Entradas etiquetadas como ‘record guinness’

Tapaos los oídos porque este hombre os puede dejar sordos con su récord vocal

Xiao Lung Wang, un joven chino, estableció un nuevo récord Guinness para la “nota vocal más alta producida por un varón“, con una actuación en un programa verdaderamente asombrosa.

Antes de reproducir el vídeo del fastuoso récord, os recomiendo encarecidamente que bajéis el volumen de vuestros cacos, si estáis navegando con ellos. El que avisa no es traidor. Lee el resto de la entrada »

El músico con banjo que se ganó el récord Guinness de ser el más veloz

Después de ver el vídeo que ilustra este post he descubierto el significado de maestro. Y no exagero ni un ápice al afirmar que este tipo es un ‘genio’ de este instrumento de cuerda y ‘merecedor a todas luces’ de un récord Guinness.

Con su banjo es capaz de dejar con la boca abierta al más escéptico. ¡¡¡Qué velocidad!!! Lee el resto de la entrada »

El trabajo peor pagado del mundo: cobran 20 céntimos de euro al mes por limpiar baños

Akky y Leela  Sherigar (Leaderpost).

Akku y Leela Sherigar (Leaderpost).

Como creo que el periodismo debe ser un servicio público, esta vez traigo una noticia de denuncia social, a la par que curiosa, claro. En India hemos encontrado a las dos trabajadoras peor pagadas de la historia (no hablamos de la época de la esclavitud, no seáis…).

Las hermanas Akku y Leela Sherigar, dos mellizas de 59 años, empezaron a trabajar limpiando los baños de un instituto de formación profesional, allá por 1971. Su sueldo entonces era de 15 rupias al mes. Al cambio, unos 20 céntimos de euro. ¡20 céntimos! Este dato es aterrador, pero aún lo es más si tenemos en cuenta que 41 años después ¡¡¡su sueldo sigue siendo de 15 rupias mensuales!!! No les han subido ni el IPC.

Pero la historia no queda ahí. Aún es más sobrecogedora. Trabajan los siete días de la semana y llevan todos estos años sin tomarse un solo día de descanso. Hartas de su situación, en 2001 plantearon sus quejas ante el Tribunal Administrativo de Karnataka. Sin preaviso ni historias, en ese mismo instante dejaron de recibir su salario, pero no por ello dejaron de ir a trabajar cada día. En 2003, el citado tribunal sentenció a su favor, pero Akku dice que siguen esperando que el gobierno indio les pague lo que les debe. ¡¡Llevan trabajando gratis los últimos 11 años!!

Aunque parezca increíble, estas dos mujeres, que deberían tener un monumento, han conseguido ahorrar cerca de 90 euros durante todo este tiempo. Akku, mezcla de resignación y dignidad, asegura que “lo único que quiero es que nos paguen lo que se nos debe, lo que merecemos tras 42 años de duro trabajo”.

Mientras el gobierno indio se decide a abonarles la deuda, Leela y Akku pueden recibir una buena noticia vía Libro Guinness de los Récords. Ya han presentado su candidatura para que figuren en la lista como las trabajadoras peor pagadas del mundo y, de conseguirlo, seguro que se llevan un pellizco de dinero que haga un poco de justicia.

Lo más raro que ha pasado durante la semana (16-22 julio)

Sé que muchos de vosotros echáis de menos los “Ya es casi viernes” de cada lunes y los “Ya es viernes” (de cada viernes, obviamente). Lo cierto es que últimamente tengo tan poco tiempo que estoy buscando ratitos para respirar, porque no me llegan las 24 horas. Y diréis… ¿por qué, becariucho? Pues muy sencillo: estamos en verano pero la actualidad friki está más activa que nunca, a ver si hay suerte y nos dura así también todo agosto. ¿No os lo creéis? Mirad, mirad, todo esto ha pasado estos días y no lo he contado hasta ahora…

1. Un buen samaritano al volante

Si creéis que lo de ayudar a ancianas a cruzar la calle se está perdiendo, es que leéis demasiados tebeos de Mortadelo y Filemón. Basta con ver lo que pasó en Rusia hace unos días, cuando un conductor se bajó de su vehículo delante de un paso de cebra y ayudó a cruzar a una señora que llevaba la compra. Dejó el coche encendido y con las llaves para ser un buen samaritano. He recuperado la fe en la humanidad.

2. Agente, salgo muy fea en mi ficha policial

Porque puedes portarte mal, pero no descuidar tu imagen. Podría ser el lema para una campaña de Tonya Ann Fowler, una mujer que llamó a emergencias para denunciar que había salido fea en la ficha policial y quería una foto nueva. Había sido detenida en Atlanta y hasta que no consiguió ser arrestada de nuevo, para posar (se supone) con maquillaje y bien peinada, no paró. Lo cierto es que mejora algo, ¿no?

3. Desfile de vacas por la ciudad

Imagina que te levantas a las seis de la mañana, te asomas a la ventana y ves a un montón de vacas cruzando la carretera. Inquietante, ¿verdad? Pues eso es exactamente lo que pasó en una zona de Harrogate, en Reino Unido, que vieron cómo un ejército de vacas (aquello parecía Jumanji) atravesaba una zona residencial. Habían escapado de un campo cercano y allí volvieron, cinco minutos después, sin causar ningún daño.

4. No habrá récord de biquinis

Cynthia Frererick, la famosa Cynthia Fredereick de Minnesota (EE UU) quería hacer una marcha en biquini para superar el Récord Guinness. Ello implicaba que necesitaba reunir a 451 mujeres dispuestas a pasear en biquini a cambio de un récord y unos cuantos dólares que irían a parar a una organización que lucha contra el cáncer de mama. Sin embargo, las autoridades locales han dicho que no es una actividad familiar y por lo tanto la han prohibido. Lo siento, muchachos. Si el 28 de julio teníais previsto ir al Madison Lake, sed conscientes de que allí no habrá récord ninguno.

5. Peleilla de un Doberman y un gatito

Es más grande que tú, más fuerte, más rápido… pero no tiene tu astucia. Supongo que ese tipo de cosas le decían al gatito sus amigos antes de enfrentarse a un doberman en un duelo sin cuartel del que podemos decir que salió victorioso… porque no perdió. Si queréis más datos, el minino tiene seis semanas y el perro dos años. Lo demás está en el vídeo.

PD: En cualquier caso, confío en que vosotros digáis “ya es casi viernes” cada lunes. Sois mi única esperanza.

Kenichi Ito es el más rápido del mundo… corriendo a cuatro patas

Ya sabéis que tengo aficiones raras. Para empezar, escribo un blog de chorradas, una encima de otra. Para seguir, cada lunes grito en Facebook y Twitter que “ya es casi viernes”. Todo eso, sin contar mi pasión por los ladrones torpes y los récords absurdos. Lo de hoy va de lo segundo.

El protagonista del récord absurdo es Kenichi Ito, un muchacho de 29 años capaz de correr muy rápido… a cuatro patas (no sé por qué intento mantener la intriga aquí con los puntos suspensivos, si ya os lo dije en el título). Fijaos si corre que es capaz de marcarse 100 metros en menos de 20 segundos.

Vale, igual no os parece demasiado, diréis que vosotros también corréis 100 metros en 20 segundos. Eso es porque no estáis visualizando la posición: ¡¡tenéis que correr como monos!! Yo, en esa postura, no soy capaz de hacer 100 metros en menos de 20 minutos. Por Dios, si me duele la espalda solamente de pensarlo.

Volviendo a Kenichi Ito, que es quien nos ocupa. El joven nipón aprendió ese estilo de carrera fijándose en los monos africanos y desde hace ocho años y medio practica cada día en su vida diaria. Imaginad que vivís en Tokio y sois vecinos de este chiquillo. ¿Qué se os pasaría por la cabeza viéndole entrenar por el barrio como si fuera un perro detrás de un conejo?

Cuenta el muchacho que desde siempre su cara y su cuerpo han sido como los de un mono y que en el colegio le gritaban, a modo de mofa, “mono, mono” (menos Sergio Busquets, que le decía “mucho morro”). Junta todo eso a su afición por los primates y te sale un señor que si alguna vez tiene que huir de la Policía primero se tendrá que poner a cuatro patas (a ver, ese que está pensando mal cada vez que escribo esta expresión: ya está bien, hombre).

En noviembre de 2008 marcó su récord Guinness y, aunque yo lo he descubierto ahora, lleva cuatro años siendo un personaje recurrente para la prensa. Será porque Kenichi busca vídeos en Internet y tiene un pase del zoo para perfeccionar su aprendizaje, será porque estuvo un mes entrenando en las montañas y le dispararon porque lo confundieron con un jabalí (JABALÍ, no elefante), o será porque los periodistas cada vez nos repetimos más.

PD: Necesito unas vacaciones. Sí, yo también me he dado cuenta.

 

Un récord sexy y muy divertido

BecConsejo: “Pon remedio al calor”

Hace calor… me derrito… en momentos como éste siempre me pregunto por qué demonios le compré el saxo a Lisa, en vez de instalarme un aparato de aire acondicionado. ¿Por qué no hacemos algo? Somos casi dos mil becarios en las comunidades de Facebook y Twitter… ¿a qué esperamos para acabar con este bochorno?

Pues que sepáis que mientras nosotros seguimos indolentes frente a nuestros ordenadores (y nuestros móviles), en la británica playa de Bournemouth han puesto remedio: 152 personas ligeras de ropa se han metido bajo una ducha de seis metros. ¿Por qué? Pues bueno, os diré que hay dos razones… una, por conseguir el récord Guinness de gente duchándose a la vez (es lo que hay, muchachos); otra, porque a la empresa que patrocinó el evento le venía de perlas esa publicidad.

No obstante, nos vamos a quedar con la parte feliz, la del centenar de chicas y chicos en biquini y bañador (ellas en biquini y ellos en bermudas, lo digo para que no haya confusión), y vamos a obviar que una empresa de productos para cuidar la higiene personal estaba detrás el evento. Aunque bien pensado, por mucho que cayera agua y estuvieran medio desnudos… digo yo que estando tan juntitos y con tanto roce igual alguno acabó peor de lo que estaba. Bah, no me hagáis caso, serán los calores (¡maldito seas, Perry el ornitorrinco!).

Por si lo queréis saber, antes de que estos locos de la arena y las duchas gigantes marcaran el nuevo récord, el Guinnes de la ducha gigante lo tenían 145 calurosos estadounidenses que se reunieron en Illinois allá por 2009 (que parece que fue hace poco, pero ponte a contar todas las cosas que has hecho y has dejado de hacer).

Es por ello que os digo: “¡Indignaos!”… ah, no, que eso está ya muy visto. Es por ello que os digo: “Levantaos”, poned a funcionar esas mentes privilegiadas, vosotros que podéis, y planeemos un récord. Cuanto más estúpido, mejor, que así seguro que no lo tiene nadie. ¿Qué me decís, se os ocurre algo?

PD: Suerte que, aunque no tengo el aparato de aire acondicionado, me quedan mi pequeño Bart, mi pequeña Lisa y mi pequeño… mi pequeño eso…

Cinco récords guinness que nos podíamos haber ahorrado

BecConsejo: “Si no lo vas a mejorar, déjalo estar”

El día de Reyes es un día de fiesta. #yoconfieso que no fue mi mejor día, a pesar de que @juancmarti se esforzó portándose como uno de los mejores amigos invisibles posibles. No obstante, borrón y cuenta nueva. Vamos a por esas chorradas que nos entretienen todos los días… en el capítulo de hoy: cinco récord guinness que podíamos habernos ahorrado.

5. Caracoles en la cara

Fin Keheler tenía 11 años en 2009 cuando se llenó la cara de caracoles vivos para conseguir un récord un poco estúpido particular: ¿adivináis cuál? Pues el de tener los máximos caracoles posibles en la cara durante diez segundos (no era muy difícil). Fin consiguió acumular 43, que quieras o no tiene su mérito.

¿Por qué nos lo podemos ahorrar? Pues porque hacerle pasar ese mal rato a un crío de 11 años es completamente innecesario, porque en el colegio se van a reír de él, porque si no hace nada más en su vida y pasa a la posteridad como “el niño de los caracoles” se arrepentirá… ¿no os basta?

4.Escribiendo a ordenador

Norman Pérez debía tener una vida interior muy interesante cuando decidió que iba a pasar cuatro días de su vida chateando en su ordenador. Este guatemalteco afincado en EE UU, actor y modelo, viajó en su momento a Nueva York expresamente para acometer el récord y dijo que, aunque pensaba que iba a estar tres días, al final logró aguantar cuatro.

¿Por qué nos lo podemos ahorrar? Pues porque siendo actor, conseguir un récord de este tipo tampoco es que le vaya a abrir demasiadas puertas, porque tampoco supone una proeza (le daban cinco minutos de descanso por cada hora que fue acumulando para dormir) y porque no, Norman; tus padres te criaron para ser un hombre de provecho.

3. Sonrisas blancas

Dientes, dientes, que es lo que les jode… Suerte que no leéis lo que acabo de tachar, es que me he dejado llevar y claro… pasa lo que pasa. Resulta que en Manila (Filipinas), cerca de 10.800 estudiantes (y no estudiantes, que algunos no cuelan amigo) se reunieron para lavarse los dientes a la vez y marcar el récord del mayor número de personas lavándose los dientes al mismo tiempo.

¿Por qué nos lo podemos ahorrar? Pues a ver, la intención parece buena, pero eso de enjuagarse la boca en un vaso ahí delante de todos queda un poco guarrete (¿a dónde van esos vasos?). Además, si no usan drentífico, dentifícro, dentífrico, para mí, sinceramente, el récord no vale.

2. Baile de huevos

Ashrita Furman merecería un post por sí solo. De hecho, un tipo cuya mayor aspiración en la vida (y no me entiendan mal, lo digo con todos los respetos) es conseguir récord guinness roza casi lo enfermizo (dicho respetuosamente, insisto). Me voy a quedar con uno, porque con todos no puedo, claro. Entended que tiene más de 100 récords y no estamos ante un superman, sino ante un friki tipo bastante particular.

El récord que he elegido es del de “señor más rápido moviendo una docena de huevos así en plan malabarismo”, conseguido en septiembre de 2009. Hombre, tiene cierto mérito que tardara un minuto y medio (1′ 36”, para ser más exactos), pero de ahí a convertirlo en un récord guinness… pues como que no. En cualquier caso, lo de este hombre con los huevos es casi obsesión. También tiene el récord de huevos cogidos al vuelo y de huevos rotos con la cabeza.

¿Por qué nos lo podemos ahorrar? ¡Por todos los que habrá roto practicando!

1. Leche ocular

Suena mal y visualmente tampoco es que mejore demasiado. Ilker Yilmaz tiene la extraña proeza de echar leche por los ojos y apagar velas (salió en la tele con Sobera, ¿os acordáis?), de modo que cualquier récord que tenga que ver con echar leche por los ojos es cosa de Ilker.

¿Por qué nos lo podemos ahorrar? ¿Hace falta que os dé razones? ¡Pues porque es una guarrada, hombre!

PD: Antes de intentar superar un récord de éstos, pensad si merece la pena, por Dios.

Otro récord Guinness español

BecConsejo: “Vigila lo que escribes. Cada día tengo que corregir BecsConejo por BecConsejo

Cuando Jenn leyó que el puzzle más grande del mundo lo habían montado unos españoles se puso en contacto conmigo para decirme que hay otro récord español en el que él ha participado: montó junto a otros locos (en el mejor sentido de la palabra) la exposición de playmobil más grande del mundo.

Sabéis que yo soy un apasionado de los muñequitos (tanto de los Lego-menos-, como de los Playmobil-más-), por eso no quería pasar la oportunidad de contaros la locura. Lo consiguieron el día 26 y entraron en el Libro Guinness después de recrear la historia de la Humanidad con 68.808 figuritas (el anterior récord eran 35.000 muñecos).

¿Os imagináis la final del Mundial hecha con Playmobil? 16.000 muñecos en el Estadio asistiendo a la final España-Holanda, con su pulpo Paul, su Manolo el del Bombo y su beso Iker-Sara (Casillas-Carbonero / Casillero-Carbonillas). Inquietante… jejeje.

Tardaron cuatro días en montar todo (en Barbastro, Huesca) y participaron 140 coleccionistas de toda España. Me gusta la iniciativa, tanto por los muñecos como por la finalidad. Jenn pertenece a la Asociación Española de Coleccionistas de Playmobil Aesclick (una asociación sin ánimo de lucro con 250 socios) y, según me contaba, todos los ingresos de la exposición se destinan “a hacer llegar este juguete a los colectivos más desfavorecidos”.

Es un detalle que existan asociaciones así. Dedican los fondos a obras sociales, tienen urnas permanentes en hospitales, dan juguetes en centros médicos, comedores sociales… y van montando exposiciones por toda España. Todo por una pasión, ¡sí señor!

PD: ¿Habéis leído alguna vez a Gus Hernández? Deberíais. Él me pasó esta foto. “El mono que adoptó a un gato”.

¿Cuánto aguantamos sin dormir?

Seguro que a vosotros también os ha pasado. De repente estáis muertos de sueño, pensáis que no podéis aguantar más, y una hora después volvéis a estar (más o menos) como nuevos.

Es más, si repetís la hazaña, probablemente volvéis a sentir lo mismo al día siguiente. Más o menos a la misma hora tenéis tanto sueño que parece imposible aguantar despierto. Pero si os lo proponéis, al final también lo conseguís.

Así llegamos a la gran pregunta: ¿cuánto aguantamos sin dormir? Pues no hay un número de horas a partir del cual caes rendido o mueres, pero si hay un récord. Hasta el momento (que se sepa) no hay nadie que haya aguantado más de 264 horas sin dormir sin usar ningún tipo de estimulante, lo equivalente a 11 dias.

El récord está en posesión de Randy Gardner y data del año 1965. Randy tenía entonces 17 años y estudiaba secundaria en San Diego (California).

Después de cuatro días de estudio Randy empezó a sufrir alucinaciones y llegó a creer que era un futbolista famoso, según cuenta la BBC.

En cualquier caso, durante los 11 días que permaneció despierto no sufrió ningún problema médico serio al contrario de lo que muchos médicos auguraban. Lo único destacable, aquello que ya sabíamos: Randy padeció una pérdida gradual de la concentración y la percepción, pero aún al final del experimento fue capaz de ganar al científico jugando al pinball, lo que demuestra que sus habilidades motrices permanecían intactas.

¿Cuánto creéis que durmió del tirón después de esos once días? Pues no sé si os defraudaré, pero sólo durmió 14 horas y 40 minutos. Se levantó a las 10.00 p.m., permaneció despierto 24 horas y durmió sus ocho horas correspondientes.

PD: ¿Vale este Guinness lo mismo que el de los pokémon?

(FOTOS: orangeacid, mamassage y THEfunkyman, respectivamente).

Hoy hace un año…

Pagar a las embarazadas para que dejen de fumar

Ridículo televisivo por un truco de magia

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Tiene 21 años y 12.113 pokémon

Como aquí los récords estúpidos están a la orden del día reconozco que no me sorprendí cuando vi en la prensa británica a Lisa Courtney tumbada encima de más de 12.000 pokémon.

Yo me sentí raro cuando, con 15 años, me pasé uno de los juegos de Pokémon en el ordenador. Pues bien, no me quiero imaginar cómo me sentiría si fuese Lisa, que tiene 21 y el absurdo récord Guinness de ser quien más pokémon tiene en todo el mundo (12.113).

Sé que esto que voy a decir me traerá negativas consecuencias en los comentarios, pero no puedo creer que eso sea sólo una afición. Definitivamente tiene que haber alguna conexión en su cabeza que falló y transformó lo que podría ser una afición (rara para su edad, pero afición al fin y al cabo) en una obsesión. Quizás interpretó al pie de la letra la cancioncilla aquella de “hazte con todos”.

Por si queréis saber más sobre Lisa, es británica, lleva trece años recolectando muñecajos y a su familia no le importa que su casa esté llena de estos falsos animalitos (“¡incluida la habitación de mi madre!” dice con alegría y jolgorio la coleccionista).

Empezó a coleccionarlos cuando vio una imagen de Pikachu, sin saber aún lo que eran (eso dice ella, vamos) y ahora se ha “enamorado” de Absol (supongo que a estas alturas no creeréis que es un compañero de universidad… no, es otro pokémon).

Ha estado cinco veces en Japón y quiere volver este año. Ahora su reto es convertirse en profesora de japonés (al menos sacará algo provechoso de este desvarío).

PD: Repito, una vez más, “cómo están las cabezas”…

Hoy hace un año…

El espionaje de Madrid, en el cine

Se cura la mujer que lloraba cuando comía

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