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Dieta mediterránea (4): curiosidades y controversias

Anteriormente en este monográfico sobre la dieta mediterránea:

Curiosidades

La industria del cine detrás de los orígenes de la dieta mediterránea

Lon ChaneyTodo este tema de la dieta mediterránea le debe mucho a la industria hollywoodiense del cine. Al menos algo tuvo que ver para que Ancel Keys terminara siendo quien fue. Me explico. Keys nació (1904) en Colorado de unos padres bastante jóvenes (por no decir adolescentes) en el seno de una familia relativamente humilde. Al parecer, las dificultades económicas y la esperanza de poder aspirar a una mejor vida en el oeste americano motivaron que la familia se trasladara a California en 1906 cuando Ancel contaba con apenas dos años. De esta forma seguían los pasos del tío de Keys (el hermano de su madre) un actor de teatro que empezaba a despuntar y que se llamaba Lon Chaney. Si visitas con cierta asiduidad este blog sabrás que una de mis aficiones es el cine clásico. Así que si se me permite una pequeña digresión diré que Lon Chaney (el tío de Keys) fue conocido en su tiempo por el hombre de las mil caras, un actor con una especial habilidad para “automaquillarse” y transformarse hasta aparecer en escena grotescamente deformado (el papel que más fama le reportó fue el de Quasimodo en la película muda “El fantasma de la ópera”).  Merece la pena ver la película biográfica sobre la vida de Lon Chaney titulada precisamente “El hombre de las mil caras” e interpretada de forma sublime por el carismático James Cagney.

Keys no era médico (a pesar de que todo el mundo así lo cree)

Todo esto viene a que fue de esta forma, afincado en California, más en concreto cuando se mudaron de San Francisco a Berkeley que Keys tuviera la posibilidad de estudiar en tan reconocida universidad. Tras una azarosa juventud, mitad trabajando de peón y minero, mitad viajando por todo el mundo para ganarse la vida, Keys terminó estudiando y en 1925 se graduó en Ciencias políticas y económicas, y en 1928 se graduó en zoología. Tras una beca de dos años obtuvo su primer doctorado en oceanografía y biología marina. Dicho de otra forma y a pesar del habitual malentendido entre la población general: Ancel Keys ni estudió medicina ni, por tanto, fue médico. Tras diversas estancias en el extranjero, después de estudiar fisiología en Cambridge y ser profesor en Harvard, obtuvo un segundo doctorado, en este caso en fisiología y por la universidad de Cambridge.

A pesar de que el conocido como Estudio de los siete países es la obra por la que es especialmente conocido, Ancel Keys destacó en muchos otros terrenos y su legado va mucho más allá de la cuestión mediterránea.

Keys y el ejército

Los primeros estudios con una cierta repercusión de Ancel Keys se centraron en el campo de la fisiología sobre la adaptación del organismo humano a las alturas y otras circunstancias adversas. Fruto de sus hallazgos, en 1941, el gobierno de los Estados Unidos le encargó la creación de unas raciones de campaña nutricionalmente adecuadas y destinadas en origen a las tropas paracaidistas de su país. De esta forma creó las que luego fueron popularmente conocidas como “raciones K” (“K” de Keys) que aunque estaban originalmente destinadas a las tropas paracaidistas terminaron por distribuirse entre una buena parte de los soldados como parte de su atuendo militar (prometo hacer una entrada sobre este tema).

Keys, el ayuno y Grande Covián

Keys_Starvation

Las adaptaciones fisiológicas del organismo al ayuno o a la inanición también fueron un campo en el que los hallazgos de Keys terminaron por aportar importantes datos publicados en la obra The Biology of Human Starvation (Biología de la desnutrición humana) fruto del trabajo conocido como “Experimento Minnesota” entre 32 voluntarios. Para entonces Keys ya se le había encargado la creación del laboratorio de higiene fisiológica de la universidad de Minnesota y llevaba a cabo sus estudios allí. Laboratorio que con el tiempo se terminó convirtiendo en el centro neurálgico del ya conocido Estudio de los siete países. Fue precisamente en esta época de su carrera como investigador cuando contó con nuestro Profesor Francisco Grande Covián como colaborador. Tras coincidir ambos en algunas reuniones de trabajo, en 1952 Grande recibiría un telegrama por parte de Keys en el que se le decía que la universidad de Minnesota le ofrecía un puesto de profesor agregado. De esta forma, Grande colaboró de lleno en la continuación de aquel Experimento Minnesota sobre los efectos de la restricción calórica e hídrica; sobre el papel de la grasa dietética en el balance lipídico y, como no (pero un poco menos) en la cuestión mediterránea.

Controversias

Pero no todo han sido parabienes en el legado científico de Ancel Keys. A pesar de la repercusión mediática de sus hallazgos y de conseguir que la “dieta mediterránea” fuera conocida en todo el mundo como el supuesto paradigma de la alimentación saludable, a día de hoy existen no pocas corrientes que cuestionan la forma en la que planteó inicialmente su “hipótesis grasa” y, claro está, que también critican sus conclusiones y recomendaciones.

De entrada, recibió una feroz crítica en su tiempo a raíz de presentar en 1955 sus hipótesis en la OMS (ver capítulo anterior). Entonces, Keys presentó un gráfico fruto de un artículo ya publicado, que representaba el número de muertes por enfermedad cardiaca frente a la cantidad relativa de grasa en sus dietas, con datos de 6 países (Japón, Italia, Reino Unido, Australia, Canadá y USA). En dicho gráfico se podía contrastar una correlación casi perfecta de “a más grasa en la dieta, más muertes por enfermedad cardiaca”.

Keys_OMS

Sin embargo, dos autores de la época (J. Yerushalmy y H. Hilleboe) y que al parecer se tomaron muy a pecho las teorías de Keys en la OMS rebatieron en 1957 sus postulados con muy pocas contemplaciones. En el artículo titulado Fat in the diet and mortality from heart disease; a methodologic note (“Grasas en la dieta y mortalidad a causa de de la enfermedad cardiaca; una nota metodológica”) sostenían, muy en resumen, que porqué habría nadie de presentar este gráfico con tan solo 6 países si había datos más que de sobra (al menos de 22 países) para confeccionar aquel gráfico. Pero claro, con 22 países la correlación no era tan perfecta. Del mismo modo, argumentaron que la correlación entre dos variables no implica a priori que haya una relación de causa-efecto entre ellas. (¿Quieres aclarar estos conceptos? Te sugiero que eches un vistazo a esta entrada?)

A día de hoy permanecen desconocidas las razones por las que Keys decidió presentar sus datos con aquellos 6 países y no otros (al menos yo no he sabido encontrarlas) y también perduran no pocas dudas acerca de la famosa relación causa-efecto entre concretos elementos dietéticos y un mejor pronóstico de salud a partir de la “dieta mediterránea”: ¿qué es en definitiva lo que, en teoría, proporcionaba una mejor salud a aquellos habitantes de las zonas mediterráneas, eran los vegetales, el menor consumo de carne, el aceite de oliva, el vino, el ser más activos…? Es decir, hay muchos elementos, muchos confusores, como para poder determinar con claridad meridiana cuál es el elemento clave. Además, es muy probable que muchos de esos elementos interaccionen entre sí. A pesar de los avances y de todos los recursos invertidos hasta nuestros días, este es un tema que no está claro para todo el mundo… y que, de verdad, no sé si alguna vez se podrá dilucidar con detalle.

En el próximo capítulo abordaré, por fin, la vertiente mediática del término “dieta mediterránea”… en mi opinión verdadera causa de que a día de hoy este término haya alcanzado las increíbles cotas de popularidad que todos conocemos; más allá de la prensa gris y de los sesudos estudios científicos que relacionaron el consumo de grasas y la enfermedad cardiaca.

Continuará…

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Imágenes: 1.  Madmax32 vía wikimedia commons; 2. http://www.amazon.com/The-Great-Starvation-Experiment-Starved/dp/0816651612; 3. http://www.epi.umn.edu/cvdepi/pdfs/Keys,%20Atherosclerosis,%20A%20Problem%20in%20Newer%20Public%20Health.pdf

 

6 comentarios

  1. Dice ser Brigantis

    Muy interesante toda la serie sobre la dieta mediterránea, y el blog en general. Se necesitan expertos que nos hablen de nutrición para que los profanos lo comprendamos. En cuanto a la dieta de los griegos que estudió Keys, desde la ignorancia yo diría que el éxito se basaba en la casi ausencia de alimentos procesados, y el consumo de productos frescos de cercanía. Aparte de que, cualquier dieta que se compare con la estadounidense… tiene todas las de ganar 😉

    30 agosto 2013 | 10:47

  2. Dice ser OMG

    Flipa, vaya parrafada que no tiene nada que ver con la dieta mediterránea.

    Pone el título para atraer, y luego el tostón de la historia de estos personajes del cine…

    La próxima vez cíñete al tema, o no nos engañes.

    30 agosto 2013 | 12:30

  3. Dice ser Nina

    Esto de las dietas es según el cuerpo de cada uno porque yo conozco una chica que sigue una dieta a base de helados y miren como está: http://xurl.es/9oxqz

    30 agosto 2013 | 12:40

  4. Para buenas dietas las que hacen las novias de futbolistas que salen en Fútbol, chicas y quinielas PARA BLOGGER

    30 agosto 2013 | 17:11

  5. Dice ser Rubén Murcia

    Enhorabuena por el post. Muy interesante la verdad. Buen trabajo.

    31 agosto 2013 | 11:38

  6. También hay mucho cuento con la dieta mediterránea.
    http://www.oroyplatadeley.es/

    31 agosto 2013 | 11:58

Los comentarios están cerrados.