De todo corazón

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Ana no se estiró con Darek

Un año cuidándole, protegiéndole, preocupándose por él, dice Ana Obregón, y cómo se lo ha pagado, se lamentaba Ana en La noria:”No agredeciéndoselo lo suficiente’. Petrificada, cual lápida gris de Quintana de la Serena. Así me he quedado cuando he visto en la televisión unas imágenes de Alessandro Lequio conduciendo el coche de Darek, un modesto Fíat Idea que no supera los 20.000 euros. Semejante arcángel polaco se merecía ya no un Posche 911 o un Audi TT, sino un Ferrari 599 GT o hasta un Bentley de los que gasta David Beckham. Y el agradecimiento se lo debería mostrar ella. No me puedo creer que le haya pedido que le devuelva el somier y los colchones. Aunque Ana siempre ha prestado mucha importancia a esas piezas del ajuar doméstico desde tiempo inmemorial. El ex stripper no va a ir a ningún programa del corazón a mostrar el colchón como Mónica Lewinsky con el famoso vestido. Pero algo de ropita sucia probablemente sí aireará.

KORPA

Dinio vs. Darek

Tras la publicación de la noticia sobre la detención de Dinio en un Carrefour valenciano se estableció el otro día un debate muy divertido en la redacción: ¿quién es más guapo?¿Dinio o Darek? ¿Por qué al polaco le llueven ofertas y en cambio Dinio se ve obligado a robar televisiones para seguir saliendo en las idems? ¿Qué diferencia hay entre Marujita Díaz y Ana Obregón? La procedencia de ambos no es muy diferente. Darek se desnudaba en fiestas de despedida de soltera y Dinio trabajaba en el Black and White de Chueca, local mítico de ambiente de Madrid. Allí fue “rescatado” por Marujita Díaz. Le dieron a elegir entre el cubano y un mulato para sus montajes y la carita de niño malo de Dinio la trastornó.

La respuesta a las preguntas que he planteado es muy sencilla. España es un país clasista y cateto, donde los rubios/rubias naturales se revisten de un glamour que no otorga en Farmatin. Todo el mundo se reíe de Ana Obregón, pero la actriz, hija del propietario de JOTSA otorga presta a su vez glamour infuso a sus parejas. Yendo todavía más lejos. ¿Qué diferencia hay entre Alessandro Lequio y Dinio? Algunos centímetros de menos y el apellido Borbón escondido en algún recóndito lugar.

Fotos Korpa

El médico de Letizia

No es el mejor ginecólogo de España, pero tiene prestigio. El príncipe y Letizia lo eligieron, entre otras cosas, porque está casado con una gran amiga de Don Felipe, Catalina Castillejo Oriol, hija del Conde de Floridablanca y descendiente de Secretario de Estado de Carlos III. La discreción estaba asegurada, y viene de familia. Un bisabuelo suyo, Sebastián Recasens, fuera quien atendió en sus partos a la bisabuela del Príncipe, la Reina Victoria Eugenia. Como lo cortés no quita lo valiente Recasens y su equipo han firmado un contrato de confidencialidad por el que se comprometen a no revelar dato alguno sobre el nacimiento de la Infanta. El doctor, tiene más guardias de paparazzi en la puerta que María José Campanario. Los vecinos de la casa donde reside en una de las mejores zonas de Madrid comienzan a estar hartos de la situación.

Lequio y Bárbara Rey La mirada que le dirigió Lequio no podía ser más tierna y elocuente. Hasta parecía más joven. ¿Recordaba? Fue en el programa de Ana Rosa Quintanta cuando Bárbara Rey le lanzó un piropo cómplice. Se conocen mucho mejor de lo que aparentan.

Una morena y otra rubia

A José Coronado, el hombre del anuncio del bífidus, le gusta llamar la atención. Hace unos días, los comensales de un suntuoso restaurante japonés situado en el madrileño Paseo de la Castellana se quedaron asombrados ante el comportamiento del actor. Al ex de Paola Dominguín Bosé, Esther Cañadas, Mónica Molina, Amparo Larrañaga y tantas otras, lo dicho, le gusta-y mucho-llamar la atención. Eligió la mesa menos discreta del restaurante, situada en una posición perfecta para ser el centro de todas las miradas, incluso las de los viandantes de la calle. Sólo faltaba la tuna de Farmacia, porque aquello parecía un banquete nupcial con dos novias, una morena y una rubia impresionantes con quien Coronado puso en práctica todas sus artimañas de experimentado seductor.

Alessandro Lequio. La familia de María Palacios, la ex del Conde Lequio, está encantada con la ruptura del aristócrata y la joven gallega, anunciada por el propio Conde en el programa de Ana Rosa Quintana, y no en el Hola que es donde tenía por costumbre dar parte de este tipo de asuntos. Los parientes de María nunca vieron con buenos ojos una relación que, como comentaba la propia madre de María en una boda, se inició en la cola de un supermercado.

Lequio y su hermano

Carlos Flores Santos y Viana, noble uruguayo de origen portugués, representante de Francesco Lequio, está sumamente indignado. Me llama desde su país para hacerme saber que desde que se supo por nuestro periódico que Francesco pretendía recuperar el título usurpado y la herencia de su padre, en la residencia donde reside le han restringido las conversaciones telefónicas y hasta las visitas. Su hija, Natalia Lequio, afirma, está indignada y Carlos sospecha si detrás de esto no estará la larga mano de Lequio y su madre, Sandra Torlonia, que ha llamado, afirma Carlos, alguna vez a la residencia y no para hablar precisamente con su hijastro.

Hace unos días, en un programa de TV de T5, Alessandro contestó con ironía a los periodistas al ser preguntado sobre su hermano. Dijo que a los enfermos pisquiátricos, como a los niños, hay que dejarlos en paz y no exponerlos en fotos.

Se pregunta Carlos Flores porque a ese enfermo psiquiátrico, “cuando le vino bien a Lequio, él mismo le enviaba a los periodistas de Hola. -“Entonces”, sostiene- “no había que dejarlo en paz, e incluso se le podia ver en las fotos entre rejas. Entonces no le importó”. Lo cierto es que Alessandro ha vetado en la cadena para la que trabaja la posibilidad de cualquier encuentro cara a cara con su hermano o su sobrina. La situación económica del hermano olvidado no es precisamente boyante. El hecho de que sea esquizofrénico no sería , a juzgar por los fichajes de alguna cadena, ningún impedimento.

El otro Lequio

Nos leen, y mucho, en Uruguay. Ayer vino desde allí a verme a la redacción el representante de Francesco Lequio, el conde Lequio de verdad, porque como todo el mundo sabe –y Antonia dell Atte ya se encargó de informarnos de ello–, el ex de Ana Obregón no tiene derecho a usar tal título nobiliario. (Foto Francesco de jóven. El parecido con su hermano es evidente) Fotos: Archivo personal Francesco Lequio

Francesco, hermanastro de padre de Alessandro, a quien las pérdidas sucesivas de su madre (Marta Elena Ferrer), su padre (en extrañas circunstancias) y sus abuelos sumieron en las drogas y en la esquizofrenia, ha pedido a los directores de El Cotolengo, la clínica psiquiátrica uruguaya donde está ingresado, que autoricen su traslado a una sucursal de esta misma institución en España.

Aquí, según afirma su representante, Carlos Máximo Flores Santos y Viana, emprendería acciones legales para recuperar la herencia que nunca llegó a recibir y que fue a parar íntegra, afirma su representante, a manos de Alessandro Lequio y su hermana. Poco va a poder recaudar el buen señor. Lo único que recibió de la segunda esposa de su padre, Sandra Torlonia –la madre de Alessandro– fue un telegrama con el siguiente texto: «Sabrás ser fuerte como tu padre. Él ya no se encuentra entre nosotros».

(Imagen actual de Francesco Lequio)Alessandro Lequio, durante las navidades del 2005, en las cercanías del Palacio Torlonia, donde reside su familia en Roma. Copyright Korpa

La carta en la que Francesco solicita a la institución mental donde está ingresado su traslado a España.