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La gente de Rosy Runrún La gente de Rosy Runrún

Corazón, corazón; corazón pinturero.

Entradas etiquetadas como ‘Telecinco’

El de las otras polémicas llamadas de Isabel Pantoja

Aún estoy que no me lo creo. Me he quedado pegada al televisor de la oficina la hora y 20 minutos que ha durado la intervención telefónica de Isabel Pantoja en Sálvame (escúchala al completo) Ha sido espectacular.

Que un personaje tan tan famoso entre a un programa de televisión de máxima audiencia podría ser algo habitual o incluso lógico. Que lo haga Isabel Pantoja, es harina de otro costal. ¡Lo ha soltado todo! Estaba libre, ha sido clara, directa, sin andarse por las ramas… ha sido un momento épico. Me consta que Carlota Corredera está que ni se lo cree. Además le ha invitado a Cantora. Le ha venido Dios a ver.

Pero, esta no es la primera vez que Isabel Pantoja la lía entrando por teléfono en un programa de televisión. Aún recuerdo esta mítica llamada al programa de Agustín Bravo en la televisión andaluza:

 

¿Y esta? Es más reciente pero… también digna de comentarse. En 2012 I.P. llamó por teléfono al programa de Susana Griso y en esta ocasión tampoco dejó títere con cabeza.

 

Lo de hoy… lo de hoy ha sido tremendo. Pero me da pena… Quiero analizarlo bien, quiero volver a escuchar la llamada tranquilamente, quiero ponerme en su lugar y mañana escribiré sobre esto pero así, a modo de adelanto, os diré que estoy con Isabel. Que me parece una madre ejemplar, y que me encanta que se ponga al mundo por montera pero… ¿está bien Isabel Pantoja?

El de los dardos envenenados de las Campos

Anoche vi atónita un nuevo programa de Las Campos, ese show televisivo que dicen que es un reality, pero que de real tiene poco.

Tengo la sensación de que para el capítulo de anoche, las Campos pusieron toda la carne en el asador: que si una operación de estética por un lado, que si la forzadísima invitación a Mario Vaquerizo, Alaska y Topacio Fresh a su casa, que si el ácido hialurónico inyectándose en el morro de Mila Ximénez (que fue lo mejor del programa)…

La audiencia no les fue del todo mal, pero en un momento en el que es noticia el drama que está viviendo Terelu con el cáncer, que veamos un capítulo en el que se obsesionan con adelgazar y hacerse una lipo es, cuanto menos, intrascendente. ¿Dónde está Alejandra Rubio la hija influencer de Terelu? ¿Qué hay de la relación de la Borrego con su marido que solo aparece casi de refilón? ¿Dónde está Salva el “amigo con derecho a roce” de Terelu? ¿Por qué no vemos a Bigote en todo el capítulo? ¿Qué hacen tan abrigadas en pleno agosto? Es lo que tiene emitir algo que fue grabado hace más de medio año… Ha caducado.

Y eso es lo que pasa en general con las Campos: han caducado en todos los sentios. No se han adaptado. No han querido hacer un reality real. No han querido mostrarnos sus vidas, ni la venta de su casa, ni los dramas médicos, ni las verdaderas peleas… De lo poco que muestran real es la relación de María Teresa Campos con Telecinco y su consejero delegado Paolo Vasile. Ella siempre que puede le hace un comentario de los suyos. El pasado sábado, en el Deluxe, aprovechó una llamada telefónica para lo mismo…

 

Y en el programa, otro tanto de lo mismo: en un momento en el que mamá Campos se quedó a solas con Mila Ximénez salió el tema de conversación. Mila le dijo que esperaba verle pronto por Sálvame, que le echaban de menos. Ella respondió que estaba deseando regresar, pero que no sabía de quién era culpa el hecho de que estuviese en su casa. Tensión. Y para rematar, en un alarde de arrogancia y divismo televisivo de los 90 dijo algo así como que ella, antes de retirarse, se tendría que despedir de la tele con un programa.

Y razón no le falta pero ¿qué necesidad de seguir tirando piedras sobre tu propio tejado y además, desde dentro de tu casa? ¿Cuánto tardará la foto de María Teresa Campos en desaparecer de los pasillos de Mediaset? Poco.

Palabra de Rosy

El de Chabelita en ‘GH VIP’

¡Ay Dios mío! La que se le viene encima a Isabel Pantoja. Y no solo porque podría volver a ingresar en prisión si no porque su hija, uno de sus mayores quebraderos de cabeza, será concursante en la próxima edición de Gran Hermano VIP, que está a punto de comenzar en Telecinco.

Chabelita, que ya participó en Supervivientes y a la que estamos más que acostumbrados a ver día a día a través de sus redes sociales, se encerrará en la famosa casa de paredes de cristal el próximo 13 de septiembre y en Guadalix podría compartir piso con personajes como Aramis Fuster, Miriam Saavedra, Mónica Hoyos, Alberto Caballé (el estafador del amor), Oriana, Nacho Polo o Diego Matamoros.

Siguiendo los pasos de su hermano Kiko Rivera, Isa Pantoja volverá a estar en el foco mediático en un momento en el que, además, tiene un jaleo amoroso bastante considerable.

Si lo hemos flipado a lo grande con Sofía Suescun en la última edición de Supervivientes… ¡Vamos a flipar con GH VIP! Isa Pantoja va a ser la auténtica protagonista de su edición. Ella y sus rolletes.

El del machaque a Terelu

Hoy vengo más sincera que nunca. Estoy a punto de comenzar mi fin de semana pero lo pienso hacer soltando un poquito, y con lo que os voy a contar me pienso quedar más ancha que larga: Yo apoyo a Terelu.

En las últimas semanas, y sobre todo desde que Alejandra, la hija de Terelu, cumpliese su mayoría de edad, se está hablando mucho de la familia Campos. Entiendo que haya que comentar lo que ocurre en el mundo del corazón, que haya que rellenar minutos de televisión y páginas en revistas, y que la que se pone ante el público, también se expone, pero ¿vale todo?

No quiero valorar las recientes exclusivas de Terelu, no quiero comentar si está bien o mal que venda sus intimidades en una revista del corazón, no quiero debatir sobre si yo expondría a mi hija al cumplir su mayoría de edad. Y no quiero hacerlo porque no creo que ni yo ni nadie creo que estemos en derecho para ello. ¿Me debe de juzgar alguien por hacer topless en la playa? ¿Por no tener intención de tener hijos? ¿Por disfrutar de comerme un helado sin ser un ángel de Victoria´s Secret? No lo creo.

Desde que las Campos llegaron a Telecinco les ha tocado inventarse y reinventarse. Han tenido que ‘bajarse los pantalones’ (o las faldas) y pasar por el aro para seguir facturando al nivel que estaban acostumbradas y con su reality, se abrió la veda.

María Teresa Campos es una gran profesional, siempre lo ha sido, y hasta hace unos años, el respeto que se le tenía era ejemplar. A su hija también, pero hoy, todo aquello se ha esfumado.

Ahora, en el programa en el que trabaja le están haciendo un hormigas blancas continuo de esos de los que es difícil salir bien parado. ¿Es eso moving? No paran de aparecer voces que critican, y hasta condenan, a la presentadora por sus actitudes durante su etapa en Telemadrid. Dicen que era muy diva, que no saludaba, que trataba mal al personal. Y sí, eso está mal pero ¿sabéis lo que es la empatía?

Es cierto que Terelu estaba muy subidita en Telemadrid. Que a veces es arrogante y elitista, me consta. Era su etapa de mayor éxito. Es una mujer guapa, muy joven, hija de un mito viviente de la televisión, respetada, con dinero y viviendo en la burbuja de palmeros y pelotas que don dinero conlleva. ¿No te pondrías tú igual de idiota? Yo, desde luego sí.

Y me repito: que sí, que estaba muy subida, pero que es normal. Que todos nos idiotizaríamos en esas condiciones y habiendo vivido siempre en una burbuja de cristal.

No seré yo quien vaya a defender la falta de educación o los aires de grandeza de algunos famosos, pero sí que me gustaría, a veces, ponerme en su lugar y tratar de entenderles. El caso de Terelu me viene perfecto: es facilísimo hacer leña del árbol caído. Destrozar hasta destruir. Machacar hasta extenuar. Lo difícil es saber reconocer la trayectoria de alguien, y el talento, en sus horas bajas. Lo fácil es sumarte a un aplauso cuando ya suena con estruendo. Lo complicado es romper el silencio y comenzarlo.

Hoy mi aplauso va por Terelu, por la gran profesional que ha sido, y el ejemplo que ha significado para muchas mujeres de ahora y de antes. Por adaptarse y sobrevivir. Por haber estado arriba y enfrentarse con valentía a lo complicado que es volver abajo.

Algunos dicen que esto es lo que podría dar de sí un calentón inoportuno, un “gilipollas” a destiempo. Un soberbio error que pudo haber desatado la posible vendetta italiana.