado el interés de eminentes científicos de todo el mundo en las últimas décadas por su contribución a la prevención de numerosas enfermedades” nace en 1996 en España la Fundación Dieta Mediterránea.

Una fundación que ha tenido desde sus orígenes y hasta el día de hoy un cierto peso en todas las cuestiones nutricionales de este país y que edita periódicamente una Pirámide Tradicional de la Dieta Mediterránea. A fin de cuentas, es una entidad que cuenta con el patrocinio del Gobierno de España a través del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. No es el momento de entrar a valorar la utilidad, los servicios y las actividades de esta fundación, no obstante, sí que me gustaría que quedara aquí patente cuáles son sus patronos (el Patronato es el único órgano de gobierno y de representación de una fundación): el mencionado Ministerio, la Generalitat de Catalunya, el Ajuntament de Barcelona, Prodeca, la Asociación para el Desarrollo de la Dieta Mediterránea, GrupActel, Danone, Freixenet, Torres, Mercabarna y Gallina Blanca. Ahí queda eso.

El caso es que entre las diversas actividades de la Fundación Mediterránea, en 2008, coordinó de forma transnacional la presentación de la candidatura para inscribir la Dieta Mediterránea ante la UNESCO en la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Una candidatura elaborada y presentada conjuntamente por los gobiernos de España, Grecia, Italia y Marruecos. Así, el 16 de noviembre de 2010 se terminó aceptando e inscribiendo a la DM dentro de la mencionada lista.

Habría también mucho que hablar sobre la candidatura y el actual estatus de la DM como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Si quieres, tienes todo el expediente de la candidatura en este enlace (definición del elemento, características, etc.) A título de curiosidad, dentro de este tipo de solicitudes (inmateriales) la UNESCO solicita que los candidatos establezcan una zona geográfica propia en la que el elemento en cuestión esté claramente patente. Pues bien, como no podía ser de otra forma Italia citó la región de Cilento (la paradisiaca región en la que Keys estableció tanto su base de operaciones como su residencia), Grecia concretó su propuesta en la no menos idílica región de Koroni; Marruecos en Chefchaouen; y España… no lo dirías nunca… en la comunidad de Soria. Sí, Soria como territorio en el que se reconoce una comunidad o población modelo en la que se concreta especialmente la herencia del elemento en cuestión, en este caso, la dieta mediterránea.

Mandam ientos dieta mediterránea_contafisca

Para que veas el grado de descontextualización que a mi modo de ver ha alcanzado todo el tema cultural asociado a la dieta mediterránea aquí tienes la foto de un monolito/lápida (no estoy seguro) que en 2008, cuando se preparaba la candidatura, se levantó en la Plaza del Olivo de Soria. Se trata de los supuestos “Diez mandamientos de la Dieta y Cultura Mediterránea” expuestos según marca el más preclaro estilo de la tradición judeo-cristiana. Se termina así por agregar el último y más bizarro ingrediente al recetario mediterráneo: la religión. Estos son, según este monumento los comentados 10 mandamientos:

1 Tomarás aceite de oliva virgen todos los días de tu vida.

2 El pan y los cereales no olvidarás.

3 La fruta acompañará todas tus comidas.

4 Ensalada a diario comerás.

5 Hortalizas, verduras y legumbres combinarás.

6 Sin pescado no vivirás.

7 Diariamente leche beberás.

8 No excederás el consumo de grasas saturadas.

9 Laborales y festivos caminarás.

10 Siempre compañía procurarás.

 Estos diez mandamientos se resumen en dos:

Amarás la dieta mediterránea como a ti mismo

Al prójimo transmitirás sus beneficios

Sinceramente, creo que no hacía ninguna falta.

La EFSA también se ha pronunciado sobre la dieta mediterránea

Después de este terrible marenostrum maremágnum generado en estos 7 capítulos (¡caramba!: “7”, qué casualidad) quizá te estés preguntando si las autoridades sanitarias se han pronunciado al respecto de si se podría utilizar la alegación de que la dieta mediterránea es buena para la salud. En realidad, como lo de “bueno para la salud” es demasiado general, concretemos si se puede utilizar diciendo que sirve para aquello que le reportó la fama inicial: mejorar la salud cardiaca.

Pues bien, en este sentido la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó en 2011 un documento de posicionamiento en el que se sostiene que no. Te lo repito, que no. Y las razones que dieron mí me parecen  bastante convincentes, ya que:

 “el término dieta mediterránea no está suficientemente bien caracterizado… que se utilizan diversas definiciones de dieta mediterránea no coincidentes… que según la legislación vigente no se puede hacer una alegación de salud sobre ningún alimento que incluya más de un 1,2% de alcohol en su composición y que, por tanto, al ser el vino uno de sus alimentos definitorios, no se puede hacer tal alegación.

Dicho de otra forma:

1º No hay forma humana de definir de forma convincente y para todo el mundo qué demonios es dieta mediterránea.

2º Al implicar al vino y este tener más 1,2% de alcohol es imposible aceptar cualquier alegación salutífera.

 En resumen

Lo que conocemos por dieta mediterránea es esencialmente una entelequia (2ª acepción del DRAE) así la definió Marià Alemany en el programa REDES

Así pues, cuando a día de hoy te hablen de dieta mediterránea, asegúrate muy bien de a qué se están refiriendo, no es nada fácil tener una idea clara de qué es en realidad (te aseguro que un servidor, más allá de lo expuesto en el capítulo 6, no lo tiene aun nada claro). En cualquier caso, lo más probable es que en el 99% de los casos cuando oigas en algún sitio hablar de dieta mediterránea, a lo que realmente se aluda sea a una, entre tantas, dieta media-terrárea. Es lo que le pasó a Manolo.

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Imagen: contafisca vía Flickr