Reportero: periodista que a fuerza de suposiciones se abre un camino hasta la verdad, y la dispersa en unatempestad de palabras (Diccionario del diablo - Ambrose Bierce)El cómo se hizo de los reportajes de 20 minutos...

Archivo de julio, 2006

Unos puntos menos, colega

“…” Podrían ser unos puntos suspensivos o la cara de Casper, pero en realidad son los tres puntos que habría perdido al tirar una colilla por la ventana del coche.

Bueno, mi compañero los habría perdido. Porque yo no tengo carné. Así que soy el menos indicado para hablar de los puntos y micropuntos de las carreteras.

La Guardia Civil, en cambio, sí que lo hizo en la presentación del carné por puntos que realizaron el sábado en un control en la M-40. Estaban pletóricos. Dando palos. Aunque confesaban que “el que quiera correr correrá igualmente”.

Los transportistas parecían ser los peor parados con el nuevo carné, cuando hablé con ellos, horas después, en un bar de carretera. “No es justo que tengamos los mismos puntos que los conductores normales. Estamos todo el día en la carretera y muchas veces por obligación nos metemos por sitios prohibidos. ¿No podremos descargar, entonces?”, explica Antonio.

“¿Cómo me voy a examinar sino sé cómo van los ordenadores?”, arremete Julián, otro transportista, contra el nuevo sistema (¿Windows?). “La historia es evitar las muertes, estoy de acuerdo, ya que 70 muertos no son sólo 70 muertos. Son 70 padres, madres, hermanos…”, concede acto seguido.

Evitar los muertos.

En eso todas las personas a las que pregunté o escuché coincidían: conductores, agentes, funcionarios, políticos. Las cifras de Francia e Italia justifican el carné por puntos, dijo la Delegada del Gobierno.

Pero Julián, el transportista, vuelve a la carga: “¿De verdad crees que España es como Francia?”. Era su particular visión del “Spain is different” en la carretera.

Jesús, el camarero del bar, le indica que “hasta el 7 de julio de 2007 no sabremos si esto funciona”.

Entonces me pasa por la cabeza… esperemos que funcione. Esperemos que deje de haber muertos. Esperemos que dejen de hacer coches más veloces. Esperemos que cada vez tengamos menos coches. Esperemos que el transporte público de este país nos ayude a ello reduciendo sus pornográficas tarifas y creando accesos a todos los rincones del Estado. Esperemos que se acabe la hipocresía de una vez por todas…

PD: “… ….” No es un mantra zen. Son los puntos que mi compañero (el fotógrafo) y yo calculamos que habríamos perdido haciendo el reportaje, en caso de que nos hubieran pillado. Nada especial. Tirar una colilla por la ventana. Sobrepasar la velocidad en la Castellana. Vaya, unos cuantos puntitos. Habrá que cambiar de hábitos. O evitar que nos pillen, Jorge.

Javier Rada