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¿Han roto Eugenia Martínez de Irujo y José Coronado?

Parece que se ha ido de la lengua algún no tan amigo de la duquesita. “No me extrañaría si ya no hay nada entre los dos. No sólo no vieron con buenos ojos el idilio por la fama de donjuán de éste, sino que negaron en petit comité que fuera algo serio. Eugenia no ha querido compromiso con nadie en años y no tiene pinta de que cambiara la cosa con Coronado. Ella quiere vivir la vida”. Estas son las declaraciones de una persona del “entorno de los Alba” que leo ahora mismo, ojoplática, mientras desayuno con El Mundo y preparo mi post para el próximo lunes.

 

Las fotos son de julio de 2011. Los dos coincidieron en el concierto de Antonio Carmona en la Joy Eslava. Entonces él tenía su novia... Fotos: Gtres

Las fotos son de julio de 2011. Los dos coincidieron en el concierto de Antonio Carmona en la Joy Eslava. Entonces él tenía su novia… Fotos: Gtres

Según la información que publica La otra crónica del citado diario la relación más sorprendente del año (sin contar la del Nobel y la Preysler, claro) podría haberse terminado. Eso vale, lo acepto, y no me parece tan raro, pues es cierto que por mucho que Coronado haya estado rodando una película en Francia no cuadra del todo que ella no haya cogido un avión en preferente y se haya plantado junto a su novio aunque fuera para pasar una noche juntos (creedme que se lo puede permitir).

Lo que más sorprende es eso que dice el familiar/amigo/cotilla invitado/quienquiera que sea: “Ella quiere vivir la vida”. Por favor, si quiere vivir la vida… ¡razón de más para estar con Coronado!

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Señores y señoras, Coronado es un vividor, y un vividor buena gente además. Es simpático, culto, leído y viajado, además de motorista y de un hombre realmente interesado en la cultura y que se lleva bien con todo el mundo. ¿Cómo podría implicar dejar de vivir la vida el hecho de estar con él?

Al contrario, Eugenia iba a experimentar, al fin, qué es vivir la vida de verdad, porque, qué queréis que os diga, pero nadie, ninguno de vosotros, me va a convencer de que con Fran Rivera se puede vivir la vida más que con Coronado, que además no es celoso y creen en la libertad total y absoluta de cada miembro de la pareja.

Así que, si lo han dejado, no creo que sea por los motivos que insinúa El Mundo, sino más bien por otros distintos, incompatibilidad de caracteres, por poner una hipótesis.

La última vez que vi a Coronado fue en la première de Sólo química y, cuando todos los periodistas del corazón se le abalanzaron para preguntarle por su relación, recién descubierta, con Eugenia, él se limitó a decir: “Estoy feliz”

Después de eso, nunca más se supo, aunque sí hemos visto a Eugenia en un concierto con su hija, relajándose en las playas de Ibiza y a bordo de yates de lujo a unos 5.000 euros el día. Ah, sí, también la vimos  en la gala Starlite de Marbella.

¿Y él?, ¿por qué, si ya terminó su película en Francia, no fue un día a navegar con ella por aguas mediterráneas?

No sé qué pensáis vosotros, pero a mí esto me huele… a chamusquina. Ojalá me equivoque.

Ana Fernández: “Le dedico la película al amor más puro y con más química que he vivido”

Impresionante, guapísima, elegante, así apareció anoche Ana Fernández en el preestreno de Sólo química, su primera película como protagonista, una comedia romántica muy, muy divertida que parece destinada a ser el taquillazo del verano. Pelo corto y rubio, vestido negro y labios rojísimos, deslumbró a todos.

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Equipo de la película. Ana Fernández, en el centro junto al diretor. © Gtres

Divas patrias de todos los tiempos como Rosy de Palma, Bibiana Fernández, la impagable María Esteve y Alaska alegraron el ‘photo call’ y los cines Palafox de Madrid casi tanto como Rodrigo Guirao, el tío bueno protagonista (aunque yo soy más de Alejo Sauras, que está guapísimo y es el otro prota) de esta alocada película que hace cine dentro de cine y que reflexiona sobre el amor y sobre los falsos relumbrones de la popularidad.

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Porque hay cuentos de hadas que a veces pueden estallar en la cara de sus protagonistas, ¿será esta una de esas veces?

Pero sigamos con Ana Fernández, que sobre el escenario, rodeada de los muchísimos actores, dijo entre lágrimas antes de que comenzara la película: “Le dedico la película al amor más puro y con más química que he vivido”.

Fue muy emotivo, el cine entero tembló, pues nadie, absolutamente nadie, ha querido olvidar a Santi Trancho, su maravilloso novio, que está en el cielo desde que nos dejó hace unos meses por culpa de un trágico accidente. Era joven, era fuerte, era trabajador, era bueno. No es justo.

Uno de los más perseguidos de la noche fue José Coronado, que no dejó de sonreír pese a que, como sucede con su hija en la ficción, se había llevado una sorpresa con la prensa del corazón ese mismo día, que dejó al descubierto su sorprendente romance con Eugenia Martínez de Irujo. Se limitó a decir a los reporteros: “Estoy feliz”

José Coronado, anoche. © Gtres

José Coronado, anoche. © Gtres

En la fiesta del estreno, que tuvo lugar en el café Palafox, charlé entre cervecitas con María Esteve, hija de Marisol y un clásico en las películas de Alfonso Albacete. Está divina en la película (tierna, divertida, única): Fue la más buscada de la fiesta, todo el mundo quería saludarla y hacerse fotos con ella. No me extraña: es maravillosa, amabilísima y vive tan contenta en su Málaga, con el mar y las amigas y su mamá, Marisol. Es lista, va a su bola, pasa de la fama y se deja ver muy poco por Madrid.

En la ‘party’ yo me dediqué como la que no quería la cosa a perseguir a Alejo Sauras, que está guapísimo, de verdad, guapísimo, para ver si me hacía caso y podía ponerle ojitos, pues ese sería mi particular cuento de hadas, un novio como Alejo Sauras, que además es un hombre comprometido que hace cosas por los demás, pero nada, fue imposible, ni caso. A cambio, se me acercó su sobrino, un niño con unos ojos azules impresionantes, que me pidió si le podía enrollar el cartel de la película para llevárselo a casa. Le dije: “¿De quién eres familia?”. “Mi tío es Alejo Sauras”, susurró. Estaba más orgulloso de su tío…

Felicito a Alfonso Albacete, director de la película, desde aquí: En tu primera película en solitario la has clavado. Te ha salido lo que querías: una comedia romántica, disparatada y muy efectiva con la que una logra desconectar y de la que una sale con subidón, deseandito enamorarse. ¡Id al cine!

José Coronado y Eugenia Martínez de Irujo, romance sorpresa del verano

Ojoplática, así me he quedado. Y es que no, yo no puedo creerlo…. Si no fuese porque lo ha escrito Paloma Barrientos, a la que yo no pienso contradecir, no me lo creería. Porque, no me digáis que no, José Coronado y Eugenia Martínez de Irujo no pegan ni con cola. Y ahora sabemos que son protagonistas del… ¡romance del verano! Según parece, lo han confirmado personas del entorno…

Eugenia Martínez de Irujo y José Coronado estuvieron en el mismo concierto, en julio de 2011.

Eugenia Martínez de Irujo y José Coronado estuvieron en el mismo concierto, en julio de 2011. © Gtres

Él es un seductor nato, además de un hombre muy guapo, culto, viajado y leído, así que no me extraña nada que ella se haya rendido a sus encantos, pero…, ¿qué tienen en común estas dos criaturas de Dios? Nada, absolutamente nada, al menos a primera vista, porque claro, luego cada cual esconde sus secretos, y tal vez Eugenia tiene un lado aventurero y loco y atrevido, como es él, y ahora, a sus 46 años, se sube en su moto de su nuevo novio y vive una segunda adolescencia, como debe de ser, que la vida es muy corta.

Yo a Coronado lo veo parando con su moto en medio del campo y haciendo una acampada, o viajando con poca ropa por el mundo en plan mochilero, y a Eugenia, qué queréis que os diga, no dejo de verla en un cinco estrellas perfectamente atendida, pero la vida da sorpresas, sorpresas te da la vida…

Les conozco a los dos. De hecho, estuve con los dos en un concierto en la Joy Eslava hará un año y medio o así (esperad, que voy a comprobar la fecha en mis archivos… ay, madre mía, ¡han pasado cuatro años! El tiempo vuelva). Aquel día él llegó motorizado, como acostumbra, con su bella y joven novia de aquel entonces, y Eugenia andaba por ahí, en la parte VIP, mostrándose esquiva con los periodistas y canturreando alguna que otra canción de Antonio Carmona. Aquel día yo estuve en la parte VIP viendo el concierto, cual estrella invitada. No les recuerdo hablar en ningún momento… Según parece, han seguido coincidiendo de vez en cuando en eventos de sociedad. Hasta que surgió la chispa entre ambos, esa chispa extraña que salta cuando una menos lo espera (a ver si me salta a mí de una vez, jopé).

Él tiene 57 años, once más que ella, pero el espíritu joven y el alma satisfecha, como demuestra en cada entrevista.

Ella merece otra oportunidad amorosa, eso desde luego. Desde que Gonzalito Miró y ella lo dejaron no ha levantado del todo la cabeza (amorosamente hablando) y eso que ella coqueta sí es, no penséis que no.

Desde luego, de confirmarse lo que ya ha adelantado Paloma Barrientos, Eugenia ha salido ganando con respecto a su historial romántico: madre mía, comparadme a Fran Rivera con José Coronado y sabréis por qué lo digo. Un hombre no tan moderno al lado de otro con grandes horizontes, un hombre de mundo, abierto de mente, alguien educadísimo en todo momento y que hace viajes solidarios por el mundo con su hijo Nicolás, que sí que es un tesoro, un verdadero tesoro. Eso sí, él dice que no le veremos casarse de nuevo

Bueno, pues brindemos por ellos, por la pareja del verano. Felicidades.

Coronado sobre la situación de Isabel Pantoja: “Lo entiendo. Por amor se hacen muchas tonterías”

Coronado en 'Viajando con Chester", anoche.

Coronado en ‘Viajando con Chester”, anoche.

Al fin puedo ver Viajando con Chester. Mi religión íntima y personal me impide ver cualquier programa que presente Risto Mejide, lo siento. Simplemente, él y yo estamos en barcos distintos: él lleva un rumbo y yo llevo otro, y si nuestros barcos se cruzan me entra un mareo que ni cuando me monto en la montaña rusa del parque de atracciones. Pero ahora está Pepa Bueno (lo cual está bien, aunque el colmo hubiera sido que ficharan a Gemma Nierga, a la que adoro realmente: desde años espero su vuelta a la tele.). Y anoche ya se me cerraban los ojillos (el fin de semana ha sido intenso, ya os contaré, y Felipe González no contribuyó a mantenerme despierta precisamente) cuando apareció José Coronado en la pantalla. Qué hombre, qué caballero, qué bárbaro. Es tan maravilloso que yo no pienso tenerle en cuenta algunas de las cosas que dijo. Me gusta casi tanto como su hijo Nicolás, que es el no va más del hombre educado y evolucionado. El opuesto a Risto, para que nos entendamos.

Isabel Pantoja y José Coronado en 'Yo soy esa', 1990

Isabel Pantoja y José Coronado en ‘Yo soy esa’, 1990

Pero a lo que íbamos: Coronado. Pepa bueno, sabedora de que los titulares mandan, le preguntó cómo llevaba él la situación de la desafortunada folclórica y en la pantalla salieron unas imágenes de ellos dos jóvenes y cómplices en Yo soy esa, película que protagonizaron en 1990, que fue cuando las malas lenguas lanzaron el rumor de que tenían un idilio. Estupefacta me quedé al escuchar la respuesta del actor (y ojo: que a mí también me da penita Isabel Pantoja):

Con penita. Pero lo entiendo. Todos sabemos lo que es el amor: dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición. Por amor se hacen muchas tonterías. Yo creo que ella en ningún momento… no creo que sea una mujer tremendamente ambiciosa en lo económico, simplemente esto le vino porque siguió la estela de alguien que le estaba marcando la estela de ese camino. Y ahí pues… lo está pagando… esto le vino porque siguió la estela de alguien que estaba en su camino”.

Claro que, entre las tonterías que él reconoce haber hecho por amor (“ir a pedir perdón hasta Tokio a una novia que tenía”) y lo de Isabel Pantoja, hay un trecho. ¿Vería el programa la infanta Cristina?

Coronado también habló de amor. De por qué nunca le han durado las relaciones amorosas. “No me han durado porque yo siempre he sido mucho más corredor de velocidad que de fondo. Y la vida siempre me está ofreciendo cosas maravillosas y yo me las quiero beber todas. En el momento en que ya no crecía más la vida me ofrecía otra cosa que yo quería vivirla. Cuando he llegado a la cima de la montaña no me gusta ver la bajada, no lo soporto”.

Qué queréis que os diga: en este punto estoy de acuerdo con él. Y si todas sus ex hablan maravillosamente de él (Silvia Abascal ha dicho que le considera una de las mejores personas que conoce) por algo será. Porque es sincero, por ejemplo. Porque no termina sus relaciones con mentiras. Claro que de ahí a afirmar que con la fama es más difícil mantener una relación… la próxima vez que le vea le contaré cómo fue mi cortísimo idilio con un locutor de radio: ¡El tío se levantaba a las tres de la madrugada y pretendía que desayunáramos juntos!

La fama, contó, le hizo gracia en un principio, cuando era un joven modelo al que le pagaban un fortunón y le llevaba de viaje por todo el mundo. Eso fue antes de ver los peligros de los relumbrones de la popularidad. “Es mucho más difícil mantener una pareja en esta profesión que en cualquier otra porque están continuamente hablando de ti en las revistas y diciendo cosas.”

“Lo voy llevando mejor pero sigue desagradándome todo lo que es la estupidez esta que es la fama, que me parece que es terrible, sobre todo en los tiempos en los que vivimos”.

Qué paradoja: La fama es terrible para unos, un sueño para otros.

Total, que yo vi el programa en la cama, exactamente igual que él (sólo que yo sin sus compis de El Príncipe, Hiba y Álex González -abdominales de éste incluidos-, sutil diferencia) y soñé con que me pedía salir su hijo Nicolás y me llevaba a cenar. Como yo digo: por soñar que no quede, ¿verdad?

Hasta mañana

Rosy

P.S. Mañana desvelaré el nombre del ganador o ganadora del concurso del post anterior: ¡aún podéis hacer vuestras apuestas!