Todo sobre las estrellas del baloncesto

Archivo de mayo, 2009

Ricky deshoja la margarita

Ricky Rubio no se prodiga mucho en las declaraciones. Hay que leer entre líneas y con atención. Por eso estas revelaciones que ha hecho al diario El Punt son muy significativas. Hablaba por primera vez tras el sorteo de las rondas de elección del draft. Esto es lo que dijo Ricky:

Sobre su posición: “El número es importante porque quiere decir que tienes mejor status“.

Sobre su destino:”También se tiene que valorar si el equipo que te escoge tiene un buen proyecto y los jugadores que hay”.

Sobre su continuidad en el DKV: “Hay posibilidades de continuar en el Joventut. Depende de qué número salga y la negociación final, pero sobre todo de la cláusula que está negociando mi agente con el club (es de 6 millones)”.

Sobre su futuro en la NBA: “Si no hay un buen proyecto en la NBA no voy. Si voy es porque hay un buen futuro”.

Dicho lo cual se intuye que en Can Rubio hay una actividad frenética, sopesando el bolsillo, el equipo al que iría, seguir en casa…Deshojando la margarita. De momento, nada decidido. Quedan 15 días para echarse atrás en la decisión de presentarse al draft y algo más de tres semanas para el acto en el Madison Square Garden de Nueva York. Como os adelanté y corrobora Ricky, una opción real sería seguir una temporada más en Badalona a cambio de rebajar la cláusula de rescisión.

La pelota está en el tejado. Veremos de qué lado cae.

Ricky, mentirosillo o precavido

Nada más acabar el partido del sábado, en que el Real Madrid eliminó a la Penya en los play off por el título, todas las cámaras enfocaban a Ricky Rubio. En el banquillo, desde que faltaban 1 minuto 57 segundos para la conclusión del juego, se veía su fin en la ACB. El próximo draft a la NBA está a la vuelta de la esquina y el base de El Masnou tiene muchos números para coger la maleta hacia América.

Le entrevistan en TVE. ¿Ha sido su último partido en España? Ricky responde con diplomacia. “La verdad es que no había pensado en eso en ningún momento”. Creo que estuvo en plan mentirosillo. Creo que sí. Desde luego, sí lo hizo el lunes pasado cuando los verdinegros se enfrentaron al Real en Badalona.

Era consciente que podía ser su último encuentro ante su afición. . Estuvo híper concentrado en todo el match. Con un rictus muy serio. Motivadísimo. Luchó como nunca. Se esforzó como un jabato a pesar de su dolor en la cadera. Quería vencer y agradar. Despedirse a lo grande y ganarse una nueva oportunidad. Lo hizo. Y con unos números muy brillantes: 16 puntos: 7 asistencias y seis rebotes. Buscaba una salida personal excelente. Como es él.

El sábado, quizá, fuera diferente. En Vistalegre estaba más despojado del traje emocional, del corsé de su afición. Tal vez sólo pensara en obtener el triunfo en el partido y progresar una ronda más con el DKV. Otro partido en casa. Ganar tiempo. Por eso, tal vez estuvo precavido.

El tiempo ahora es esencial. Quedan tres semanas (15 de junio) para ratificar su presencia en el draft o renunciar a él. La cita es en el Madison Square Garden para San Juan. Ricky quiere 15 días de descanso. Pensar en la mejor opción y decidir acertadamente. Es un paso trascendental en su carrera y en su vida. Si sale en lo más alto del draft le saldrán las cuentas. Tiene que pagar al DKV una cláusula de 6 millones si se va ahora.

En el club de Badalona suspiran por un acuerdo: una rebaja en la indemnización a cambio de que juegue un año más en la Penya.

Ahora mismo no hay nada decidido. Seguro que cuando Ricky tome una opción el bolsillo no será lo más importante. El corazón y el baloncesto le guían.

Tócala una vez más, Ricky

Lo peor que le puede pasar a Ricky es tener un adiós sin poder jugar. Sufriría tanto. Y no lo merece. Este lunes su equipo, el DKV, se enfrenta al Real Madrid en Badalona en el segundo partido de los cuartos de los play off por el título. Si la Penya pierde y finalmente se va a la NBA puede ser su último encuentro de verdinegro.

Ricky está fastidiado. Se ha pasado el domingo en vilo tras caer el sábado en Vistalegre (foto) al resbalarse cuando intentaba parar un contraataque guiado por Llull. ¿Fatídico minuto 13? Lo cierto es que tiene tocados los ligamentos de la cadera derecha y espera una recuperación rápida y milagrosa para poder estar en la pista.

“La resonancia que le han practicado sale bien”, según me ha confesado una persona muy cercana a Ricky. “Hay que esperar para valorar y ver si está en condiciones de jugar”. Es el as en la manga del técnico Sito Alonso, que ha convocado al júnior Josep Franch y lo hará jugar si Ricky no está en plenitud.

Pero no adelantemos acontecimientos, que diría el ilustre periodista deportivo Juan José Castillo. Ojalá Ricky venza al dolor y sus ligamentos se alíen con los astros para que la estrella de El Masnou pueda deleitarnos con una nueva noche de baloncesto.

Tócala una vez más, Ricky. Si después decides marcharte a América que sea con el calor de tu gente, en casa. Y jugando, dejándote el sudor en la cancha, siendo parte del equipo, porque tú eres magistral y compañero, hábil y solidario, un virtuoso en la orquesta. Tócala una vez más, anda.

El ‘showtime’ de Ricky Rubio

Ricky Rubio se está despidiendo a lo grande. Como una estrella. Si es cierto que entra en las primeras posiciones de los draft (queda un mes y un poco más para saberlo) y el año que viene se va a la NBA, estamos viviendo sus últimos partidos con la Penya en la ACB.

Y Ricky Rubio está enchufadísimo. Superada la lesión de la muñeca y con la mente despejada brilla a su mejor nivel. Ayer, ante el Alta Gestión Fuenlabrada firmó la mejor tarjeta de la temporada. Nada más y nada menos que 16 puntos, 10 asistencias y seis recuperaciones de balón para alcanzar 31 de valoración.

Con un Moiso espectacular y un juego de equipo muy sólido (cinco jugadores anotaron más de 10 puntos cada uno), el DKV aplastó al Fuenla (84-101) en el adiós del base Ferran López.

El mejor asistente y recuperador

Vimos a un Ricky excelente. Con sus números, el jugador de El Masnou cierra la fase regular como el mejor asistente y el mejor recuperador de balones con un 6,14 y 2,18 de promedio por encuentro respectivamente. De eso os hablaré en un nuevo post.

Sobre la pista del Fernando Martín se movió como quiso. Ricky controló el tempo, dirigió la orquesta verdinegra y se exhibió. En el primer cuarto hizo una jugada que demuestra su gran valor: robó un balón, cruzó cual gacela toda la cancha y se la dejó en bandeja a Moiso para que machacara. Ricky es así. Puro espectáculo. Es su manera de concebir este deporte: llegar a la eficacia por la excelencia. El tercer cuarto, para enmarcar: suyo fue con un festival de recuperaciones, asistencias y entradas.

El showtime de Badalona llevado a Madrid por un par de horas. Y precisamente ahora toca el Real en los play off. El sábado primer encuentro en la capital y el lunes, el segundo en tierras catalanas. Preparad el video: Ricky va a por todas. América le espera. Se quiere ir a lo grande.