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El nutricionista de la general El nutricionista de la general

"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

¿Hay engaño en las calorías de la información nutricional?

Calorías en 5 alimentos

La cantidad de calorías que aporta un producto es uno de los elementos imprescindibles cuando de modo obligatorio o de modo voluntario está presente la conocida información nutricional.

A mi juicio, el dato concreto de las calorías me parece relativamente poco útil. No obstante, también reconozco que no son pocas las personas que se mueven o que terminan decantándose por una u otra opción en virtud de las calorías que el producto en cuestión dice que tiene. Así entendido, en esta sociedad de eterna lucha contra la caloría de más, no es impensable que las distintas marcas terminen incluyendo a la baja la información sobre el valor energético del producto en cuestión. Hasta cierto límite, claro.

Sobre la fiebre de aportar las calorías de prácticamente todo lo que se come nos habla este interesante video publicado en la página web del The New York Times. Pero el verdadero fin de este video de tan apenas 6 minutos es poner de manifiesto que el valor energético aportado en la información nutricional es con mucha frecuencia poco ajustado a la realidad y casi siempre a la baja. A modo de resumen, en el video se compara el valor calórico declarado en distintos alimentos con su valor energético real obtenido a partir de una bomba calorimétrica.

A partir de las diferencias obtenidas en 5 productos, que acumulan un error entre lo declarado y hallado de 548 kcal., el narrador pone el grito en el cielo y sinceramente yo lo veo para tanto. De entrada resulta que de los cinco, un único producto es el responsable del 58% de la desviación. Se trata precisamente del sándwich que más “alegaciones” hace en su publicidad: que si es vegetariano, que si es kosher, con productos ecológicos, etc. Ya lo siento por el productor o guionista del video, pero no hacían falta bombas calorimétricas para constatar que las 228 kcal. que dice que aporta en su envoltorio es más falso que un billete de 13 euros. A poca idea que se tenga de nutrición es fácil caer en la cuenta que cada rebanada de ese pan de molde ya te pueden aportar cerca de 100 kcal., y el relleno aparte, claro.

Que sí, que se obtienen muchas diferencias, pero es materialmente imposible que las calorías declaradas de forma genérica sobre un producto coincidan con las obtenidas a partir de una única medición. Además, las mediciones se realizan con un único aparato, no hubiera estado de más el contrastarla en otro laboratorio.

En fin, en mi opinión una curiosidad más sin mayor trascendencia, porque entre otras cosas ¿sabes tú cuántas calorías gastas exactamente cada día? Yo no. El andar obsesionado contando calorías de forma detallada no es ni de lejos la mejor estrategia para seguir una alimentación equilibrada. Por mucho que a los norteamericanos, o a quien sea, les parezca que sí.

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Nota: Esta entrada no hubiera sido posible sin que mi vecino bloggero Runstorming (@_spanjaard) me hugiera puesto sobre la pista de esta información ¡gracias Luis!

14 comentarios

  1. Dice ser Saul

    “El andar obsesionado contando calorías de forma detallada no es ni de lejos la mejor estrategia para seguir una alimentación equilibrada”

    Bravo!

    19 febrero 2013 | 09:38

  2. Dice ser apolo_punk

    Creo que el control sobre lo que comemos es, respecto al peso, de las grasas, hidratos de carbono (incluyendo azúcar) y calorías. Por otro lado, un control de las vitaminas, proteínas y minerales que debemos tomar para mantenernos sanos.

    Yo siempre digo que el problema es la costumbre.

    19 febrero 2013 | 09:41

  3. Dice ser bala vibradora

    Deberia haber una ley que sacara que todos los productos tienen que llevar exatamente una lista con sus calorias pero totalmente real y el que no lo cumpliera sancion.
    http://balavibradora1.bligoo.es/bala-vibradora

    19 febrero 2013 | 09:52

  4. Dice ser ANTONIO LARROSA

    Mires a donde mires todo es falso , no te puedes fiar ni de tu sombra y si no mira la portada de cualquier periodico de hoy , todas las noticias giran sobre ladrones mentiroso que se han llevado nuestro, a paraisos fiscales, dejando al pais en la ruina y a los pobres sin nada para meter calorias en el cuerpo.

    Clica sobre mi nombre

    19 febrero 2013 | 10:22

  5. Dice ser parafashionyo

    El tema calorías da para mucho!!

    http://www.parafashionyo.com

    19 febrero 2013 | 11:05

  6. Dice ser Lidia C M

    Un video buenísimo!!

    19 febrero 2013 | 12:15

  7. Dice ser mamen

    el pan tiene 280 calorias por 100 gramos, como va a tener una rebanada más de 100 calorias…..

    19 febrero 2013 | 12:30

  8. Dice ser mamen

    yo cuento las calorias desde hace 2 años y he perdido 26 kilos y llevo 1 año sin engordar ni un gramo.

    19 febrero 2013 | 12:32

  9. Dice ser Warp

    Siempre consulto la información nutricional pero jamás he mirado las calorías. Como soy diabético, me centro casi exclusivamente en los hidratos de carbono. A estas alturas ya sé casi siempre qué me voy a encontrar en cada cosa, porque casi nunca consumo productos precocinados y la composición de una patata o un huevo es básicamente invariable. Lo consulto para no encontrarme azúcares ocultos en algunos productos nuevos como yogures, refrescos…

    Lo de las calorías de un producto me recuerda a cuando subes a una máquina del gimnasio y te “calcula” las calorías que has consumido haciendo ejercicio.

    Siempre uso la misma bici de spinning y rondo las 500 calorías por clase de 50 minutos. Es divertido porque la bici no sabe absolutamente nada de mi.

    Las bicis elípticas de otra sala son más sofisticadas (es un decir): te preguntan peso y edad y con eso también te dicen cuánto pierdes. No te preguntan sexo ni constitución ni índice de masa corporal… O sea, igual de inútil que la bici de spinning, que no pregunta nada. Podrían haberse ahorrado algo de software, pero aquí es más importante parecer profesional que serlo.

    Vamos, que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. De todas formas, considero un avance que se incluya la información nutricional en casi todos los productos de alimentación. Como en tantas cosas, es cuestión de manejarla con cuidado.

    19 febrero 2013 | 12:35

  10. Dice ser PrejudiceBreaker

    Muy buenas,

    Acabo de llegar a este blog casi por casualidad, y me encuentro con la rueda catalina y busilis del tema que más tiempo ocupa en las cabezas de un montón de personas: cuánto, qué y cuándo comer para estar delgadísimos y guapísimos (lo de sanísimos a mucha gente no le parece tan importante).

    Al hilo de cuánta energía tiene cada alimento, he leído las entradas que se enlazan en este artículo, y he conocido por primera vez la bomba calorimétrica como medidor de dicha energía, a partir de quemarlo y medir la cantidad de calor producido en unas condiciones controladas.

    Mi duda es por qué se puede extrapolar la cantidad de energía que proporciona un alimento quemándolo casi casi a mechero 🙂 con la que proporciona ese mismo alimento a un ser vivo, siendo como es que un ser vivo obtiene la energía de ese alimento por métodos que, afortunadamente, nada tienen que ver con llamaradas.

    Es decir, poniendo un ejemplo tonto. Yo cojo un kilo de azúcar, le prendo fuego, y con la energía obtenida puedo mantener calientes 65 litros de agua (pongamos, es un ejemplo y seguro que es incorrecto) a 37 grados centígrados durante diez horas en un ambiente de temperatura 20 grados. ¿Significa éso que, si ingiero un kilo de azúcar puedo mantener mi temperatura corporal (grosso modo, que ya sé que no soy sólo de agua) durante diez horas sin abrigo a temperatura ambiente 20 grados? ¿Obtengo yo la misma energía del azúcar que la que se puede obtener prendiéndole fuego, cuando mi método para obtener energía del azúcar no es quemarlo, sino aprovechar la energía de sus enlaces químicos, o algo así he creído entender cuando he leído sobre el tema?

    Cada vez que comento en algún sitio de estos queda patente mi ignorancia, pero quien no pregunta, no aprende.

    Muchas gracias y saludos.

    19 febrero 2013 | 12:45

  11. Dice ser Paco Perez

    Yo no cuento calorias, pero con balancek ya he perdido 20 kilos 🙂

    19 febrero 2013 | 13:15

  12. Dice ser Warp

    @ PrejudiceBreaker: Jejejejejej, “sólo” has hecho la pregunta del millón. No sé la respuesta, pero te adelanto que en temas nutricionales hay más márketing y engaño que ciencia pura, incluso entre muchos reputados nutricionistas.

    Adelgazar es en realidad muy sencillo y todos sabemos qué hacer. El problema es que nos engañamos constantemente con cifras, pastillas y dietas.

    Lo que hace falta es sentido común y en nutrición normalmente se deja en el fondo del cajón. Pero muy al fondo…

    19 febrero 2013 | 14:12

  13. Dice ser Guille

    Otro vídeo del mismo autor
    http://www.youtube.com/watch?v=dIfhwkPMvpc
    Saludos

    20 febrero 2013 | 17:36

  14. Dice ser Dolores Latorre

    La kilocaloría, como unidad de medida de energía calorífica, no se diseñó para el campo de la nutrición. No me extraña que no haya funcionado durante todas estas décadas. Se le da una importancia que no tiene.

    La única forma de adelgazar es ingerir menos energía de la que gastamos, en forma de alimentos. En mi libro, “El fin de la dictadura dietética”, propongo una herramienta sencilla, visible y flexible para llevar un conteo racional de la ingesta, adaptado a nuestra natural forma de comer, sin olvidarnos de usar el sentido común a la hora de elegir una dieta saludable y sin estar discriminados socialmente o sometidos a unas pautas rígidas.

    Los especialistas seguimos dando vueltas en círculo y las autoridades no se dan cuenta de que los discursos de las élites no están dando resultados positivos, sino todo lo contrario.

    01 marzo 2013 | 09:02

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