BLOGS

Ciencia, tecnología, dibujos animados ¿Acaso se puede pedir más?

Progreso

¿Qué es más difícil, arar con una azada o con un tractor? Para el individuo es obvio: por supuesto que es más fácil arar con tractor, hasta tal punto que ahora sólo un puñado de nosotros basta para arar por todos los demás. Pero para la sociedad en su conjunto es mucho más complicado. El sistema que extrae el metal, lo refina y funde en miles de piezas (cada una diferente) y construye con ellas un tractor; que transporta la máquina a donde se precisa y la hace accesible; que educa al agricultor en su uso y le proporciona repuestos, mantenimiento y combustible, tiene que ser muchísimo más complejo y variado que el que tan sólo debe fabricar azuelas.

Paradójicamente, eso significa que cuando la fuerza bruta se sustituye por sutileza el número y la variedad de trabajos para humanos no disminuye, sino que aumenta. Donde sólo hacía falta un herrero, un carbonero y un agricultor después hacen falta mineros, ingenieros, transportistas, logísticos, diseñadores, publicistas, vendedores. El mantenimiento que antes sólo precisaba una piedra de amolar ahora necesita mecánicos, fabricantes de piezas, más transportistas; y también petroleros, refinerías repletas de ingenieros químicos, atendedores de gasolinera, ejecutivos, burócratas, etc.

Y sin embargo, para los directamente afectados el cambio de la azada al tractor significa el paro, porque una única máquina realiza el trabajo de miles de peones.

Por eso sigue habiendo nervios en los gremios afectados cada vez que el viento nos trae noticias de la aparición de nuevas máquinas, más avanzadas, capaces de reemplazar a gente. Como los robots sumiller japoneses, que identifican el vino, detectan sus defectos y sugieren quesos de acompañamiento. O como el programa que acaba de sacar Thompson Financial, capaz de redactar una noticia en décimas de segundo a partir de los estereotipados comunicados de prensa de resultados empresariales. ¿Corren peligro los puestos de trabajo de los estirados sumilleres o, los dioses no lo permitan, los empleos de los periodistas?

Tal vez algunos, los de los profesionales cuyo trabajo se puede automatizar porque carece de creatividad. Al fin y al cabo detectar el olor característico del vino picado sólo es reconocer una molécula, y ordenar las cifras de resultados de una empresa es tedioso y repetitivo. Para algunos de estos profesionales los nuevos colegas cibernéticos liberarán tiempo y mente para dedicar su habilidad a otros menesteres menos ‘maquinarios’ y más creativos. Habrá quien sea incapaz de reciclarse, o no guste del trabajo creativo: no todas las personas son iguales. Pero en conjunto se crearán miles de nuevos trabajos, porque esos robots deberán ser programados, distribuidos, vendidos y mantenidos; trabajos sucios pero que deben hacerse. La sociedad ganará en complejidad, y en sutileza. Es el progreso. ¿No?

4 comentarios

  1. Dice ser Raúl

    Preguntabas cuál es el rumbo que debe tomar ‘retiario’. Por mi parte, no dejaré de leer tus escritos mientras sigas ofreciendo este tipo de historias. Y, sobre todo, con tu particular forma de ver las cosas y exponerlas.Estoy terminando la carrera y muchas veces he intentado convencer a otros que la tecnología no destruye el trabajo. Lo que hace, como bien apuntas, es ahorrarnos la parte más dura y repetitiva. Desde el punto de vista ‘ingenieril’ está muy claro que ese tipo de trabajos los debe realizar una máquina.También hay que comprender el punto de vista del obrero. Es difícil recolocar al trabajador que ha estado realizando el mismo trabajo repetitivo durante años.

    04 Septiembre 2006 | 22:41

  2. Dice ser Javier (n)

    Bien Pepe,no hablas de la densidad del agua del mar, pero casi.Hay un dato interesante que mencionaba una vez un presidente de una empresa de coches en España: “Cuanto más invertimos, más reducimos la plantilla”.Las inversiones ya no sirven para crear puestos de trabajo directos. Pero ¿Y los indirectos?Muy bien planteado. Si tampoco se crearan indirectos (directamente) se crearían en segundas nupcias. Los ricos riquísimos, que ganarían todo el valor añadido que produjeran los robots, viajarían, se construirían más casas, irían más de putas o de gigolós…De lo que se trata es de crear riqueza. Luego ya veremos cómo la repartimos. Lo peor es no crearla. Temer las inversiones porque destruyen puestos de trabajo (temer las inversiones, aunque sean en la India, o en Eslovaquia y aunque se desinvierta en España, es cortedad de miras.Qué buena vuelta de vacaciones.Javier

    05 Septiembre 2006 | 1:18

  3. Dice ser lozano

    te amo liz

    03 Noviembre 2006 | 18:04

  4. Dice ser Antonio

    Hola:El concepto de progreso deriva su valor y su poder de sus referencias al futuro. Se piensa que un mundo cada vez mejor es aquel en que se incrementa el bien-vivir. Ello se lograría, poniendo al ser humano a resguardo tecnológico creciente ante los avatares de la Naturaleza. Se considera que innovar tecnológicamente es la causa de que se avance en el control de la Naturaleza y se incremente el nivel de vida (o, simplemente se progrese).Los beneficios que genera la industria moderna para una parte reducida de la población, no dependen tanto de la tecnología como de las fuentes de energía fósil; el crecimiento tecnológico de los dos últimos siglos ha sido posible gracias a la desconsiderada actitud que el hombre ha adoptado al explotar los recursos naturales irrenovables y crear condiciones que deterioran el medio ambiente.saludos

    09 Noviembre 2006 | 21:54

Los comentarios están cerrados.