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"El hombre es el único animal que come sin tener hambre, que bebe sin tener sed, y que habla sin tener nada que decir". Mark Twain

¿Exceso de publicidad emocional? (también de alimentos)

El otro día en Twitter un seguidor correspondido (@EstoNoEsComida) se expresaba contundente: “Demasiada publicidad emocional estoy viendo últimamente, sobre todo en alimentación” y yo suscribí, que me parecía que llevaba toda la razón, la publicidad emocional se usa demasiado. Será cuestión de la crisis, no sé.

Twit esto no es comida

Adelanto que no soy experto en estas cuestiones del márquetin y la publicidad, pero al mismo tiempo reconozco que me apasiona y, a falta de Mr. & Mrs. Brief por estos lares, hoy le voy a dar caña a este tema.

¿Qué se entiende o qué entiendo yo, que entiendo poco, por publicidad emocional?

Se trata de esa publicidad que está diseñada con el fin de provocar en el receptor una serie de emociones o sentimientos de relativa gran intensidad y que confiere un valor añadido al producto o a la marca. Los puristas dicen que toda publicidad es “emocional” en cierto grado, y creo que aciertan, muchos anuncios dejan en el receptor una u otra emoción (deseo, curiosidad…) incluida también la de indiferencia. Pero en el caso concreto de la publicidad que recibe este apelativo, se trata de que los consumidores vinculen esa emoción a la marca normalmente a partir de mensajes humanizadores, afectivos, próximos que transmitan una cierta empatía e incluso cercanía y/o solidaridad (¿real?) con el consumidor. Dicho a las claras, la publicidad emocional transmite o pretende transmitir “buenrollismo”. Muchas veces en ella no se llega ni tan siquiera a mencionar producto alguno, solo se habla de la marca.

¿Quieres ejemplos? Aquí tienes uno bien reciente del mundo de la Banca y aquí otro . El mundo del motor tiene también innumerables muestras del valor de las emociones en la publicidad, aquí tienes un ejemplo y aquí otro. Curioso, anuncios de bancos en los que no hay bancos y de coches en los que no hay coches (o casi)

Pero en este blog lo que nos importan son los anuncios de alimentación y en el post de hoy publicidad emocional de marcas de alimentos. Veamos ejemplos:

Ejemplo 1 de Campofrío

Ejemplo 2 de Coca-Cola (hay decenas de esta marca usando la publicidad emocional)

Ejemplo 3 de Werther’s Original (los caramelos)

Ejemplo 4 de Nescafé

Ejemplo 5 de Casa Tarradellas

He puesto solo 5 ejemplos pero la lista es interminable y no sé qué me da que actualmente el sector publicitario en general y el de la alimentación en concreto está “abusando” del recurso este de la sensiblería.

En líneas generales la publicidad emocional como tal se contrapone a aquella otra más de corte informativo, la que acerca al consumidor las soluciones, características y/o ventajas de optar por el producto objeto de la publicidad y no por otro.

Son diversas las estrategias para la utilización de la publicidad emocional: la utilización del sexo, del humor y de la diversión, de argumentos que ensalzan las cualidades de los consumidores de ese producto… pero como digo, últimamente me parecen más frecuentes las que se enrocan en la nostalgia, la ternura, las escenas de la vida cotidiana, las (supuestas) virtudes de la condición humana, etc.

Y no me parece bonito. Como decía aquel, todos tenemos nuestro corazoncito, y que nos traten de calcar un producto tocándonos la fibra sin tener en cuenta o logrando que el consumidor pase por alto las cualidades inherentes al producto anunciado, no me parece adecuado. Y más cuando una de las cosas que se ponen en juego es algo tan importante como la salud, por que al final de lo que se trata de anunciar en este caso al que me refiero son alimentos. En mi opinión, la publicidad emocional debiera estar prohibida para alimentos (o marcas que los elaboren) que se sitúen de forma típica en la cúspide de la alimentación saludable. Es decir, prohibida para todos aquellos cuyas más elementales recomendaciones aludan a un consumo ocasional y en cantidades reducidas.

¿Y tú, has visto alguna publicidad emocional que promocione alguna marca de alimentos? ¿Qué te parece que se use este tipo de publicidad, está todo permitido en este terreno?

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Esta entrada participa en la III Edición del Carnaval de la Nutrición, organizado por el blog Scientia

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10 comentarios

  1. Dice ser parafashionyo

    La publicidad emocional es la que poco a poco está ganando un puesto importantísimo en la convencional. Tener en cuenta que lo que las marcas buscan ahora es generar sensaciones, crear una emoción adosada a la compra, una experiencia.

    Pasaros por mi blog que estoy de sorteo 😉

    http://www.parafashionyo.com

    22 abril 2013 | 09:56

  2. Dice ser rg

    Otro de los muchos sensibleros es el de Danone y el crio que le habla a su futuro hermano en el vientrte de su madre, se habla hasta de la crisis!!.

    A mi me gustan los que van a las claras, porque es algo más que una moda el intentar maquillar productos ricos pero quwe se deben comer de vez en cuando, quesos de untar por ejemplo, otros casos como uno de caldos también tira por el lado sensiblero, pero he visto uno de fuet, no recuerdo la marca, que es sencillo y claro, no cuentan milongas, parece que está prohibido anunciar quesos curados o cualquier otro alimento que esté demonizado, en muchos casos de forma injustificada.

    El queso curado se ha puesto a la cabeza del traido y llevado colesterol malo; bien, pero como dices los anunciantes deberían hacer referencia al alimento y no entrar en territorio engañoso ya que cada uno ha de saber qué y cuanto puede o debe consumir.

    Galletas y productos infantiles que dicen formar parte de la asociación o nosequé de pediatría que bla, bla….lo he investigado y es una mentira, un intento de asociar palabras pediatría a algo que no es más que una asociación creada para uso engañoso y que nada tiene que ver con los pediatras, solo es una cosa de pago.

    Me indigna otro que no es sensiblero, va muuuucho más allá: Excess Control: ponte hasta las cejas de lo que quieras que luego te tomas este sobre de polvos mágicos, te vas por la pata abajo y hala!!!, toma fuerza de voluntad!!! y apología de la bulimia y la anorexia. Ese anuncio hace un daño tremendo a las personas especialmente con esas patologías.

    Con lo bien que hacen algunos anuncios, como el chocolate Valor y eso de tentación adulta, y no hablan de si el chocolate es sanísimo o si la abuela fuma. Eso sí, lo de la pblicidad subliminal y el sexo me encanta, descarados como el del Kinder Bueno o los espárragos Carretilla y la tia tragando uno con mirada lasciva al tipo….jajajaja, es de traca.

    Saludos.

    22 abril 2013 | 10:52

  3. Dice ser AreaEstudiantis

    Yo te diré que el anuncio de Campofrío me horriza (muy simplista) y el de Coca-cola tampoco me gusta nada de nada.

    http://areaestudiantis.com/

    22 abril 2013 | 11:19

  4. Dice ser ANTONIO LARROSA

    Para publicidad bestial , la que hago yo de mi WEb en Twitter. Mira

    El día 23 en todo Cataluña se celebra el dia de Larrosa y mi libro, que lo puedes conseguir en http://www.narrador.es http://www.antoniolarrosa.com .

    ¿Verdad que me ha quedado muy emotivo?

    22 abril 2013 | 11:46

  5. Dice ser Warp

    A mi me ponían los primeros anuncios de Carretilla, donde un guapo señor se tragaba el espárrago hasta el fondo… Sí que emocionaba, sí… 🙂

    22 abril 2013 | 12:11

  6. Dice ser rg

    @Warp

    Al que he hecho refrencia en el comentario anterior es que ahora es una bella mujer en pleno supermercado que se traga unos hasta el fondo mientras sonrie al protagonista macizorro de esta marca. Es descarao y la verdad que gracioso.

    Saludos.

    22 abril 2013 | 12:18

  7. El colmo es la publicidad en plan buen rollo, futuro perfecto de compañías sin ningún escrúpulo como Endesa. Ves la publicidad, luego te llega la factura y dices… debería estar prohibido.

    22 abril 2013 | 13:11

  8. Dice ser apolo_punk

    ¿Por qué quieres prohibir? La gente debe ser adulta y asumir su gordura. La educaciíon influye, yo en 3º de ESO, si esa cosa que todos critican, aprendí que eran los lípidos o los hidratos de carbono, además de saber que hay que evitar en la alimentación los nitritos y nitratos.

    Auto-responsabilidad.

    PD: Respecto a los anuncios, admito que alguno de ellos si me gusta, este es el colmo de esos anuncios emocionales.
    http://www.youtube.com/watch?v=vrBD2hSdLS0

    22 abril 2013 | 14:18

  9. Dice ser Yo tambien

    Ahh, pero es que os creeis la publicidad???
    Los anuncios son muy bonitos, entretenidos, vistosos, coloristas, machacones etccc….pero es eso PUBLICIDAD, nada mas.
    Que mas dara que apelen a “tu sensibilidad” ahi estas tu para no dejarte manipular.
    Si te dejas manipular y compras por sentimentalismo, es que te han ganado.

    Y si te han ganado es que eres un borrego mas.

    Mientras la gente en el mundo siga siendo tan “tontona” no levantaremos cabeza.

    22 abril 2013 | 14:41

  10. Dice ser Lilly

    Pues a mi me encanta la publicidad, me encanta ver buenos anuncios. Y no sé si será tema hormonal (seguro que sí) y tener un hijo de 14 años “que sólo le gustan los videojuegos” (como en el último caso) pero más de una lágrima he soltado esta mañana con un par de ellos.
    Yo disfruto si se han currado un anuncio y más si me tocan la fibra sensible, qué le va a hacer. Es como ver una película en 20 segundos. Lo que pasa es que a mi no me convencen para comprar más coca-cola ni más pizza Tarradellas, ni me lanzo a por Campofrío. Yo alabo la labor del departamento de marketing. Si en este país tuviéramos dos dedos de frente nos tomaríamos las cosas como son, y entonces coca-cola y aquellos promotores de los alimentos de la cúspide de la pirámide podrían hacer lo que quisieran con la publicidad de sus productos.
    Pero no es así, entonces estos anuncios me preocupan, porque influyen. Pero me preocupan más los anuncios en horario infantil. Porque aunque no están tan currados, juegan con las emociones de los niños. ¿Habéis visto los de Nesquik? por poner un ejemplo.

    24 abril 2013 | 11:10

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