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Detienen a una anciana de 93 años como regalo de cumpleaños

La madre de Anne M. Dumont, Simone, es una seguidora incondicional de la serie de televisión estadounidense Cops, que muestra a agentes de policía y de la oficina del sheriff en plena acción.

Con la ayuda del Departamento de Policía de la ciudad de Augusta, en Maine, Anne acordó que un oficial se pasara por su casa y arrestara a su madre en el día que celebraba sus 93 primaveras. Una impactante forma de recordar una fecha tan señalada. Lee el resto de la entrada »

¿Comer margarina conduce al divorcio?

Si hacemos caso a un curioso gráfico publicado en la página Spurious Correlations, no dudaríamos ni un segundo en afirmar que en el estado de Maine (EE UU) los que comen margarina se divorcian mucho más. ¿Una locura? Quizás, porque la relación entre los dos términos no tiene ni pies ni cabeza. Pero no me negaréis que tiene su gracia.

(Foto: Pixabay)

(Foto: Pixabay)

En esta web, Tyler Vigen, un joven estudiante de Harvard con un sentido del humor muy refinado, se dedica a hacer comparaciones sin una base científica con el único propósito de divertir al usuario e incitar a que el público reflexione sobre soberanas chaladuras.

“Lo gracioso es que permite a la gente ser científica por unos minutos, pues formula sus propias hipótesis”, señaló Vigen en una entrevista en la BBC.

Entre los gráficos más locos de su página destacan: el que vincula el aumento del consumo de queso con el número de personas que murieron porque se enredaron con las sábanas de su cama. O la relación que existe entre la tasa de nupcialidad del estado de Kentucky con el número de personas que se ahogaron en EE UU después de caer de un barco de pesca.

¿Cuánto tiempo dedica este chico a bucear en estadísticas? Lo mejor de todo es que las hace concordar como si hubiera un estudio sesudo detrás de cada gráfico. Su secreto: un programa informático diseñado por él que rastrea miles de bases de datos para localizar estas concordancias imposibles. ¡Olé por la originalidad!

Gráfico de tylervigen.com sobre los divorcios en Maine

Gráfico de tylervigen.com sobre los divorcios en Maine (EE UU)

Un teléfono móvil se incendia y quema las posaderas de su dueña

Una adolescente estadounidense se ha llevado el susto de su vida por culpa de un iPhone demasiado ‘calentito’. El teléfono móvil actuó como si fuera una parrilla y quemó una de las nalgas de la chica. ¡Vaya toalla!

Los hechos ocurrieron a primera hora de la mañana en una escuela de Secundaria de Kennebunk, en Maine. La joven, en mitad de una clase, comenzó a sentir mucho calor en su trasero. Segundos después, su pantalón echaba humo por uno de los bolsillos como si fuera una máquina de vapor. Asustada, se tiró al suelo y rodó para intentar quitarse la ropa lo más rápido posible. Menos mal que la profesora reaccionó rápidamente y utilizó una manta para apagar el pantalón que ya estaba empezando a arder.

Fue algo que no creo que alguien haya visto antes, me pareció increíble“, declaró Jeff Rodman, director del colegio, después de mostrar algunas fotografías del teléfono y de cómo había quedado la prenda.

Por otro lado, Andrew Palmeri, responsable de los servicios de emergencia, comentó que todo parecía indicar que la batería del iPhone había presentado un cortocircuito, posiblemente por la presión recibida. ¡Ojiplático me hallo!

Afortunadamente la joven fue atendida de urgencia en el hospital de la localidad, y aunque sus quemaduras eran “moderadas, no tuvo que quedarse ingresada.

Acaba en prisión por una catastrófica diarrea

trainspotting_servicioAl encontrarme con esta información me ha venido a la memoria el ‘inmaculado’ servicio de la película Trainspotting. Solo visualizarlo me da escalofríos. Pues en un estado parecido debió quedar uno de los baños del Palacio de Justica Federal de Maine (EE UU), después de recibir la visita desesperada de Ronald Strong, un caballero cuya incontinencia casi sobrehumana le ha costado muy cara, ya que va a tener que pasar una semana en el calabozo por dejar el retrete como un campo de batalla.

Este escatológico relato comienza cuando el señor Strong (su apellido parece puesto a propósito) comenzó a tener unos dolores horribles en el bajo vientre durante una vista rutinaria en los citados juzgados. Visiblemente apurado pidió un receso al juez, y como alma que lleva el diablo le dio el tiempo justo para llegar al baño. Rápidamente cerró la puerta y alivió su ‘pesada carga’ como si no hubiera mañana. Tal era su ataque de nervios que no se dio cuenta de en que estado dejaba los sanitarios, las consecuencias las sufrió el servicio de limpieza.

En declaraciones a un medio local, un operario afirmó que “tres cuartas partes del suelo estaban llenas de heces y las manchas en la pared llegaban casi a dos pies (60 centímetros) de altura“. Me ahorró el resto de detalles que solo añadirían más ‘dramatismo’ a la historia.

Por su parte, Mr. Strong indicó que no había tenido intención de dejar los aseos así. También explicó que un medicamento que toma para el corazón provocó el desastre. Estos argumentos parece que no fueron suficientemente creibles para los jueces, que en una vista rápida, le impusieron una pena de siete días en prisión por vandalismo. La justicia no deja nunca de sorprenderme.

Espero, por el bien del señor Strong, que no le vuelva a entrar un ataque de este tipo porque sus compañeros de celda pueden ser menos comprensivos que los azulejos del baño.